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“V de Vendetta” Alan Moore/David Lloyd
Remember, remember, the fifth of November…
“Las ideas son a prueba de balas”.
Pienso que esta frase define perfectamente la esencia de V de Vendetta, a las personas se las puede matar, a las ideas no, son inmortales, atemporales, universales, no tienen dueño, ni las suele definir un solo individuo, por eso el protagonista de este cómic no tiene rostro, ni nombre –aunque se hace llamar V-, sí tiene una historia, pero toda idea tiene también un origen. No importa quién la defiende, y en este caso tampoco parece importar el cómo se defiende, pero si qué se defiende, y para conseguirlo, en este caso, el que inicia e incita a la revolución es anónimo, solo es reconocible a través de una máscara, una máscara que cualquiera, en cualquier momento, podría ponerse… las ideas son a prueba de balas, V también.
Todo comienza un 5 de Noviembre de 1997 en un Londres inmerso en un invierno nuclear, devastado por la guerra y con una dictadura fascista a cuestas en la que todo se controla, la “Cabeza” se encarga de ello, el Líder, y para eso tiene: al “Ojo” -que todo lo vigila a través de las omnipresentes cámaras y al que pocas cosas se le escapan-, la “Oreja” –cuyos micrófonos tienen poco que envidiarle a las cámaras del Ojo-, la “Nariz” que se encarga de investigar o mejor “fisgonear” cada suceso, los “Dedos” ejecutores sin escrúpulos y sin objeciones de cada una de las órdenes de la cabeza, y como no, “la Voz” aparato propagandístico y único medio de comunicación. Un 5 de Noviembre, el mismo día de 1605 en el que Guy Fawkes, por la libertad religiosa, planificó sin éxito volar el parlamento inglés y matar al monarca y que sería conocido como el “Complot de la pólvora”, el día de 1997 en el que un héroe anónimo emulará a Guy Fawkes poniéndose una máscara con su rostro, pero esta vez con mas éxito a la hora de volar el parlamento. Pólvora y fuego son el arranque de esta historia de venganza, lucha y revolución orquestada por un desconocido enmascarado y la ayuda de su joven pupila Evey Hammond -a través de cuyos ojos iremos descubriendo poco a poco a V y comprendiendo su mensaje- que será testigo en inicio y heredera finalmente de un papel en una función que “debe continuar”.
Cómic escrito por Alan Moore (autor, entre otros muchos trabajos, de Watchmen y From Hell) y en el que la ilustración corre a cargo de los lápices de David LLoyd (con un estilo sombrío y realista) y que vería la luz por episodios en 1982. En el tiene cabida un mundo de ideas, pero es sobretodo un alegato anarquista, como dice V: “Anarquía significa “sin lideres”, no “sin orden”. Con la anarquía llega la edad del Ordung, del orden real; es decir, del orden voluntario”. Un orden voluntario en el que cada individuo tendría el derecho a decidir y la obligación de responsabilizarse de dichas decisiones. Los primeros episodios fueron publicados en blanco y negro, pero la serie quedó inconclusa, sería DC en 1988 quien volvería a publicarla y la finalizaría, pero esta vez en color (aunque los tonos son muy apagados y hay muchas zonas en las que domina el negro).

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“ FROM HELL” GUIÓN ALAN MOORE. DIBUJO: EDDIE CAMPBELL.
“ Un día los hombres mirarán atrás y dirán que conmigo empezó el siglo XX” Jack el destripador.
Los famosos y fascinantes crímenes de Jack el destripador realizados en 1888, en el barrio de Whitechapel de Londres forman parte de la cultura popular, son un mito, una leyenda que ha dado pie a, literalmente docenas y docenas de libros de ficción y no ficción, así como a una cantidad de películas, cuadros, series de televisión, canciones, etc…Muchas de estas obras valen la pena. Una de estas propuestas más ambiciosas, incluso rayando en lo pretencioso, de los últimos tiempos es esta densa novela gráfica, a veces fascinante, a veces plomiza. Está considerada una obra maestra. Opinión que no comparto, aunque admire otras obras de Moore.
El reputado guionista volvió a urdir un trabajo meticuloso , complejo, donde deja bien claro en los apéndices más largos que he leído en mi vida, su largo grado de autoexigencia y su obsesión por escribir una trama, que si bien no tienen nada que ver con la realidad , si resulte plausible.
Al contrario que que casi toda la literatura sobre el tema, Moore deja bien claro quien es su asesino y construye una historia esotérica y mágica, en la que los crímenes son el resultado de una conspiración monárquica por un lado , y por otro de una conspiración masónica, sacrificios incluidos.
El problema es que, aún siendo ficción, la historia es, en mi opinión, a ratos un disparate sensacionalista y no siempre es sólida, ni mucho menos convincente: ¿ Un asesino de 70 años? ¿Entra en la casa de su última víctima con las llaves de ésta? ¿ Su cochero esperándole durante horas ? ¿Siempre dejándose ver?.
El dibujo de Campbell es adecuadamente sórdido y describe muy bien ese Londres de la era industrial, tan sucio miserable y barrio bajero, pero ni él, ni Moore logran dotar de suficiente expresividad, ni mucho menos de emoción, a los personajes centrales.
Moore maneja una abundante bibliografía, la mayor parte inédita en España, incluido el que aparece como su libro de cabecera a la hora de confeccionar “ From hell”: “ Jack the ripper: the final solution” de Stephen Knight. Deja bien claro su pesimismo, su antimachismo, y ciertos vagos (no muy afortunados) toques moralistas. Leer este tocho, al mismo tiempo que los apéndices es una experiencia enriquecedora y a la vez necesaria para no caer en cierta confusión, pero leyéndolos queda claro que en algunas ocasiones no ha tenido rigor. Lo de la trama masónica recuerda a las paranoias conservadoras de “conspiraciones judeo-masónicas”y la historia del frágil y conmovedor Druitt, personaje que si bien está magistralmente definido, resulta torpe e intragable.
Claro que Moore es mucho Moore y con esta obra es difícil que hiciese lago malo, donde aparecen Oscar Wilde, “ El hombre elefante”, Aleister Crowley, William Olake, Robert Louis Stevenson, “Los asesinos de los páramos”, etc…
La parte final, puro viaje alucinógeno, es donde el autor de “Watchmen”da rienda suelta a todo su talento y destroza las posibles debilidades argumentales, con una gran carga hipnótica y mágíca.
Otro punto importante de “From hell” es que, al igual que “La liga de los hombres extraordinarios”Moore convierte el final del siglo XIX en una metáfora de los horrores del siglo XX. Aquí en concreto los 5 asesinatos de quien quiera que fuese Jack ( hubo incontables sospechosos ) son los que parecen iniciar una era de brutalidad y guerras. Un recurso con momentos efectivos, pero caprichoso y poco creíble porque no se sostiene racionalmente. ¿Qué tiene que ver con las guerras mundiales?. El propio guionista reconoce que los asesinatos no tenían nada de excepcional en una época donde la crueldad era moneda común, incluso sin salir del mismo Whitechapel. Es una intención fatua, inconexa, todo lo contrario que lo que explica el porqué Jack se convirtió en mito. Fue la incipiente prensa carroñera la que elevó al asesino a los altares de la fama, para hacer un gran negocio con él, ya desde el primer crimen. Una actitud premonitoria de toda la basura que vendría después. Inventaron historias, acusaciones, pruebas y hasta algunas de las cartas presuntamente firmadas por el destripador. Moore acierta aquí de pleno, su referencia al sensacionalista “The sun” y la breve historia “ Dance of the gull catchers”que acompaña a “ From hell” que trata este tema es demoledora, casi redonda y retrata muy bien a todos los oportunistas que han querido hacerse famosos, a lo largo de los años con el tema.
“From hell” es un gran retrato de la época victoriana y una obra esporádicamente poderosa, que contó con una vapuleada adaptación al cine, a cargo de los hermanos Hughes “ El libro de Eli” con Johnny depp como inspector Aberline. Moore montó en cólera, y cargó contra ella. Lo mismo que con “V de vendeta” de James Mc Teigue y con guión de los hermanos Wachowski, una película que gustó a la afición y que dijo que era “ Una apología del terrorismo” esta frase en mi opinión no tiene nada que ver con la realidad y a veces, sólo a veces da la impresión de que Moore como suelen afirmar algunos de sus detractores no ve el mundo desde su propia fortaleza, sino desde un púlpito.
Con todo una obra estimable, si bien para el tema prefiero el libro de no ficción “Otoño de terror” de Tom Cullem
Dice Moore en un apéndice, que le resulta inquietante que a una de las” testigos “ de un crimen le despertara su gato al andar sobre cuello. Si esto lo dice con esa ironía que emplea tan bien se me escapa, pero da la impresión que lo a firma en serio extrañado. He tenido varios gatos y todos me han despertado andando sobre mi cuello, mi cabeza, mi pecho…Es una tontería, pero muestra la falta de rigor del guionista a la que me refería antes.
MR HYDE.
Share“Batman. La broma asesina” Alan Moore y Brian Bolland
La breve incursión de un grande como Alan Moore en el mundo de Batman dio lugar a una historia que ya se ha convertido en un pequeño clásico y que es coherente tanto con la personalidad del reputado guionista como con la iconografía del popular superhéroe enmascarado, esta vez con un tono más oscuro y adulto de lo habitual.
Reeditada en una nueva versión excelentemente dibujada y coloreada por Brian Bolland, que demostró tener plena conexión con Moore, es una historia de 46 páginas en las que se cuentan los orígenes de ese gran villano que es “el joker” y donde la empatía y similitudes que guarda con su rival, Batman, llegan más lejos de lo esperado.
Sacudiendo los tópicos como nunca, el rey de la función es, obviamente, el loco payaso criminal. Batman es casi un secundario de lujo y hay cameos de otros iconos como “Dos caras” o “El pingüino” ( hasta salen las torres gemelas en el mítico y desesperado final. Su presencia ha hecho más convincente aún con los años ese climax ). Pero el que acapara protagonismo es “el joker” con su caótica, enloquecida y singularmente coherente, irónicamente lúcida visión del mundo y de la vida. Su radicalidad, sus diálogos ingeniosos y demoledores, su sentido del humor que culmina en un gag memorable en el final de la historia, y su crueldad e inteligencia.
Si la pasión por destruir es una pasión constructora, “el joker” es un gran artista y un gran inventor al mismo tiempo. Los supervillanos suelen ser más interesantes, fascinantes y llenos de matices que los superhéroes, tan unidireccinales y previsibles, incluso cuando muestran su consabido lado oscuro. Este cómic debería titularse: “El joker, la broma asesina”, aún con toda su fea y inadecuada redundancia, antes que el que realmente tiene.
El aire fresco, la innovación que aportaron Moore/ Bolland influyó ( junto al omnipresente Frank Miller ) en la concepción del extraordinario Joker interpreatado por un magistral Heath Ledger en “El caballero oscuro” de Christopher Nolan. Un personaje más realista, un auténtico anarquista, todo un señor del caos, un extremista más cercano al Tyler Durden de Palahniuk/Fincher, que al Joker pop carnavalesco de Jack Nicholson/ Tim burton, otro gran trabajo, pero inferior al anterior.
Violencia malsana y enfermiza, nihilismo, oscuridad, la locura como escape de la absurda realidad, toques dignos de Todd Browning, y ese mencionado, inesperado final.
No es del todo redonda porque uno desea más, quiere más historia y es una pena que Moore no volviera a este mundillo.
En el presente volumen se incluye también la historia del propio Bolland, “Un tipo inocente” o como en escasas 8 páginas se puede crear una joya sin concesiones que sacude los cimientos del mundo de Gotham City casi tanto como la obra que comparte con el autor de “From Hell”.
El propio Joker se merece tener su propia linea de cómics sin Batman de por medio y si no hubiese sido por la triste suerte de Heath Ledger hasta debería haber tenido su propio film. Si van a hacer películas sobre algunos villanos de los X-Men ¿Por qué no podrían haber hecho uno sobre el payaso asesino? Peor que el bodrio de Catwoman no hubiese sido
Al menos, ya que Nolan va a hacer otra entrega, será mejor que siga teniendo presente a Moore ( algunos de los diálogos finales de Batman son muy parecidos a los que pronuncia en el climax de “El caballero oscuro” )
Yo sólo sé que de mayor quiero ser como el JOKER
Share“Watchmen” de Alan moore y Dave Gibbons
El cómic en el que Moore, uno de los grandes del medio, dinamitó el concepto de superhéroe, es ya un mito y está considerado una de las cimas del noveno arte, que lo es, aunque a algunos aguafiestas lo nieguen.
Moore, con la ayuda del sobrio y expresivo dibujo de Gibbons, reveló toda la turbiedad, oscuridad y doble moral que se agazapa bajo ese aparente y blando concepto, un concepto no muy lejano del superhombre de Nietzsche, dotándolo de profundidad, sentido crítico y ambigüedad, – un subgénero-, en general más festivo, funcional o acartonado.
Moore desmitifica a los superhéroes con cierto realismo, con crueldad, mucho sentido del humor negro – a veces es una pura sátira- y desenmascara todo el fascismo que se esconde en estos iconos a la vez que traza una demoledora radiografía del sueño, la psique y el imperialismo Usaamericano.
Partiendo de la inquietante premisa de unos USA ganadores de la guerra del Vietnam, – el cómic se sitúa enlos 80, época en el que se realizó- el resultado final es un apabullante, vehemente, lleno de diversas y coherentes lecturas, con altibajos, irregular a ratos, imprevisible, original e imaginativo, muy alejado de los tópicos.
Hay momentos en la que la avalancha de información con la que Moore estudia a sus bien definidos personajes está de más e historias paralelas y secundarias como las del navío pirata, aún interesantes, entorpecen la trama principal y hacen que “Watchmen” adolezca de cierta dispersión, pero la radicalidad de Moore, su corrosividad, su indiscutible brillantez, hacenque sea un trabajo que si bien y en mi opinión no es la obra maestra que dicen que es, sí se le acerca bastante , y eso es mucho.
Es inevitable hablar un poco de la reciente y cómo no, no exenta de polémica adaptación al cine de Zack Snyder y de la que Moore, como siempre, reniega – ¿principios artísticos o cabeza cuadrada?- hasta el punto que su nombre no se lee en los créditos.
creo que es uno de esos afortunados y no muy abundantes casos – “No es país para viejos” de los Coen/McCarthy sería otro- en los que hay una fusión provechosa entre ambas obras. La notable película de Snyder no está exenta de notorios defectos. El añadido de típicas, a veces efectivas peleas en la manida onda “Matrix” para hacerla más digerible y comercial; el error de casting del actor que arruina el potente personaje de Adrian Veidt – muy bien el resto del reparto-; y se echan en falta, inevitablemente nopocas cosas del cómic; Pero por otra parte Snyder prescinde de la historia de los piratas sabiamente, lo que centra más la historia, la vuelve más compacta – ha salido a parte en DVD y en animación con el título “Historias del navío negro”. Atentos, sólo dura 20 minutos aunque en la carátula ponga 60, ya que se refiere a todos los extras-; Radicaliza aún más el ya radical climax final quitándole ese monstruo que resulta ya desfasado e incluso ridículo asi como las escenas gore que añade, que le confieren una mayor tono siniestro, personal, diferenciándolo aún más de las típicas super producciones de superhéroes.
En conjunto es un trabajo muy superioral de su mucho más discreta y unidireccional “300″, basada en uno de los cómics menores de Frank Miller.
“Watchmen”, el cómic, es un trabajo unpelín desigual pero poderoso, recorrido por una visión pesimista, nihilista de la raza humana, con un auténtico espíritu crítico contracultural – no tan notorio aunque palpable en el film- y con unos cuantos personajes inolvidables
MYSTICA
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