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“Patas arriba: la escuela del mundo al revés” Eduardo Galeano
“Cuando doy comida a los pobres, me llaman santo – dijo el obispo brasileño Helder Cámara – y cuando pregunto por qué no tienen comida, me llaman comunista”
Este libro, en el que se incluye la más demoledora y convincente de la caridad que he leído en mi vida ( “la caridad se practica de arriba a abajo, humilla a quien la recibe y jamás altera, ni un poquito las relaciones de poder” ) data de 1998, vigente hoy día. Entre todas las desgracias que, día sí y día también, nos bombardean los medios de comunicación, a mi me ha llamado la atención, ultimamente dos que han pasado casi de tapadillo y que encajan perfectamente con el contenido del libro de Eduardo Galeano.
Han pasado tan inadvertida que ni yo me acuerdo del todo bien de ellas. La primera decía que en los años 90′ y por recomendación del FMI, se habían esterilizado, como mínimo, a 100.000 mujeres indígenas en una zona de sudamérica, en Perú. La otra Hillary Clinton declaraba que la subida de precio de alimentos en los últimos años ha hecho que varios cientos de millones de personas en todo el mundo hayan caído en la pobreza. Y todo esto entre la crisis mundial, las guerras de Irak, de Afganistán, Libia, las sangrientas represiones en Siria, Yemen, Palestina y un largo etc…
¿Sigue vigente este trabajo de Galeano? Por desgracia, hasta el fin de los tiempos va a ser de una rotunda modernidad y no sólo un necesario libro de historia que nos recuerda a los que no salen nunca en estos libros salvo como marionetas distorsionadas y caricaturizadas.

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“Fútbol a sol y sombra” Eduardo Galeano
En palabras de Eduardo Galeano, este es un “homenaje al fútbol, celebración de sus luces, denuncia de sus sombras” y la columna vertebral del libro se compone de un recorrido por los mundiales, de los que cuenta algunas sabrosas anécdotas, muchas de ella sobradamente conocidas, como los dos goles de Maradona ante Inglaterra en 1986 o el maracanazo de 1950 que como buen aficionado uruguayo debió disfrutar en su infancia. Otras son menos famosas, sobre todo las incluidas en su repaso por el fútbol sudamericano de la primera mitad del siglo XX, como aquella que cuenta que el delantero uruguayo campeón del mundo en 1930, Petrone, se fue a la Fiorentina y debutó marcando ¡¡ 11 goles!! en 1931.
Este brillante y ferozmente entretenido libro lo escribió Galeano en 1995. Con posterioridad, le añadió los resúmenes de lo mundiales de 1998 y 2002 y algunas críticas agudas marca de la casa. No están pues, el aburrido mundial 2006 y el del 2010 ganado por España, tras décadas de mala suerte y algún que otro suceso surrealista que aplaudiría el mismo Fellini.
¿ Por qué se ama tanto a este opio del pueblo ? Galeano no ahorra críticas. El fútbol alegre y de ataque de antaño se ha convertido en un aburrimiento uniformizado y tedioso. La mayor parte de las últimas eurocopas y mundiales – las últimas dos décadas -han sido una invitación al sueño, asi como otros acontecimientos importantes. ¿El último? La final de la Europa League entre Porto y Sporting de Braga, que parecía dirigida por esa “asociación de enemigos de la belleza” de la que habla Galeano.

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“Ser como ellos y otros artículos” Eduardo Galeano
13 artículos escritos por Eduardo Galeano entre 1989 y 1992, que tratan temas como la guerra del Golfo, el creciente mercantilismo de su amado fútbol o el omnipresente imperialismo estadounidense que tanto daño ha causado a América Latina, recogidos en un potente, desasosegante y a veces discutible libro que huye de la asepsia y de una visión confortable y conformista de este atroz mundo en el que nos ha tocado vivir. ¿Que no es atroz? Lean, lean. Galeano es uno de esos escritores ocasionalmente grandes que pueden trastocar seriamente la visión de la vida de muchas personas.
13 artículos que son en su mayoría una lección de sabiduría, talento y genuino periodismo, que resultan tan vigentes y vigorosos como el día en que se escribieron.
Leer a Galeano es lo contrario que leer a alguien inofensivo. Este hombre, lúcido, ya supo ver en su momento, por poner un ejemplo, que tras la infame dictadura comunista ( que él rechazó ) y la caída del Muro de Berlín, a Rusia y a los paises del Este de Europa les esperaban tiempos mucho peores merced al capitalismo salvaje y al libre mercado, una de las mayores obscenidades de la historia. Los mismos que jaleaban el saqueo y expolio de su antiguo enemigo en favor de empresarios y ricos de turno, condenaban a millones de personas a vivir y morir en condiciones de extrema pobreza. Como decía el personaje de Ben Kingsley en el film “Transiberian“, de Brad Anderson: “antes viviamos en la sombra, ahora morimos bajo el sol”. No hay muchos libros que hablen de esto. Supongo que no conviene. Y todo en nombre de la democracia.
“Con el dinero ocurre al revés que con las personas, cuanto más libre peor”, dice Galeano. El escritor Uruguayo cuenta lo que no suelen contar los periódicos o la televisión, esos medios que él llama de desinformación y manipulación, tan abyectamente serviles con los poderosos de su bando. Galeano no calla, no mira hacia otro lado. Aqui, además, se incluye un elegante y razonado ataque a Mario Vargas Llosa, nada cercano ideologicamente al autor de “Espejos“.
Lo más discutible de “Ser como ellos” puede ser el artículo “A pesar de los pesares” sobre la dictadura cubana. El escritor no rehuye sus aspectos más siniestros a los que critica, pero la defiende con argumentos muy sensatos. A mí, que no soy tan fidelista, me ha gustado con reservas. Sin embargo Galeano pone el dedo en la llaga: ¿Cuántos que protestan por las injusticias del régimen de La Habana, protestan por las dictaduras – y matanzas -, la mayoría mucho peores, cometidas por la extrema derecha en Argentina, Colombia, El Salvador, Guatemala, o Nicaragua. Es más que probable que cuando, tarde o temprano, caiga la dictadura socialista de Cuba, pase a ser objetivo del libre mercado. Este libro recoge las declaraciones de un oficial que se jacta, en Guatemala, que acabaron con el 30% de la población. Un pequeño genocidio. ¿Dónde estaban los que tanto protestan por Cuba? Ni el Papa protestó.
Este es un libre para gente que piensa por sí misma y que huye de versiones oficiales, y precisamente por eso, uno ve los defectos de “Ser como ellos”, un libro algo inferior a otras obras de Galeano. Por ejemplo cuando defiende la presencia cubana en Angola. O que esgrima ese argumento tan facilón sobre la perniciosa influencia de la Televisión ( pág 160 ) afirmando lo mismo que dicen los puritanos y derechistas más retrógrados que lo detestan, es muy decepcionante. Claro que aqui no deja de ser un comentario pasajero que apenas empaña la espléndia pieza que da título a este libro. Mucho peor es lo que dice en un capítulo dedicado al cine en el por todo lo demás fantástico libro que es “Patas arriba”. Para él es más obsceno “Terminator” que la dictadura cubana, y esgrime una postura cercana a la censura que no me parece nada correcta. Galeano dan ganar de llamarlo maestro por muchos motivos, pero no por esto. Por supuesto que la televisión es un horror, pero de ahi a convertir a este trasto y al cine en chivo expiatorio, es algo muy banal. No quiero pensar que pensará sobre del Rock, del Metal, de Palahniuk, de Stephen King, “Los soprano” y de muchas más cosas. En esta web hay un crítica de un libro que trata con más inteligencia, datos y estadísticas este tema: “Katanas, mentiras y cintas de video” de J. Palacios.
Por otra parte en la visión del mundo que se desprende de este libro da a veces la sensación de que Galeano divide el mundo en poderosos y malvados contra pobres buenos o pobres – obligados a ser – malos.
Galeano quiere que los lectores piensen por sí mismos, y no se puede discutir su honradez y su enorme talento. Por eso es una pena esos altibajos en algunas de sus obras. Yo lo seguiré leyendo. “Ser como ellos” es una buena muestra de alguien que enseña a no tener una mentalidad adocenada y gregaria que amplía y enriquece la visión del mundo y que enseña a cuestionarlo todo y por consiguiente no excluye que puedas cuestionar al mismo escritor en algunos aspectos ( en los otros sería de intransigentes, lo que dice es cierto y aún se queda corto ).
En definitiva, con sus peros, Galeano es un oasis o una isla de talento rodeado por un desierto o un mar de mezquina mediocridad y estupidez, que como dice en un video que circula por internet, a veces tendría que estar penada.
Como decía Hipatia y él recoge en el formidable “Espejos”: Defiende tu derecho a pensar. Pensar equivocándote es mejor que no pensar”

“Días y noches de amor y de guerra” Eduardo Galeano
Eduardo Galeano, por ejercer la libertad de expresión y prensa, protestar por las injusticias y por pensar por sí mismo, entre otras muchas cosas, tuvo que emigrar forzadamente de su país, Uruguay, cuando estaba prohibido todo esto y se asesinaba o torturaba impunemente a todo aquel señalado por el abyecto poder o denunciado ante éste. Y lo mismo en Argentina o Chile donde jóvenes estudiantes, periodistas o artistas, entre otros, eran los principales objetivos.
Las ultracorruptas dictaduras que asolaron centro y sur de América durante el siglo XX asesinaron a decenas de miles de personas, torturaron a otros miles, obligaron al exilio a millones, entre los que se encontraban las mentes más privilegiadas del continente ( entre Uruguay, Chile y Paraguay, pasaban de dos millones de exiliados según Galeano, que nos recuerda muy bien los millones que vivieron un exilio “interior” obligados a callar y cerrar los ojos ) y condenaron a la pobreza a muchos millones más, mientras los opresores apoyados e incentivados por el gobierno EEUU de turno, multinacionales y hasta los altos estamentos de la iglesia, se enriquecían, corrompían, quemaban libros, prohibían y perseguían cualquier mínimo indicio de posible disidencia, convirtiendo todos esos paises en una gigantesca cárcel de pobreza y miedo, en un propiedad privada, donde cometían las aberraciones que se les antojaban.
Una de las excepciones fue Cuba que acabó con una dictadura de esas características para poner otra comunista, al frente Fidel Castro, al que Galeano parece apoyar, y se entiende perfectamente, pero que es siempre en mi opinión, lo único discutible de este maravilloso libro, que data de 1978, es decir, escrito en pleno centro de la tormenta.
El libro de un exiliado que repasa su vida, sus recuerdos de infancia, sus compañeros torturados, desaparecidos, asesinados vilmente, exiliados y separados, sus encuentros con el propio Fidel, el Che o ese demócrata valiente y honrado que fue Salvador Allende, saboteado y traicionado por los que tenían la obligación ( y bajo juramento ) de defenderlo, y que llevaron a Chile a una época negra y a la ruina ( de un 3% de paro con Allende, paso a un 30% con el repugnante general durante varios años. Cuando lo “arregló”, la pobreza seguía siendo mucho mayor que en la época de su predecesor y no es extraño. Él, como otros muchos robó de lo lindo ).
Evocaciones de una ciudad, Montevideo, a la que no podía volver,etc…y lo hace con una serenidad admirable, lejos del tremendismo y hasta de un lógico resentimiento, en la que se entremezclan el dolor y una melancólica desesperación, con las ganas de vivir, la belleza de la vida.
Por qué este repaso por las atroces dictaduras que también contiene duras historias de la guerra entre Bolivia y Paraguay, de los años 30′ o de la guerra de la independencia de Argelia, es una celebración de la vida, hasta en sus más pequeños detalles.
Para Galeano, el mero hecho de estar vivo, de respirar, comer, saboreando cada bocado o pasear, es ya una victoria ante los que censuran y persiguen, ante los auténticos enemigos de la vida, y en esta joya, realizada con su depurada elegancia personal, hay muchos motivos de celebración ( tantos como de dolor ). El propio libro es uno de ellos. Una obra robusta y madura que cuenta docenas de historias verídicas, de asesinatos y vejaciones, donde se puede encontrar lo mejor y lo peor del alma humana, esa que parece no existir en tantas ocasiones. Un libro hecho para la memoria, para que no se olviden esos años oscuros y todas esas personas que vieron interrumpidas brutalmente sus vidas. A sus ejecutores les gustaría, les encantaría que eso fuera así. Afortunadamente, con libros tan grandes como este, y personas como Galeano, sus viles deseos no se han hecho realidad.
RACHEL CORRIE III
Share“ESPEJOS” AUTOR: EDUARDO GALEANO.
Generalmente la historia que es tan dada a la manipulación y a la omisión, se ha contado desde el punto de vista occidental ( y por otro lado cristiano) y ha ignorado, cuando no atacado el punto de vista de otras culturas, de otras civilizaciones.
Occidente, tan autocomplaciente y tan arrogante cree que la historia de verdad es la que mejor se ajusta a sus intereses políticos, religiosos y sobretodo económicos. Calla sobre muchos genocidios y matanzas que cometió o ayudó a cometer y no admite críticas en contra, como si fuera un vulgar tertuliano de televisión o un “hooligan” seguidor a muerte de un partido de fútbol.
Las demás culturas o paises sólo merecen su aprobación si hacen los que les dictan, y lo que hace Eduardo Galeano, alguien que fue perseguido por esas atroces dictaduras latinomericanas puestas en el poder por la CIA, Kissinger, antiguos Nazis o empresarios sin escrúpulos (y estos son el quid de la cuestión. EL NOMBRE DE Milton Friedman debería figurar junto con el de Hitler, Pinochet o Stalin o al menos, junto al filósofo Nazi Rosenberg) se sale de esta restrictiva e interesada mirada.
“Espejos” es un libro que cuenta una historia de los que no figuran en los libros de historia, de los que no salen en los cuadros o en las fotografías o en las películas del Hollywood clásico de ayer o el más comercial de hoy, salvo excepciones. Es una maravillosa lección, desgranada en breves apartados que tiene mucho más interés que volver a leer, por ejemplo el 2136 libro escrito por un historiador militar medio que nos narra la heroica liberación de Francia. Ese país que pidió ayuda en 1940 al gobierno USA ante la invasión Nazi y vió como era rechazada su petición. Esto último tampoco lo cuentan muchos libros, y si estos son franceses resulta que todo el país era resistente, como si no fueran ellos mismos quienes denunciaron y deportaron a judíos y el régimen de Vichy hubiese sido cuatro gatos.
Leyendo esta obra maestra es fácil darse cuenta de que a los judíos fueron perseguidos durante siglos por los cristianos. El holocausto de Hitler fue la punta del iceberg y también la culminación de tantas matanzas y prohibiciones. Se habla más de los seis millones de judíos que del número mucho mayor de comunistas, eslavos, homosexuales, disidentes y un largo etc… que fueron exterminados y que no tiene una lista de Schindler que narre su historia. ¿Tal vez por su propia condición? ¿Porque eran pobres?.
Galeano nos recuerda que, a principios del siglo xx, los alemanes ya cometieron uno en Namibia (en un libro de Chomshy, éste calculaba unos 200.000 los asesinados). Igual que en toda la África colonial China o India, los europeos se hartaron de matar, arrasar y expoliar evangelizando a los que hasta entonces vivían mejor sin Dios ni hombres blancos.
En “Espejos” se habla de la ocupación británica de Kenia o de la política USA que con la ayuda de los poderosos y corruptos autóctonos creó sus propios genocidios en Latinoamérica y no sólo en el número de muertos, torturados, desaparecidos o exiliados sino, ante todo, en el invisible que causó la liberación económica tan afín a la privatización y enemiga de lo público . Como preguntaba el propio Galeano en su también escalofriante “Días y noches de amor y guerra” ¿ Se cuentan todos esos millones de parados , hambrientos y enfermos que causaron todas esas políticas al servicio de la Fruit company, la Standard oil, la Coca-cola y tantas otras? ¿Se cuentan todos esos millones que vieron recortadas sus esperanzas de vida, que pasaron de la clase alta o media a la pobreza y desesperación más absoluta? . Se dice que “Los ricos siempre han querido hasta la mierda de los pobres” y a estos paises les quitaron los recursos ¿Cuántos murieron de hambre o por enfermedades fácilmente curables?. Antes de esas dictaduras esos problemas no existían o existían en un grado mucho menor y lo mismo hoy en África. Luego montamos espectáculos de ayuda en navidad para los pobres ( pero que no dejen de serlo) y viva nuestras políticas económicas y criticamos a Cuba y a Corea del norte, pero no a China o a Arabia Saudí que hacen lo que queremos, ir a por los beneficios. Por eso China era criticable ayer, pero no hoy para ciertos voraces capitalistas tan conservadores y cristianos, aunque sigan matando y prohibiendo igual. Tan bien como Galeano Naomi Klein cuenta todo esto en su excepcional “ La doctrina del shock”.
Galeano en su libro no tiene maniqueismos y reparte cera a todos. El racismo, la homofobia, la crueldad, el asesinato y el machismo son patrimonio de todas las razas, son en definitiva patrimonio del ser humano, y así nos narra en su irónica y elegante prosa el cruel nacimiento de Uruguay o Argentina, que empezaron masacrando indios o esos esclavos liberados de USA que fundaron Liberia tras esclavizar a su vez a los negros del lugar.
“Prohibido ser ineficiente” en mi opinión vale más que “ El niño del pijama a rayas”, ese bestseller tramposo que firmó John Boyne, que parce diseñado para complacer a occidente ( ¡eso ya pasó!¡ los monstruos son los otros! Nos viene a decir).
“No eran héroes de Hollywood” nos recuerda que en la segunda guerra mundial el paso del río Dnieper por los rusos les costó cien veces más muertos que a los aliados el desembarco de Normandía y es cien veces menos famoso.¿Dónde están los libros que narran este hecho tan crucial, que sirvió además para que Europa oriental cayese bajo el yugo comunista, para que el monstruo nazi cayese y por lo tanto la ocupación de Europa occidental se acabase?.
Galeano nos da una lección de sabiduría, cultura, e inteligencia en un libro en el que se disfruta tanto como se aprende y hace reflexionar. Escribe tan rematadamente bien, es tan fiel a la verdad, que uno lee con placer la historia de la raza humana, una historia llena de monstruosidades y aberraciones.
Empieza en las cuevas y en los mitos antiguos y acaba en la sociedad globalizada y tecnológica del siglo XXI. Por medio el fanatismo de todo tipo, las guerras, avances, los grandes artistas y pensadores que se adelantaron a su época y pagaron por ello( Mozart, Hipatia, Miguel Servet, Giordano Bruno, etc…). Otras personalidades, supuestamente grandes ( Aristóteles, Zola, David Wark Griffith, etc…) y todos cristianos, romanos, musulmanes, griegos, indígenas de casi todo el mundo.
Episodios en los que se se actúa no sólo contra el que pensara distinto o tenía un color de piel diferente, sino que reprimían y en algunos sitios lo siguen haciendo ferozmente a la mujer, ya condenada en la biblia , en el Corán y en muchas constituciones.
Apenas sobra alguno de esos episodios y se echan en falta más datos en algún otro. El nivel es homogéneamente alto y conforme uno va leyendo esta historia de la infamia, se da cuenta de que lo que decía Einstein, de que la estupidez humana no tiene límites es cierto. Así ha sido siempre, así es hoy y seguramente lo será. Basta con poner la televisión o leer un diario para comprobarlo, y no sólo por lo que se ve o se cuenta, sino por como te endosan el programa de moda o la noticia del día.
Si existe una raza extraterrestre superior y quiere conocernos bien, este libro les viene de perlas. Cuando acaben de leerlo se largarán pitando a su lejana galaxia antes de que les demos nombre, digamos que los hemos descubierto, los bauticemos, según la creencia mayoritaria del lugar donde han aterrizado y les persigamos por su color verdoso, o por que han roto algún oscuro dogma de nuestro pensamiento ( o porque gozan mucho con sus tentáculos en su nave espacial, y claro , eso es inmoral). Lo malo es que si son tan inteligentes se llevarían con ellos a Galeano y nos dejarían más estúpidos y más ignorantes de lo que ya somos.
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