Entradas con la etiqueta ‘Navarro Salvador’
“No te supe perder” de Salvador Navarro
“Andrea no está loca” fue la primera novela que leí de Salvador Navarro. No recuerdo exactamente que esperaba encontrarme. El caso es que me gustó mucho, muy por encima de mis expectativas, la historia de Fran y su prima Andrea en Nueva York con Sevilla de fondo. “No te supe perder“, su siguiente novela, cambia completamente de temática, pero mantiene ese gusto por el detalle en cuanto a los personajes se refiere. Son analizados a conciencia, escaneados hasta ser comprendidas sus motivaciones, nos gusten o no. Comprensión, que no tiene por qué implicar aprobación. ¿No es eso lo que buscamos en una novela? Yo al menos sí.
Lucía tiene una hija, Marga, lesbiana, que es amiga de Yann. Éste y Lucía son amantes, pese a la diferencia de edad. Marga no sabe nada de esto, y no es lo único que desconoce. Así vamos conociendo a este trío y a todos lo que les rodean. Como a Roberto, ex marido de Lucía y padre de Marga. El matrimonio se rompió y Roberto cree que hizo todo lo posible para mantenerlo a flote. Considera que no se puede decir lo mismo de Lucía.
De otro lado otro triangulo: Jordi el pirata, catalán afincando en Sevilla. Gloria, gordita, sensible, hiperinteligente.
Lola, mujer hermosa, con la cabeza sobre los hombros, peluquera en Canal Sur, quiere ser actriz. Lola tiene, tenía, una relación problemática con Yann. No olvidemos a Roco. Pobre Roco.
¿Qué pasa con Yann? Gaditano aunque nacido en Francia. Su padre siempre maltrató a su madre. Él lo fue viendo todo, le fue marcando, hasta convertirlo en un monstruo. Se marchó de casa para huir del infierno doméstico del día a día, pero era tarde…para todos. El brutal asesinato de la madre y hermana de Yann por parte de su padre es la chispa que despertó a la bestia. No avanzo más.
La acción entrecruza seres deseosos de amar y ser amados, con otros incapaces de mostrar afecto sano ni la más mínima empatía por nadie, sólo por ellos mismos. Son una minoría, pero hacen más ruido que nadie.
La novela disecciona bien a unos personajes que llegan hondo. Logicamente no puedes como lector identificarte con todos, pero siempre habrá para cualquier tipo de lector uno o dos que te haga decir: este se me parece y bastante. Eso es lo que hace que una novela sea buena, que los personajes estén trabajados. En este caso el final nunca te decepcionará.
Como colofón un buen par de detalles. A parte de mostrarnos la ciudad de Sevilla, cada capítulo viene encabezado con el nombre de un personaje con lo que es fácil situarte en la historia; otras cosa interesante es que podemos encontrarnos diálogos hasta en cinco idiomas diferentes ( castellano, catalán, portugués, inglés y francés ); y lo que más me gustó, que hay una historia dentro de la historia en forma de obra de teatro, “Craneoterapias“, donde el protagonista, Simao, hacía cualquier cosa por el amor de Rosinha – interpretada por Lola -, tanto como engordar y doblar su peso, y todo por que ella, para probar hasta donde llegaba su amor, le dijo que le gustaban los hombres con sobrepeso.
¡Qué cosas hacemos por amor!.
Lo dicho, una novela más que recomendable.
“Andrea no está loca” de Salvador Navarro

“Andrea no está loca” es una novela que mira directamente a nuestros ojos, susurra a nuestros oídos. Su gran virtud es que sabe conectar con el lector. Cuenta una historia en la que es difícil no verte reflejado, en algún momento de nuestra vida hemos pasado por ahí.
El protagonista, Fran, treintañero sevillano cuyo matrimonio se tambalea, acude a Nueva York para pasar diez días con su prima Andrea, algo mayor que él. Será la oportunidad de reencontrarse con ella tras veinte años. Fran tiene muchas preguntas que intuye no será capaz de hacerle. Ella huyó de Sevilla sin que nadie le diera explicación alguna. Existe un secreto familiar del que toda la vertiente femenina de la familia parece ser cómplice sin que él pueda siquiera imaginar. ¿Qué ocurrió realmente? El no saber le consume por dentro. Le hace sentirse excluido de su propia vida.
El protagonista sabe en todo momento más que nosotros. Tiene la inestimable ventaja de haber vivido todo lo contado. El recuerdo de su reciente viaje a Estados Unidos. La evocación de toda su vida hasta llegar a donde está.
Fran, se halla en una tela de araña de la quiere pero a la vez no quiere salir, no hasta que sepa ciertas cosas, cosas que dolerán, pero no saberlas no le dejará seguir adelante, eso que llaman madurar, si es que eso llega algún día.
¡Qué sencillo es identificarse con Fran!, lidiando con su inestable y curiosa normalidad en un mundo de inexistente normalidad, normalidad como sinónimo de cierta racionalidad. Poco a poco detectivescamente va atando cabos, liberando miedos, adquiriendo seguridad en él mismo.
Al final se da cuenta que los que le rodean tienen motivos para ser como son, simplemente que él lo ignoraba. ¡¡Lástima que no se nos dé bien comunicarnos entre nosotros!!Nos falta empatía.
Relato de sorpresas, el autor va soltándolas dosificadamente, sabe dejarte en vilo al final de un capítulo. Cada capítulo corresponde a un día de Fran en Nueva York City. Combina las pesquisas de Fran, saltos hacia atrás y hacia delante en el tiempo, con la maravillosa estancia en una ciudad de ensueño. Así vamos conociendo la ciudad, sus calles sin nombre, los puestos de comida en la calle, sus edificios, sus variopintas gentes. Todo de la mano de Andrea y Fran. Él quiere saber, ella parece no querer recordar. Por suerte es un hombre con más recursos de lo que él mismo cree.
Un libro para recordar.
Share





