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“Rusia con Rainer” Lou Andreas-Salomé
Poco a poco, gracias a su esmerado trabajo, la editorial “Gallo Nero” va abriéndose camino en el mundillo de los libros. En este caso con la publicación del diario del viaje que su autora, Lou Andreas-Salomé, realizó en 1900 por Rusia, en compañía del poeta Rainer Maria Rilke.
Lou Andreas-Salomé, a la que alabó el mismo Nietzsche, y discípula de Freud, entre otras cosas, conoció a Tolstoi en este viaje, que le sirvió para contactar, recuperar unas raices que ya creía perdidas en lejano recuerdos de infancia.
El que esto escribe sin haberle disgustado, no siente que le haya llegando hondo el relato. Pero siempre tiene en cuenta que lo relatado es un diario, cuyos pensamientos íntimos, personales, probablemente no tuvieran pensado salir a la luz. Sus descripciones de iglesias o cuadros, pueden interesar a amantes del arte o como si fuera una guía turística, a quienes conozcan las ciudades descritas, pues las recorre y las retrata con detalle.
Rilke es una figura de fondo, y al no conocer a fondo a los variopintos personajes con los que se van topando en este viaje a la Rusia profunda, que acabó en Finlandia, hace que no acabes de entrar en lo relatado. Alguien no versado con el universo aqui descrito, como es mi caso, no es fácil que saboree las impresiones de la autora sobre todo lo que observa, cosa que sí harán lectores más iniciados.Las notas a pie de página son imprescindibles para seguir el texto.
“Rusia con Rainer” es un retrato de un cambio espiritual en la vida de la autora, que sientía gran devoción por la religiosidad rusa. Es especialmente indicado para completistas de Rilke o para cualquier que siga a la autora o para cualquier amante de la cultura rusa.
Sirve perfectamente como testimonio de una época ya pretérita que desapareció engullida por la posterior revolución que cambió profundamente el mundo.
UN PICTO
Share“Contra el viento del norte” Daniel Glattauer
Tienes un e-mail. Y es un e-mail de alguien que no conoces de nada.
Un par de líneas, un remitente equivocado… bien podría ser el inicio de una bonita historia de amor.
Contra el viento del norte ( tiene una continuación que se titula “Cada siete olas” ) es una novela entretenida y original que sorprende al lector por su originalidad. Sobre todo por su originalidad que no se ve empañada por la monotonía de algunos pasajes.
Una novela sencilla en la que los dos protagonistas- Emmi y Leo- pasan de ser dos absolutos extraños cruzando mails en cuentas de correo equivocadas a tener un profundo conocimiento del otro, un conocimiento que asusta. AMOR en letras mayúsculas. Todo comienza el día en el que Emmi manda por error un mail a Leo pidiéndole darse de baja de una revista. De esa manera surge el díalogo entre ellos, interminable, que dará paso primero a la amistad y luego a algo más, a esa loca atracción entre dos desconocidos que nunca se han visto.
nota: Voy corriendo a ver mi correo. ¿Quien sabe? A lo mejor… tengo un e-mail.
Share“La nave de los muertos” B. Traven
Al misterioso B. Traven muchos le conocen sólamente por ser el escritor de la novela que dió lugar a la famosa y oscarizada película de John Huston “El tesoro de Sierra Madre” con Humphrey Bogart. Autor de una no muy extensa ni muy conocida obra, uno de los trabajos más representativos, fue esta incendiaria “La nave de los muertos”, un manifiesto cercano al anarquismo que data de 1926 y que la editorial ACANTILADO - la gran editorial Acantilado, que tan buena labor de editar buena literatura está haciendo -, al igual que “El tesoro de Sierra Madre”, ha recuperado recientemente.
Novela mítica escrita originalmente en alemán, narra las desventuras del desafortunado marinero estadounidense Gerald Gales, que tras quedarse sin papeles y en tierra, sufrirá las trabas que le pone el estado moderno,primero cuando vagabundea por media Europa en condición de apátrida y choca con la burocracia automatizada y deshumanizada de la mayoría de los países por los que pasa, y segundo cuando trabaja en el barco del título, donde tendrá ocasión de comprobar hasta dónde puede llegar la esclavitud laboral y lo poco que vale la vida de un solo individuo.
Más que el estilo, directo y algo desmañado en mi opinión, incluso tosco, lo que realmente vale es el contenido. Esta es una novela escrita después de la I guerra mundial, la guerra que en nombre del progreso se suponía que iba a acabar con todas las guerras ( carcajadas que acaban en vómitos ), unido al retrato de un mundo moral y físicamente devastado, hace que su pesimismo y deseperación tengan un nivel de lo más exacerbado.
El calificativo “Romántico” que aparece en la contraportada es inadecuado y engañoso ( claro que esto no invalida el gran trabajo de la editorial ) y detrás del sentido del humor cercano a lo absurdo y a la ironía que abundan a lo largo de toda la narración y de la que hace gala el bonachón de Gales, se esconde una visión negrísima del ser humano.
“El mundo de “La nave de los muertos”, como el nuestro, se rige por el eterno principio tanto tienes tanto vales, sólo que, por un avez, lo vemos desde el punto de vista de los desheredados, los parias, los sin papeles, los que cuando salen en los libros de historia, sólo es en forma de números y la mayoría de las veces de entre los muertos, heridos y desaparecidos.
Algunas de las brutalidades laborales de la novela, tal vez fueran propias de ciertos estratos sociales de aquellos tiempos, y, más o menos, han sido superadas con los años en el mundo occidental ( en el resto del planeta, que trabaja para que tengamos las zapatillas o los bolsos de última moda, obviamente no ha sido así ) pero en conjunto parece que B. Traven la redactó hace cuatro días, tal es su modernidad y su rotundidad.
Su retrato de la burocracia es más kafkiano que el propio autor de “La metamorfosis” y su visión del ser humano, de su avaricia, su servilismo, su falta de escrúpulos y un largo etc., es de lo más infernal y menos forzado que se pueda leer. Y todo con un lenguaje coloquial que parece restar trascendencia a sus agudas observaciones ( ¿ o acusaciones ? ). Un libro que te puede hundir el día pero que hay que leer. Aqui va una muestra del talento de su aventurero creador: “sólo los pequeños, los humildes, están obligados a respetar la ley. El estado no tiene por qué hacerlo. Es todo poderoso. El hombre ha de tener una moral. El estado desconoce lo que significa. Asesina cuando le parece; roba cuando le parece; les quita los niños a sus madres cuando les parece; rompe los matrimonios cuando le parece. Hace lo que le viene en gana. Dios no existe para él, como tampoco existe el cielo, en el que obliga a creer a los hombres amenazándoles con todo tipo de castigos corporales y espirituales. Él no cumple los diez mandamientos que les inculca a los niños a estacazos. Tiene los suyos propios, porque es todopoderoso, omnisciente y omnipresente. Se inventa un nuevo decálogo y, si al cabo de una hora ya no le conviene, se lo salta tranquilamente…”
“La nave de los muertos” es rica en reflexiones de esta índole. Para Traven, con las monarquías desaparecidas o en decadencia en la Europa continental, el estado, fuese democrático o dictatorial, era el nuevo demonio represor y generador de males, y las revoluciones eran algo que, dada la situación nunca iban a desaparecer, aunque luego, en una suerte de ciclo repetitivo e infernal, todo quedase exactamente igual ( o incluso peor ) que cuando empezaron. Como diría el vapuleado Gales: “Yes sir”. Ya lo creo que sí.
Share“El perfume” de Patrick Süskind
El perfume es uno de los libros más leídos en los últimos veinte años. Y es lógico. Tiene una historia muy original, realmente cautivadora, repleta de fragancias, con un final trágico pero liberador.
Es la historia de Jean-Baptiste Grenouille, nacido en un ambiente miserable, parido sobre un montón de humeante pescado podrido. Su vida es una sucesión interminable de olores. Viviendo siempre en el linde de la desnutrición y carencias afectivas, rechazado por todos, su vida pende de un hilo, pero parece que el azar está aliado con él. Pronto descubre su gran punto fuerte, una capacidad terrible por almacenar fragancias en la cabeza, de sentirlas a distancia. Un impresionante sentido del olfato. Deberá retenerlas y concentrarlas. Alimentarse. Su arte de perfumista crece proporcionalmente a la de su voraz maldad – ¿ o es otra cosa? -. Matará a sus victimas, jovenes doncellas, no para quitarles su alma, sino su olor, aunque vendría a ser lo mismo. Los querrá todos para él. Hasta caer en la locura.
La historia es conocida por casi todos. Quién no lo haya leído yo recomiendo que lo haga. También tiene sus debilidades. Hay unas cincuenta hojas centrales, en la que Jean-Baptiste marcha a las montañas en busca de reflexión y paz, que son – y esto es una opinión, subjetiva y por tanto discutible – brutalmente soporíferas.
Existe una versión cinematográfica, film alemán de 2006 con Dustin Hoffman, que sabe obviar este episodio montañero, y que me pareció mejor que la novela incluso. Capta muy bien la idea de la novela, cierto que juega con ventaja, al olfato añade la vista.
Share“Sin novedad en el frente” Erich Maria Remarque
Escrita en los años 20′ del pasado siglo, esta breve novela es uno de los clásicos insidscutibles de la literatura bélica, si bien el término más apropiado para definirla sería antibélica, dado su fuerte contenido pacifista.
Libro de gran vigor, emotividad y sensibilidad, ha influenciado enormemente a muchos novelistas posteriores – Sven Hassel, por ejemplo - y fue prohibido por el nazismo. Su retrato de la I guerra mundial desde el bando alemán, chocó frontalmente con la filosofía, fatua filosofía, de superioridad de Hitler, Goebbels y los suyos, por su mirada desesperada, su infinita amargura, su compasión y su tremendo asco por la guerra, asco enfatizado a los militares, políticos y a todos los que ayudaron a que se realizase una de las mayores matanzas de la historia en occidente.
La obra de Remarque, como todas las demás obras antibélicas del periodo de entreguerras, no sólo literarias – pienso en las infernales pinturas de Otto Dix o en el magistral film “Remordimiento” de Ernst Lubitsch – fueron un oasis en medio del desierto. Sus advertencias, su aviso sobre el horror de la guerra y de los sistemas que la alimentan, fue en vano. Claro que sería ingenuo pensar que el arte puede frenar un conflicto de estas grandes dimensiones. ¿Resultado? Remarque y Lubitsch exiliados, Dix prohibido, como tantos y tantos otros – el ser humano tiende, en todas partes, a prohibir la inteligencia con excesiva frecuencia – en esa Alemania tan psicópata, tan reconocible en su universal crueldad humana, tan humana, en el peor sentido.
Remarque, veterano de la I guerra mundial, no compartió las visiones genocidas de veteranos como él y sus familiares llegaron a ser perseguidos. Parece que el escritor de “Tiempo de amar, tiempo de morir” lo hizo movido por sus creencias cristianas, algo que contrasta con tantos cristianos alemanes que, alegremente, votaron, o se volvieron, nazis, fusionando de una manera muy curiosa y contradictoria sus creencias religiosas con su nueva fé por la nueva Alemania, y su Dios, el Führer.
“Sin novedad en el frente” ha tenido dos adaptaciones en el cine hasta el momento. La de 1929, de Lewis Milestone, también un clásico del cine y otra de menor reputación pero también apreciable, la de finales de los 70′ a cargo de Delbert Mann, y que tenía el handicap de ver al soso Richard Thomas en el rol principal, pero la virtud de ver al gran Ernest Borgnine en el emblemático papel de suboficial a cargo del pelotón protagonista.
Toda la imaginería popular que dejó la sangría de 1914-18 está aquí. La encarnizada y novedosa guerra de trincheras, una carnicería desconocida hasta entonces. Los avances tecnológicos encaminados a crear formar de matar hasta entonces inéditas o utilizadas de forma minoritaria – o simplemente fuera de Europa-. El horroroso gas, el uso másivo de las ametralladoras, los tanques, la aviación, etc…( veo como los más ilustres cerebros inventan armas y frases para hacer posible todo esto durante más tiempo y con mayor refinamiento), las visitas a una ciega, patriotera retaguardia, el desengaño de una joven generación que fue masacrada y vendida por sus mayores.
Como bien señala Remarque ( también posterior actor ) muchos de los que sobrevivieron fueron destrozados mentalmente, irreversiblemente. Este libro, imbuido de un espíritu trágico, fatalista, es un pequeño canto a la vida que choca con la estupidez, la sumisión ( el borreguismo es el alimento para las guerras, sirve para generarlas, para disputarlas, para perseguir al disidente) y el fanatismo del ser humano.
El amor, el compañerismo, los pequeños momentos de ocio es a lo que se aggaran sus condenados, prematuramente envejecidos protagonistas. Unos jóvenes que se alistaron voluntarios, ilusionados, engañados y manipulados por el sistema reinante ( y el II Reich Alemán tenía sus homólogos en el imperio Austro- Húngaro, el imperio británico, el francés o la Rusia de los Zares. Eso fue la I guerra mundial: una lucha, mayormente entre imperios, que colonizaban con no poca crueldad África y parte de Asia ).
Remarque denuncia la futilidad de la guerra ¿ Para qué sirvió? A esto podría contestar un personaje que la mordaz, lúcida, “El miedo” de Gabriel Chevalier: Sólo sirvió para que unos pocos salgan en los libros de historia, unos cuantos más se hagan ricos, millones ( unos 10 ) mueran y muchos más millones queden traumatizados, mutilados o sin sus seres queridos. También dice que la estupidez humana ayuda a ello. Estupidez que Einstein califica de infinita – léase “Allegro ma non troppo” de Carlo M. Cipolla -. Muchos creyeron que la Gran Guerra sería la guerra que acabaría con todas las guerras. Un profundo error. De las cenizas de la I guerra mundial surgieron los monstruos, ávidos de poder y de orden enfermizo que desencadenaron la II guerra mundial, muchísimo más destructiva que la anterior. Las afirmaciones del personaje de “El miedo” – similares a algunos diálogos de Remarque – siguen tristemente vigentes. “Sin novedad en el frente” queda como un testimonio de vida, como un enérgico rechazo a lo peor del ser humano.
Share“Cuentos vagabundos” de Gisbert Haefs
POR ARIODANTE
Gisbert Haefs (Wachtendonk, Renania, 1950), autor, traductor y editor germánico, realizó sus estudios de filología inglesa y española en la Universidad de Bonn. Como él mismo cuenta en una entrevista, “he nacido en una familia católica, pasando mis años de escuela en un colegio de jesuitas – me había costado bastante trabajo ganarme la libertad intelectual, y después de luchar contra el adoctrinamiento cristiano, no me apetecía dejar mi cerebro a los marxistas, sino pensar por cuenta propia. Entonces, la filología y la literatura” fueron su elección universitaria. Ha trabajado como traductor independiente y más tarde como traductor y editor en alemán de diversos autores como Bioy Casares, Borges, Kipling, Conan Doyle, Chesterton, Mark Twain o incluso Bob Dylan y Brassens, ya que también, como un virtuoso renacentista, le interesa la poesía y la música, habiendo publicado en 1981 unos Cantos Grotescos, canciones que compuso, interpretó y editó en disco.
En España conocemos más su vertiente como autor de ensayo y novela histórica, pero hay otros aspectos de su amplia obra literaria que se nos muestran ahora, en esta compilación de cuentos que presentamos aquí. Y nos sorprendemos al descubrir casi a un autor desconocido, nuevo, distinto y muy atractivo. Siempre se ha dicho que es más difícil escribir un buen relato que una buena novela, porque ha de concentrarse en un breve espacio y ha de atraer y atrapar al lector para dejarlo satisfecho a su final. En España no hay demasiada tradición de relato, pero creo que precisamente por ello, podemos augurar que estas historias van a encontrar una acogida en hambrientos lectores de un género no muy abundante por estos lares.
En estos dieciocho cuentos, de muy diversa factura, obras que ya han sido publicadas en Alemania anteriormente y de donde algunos personajes han sido recogidos en obras posteriores, encontramos un nexo de unión, vago, sutil y vaporoso: la inquietud y el desasosiego. Son narraciones inquietantes, ciertamente. Porque descubren tras una fachada de cotidianeidad, en algunos casos, o de normalidad, un mundo oscuro, agazapado cual monstruosa criatura a la espera de ser liberada.
No es casualidad que Haefs haya traducido a Conan Doyle o a Kipling, o a Bioy Casares y a Borges, todos ellos con una faceta inquietante en sus obras. Traducir es como recrear una obra, recrear a un autor. Un buen traductor ha de meterse en la piel del autor al que traduce y adivinar qué ha querido decir; qué y cómo lo dice, realmente. Y en esa empresa ha de haber una simbiosis, una interrelación entre ambos. Leer entre líneas antes de verter al otro idioma, finalmente, la obra ajena, que, en una pequeña pero importante parte, el traductor hace propia, le impregna.
El espíritu de Kipling sobrevuela muchos de estos relatos. También descubrimos un humor muy especial, muy borgeano, una mezcla de inquietud y de goticismo, como en Monstruo o El anatomista azul. Clima onírico, impactante, en El fin de Jürgen Soberg. Hay en algunos una cierta intención de sátira muy fina, de paradoja, como en la Parábola con varios conocidos. Errores y virutas toca el tema de las sectas pseudorreligiosas, que es reiterativo en varios relatos, como En la frontera.
Algunas narraciones se enmarcan dentro del más puro estilo de la novela policíaca, siendo altamente destacable El triunvirato, que me parece de una estructura y elaboración redonda (a pesar de ser triangular), y en menor grado, Matzbach y un par de buenistas, de la que destacaría este párrafo: “Quien pone eufemismos en circulación, cambia el lenguaje, cambia el contenido de las palabras para mejorar el mundo conforme a su modelo, acaba llamando, probablemente pronto, “auto de fe” a la quema de herejes y “limpieza étnica” o, por qué no, “purificación religiosa de la población”, al genocidio.”
Otras, como Un feliz acontecimiento o como, sobre todo Ángel en la penumbra, a pesar de su apariencia de dirty realism, contiene diversas connotaciones, absolutamente terribles: el amor/odio al héroe, el repudio a los que nos protegen pero que necesitamos, a la inevitable herencia paterna, la mediocridad que no soporta al diferente, al que ayuda, precisamente porque se le necesita, el resentimiento contra todo ello, …son relatos parabólicos, que lanzan una potente carga de profundidad contra una sociedad en franca decadencia, y algunos dejan un regusto de amargura, como el de Retorno al hogar, que es mucho más dramático y parece un mal sueño. Tanto el comienzo, con El testigo, como el final del libro, con Los dones de los tres reyes, tienen un marco de tema histórico judeocristiano, romano y, si se quiere, religioso. Y ambos son muy curiosos y con un toque de humor muy especial, francamente divertido.
Sin embargo, se echa de menos al final de cada relato, la fecha en que fue escrito, que consideramos un dato más para ubicarlos, así como su título original. Tampoco una introducción o breve prólogo sobre la obra del autor hubiera sido desdeñable, al ser una colección de cuentos tan variopinta, y tan diferente a lo ya conocido de Haefs en España. Vaya, de todas formas, nuestra enhorabuena a Evohé por esta nueva publicación, que nos muestra otra cara de un autor que tiene aún mucho que contarnos.
CUENTOS VAGABUNDOS
GISBERT HAEFS
Evohé Narrativa
Publicado en: http://www.la2revelacion.com/?p=1153
Febrero 2010
Share“Opiniones de un payaso” de Heinrich Böll
Opiniones de un payaso es a mi modo de ver un libro que de modo fantástico retrata la Alemania salida de la segunda guerra mundial. Tras la barbarie a la que fue arrastrada la sociedad alemana, esta trata de recomponerse no sólo materialmente, sino también anímicamente. Tras la pesadilla toca despertarse, acallar el peso de la culpa, olvidar para seguir viviendo. Ahí entra en juego Böll. Señala con el dedo a Católicos- de origen católico, es a estos por los que siente mayor inquina, los tilda de hipócritas; Protestantes -a estos de mirar a otro lado-, Demócratas- a estos de no existir- con sus variantes Socialdemócratas, Centristas, Conservadoras…
Incluso el protagonista, el payaso, alter ego de Böll, acude a la Alemania Oriental, Comunista, creyendo que alli encontrará algo diferente, pero también se volverá decepcionado. No es lo que esperaba. Todo es lo mismo.
Él es simplemente un payaso de profesión, el más honesto de todos - señala que el que iba a ser su suegro, al único que respetaba moralmente, regentaba una librería, en la que se negaba a vender biblias, hecho que la gente “decente” señalaba como indecente. ¿Cómo iba a vender Biblias si era ateo?. ¿Es que nadie puede ser consecuente con sus pensamientos? plantea Böll. Böll se pregunta si alguien tiene ideas propias o si vamos cambiándolas según el la tendencia o el mandato, echándonos las manos a la cabeza ante lo que ayer mismo hacíamos- como tal rechazado por todos, es el que dice las cosas, el que no puede divertirse, una especie de aguafiestas que señala que la fiesta no tiene gracia- más o menos como Thomas Bernhard-, y que no deja de recordar que la mayoría de la gente no está invitada a ella.
Relato duro, ácido, en ocasiones humorístico, que tira con bala a todo lo que se movía por entonces.
Libro maravilloso del premio Nobel de Literatura del año 1972
Share“El honor perdido de Katherine Blum” de Heinrich Böll
El honor perdido de Katherine Blum, es en palabras del propio Böll un panfleto con el único objetivo de denunciar el excesivo celo de ciertos medios de comunicación, llamémosles “amarillos“, a la hora de informar sobre hechos que sólo pueden acarrear el hundimiento del honor de una persona.
Este es el caso de la protagonista de la novela, la señorita Blum, la cual por tener un affaire con un delincuente, que ella desconocía que lo fuera, acaba siendo el centro de la noticia, recibiendo escarnio público, más incluso que el propio delincuente, del que pronto todos se olvidan. Es más interesante conocer las veleidades de una mujer casada- a nadie importa el detalle que ya esté separada de su marido - que adentrarse en el por qué un peligroso sujeto ha podido tanto tiempo andar libre sin que la policía tuviera pistas de él.
Me resultó interesante comprobar lo puritana que era la sociedad alemana en los años 70′, según el testimonio siempre lúcido del autor.
No es de sus mejores novelas, para mi gusto- tenía el listón muy alto-, pero sigue siendo una obra de Heinrich Böll, premio Nobel de literatura de 1972, una de las voces más ínteresantes de la segunda mitad del S XX.
Share“El pan de los años mozos” de Heinrich Böll
Esta obra de Heinrich Böll, premio Nobel de literatura de 1972, supone un intento de mostrar las dificultades para abrirse paso para los más desfavorecidos en las ciudades, donde reina la idea de progreso por encima de las personas. En un mundo en el que el dinero es el único Dios, los más desfavorecidos son simplemente aquellos que no tienen dinero. Más lo son los más débiles fisicamente, o los jóvenes, sin experiencia ni formación.
Este es el caso de los protagonistas de la novela que vienen a ilustrar el problema antes citado. Las dificultades de unos chicos de poca edad para tan sólo comer y no ser pisoteados en el camino.
Böll siempre interesado en mostrar las miserias de la sociedad en que vivió, la alemana de mediados del S. XX, antes, durante y después de la guerra. La grandeza de los relatos de Böll es que lo relatado se puede aplicar a todas las épocas y a cualquier lugar. Contra algo es peor, más globalizado está.
Somos lo que somos, lo llevamos dentro, y ni pasar calamidades, ni ver los mayores sufrimientos, nos cambian ni un ápice.
Obra más que descatalogada. Tal vez pueda encontrarse en Uniliber
Share“Billar a las nueve y media” de Heinrich Böll
Billar a las nueve y media es una novela fantástica de Heinrich Böll. Es la historia de tres generaciones de arquitectos alemanes de Colonia. Vemos los 60 primeros años del siglo XX alemán de la mano de esta familia.
El padre construía y restauraba abadías, monasterios y demás obras de obras de arte de hormigón y ladrillo. Su hijo, el protagonista de este relato, le sigue los pasos, pero al estallar la segunda guerra mundial, va a la guerra como oficial del ejercito. Su misión, aprovechando sus conocimientos, es volar construcciones. Cuando la guerra está perdida, aprovechando la incompetencia de su comandante volará las obras de arte que su padre alzo dentro de la propia Alemania. ¿Por qué? Se le revuelven las tripas cuando escucha que los aliados han bombardeado, han matado a dos mil personas, pero lo más relevante es que la abadía de San nosequién ha sido derruida. No soporta que se le dé más valor al arte que a las personas. Vaya con el arte(esto entronca con la idea esgrimida por Kundera de amor al arte que evoca sensaciones, no al que despierta sentimientos).
Su hijo no sabe nada de esto, no quieren contarle, metáfora de la Alemania salida de la guerra que mejor no saber lo que hicieron sus antecesores. Puede que mejor sea no saber para seguir adelante. Pero de querer saber, mejor saberlo todo, no versiones simplificadas. Mirar de frente al pasado fue siempre la obsesión de Böll.
En un manicomio todo es complejo.
Libro descatalogado. Uniliber
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