“Dios no existe” Autor: Christopher Hitchens.

Título:“Dios no existe” Autor: Christopher Hitchens.

 

“Si Dios existiera, habría que abolirlo”, afirmaba  Bill Hicks.

Hitchens, autor de libros de éxito como “Dios no es bueno” o ese ataque a la madre Teresa, que por desgracia permanece inédito en este país y que responde al titulo de “ The missionary position: mother Teresa in theory and practice”. Ha reunido en esta antología textos de grandes pensadores, filósofos, novelistas o científicos, contrarios a la religion y a todo el horror que ha representado en la historia, especialmente monoteísta, ya sea cristiana, musulmana o judía y que se declaran ateos o agnósticos.
De Lucrecio hasta la “ Infiel Ayaan Hirsi Ali, Hitchens ha realizado una notable labor de selección. Él se encarga del prefacio y de una eficaz introducción a cada autor y lo mejor que se puede decir de este magnífico, necesario libro, es que puede que sea ideal para el no creyente, pero que lo es más aún para cualquier creyente con dudas o contrario a muchas posturas de su religión oficial. Es además una inmejorable introducción a grandes obras de la humanidad y puede servir para descubrir a no pocos escritores de gran valía que realmente piensan por si mismos y razonan con suma elocuencia.
“Dios no existe” no es una obra redonda, personalmente creo que el fragmento que ha escogido Hitchens del extraordinario “ El espejismo de Dios” de Richard Dawkins es el episodio que menos me interesa de ese gran libro y sobran los extractos de las novelas de Joseph Conrad o George Orwell. Este último, de hecho se puede interpretar como lo contrario de lo que Hitchens dice representar pero casi todo lo demás raya a gran altura.
Es un alivio confirmar que aún en las mayores épocas de oscurantismo, superstición, crueldad y estupidez humana siempre hubo gente como Spinoza o David Hume que representaron y defendieron la luz y la razón tan perseguidas por los intolerantes religiosos de turno. Los mismos que hoy amenazan a Rushdie ( conmovedora su carta aquí incluida), manipulan las palabras de Einstein ( muy esclarecedoras y contundentes sus opiniones antireligiosas aquí recogidas) o rechazan ahora a Stephen Hawking. Los que un día creen en la existencia del limbo y al día siguiente cambian de parecer. Los que no se han dado cuenta de las palpables falsedades, manipulaciones y contradicciones que están incluidas en la biblia y en el Corán. Los que no tienen una opinión propia y se tragan el dogma de turno sin cuestionar, dudar o preguntar, ignorando lo que dijo Santo Tomás de Aquino “Temo al hombre de un solo libro”. Algunas aportaciones como la de la propia Hirsi Ali están realizadas expresamente para este libro. Es muy relevante la carta incluida del mismísimo H.P. Lovecraft ( “ Yo personalmente soy intensamente moral e intensamente irreligioso”). Los demás textos aúnan una ferocidad y una inteligencia sin concesiones y no faltan ilustres en estas lides como Sam Harris, Bertrand Russell, Victor Stenger o Steven Weinberg.

Los ataques directos a la biblia y al Corán de respectivamente, Elisabeth Anderson e Ibn Warraq son demoledores.

Este es un libro para todo aquel que entre lo más sagrado se encuentra la verdad y hace caso omiso de respuestas insensatas o facilonas. Aquí se pueden encontrar perlas como : “Inculcar a niños pequeños las diversas falsedades en liza (nótese bien, en liza) de las principales confesiones, es un tipo de abuso infantil y un escándalo” A.C. Grayling.

La intolerancia es una concomitancia natural de la fe: la tolerancia sólo asoma cuando la fe pierde certeza; la certeza es asesina” Will Durant.
En un mundo lleno de dolor y hambre ¿Por qué los cristianos se gastan millones en catedrales y santuarios y comparativamente poco en ayudar a los pobres y a los necesitados?” El ex fundamentalista cristiano Charles Templeton. Él sabía muy bien de lo que hablaba pues fue uno de los allegados de Billy Graham, ese fanático que fue asesor “espiritual “ de Ronald Reagan y otros presidentes de los Estados Unidos.

En ninguna época la inmoralidad ha encontrado menos apoya en la religión que la moralidad” Sigmund Freud.
…Ni un sólo líder del tercer Reich, ni si quiera el propio Hitler, fue excomulgado alguna vez, y hasta 1992 no se absolvió a Galileo de su herejía“ Sam Harris, sobre la colaboración y tolerancia del vaticano con los nazis antes, durante y después de la guerra, en una época en la que excomulgó a numerosos teólogos aperturistas.
Yo no creo en la inmortalidad del individuo y considero que la ética es un asunto exclusivamente humano, sin ninguna autoridad sobrenatural detrás” Einstein, el mismo que afirmó muchas veces frases como: “ La idea de un Dios personal me es ajena, y hasta me parece ingenua”.

Un placer para la mente y para los sentidos.

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