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Reseña:”A merced de la tempestad” Robertson Davies. Libros del Asteroide
Qué suerte tenemos de conocer la obra del canadiense Robertson Davies gracias a la editorial Libros del Asteroide. Conocí a este autor con la primera parte de otra trilogía, la Trilogía de Deptford, “El quinto en discordia”, y simplemente quedé maravillado. Me impresionó no sólo lo bien escrito que estaba, sino también su elegancia, su erudición sin caer en la pedantería sin ser tampoco plomizo, su humor sutil, lo bien que metía el dedo en la llaga en contradiciones que nuestra civilización ni se plantea y metía “pullitas” a más de uno/a con mucha gracia. Aunque sin duda lo mejor son los personajes, lo bien perfilados que están, a los que acabas conociendo por completo, con unos simpatizando, con otros no tanto.
“A merced de la tempestad“, como bien reza la contraportada, es “Fruto de su ( del autor ) larga experiencia teatral, la primera novela que escribió Robertson Davies es un divertido homenaje a las grandezas y miserias de los escenarios y a la vida que revolotea en torno a ellos“.
La novela, escrita en 1951, la primera de Robertson Davies, es completamente deliciosa. Transcurre en la localidad canadiense, ficticia, de Salterton. Es la primera parte de una trilogía que esperemos Libros del Asteroide publique pronto en castellano. Yo las espero con impaciencia. En inglés se titulan “Leaven of malice” y “A mixture of frailities”.
La Trama:
La compañía amateur de teatro, El teatro Joven de Salterton, se dispone a representar “La tempestad” de Shakespeare, una de las comedias shakespearianas, aunque esto no tenga que significar que sea necesariamente humorística. La representación será al aire libre, siendo el emplazamiento elegido el jardín del señor Webster, viudo acaudalado padre de dos hijas que no siente especial parecio por el teatro pero que siente que se debe a su comunidad. Así veremos viendo la selección de personajes para la obra, y como los actores que los encarnan se van endiosando algunos hasta la insoportabilidad. Veremos la cara y la cruz del teatro, con sus risas y lágrimas. Conoceremos a personalidades eminentes de Salterton, y a ciudad misma, que como pronto nos daremos cuenta, no es Nueva York.
Los Personajes:
La dirección corre a cargo de Valentine Rich, mujer de talento que está de paso por Salterton, la primera que debe darse cuenta que Salterton no es Nueva York; Nellie Forrester, mujer de lágrima fácil que practica muy bien el judo moral; Solly Bridgetower, estudiante en Cambridge, cuya madre también practica muy bien el judo moral, obsesionada con el peligro amarillo ( Japón ) temor sustituido tras la segunda guerra mundial por el peligro rojo. Solly está enamorado de Griselda Webster; Hector Mackilwraith, gris profesor de matemáticas, que todo lo hace con “planificación y sentido común“ metido a actor, enamorado también de Griselda Webster,pese a doblarle la edad; Roger Tasset, auténtico Don Juan, sinvergüenza y guapo, diríase más bien obsesionado con Griselda Webster; Pearl Vambrace, hermosa pero acomplejada, enamorada de Tasset e hija del profesor Vambrace, todo un personaje; Griselda Webster, la deseada. No nos olvidemos de Humphrey Cobbler, músico genial, pobre, alegre, que odia a los críticos, cuyo lema es “pásale el muerto a otro”. Sin entrar en más personajes, mis dos personajes favoritos: Tom, el jardinero y Freddy Webster, niña de catorce años, hermana de Griselda, con más inteligencia que nadie, aficionada a destilar alcohol, que si no se mete a monja, eso dice ella, se casará con Solly.
Los personajes están brutalmente perfilados, observas sus miserias y grandezas. Entiendes sus procederes, sus miedos, obsesiones, esperanzas. Te ayuda a comprednerlos, en sus meteduras de pata, que son bastantes, y no juzgarlos a la ligera. Impresionante. Como lector, es tan ameno e interesante saber de ellos, que igual da que te cuente Robertson los amores de éstos, que sus aficiones más a priori intrascendentes.
El Nudo:
El devenir de la novela, nos muestra los ensayos, los super egos que fluyen en medio de la tempestad, nunca mejor dicho, los amoríos entre ellos, sus peleas, la fuerte personalidad de la directora Valentine Rich que debe manejar la nave para que no se hunda, mientras se da cuenta que no, que efectivamente, Salterton no es Nueva York. Mientras se pegan, se quieren, se destestan, y mi amigo el jardinero Tom sufre por el césped del jardin, vamos viendo como la obra va tomando cuerpo, mientras el nudo se enreda y se enreda. Os aseguro que pura delicia.
El Desenlace:
Si os pensábais que os iba a contar el final estáis muy equivocados. Si diré que la novela es fantástica, dan ganas por supuesto de leer “La tempestad” de Shakespeare, que el humor está siempre ahí ( buenísima la escena donde otro de los personajes, el gracioso, eso cree él, Shortreed, se subió a lomos del caballo de los Webster y sin querer, lo desbocó y lo mató, pobre Old Bill ). Aprendemos de la idiosincrasia de esta localidad canadiense, símbolo de un país, donde Robertson hace referencias a todas las confesiones religiosas, para las que lanza “pullitas” para todas; se acuerda de la democracia a menudo ( pág 43: ” Sé que suena antidemocrático, pero en estos teatros amateurs, además de la democracia, hay que poner el sentido común, ¿verdad?” ), como si no se fiara de la adhesión ai ideario demócrata de sus personajes; se mete con la educación privada, y si nos atenemos al personaje de Hector Mackilwraith, también de la pública, y vemos su no excesivo amor por los adolescentes ( pág 66: ” En general los adolescentes tienen algo de fascistas:admiran a los adultos de de caracter fuerte que no dejan pasar una; aprueban que se pisotee al débil…“)
En fín, una novela de la que he disfrutado enormente y que recomiendo lo mismo que al autor. Si no sabéis que leer, y ya os cansa la llamada literatura de consumo rápido, tanto en su consumo como en su olvido, leer a Davies, y ya me contáis.
Parafrasendo a Shakespeare, en “La tempestad”, “Estamos hechos de la misma materia que los sueños”
Share“Incidente en Vichy” de Arthur Miller
“Incidente en Vichy” se desarrolla en la ciudad francesa de Vichy, 1942, durante la ocupación nazi en Francia.
Es una obra de teatro que diría que en castellano está descatalogada. Lo editaba Losada. Se puede leer en Penguin, en inglés. Es breve y creo que fácil
Si Arthur Miller en “muerte de un viajante” mostraba como nuestra sociedad aniquila “al hombre corriente”, aqui, bajo un contexto diferente, muestra el poder del miedo sobre los humanos, la aniquilación total, nuestras reaciones bajo presión, tanto desde los que ostentan el poder como desde los que lo sufren.
Esta pieza de teatro reune a una serie de personas que han sido detenidas por los nazis, personas muy dispares, supuestamente por ser judíos. Pero hay desde judíos, a un aristócrata austríaco, un comunista francés, un miembro de la etnia gitana, un niño…
Los propios represores tienen miedo de no ser lo bastante represores ante los ojos de los que los han colocado ahi. Los detenidos tienen miedo, con respiraciones nerviosas, palabras entrecortadas, intentan racionalizar la situación. Asi creen que todo será menos doloroso. Teorizan sobre la violencia. ¿Es esta igual si la sufre otro?¿Qué estoy dispuesto a hacer para salvarme?¿Importan los otros? Son cuestiones tanto para detenidos como para los que los retienen.
Unos no quieren hacer nada para salvarse. Saben que no pueden evitar ser diferentes. Otros se lamentan de la inhumanidad de los invasores. La respuesta de otro genera más desasosiego si cabe: esto ocurre con la clase media en Rusia, con los negros en América, los indios en la India británica….Reducir al enemigo a la categoría de infrahumano, para que resulte más fácil;En boca de sus protagonistas, Miller se atreve a vaticinar que ya nada estará prohibido nunca más, no habrá límite, el ser humano ha asumido sumisamente su naturaleza, ya no tiene atadura alguna para dar su cien por cien, en la bondad pero por supuesto en la maldad. Uno de los personajes, el aristócrata, lo llama “el triunfo de la vulgaridad”. Deshacerse de simplemente lo que no son como tu(Miller comenta que el término judío es algo asi como un termino para designar al “otro”-el anderer del que hablaba Claudel en el “informe de Brodeck“-), todos tienen a quién eliminar, y las victimas a su vez sus propios “otros”…es algo sin fin. De otro lado tira con bala: en la Francia ocupada el noventa por cien de la población es francesa, la policía que hace las detenciones es francesa-de eso ya hablaba “nemirovsky en la suite francesa”- pero nadie nadie va ayudar a otro con problemas. Sálvese quién pueda
La pieza teatral concluye tal y como empieza, más detenidos. Símbolo de que esto, repito, no tiene fin.
Share“Terror y miseria en el tercer Reich” de Bertolt Brecht
Creo recordar que es el volumen 10 en la editorial Alianza de las obras de Brecht, el que incluye esta pieza. La acompaña “los horacios y curiacios” y “los fusiles de la señora carrar”, pieza que trata la guerra civil española. Ambas me gustaron, como siempre muy didáctico Brecht.
Terror y miseria en el tercer Reich es sencillamente increible como el autor retrata una época, de modo directo, brutal, mediante unas escenas muy cotidianas, alejadas de los grandes mandatarios metidos en un bunker. El miedo de unos amenazados, de otros amenazados para que amenacen, donde , digo, el miedo se siente, es palpable, de lo que el ser humano hizo en ese momento y en ese lugar, actos que han venido repitiéndose que se sepa los últimos dos mil años.
La escena del carnicero es impresionante
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“Aqui no paga nadie” de Darío Fo
Al contrario que en “muerte accidental de un anarquista“, aqui la pieza teatral es más bien anticlimática. Toda la acción se desarrolla al inicio, para toda la pieza ir arrastrando las consecuencias del climax inicial, hasta derrumbarse.
En todos los paises democráticos la censura es tan sutil que ni te das cuenta que existe.
La única manera de burlarla es con la comedia del aburdo, y Fo es el maestro, y la verdad con pocos pelos en la lengua.
Las clases obreras italianas vivían en la miseria, años 60, 70, inicios 80…- igual que en la posguerra, vease el film “ladrón de bicicletas”- los precios de los alimentos básicos estan por las nubes. Robarlos viene a ser la solución, pero el código penal es implacable. Penaliza por igual al ladrón rico que al pobre, aunque este no coma hace tiempo. Bueno, ni eso es verdad.
Comedia divertida, donde rige el absurdo, fiel al mundo que describe, donde todos rien por no llorar, en la que a modo de perorata final Fo se desahoga a gusto.
La edición castellana está descatalogada(ver segundo párrafo).
La edición valenciana la edita Bromera( a llegir en valencià)

“Muerte accidental de un anarquista” de Darío Fo
A finales de la decada de los 60 en españa queríamos ser una democracia civilizada, anhelábamos libertad, como en Inglaterra, Francia o Italia.En este último país, en ese mismo momento, al parecer tiraban a sospechosos de conspiradores desde las ventanas de los pisos superiores de las comisarias de policía.
Fo se burla de todo. Él mismo admite que en los tiempos que corrían, que corren, reducirlo todo al absurdo es la única opción de crítica válida.
¿Cuándo una sociedad alcanza la mayoría de edad? Cuando alcanza la dignidad. Toma claro. Pero, ¿Cuándo alcanza eso último? Cuando nadie impide que estallen ESCÁNDALOS. El gobierno no oculta esos escándalos. Al revés. Somos libres de hablar de ellos, cotorrear sin sentido sobre ello, catalogar de sinvergüenzas a los beneficiarios de esos escándalos, burlarnos de quienes ofrecen soluciones. Idealistas del carajo. El ser digno, es el no engañado, inteligente humanoide que sólo quiere desahogarse, no quiere nada más. ¡ Que verguenza! ¡Sin vergüenzas!
Al parecer le han educado en que no hay que ser radical, y hacer algo…
“Hemos probado a no hacer nada y ya no sabemos que más hacer“.
De ahi que todo sean escándalos y contradicciones, para poder censurarlo todo, hablar, piar y cotorrear hasta perder la cabeza
Digno de destacar el personaje del loco, que lidia entre comisarios, jueces, obispos y periodistas, el que destapa todas estas cuestiones.
A mi humilde parecer, el único cuerdo






