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“Cismatrix” Bruce Sterling

En la contraportada de este libro, publicado por Bibliópolis fantástica y que data de 1985, pone: “la humanidad ha quedado obsoleta: bienvenidos al futuro posthumano”. Esta frase puede servir de perfecto resumen para casi toda la obra literaria  de Bruce Sterling. En el futuro, gracias a la biotecnología, los implantes mecánicos, la clonación y demás avances científicos, el ser humano ha evolucionado considerablemente, su vida se ha alargado hasta unos extremos casi impensables. Los sentimientos han quedado como una anticuada muestra del pasado que sólo los más nostálgicos o reaccionarios sienten y que son vistos como una debilidad. El rejuvenecimiento está a la orden del día y lo que prima es el control de la información y el poder.

La carne es un mero recipiente susceptible de todo tipo de mutaciones. No hay límites ni leyes en la evolución del hombre, y como reflexiona el personaje central de “Cismatrix”, las eternas verdades humanas tienen una naturaleza transitoria.

Sterling ha creado un universo enteramente personal que sobrepasa los límites del cyberpunk en el que se le ha encasillado. Escritor superdotado, suele ir cincopasos por delante del lector que puede perderse fácilmente en este trabajo que roza, a ratos, el cripticismo, sin caer en él. Sterling inventa un mundo nuevo, una jerga nueva, una ética completamente nueva, y como pasa con algunos trabajos de William Gibson, el envoltorio o los detalles parecen primar sobre la historia, una historia con personajes géldos y que tiende a la dispersión, algo acentuado porque transcurre a lo largo de siglos y Sterling parece más preocupado, en los primeros episodios, en recrear todo tipo de descripciones de ambientes o vestuarios que en crear una narración sólida y fácil de identificar para el lector, aunque esto último es problema de éste.

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“CRYSTAL EXPRESS” BRUCE STERLING.

A Sterling siempre se le ha considerado como uno de los padres del “cyberpunk”. Junto a un inevitable William Gibson con el que guarda no pocas similitudes y con el que llegó a escribir una novela. Pero aún mayores son las diferencias y su abanico de intereses trasciende el estilo, como bien demuestra este poderoso e inesperadamente hermoso volumen de cuentos. Una recopilación de relatos escritos entre 1982 y 1987. Uno de los primeros trabajos publicados en España de este autor tan personal.

De esta labor se encargó en su momento la entrañable editorial de Ultramar, en su colección de ciencia ficción. En su momento se notaron algunas erratas y pifias, entre ellas: La desaparición de las ilustraciones de Rick Lieder ( sólo queda la de la portada) que acompañaban los relatos aquí incluidos.

Dividido en tres partes :“ Formador mecanicista”, “ Ciencia ficción” y “Fantasía”. Es toda una sorpresa ver que el componente “cyberpunk” es el absoluto protagonista de la primera parte, pero en contra de lo a veces publicitado , se diluye considerablemente en la segunda y desaparece del todo en la tercera.

Casi todos los cuentos(12) mantienen un alto nivel, pero es caso obvio que el Sterling más revolucionario y original es el que se adentra en el estilo con el que se le relaciona. Un estilo que él llevó aún más lejos, o por distintos caminos que Gibson, propulsándolo al espacio exterior y desarrollando el concepto de biotecnología, como el siguiente estado evolutivo del ser humano, cuya carne se antoja algo superado, caduco, marchito.

A estas alturas algunos sostienen que la etiqueta “cyberpunk” ya ha sido superada o está desfasada. Grave error, estos libros acertaron en sus visiones de una sociedad superpoblada, donde la tecnología ha barrido a Dios o lo ha hecho mutar y que la globalización ha roto todas las fronteras.En el fondo no hay tanta diferencia entre este Sterling y el Jack London de los cuentos de Alaska, sólo que aquí los conceptos como patria, religión e incluso maoral han sido aplastados y lo que cuenta es la información, el poder y los beneficios; como está pasando hoy en día, pese a que se disfrace con las coartadas de siempre. Una moral completamente obsoleta. En un momento dado un personaje afirma no poder negar la belleza salvaje de la destrucción. El humano ha dado paso al posthumano. El universo esta vacío, no tiene sentido y sólo el nuevo hombre puede llenarlo a merced del imparable y a veces desalmado avance de la ciencia. En el que conceptos como amor también se antojan superados. Lo que cuenta es la supervivencia, y si en London el protagonista era un aventurero salvaje, luchando contra la inmensidad de la naturaleza y la salvaje condición humana, aquí es un ser alterado genéticamente, que lucha en las últimas fronteras, las del espacio y las de la carne, contra otros seres alterados genéticamente o nuevos mundos apenas explorados o comprendidos. En este sentido el inquietante “Enjambre” haría las delicias de Darwin con su historia de supervivencia y adaptación. De igual manera que el estupendo “ Veinte evocaciones” las  haría de William Burroughs por su empleo de un lenguaje y una estructura absolutamente rompedores.

La ciencia no para y por eso un movimiento como el “cyberpunk” nunca morirá, si a caso está a la espera a que salga( si no ha salido ya) toda una nueva generación de jóvenes escritores que lo vuelvan a poner todo patas arriba y señalen el nuevo mapa de emociones humanas.

Es muy posible que un relato como “Reina cigarra”desconcierte al no iniciado, pero su poder y originalidad son únicos, como también lo son el de “Rosa araña” o sobretodo el de “Jardines sumergidos”.

Cuentos que mantienen su frescura y su vigencia. Este es el Sterling más singular, el resto del libro no tiene desperdicio. Al muy agradable y aventurero ”Dias verdes en Brunei” se le pude reprochar su edulcorado final y hay algún cuento más al que le falta redondear, pero “ Fantasma” es una contundente historia de espionaje industrial cercana, aquí si, al mejor William Gibson. “ Lo hermoso y lo sublime” resulta deliciosamente anticuado, como un cuento del 2070 escrito con un estilo del siglo diecinueve. Y entre las historias mágicas que componen “ Fantasía” destaca esa joya de titulo “ Telliamed”, un combate entre ciencia y religión, o lo que es lo mismo, entre la inteligencia, el sentido común y el progreso frente a la ignorancia, la esperanza que nunca se cumplirá y la superstición. Un combate desigual en el que terminará ganado tras siglos de estupidez, la primera.

Llaman la atención los finales anticlimáticos de algunos cuentos y pese a que “ La tiendecita de la magia” no resulte muy inspirado, el sobrenatural con un leve aire, “ Steam punk” (no en vano transcurre en Japón, país tan querido por este tipo de escritores), “ Flores de Edo” y el extravagante “ Cena en Audoghast” inclina la balanza muy positivamente y la soberbia cultivada prosa de Sterling tiene mucho que ver en ello.

Aunque insisto: su aportación más importante, junto a “Telliamed” son los cuentos por los que Sterling se ha hecho famoso, los cinco que componen “ Formador / Mecanicista”que parecen escritos hace cuatro días.

 

 

 

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