“Un viejo que leía novelas de amor” de Luis Sepúlveda
Breve, muy breve, pero preciosa novela. Teñida de ese no sé qué aire “garciamarqueño”, el autor nos sitúa en El Idilio, un pequeño poblado de la selva ecuatoriana, habitado básicamente por colonos y buscadores de oro.
Antonio José Bolívar es el viejo que se anuncia en el título, tranquilo y sabio, conocedor de la esencia y los ritmos del bosque, y al que en la vejez le asaltó la pasión por los libros de amor, “con gentes que se aman de veras” y con los que llorar a mares. Libros que le proporciona periódicamente Rubicundo Loachamín, un anarco-dentista, tan enemigo del Estado como de la anestesia.
La trama narra la cacería de una “tigrilla” enloquecida por la muerte injustificada de su prole, que pone en jaque a los habitantes de la zona. Pero es un ataque indiscriminado sin otro motivo que la venganza, la venganza universal hacia el hombre invasor, irrespetuoso con el frágil equilibrio de la naturaleza y conductor infatigable de la desoladora maquinaria del progreso. El protagonista, que convivió en su juventud con una de las tribus de la zona y que tras separarse de ellos nunca más encontrará su lugar en la pretendida civilización, se verá obligado a encabezar la partida que deberá reducir a la bestia.
Suele decirse de esta novela que es un canto al ecologismo, y casi podríamos añadir que es un recordatorio de cúal es nuestro sitio en el mundo, y que es posible que el hombre no corrompa sistemáticamente todo cuanto toca.
No parece demasiado aventurado apuntar que detrás de la denuncia de esa incapacidad manifiesta del “hombre blanco” para entender la idiosincrasia de la selva, podemos reconocer, salvando las distancias, aquel drama en que se convierte la vida de los protagonistas de Una avanzada del progreso, de Joseph Conrad. La localización geográfica poco importa cuando se trata de plasmar nuestras debilidades.
Tan sólo decir que animo a todo el mundo a leer esta estupenda novela.
Share





Todo un detalle por vuestra parte publicar esta reseña
Un abrazo,
Salva
Me ha encantado esta reseña. De veras hace que te entren ganas de ir corriendo a buscar el libro y leértelo. La temática del mismo me parece muy interesante. Cosimo consigue emocionar y llegar al lector. Enhorabuena rampante.
cosimo escribe muy bien. saludos amigos
Debo deciros que habitualmente recomendais libros estupendos, pero en esta ocasión, no puedo pasar sin dejar mi agradecimiento porque esta breve novela de Luis Sepúlveda cumple perfectamente (en mi humilde opinión) con todos los requisitos que necesita un buen libro. nos enseña, nos divierte o entretiene, y además logra lo mas dificil: nos emociona. Es descriptiva y trasmite al lector la capacidad de sentir miedo, ternuta, y..bueno! Quien no la haya leido, que no se la pierda .
Es una joyita.
Para los mas perezosos existe una versión cinematográfica que protagonizó Richard Dreyfuss alla por el año 2000, pero que no refleja (como lamentablemente suele suceder) la calidad del texto original, en que Luis Sepúlveda nos introduce en la mente de un sexagenario que habita en una zona amazónica entre indigenas y animales, y que descubre un mundo interior a través de la lectura de novelas de amor que un medico le proporciona en visitas que realiza a ese lugar cada seis meses.
Maravillosa lectura absolutamente recomendable . Gracias por recordarnos la existencia de obras tan interesantes.
Puri.