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“Decidme como es un árbol” de Marcos Ana

“Decidme como es un árbol” es un libro triste que narra la no menos triste historia de las personas que componen la España progresista. Ésta parece estar condenada a describir  su propia fatalidad, dividida y siempre humillada. Su ideario es un conglomerado confuso, lleno de nobles principios pero completamente incapaz de llevarlos a la práctica. Esto es aprovechado por sus eternos rivales, la España parda, los verdugos de desde  los Comuneros de Castilla, a los de la Segunda República. Éstos si han sabido montar un gran ideario: propiedad privada, acumulación de grandes posesiones, no basadas en el esfuerzo sino en la rapiña, y la explotación; la religión, asentada en la inquisición -que perduró en el tiempo y aún sin ésta, el miedo y la represión siguieron en primera linea-,  en el crimen, en el miedo y en una fé ignorante para ignorantes, una fé corrupta y parasitaria. Se les llena la boca de Dios y España al mismo tiempo que el bolsillo.

Todo esto retrata el libro de Marcos Ana. Muestra su aportación en favor de las libertades  como miembro del PCE, en este tan  desfavorable contexto.

De momento todo sigue igual, con la actual crisis. Corrupción y aprovechar la coyuntura – que en realidad es estructura, porque no desaparece nunca- para destruir. Siguen en su linea.

Es un libro que enfoca a la españa progresista. Su triste caminar

HOMENAJE A PINAREJO

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“La calle del olvido” de Juan Vilches

la calle del olvidoOctubre de 1942. Mientras los alemanes avanzan por los suburbios de Stalingrado y los Aliados se preparan para la invasión de Europa, en Estados Unidos se desata una feroz campaña de prensa contra España. Se acusa a un capitán de la División Azul, llamado Muguruza, de crímenes de guerra contra el pueblo ruso, al haber ordenado la matanza de todos los habitantes de una aldea perdida, de la que nadie ha oído hablar y que ni tan siquiera figura en los mapas.

En Madrid, el Gobierno analiza la noticia con suma preocupación, pues si bien sólo puede tratarse de una calumnia, de una mentira más de las muchas que se propagan en tiempos de guerra, una duda gravita en las cabezas de los ministros de Franco: ¿la campaña de prensa no será, en realidad, una maniobra del Gobierno norteamericano, que trata de buscar un casus belli, un motivo que justifique una declaración de guerra contra España, al igual que ocurrió en 1898 con el hundimiento del Maine? Al fin y al cabo, Stalin exige a sus aliados que invadan, cuanto antes, el continente europeo, ya que su situación es desesperada, y un buen lugar para el desembarco de las tropas podría ser España, al estar provista de costas extensas, mal protegidas y muy alejadas del Ejército alemán.

Sólo la inocencia del capitán Muguruza, declarada por un Consejo de Guerra, puede abortar la tormenta de hierro y fuego que se avecina sobre España. Muguruza no duda en reiterar su inocencia, y su defensa recaerá en el capitán Ortiz de Zárate. En sus frecuentes visitas a la prisión militar, Ortiz se adentrará, poco a poco, en la compleja personalidad de su defendido. La estrecha relación con su marido le permitirá conocer a Natalia, la joven esposa de Muguruza. Ortiz, cuyo matrimonio se encuentra dominado por la atonía y el aburrimiento, atado a una mujer a la que hace mucho tiempo dejó de querer y de la que no se puede separar, descubrirá un mundo nuevo a través de Natalia. Y surgirá entre ambos un amor apasionado, desesperado, un amor imposible en la católica España de los años 40, en la que el adulterio no sólo es un pecado mortal, sino un auténtico delito castigado con la cárcel por el Código Penal.

La investigación judicial y el amor entre Ortiz de Zárate y la mujer de su defendido servirán de eje central para el desarrollo de dos historias paralelas: los preparativos para la guerra por parte del Gobierno español ante la amenaza de invasión por parte de los Aliados, y el mundo sórdido de los espías en el hambriento Madrid de la posguerra, en el que pululaban a sus anchas tanto los agentes de la Gestapo y del Abwehr alemán, como los del MI6 británico y del OSS norteamericano.

Así se inicia una narración trepidante, llena de intriga y acción, en la que se suceden de forma vertiginosa una serie de acontecimientos inesperados y sorprendentes, incluso para los que se ven inmersos en ellos, con un final sobrecogedor y en absoluto previsible.

Juan Vilches es Doctor en Derecho, profesor universitario y abogado en ejercicio. Autor de tres libros y de medio centenar de artículos, ha sido profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, de la Universidad de Alcalá de Henares y del Centro de Estudios Universitarios Luís Vives. En la actualidad imparte la docencia en la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad Complutense de Madrid. Su primera novela, La calle del Olvido (presentada bajo el título El callejón del Olvido), ha sido finalista del Premio de Novela Fernando Lara del año 2007, convocado por la Editorial Planeta y la Fundación Fernando Lara.

La Calle del Olvido, EditoriInéditaal , Barcelona, 2008

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“La colmena” De Camilo José Cela

colmenaRecuerdo a Cela en los ochenta cuando salía junto con Ramoncín en el programa de Hermida, en la sobremesa, el mismo en que echaban la serie Cheers, cuando no había más que dos canales y ninguna cadena delegaba en otra la responsabilidad de emitir algo decente. Aqui Cela era un poco lenguaraz, soltando algún que otro taco. Parece que tenía buena prensa.
Luego ganó el nobel en el 89 y su imagen se deterioró. Qué si nunca dijo que el Nobel fuera una mierda; qué negará haber sido censor en tiempos pretéritos.
Caiga bien o mal, cayera, lo que aquí nos ocupa si el libro es bueno, si aporta algo a la literatura. Hay quién habla de “La colmena” como de un auténtico coñazo. ¿La han leído?
Para mi es una pasada.
Habla del Madrid de la posguerra. Es una narración ágil, muy sencilla, de cosas que interesan. Sientes frío con los personajes, el miedo de vivir en esa época, de la escasez. Del desprecio de la dueña del café por ciertos clientes, del desmedido aprecio por otros. Sufres con las chicas jóvenes sin más porvenir que buscar un buen partido, que luego resulta ser un sinvergüenza. Son tiempos difíciles, sin mucha ética. Siempre son tiempos difíciles.
Todo de la mano del protagonista, que va buscando huir de su pasado, buscando cobijo y algo de alimento en casa de su hermana, casada con un Nacional, o incluso en los burdeles, las únicas almas caritativas de un Madrid exhausta.
Asi vemos el mundo real de la posguerra, con sus ganadores y perdedores, con una frase muy interesante que curiosamente no sale en el libro sino en su versión cinematográfica salida de la boca de José Sacristán:
- ¡ganar una guerra para esto!

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