Relato “La surrealista feria de la absenta”

La surrealista feria de la absenta

El monóculo cuelga balanceándose de un lado a otro. EL anciano del frac señala el vacío y se ríe. Estruendosa, histericamente, empieza a dar palmas y a bailar. Personas tiradas por el brillante cesped (ronquidos de borrachos). Murmurando, jadeando, inconscientes.

En la sala de destilación mean sobre un cadaver. Ropas en el suelo, rasgándose. Orgías de todo tipo. El pychoclown ha ganado la batalla de los chupitos. Sus rivales yacen amontonados. Posa encima de ellos. Le quita las bragas a una mujer inconsciente. Las huele y cae al suelo.

En la sala principal todas las variedades son presentadas, todas son paladeadas, tragadas, escupidas y vomitadas. Beso los pies de la hermosa anfitriona. Se abalanza sobre mi gimiendo como un animal en celo. Sus uñas me arañan las mejillas, siento la lengua por ahí abajo. Me la quito de encima y me alejo tambaleándome. Conversaciones beodas, los Monty Phyton bailan agarrados. “Soy un alcohólico y llevo casi cinco minutos sin beber…”

En la piscina verde la gente nada, bebe, se ríe, se ahoga( el suicidio más bello, el suicidio más deseado). Observo el cielo estrellado, escucho los gritos y los gemidos. La anfitriona ha montado un “mènage a trois” en el trampolín. Los locos se vuelven más locos. Los sabios se vuelven más sabios. Animalidad, brutalidad, frivolidad, salvajismo, trascendencia. Las costuras de las represiones vuelan hechas pedazos por mil bombas atómicas que esperaban este momento. No quiero largarme, varios líquidos corren por mis piernas. Agarro otra copa que me sirve un camarero impasible con los ojos amoratados. Me acuesto en una tumbona y observo feliz el obsceno paisaje. La hija de la anfitriona viene hacia mi contoneándose lujuriosamente

UCRONÍA ( Escrito en 2008)

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