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“Aqui no paga nadie” de Darío Fo
Al contrario que en “muerte accidental de un anarquista“, aqui la pieza teatral es más bien anticlimática. Toda la acción se desarrolla al inicio, para toda la pieza ir arrastrando las consecuencias del climax inicial, hasta derrumbarse.
En todos los paises democráticos la censura es tan sutil que ni te das cuenta que existe.
La única manera de burlarla es con la comedia del aburdo, y Fo es el maestro, y la verdad con pocos pelos en la lengua.
Las clases obreras italianas vivían en la miseria, años 60, 70, inicios 80…- igual que en la posguerra, vease el film “ladrón de bicicletas”- los precios de los alimentos básicos estan por las nubes. Robarlos viene a ser la solución, pero el código penal es implacable. Penaliza por igual al ladrón rico que al pobre, aunque este no coma hace tiempo. Bueno, ni eso es verdad.
Comedia divertida, donde rige el absurdo, fiel al mundo que describe, donde todos rien por no llorar, en la que a modo de perorata final Fo se desahoga a gusto.
La edición castellana está descatalogada(ver segundo párrafo).
La edición valenciana la edita Bromera( a llegir en valencià)

“San Isidro fútbol” y “Aquí no paga nadie”. Pino Cacucci y Dario Fo
Vivimos en un mundo en el que actualmente sólo se nos ve como buenas personas si nos comportamos de una manera socialmente aceptada. Es fácil. Con aparentar que estamos en contra del maltrato de los animales, de la violencia de género, de las dictaduras, del caciquismo, de la especulación, del terrorismo, de la explotación laboral, del respeto al prójimo, de Gran Hermano, de la subida de los impuestos, del avinagramiento social… En fin, de todo lo que te hace ser un vinilo en una estantería de CD’s.
En ambos libros, se nos muestra de una manera tremensamente cómica que, en un principio si que respetamos nuestro ídem (perdón por el juego de palabras…) pero que, como ya nos dijo Mark Twain, “los pricipios sólo tienen fuerza cuando se tiene el estómago lleno”. El respeto, la tolerancia y todas esas cosas tan bonitas que quedan tan bien decir en medio de una multitud de gente, se derrumban como un castillo de naipes ante la presión que ejerce el beneficio propio sobre nuestros valores.
En “San Isidro fútbol” es la figura de un sacerdote que descubre los poderes de un “misterioso polvo blanco” que le da unos poderes sobrenaturales al delantero centro del equipo de fútbol de su pueblo. No sabe (o no quiere saber) la naturaleza de ese polvo e intuye que incluso podría ser pecado la utilización del mismo, pero gracias a él, el delantero centro marca más goles que Garrincha.
En “Aquí no paga nadie” es lo mismo pero digamos…del otro bando. Un trabajador, camarada de sus camaradas, obrero, sindicalista, duro con la patronal y el empresario, trabajador ejemplar,con el puño en alto siempre que puede, se rinde ante la influencia de poder robar con argucias morales al que ni el más desalmado de los mortales se podría resistir. En unos tiempos de crisis donde todas las mujeres están embarazadas (pobrecitas, míralas como sufren) y nadie es capaz de investigar si ese embarazo es real o simplemente por aprovecharse de los beneficios morales y sociales, donde hasta un ataúd sirve para esconder comida robada sin que nadie se atreva a mirar lo que hay dentro (ya tiene bastante pena) y donde cualquier excusa es buena con tal de que sea mentira, los personajes de este libro nos muestran el desasosiego y el malestar social de las clases trabajadoras donde, al contrario de la ley natural, no es el más fuerte el que sobrevive, sino el más débil.
Ignorantes y débiles… La raza que dominará el mundo
“Muerte accidental de un anarquista” de Darío Fo
A finales de la decada de los 60 en españa queríamos ser una democracia civilizada, anhelábamos libertad, como en Inglaterra, Francia o Italia.En este último país, en ese mismo momento, al parecer tiraban a sospechosos de conspiradores desde las ventanas de los pisos superiores de las comisarias de policía.
Fo se burla de todo. Él mismo admite que en los tiempos que corrían, que corren, reducirlo todo al absurdo es la única opción de crítica válida.
¿Cuándo una sociedad alcanza la mayoría de edad? Cuando alcanza la dignidad. Toma claro. Pero, ¿Cuándo alcanza eso último? Cuando nadie impide que estallen ESCÁNDALOS. El gobierno no oculta esos escándalos. Al revés. Somos libres de hablar de ellos, cotorrear sin sentido sobre ello, catalogar de sinvergüenzas a los beneficiarios de esos escándalos, burlarnos de quienes ofrecen soluciones. Idealistas del carajo. El ser digno, es el no engañado, inteligente humanoide que sólo quiere desahogarse, no quiere nada más. ¡ Que verguenza! ¡Sin vergüenzas!
Al parecer le han educado en que no hay que ser radical, y hacer algo…
“Hemos probado a no hacer nada y ya no sabemos que más hacer“.
De ahi que todo sean escándalos y contradicciones, para poder censurarlo todo, hablar, piar y cotorrear hasta perder la cabeza
Digno de destacar el personaje del loco, que lidia entre comisarios, jueces, obispos y periodistas, el que destapa todas estas cuestiones.
A mi humilde parecer, el único cuerdo





