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“INVISIBLE”, de Paul Auster
Muchos dirán que Auster siempre habla de lo mismo: un escritor, la ficción o realidad de éste y Nueva York, su ciudad.
Pues bien, como el buen cine de Woody Allen, (que no me aburre nada, -al contrario, me encanta-), habla de lo que le es conocido; de sus traumas familiares, la religión, la vida en la ciudad. Hace psicoterapia con sus películas y aunque la historia se repita, te sorprenden sus diálogos inteligentes, ácidos y su humor mejora el mío sin duda. Siempre hay algo nuevo que decir al respecto.
Eso sí, prefiero que se quede en la gran manzana a rodar, sus salidas pocas veces me apasionan.
En esta ocasión, Paul Auster, ha triplicado la emoción a la que sucumbo al leerle.
La estructura de la novela es como una pieza musical que va subiendo de tono (no sabes por dónde va a salir), diferentes personajes que se cruzan en un mismo lugar en 1967, la guerra de Vietnam sobre un fondo silencioso, acechando, jóvenes promesas (todos lo son a esas edades), el sexo como experimento (¡excitante!), las casualidades, los encuentros fortuitos…toda esa atmósfera te crea un “quiero saberlo todo”, ¡ vamos, dímelo, Paul, aunque sea mentira!… y te hace olvidar tus quehaceres diarios hasta que agotas todas las páginas de esta historia en un suspiro y te parece mucho más corta de lo que el pie de página te indica.
Ha sido una delicia reencontrarme con Robert Walser, ¿acaso se han conocido estos dos en la rue Vaneau? ¿Homenajea Auster a Vila-Matas? Sería curioso que las habladurías de algunos sobre parecidos entre uno y otro, otro y uno, haya logrado el encuentro. Es fascinante y lo aplaudo si es así.
Invisible: ¿está aprendiendo Walker-Auster a escribir para ausentarse?
¡¡¡Magnífico!!!
Share“Creí que mi padre era dios” de Paul Auster
“Creí que mi padre era dios”, (“True tales of american life”) es una selección de breves relatos compilados por Paul Auster. Su peculiariedad viene dada por tratarse de una selección de las mejores historias que oyentes de radio de una emisora norteamericana fueron contando.
A partir de estos textos, unos breves, otros más extensos, vamos viendo las inquietudes, miedos, anhelos, obsesiones de los radio oyentes, reflejo de los de todo el país.
Se puede conseguir facilmente en Compactos Anagrama. Lo que Raymond Carver buscó mediantes sus cuentos, y Richard Ford con sus novelas, es decir, sacar a relucir el llamado modo de vida americano, con todos sus contrastes, Auster lo ha hecho de un modo más original, con las palabras de los propios americanos.
Share“La trilogía de Nueva York” de Paul Auster
Puede que la obra cumbre de Paul Auster sea la trilogía de Nueva York. Compuesta por tres relatos, “ciudad de cristal”, “Fantasmas”, y “la habitación cerrada”.
Todo comienza con una llamada equivocada preguntando por la agencia de detectives Pinkerton, llamada que tras repetirse un par de ocasiones, el protagonista, Quinn, decide mentir para ver que pasa. Sí -dice-, aqui agencia de detectives Pinkerton. Esto le cambiará la vida por completo.
El primer y tercer volumen comparten personajes. La ciudad de cristal es un recorrido por NYC en busca de casualidades caóticas que expliquen patrones de comportamiento que ayuden a encontrar a alguien que tal vez nunca estuvo alli. La habitación cerrada supone un encerrarse en si mismo tras la dura tormenta urbana esperando sumisamente que llegue el final, mientra rememora pasado- aqui aparece Fanshawe- y sueña con el futuro. Fantasmas es un relato policiaco en estado puro, donde los personajes tienen nombres de colores, donde el vigilador es el vigilado.
Novela fantástica, Auster en su mejor momento, homenaje a una ciudad y a una religión, el culto a la casualidad, a las serendipias, al azar. No existe el caos, todo sigue un patrón, simplemente no sabemos leer los misteriosos vectores.

“Leviatán” de Paul Auster
Esta fue la primera novela de Auster que leí. Me pareció fantástica, vertiginosa carrera en la que la realidad se torna ficción, o justo al reves.
El relato es narrado por Peter Aaron(P de Paul y A de Auster), en la que se cuenta la biografía de Benjamin Sachs, amigo del narrador, del que nadie sabe absolutamente nada – ¿ acaso existió ? – personaje rescatado por Aaron, sacado a empellones de las tinieblas del olvido o aún peor, del mito. ¿Quién era este personaje y cómo desapareció para siempre? Para saberlo hay que leer Leviatán.
Es junto con la trilogía de Nueva York-la ciudad de cristal,fantasmas, la habitación cerrada- de lo mejor de su obra.
Share“El cuaderno rojo” de Paul Auster
Paul Auster es uno de los autores más interesantes de la contemporaneidad. En lo bueno y en lo malo. En lo bueno, sus relatos son muy atractivos, intuyo que completamente autobiográficos, donde el azar, la casualidad, lo inesperado, tienen una importancia elevada. En lo malo, es que sus últimas obras, diría que desde ” el libro de las ilusiones”, se repite un pelín- creo que demasiado -, anda de nuevo sobre camino ya recorrido. Para un lector que lee por primera vez a Auster, este pensará que son buenos libros, pero para alguien ya versado, no verá más que repetición.
El cuaderno rojo son unos breves relatos, de su llamada por mi primera etapa, donde sin duda, creo que es el penúltimo, es realmente muy interesante. Por este vale la pena leer el resto. Se trata de una mujer nacida en la antigua checoslovaquia, casada con un alemán, que tras la muerte de su padre, descubre que ambos, ella y su marido, eran hermanos de padre, uno en cada país, fruto de una relación completamente distinta en un lugar completamente distinto- pues el padre tras la segunda guerra mundial decidió huir de todo y cambiar de vida y de país- enterados del hecho gracias al caprichoso azar. Caprichoso destino.
Todo el volumen son unos sencillos relatos, donde impera la casualidad, el azar.
Share“Un hombre en la oscuridad” de Paul Auster
Empecé a leer este libro con la esperanza de que no me hablara de un hombre mayor una vez más… La primera, en la frente.
Bueno, pues por lo menos que no pierda su identidad o que no sea escritor… La segunda cucharada, una mosca.
Seguí leyendo y pensé: “por lo menos no se ha muerto su mujer”… ¿Que no? muerta y bien muerta.
Abandoné el libro… Y a Auster. Considero que ya he leído todo lo que escribirá en los próximos veinte años.
Y por supuesto, arderá cuando me vuelva loco y queme la librería más cercana a mi casa
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