“Psychokillers. Anatomía del asesino en serie” Jesús Palacios
El término “asesino en serie” fue acuñado por el investigador del FBI Robert K. Ressler y hace referencia al individuo que durante cierto periodo de tiempo comete varios asesinatos sin ningún móvil económico, mafioso o político detrás.
Ressler, también creador de los perfiles de estos psicópatas, que sirven para describir su “modus operandi”, vivió cerca de John Wayne Gacy, entrevistó a angelitos como Jeffrey Dahmer o Emil Kemper, y es autor, junto a Tom Shatchman, de un libro tan recomendable como “El que lucha con monstruos”, donde repasa sus veintes años de servicio investigando, persiguiendo y hablando con estos criminales, dejando constancia de su honradez y talante liberal, pues estaba a favor de la investigación de la mente de estos asesinos y no a favor de la pena de muerte, y eso que casi se convierte en víctima del mencionado Kemper, en una celda.
El asesino en serie, se ha convertido desde hace mucho tiempo en parte del imaginario popular, en protagonista intermitente de las páginas de sucesos y en un icono artístico: el número de películas, series de televisión, telefilms, libros, canciones, cómics y hasta cuadros que se basan en su figura es infinito, esté basado directamente en hechos reales o no, con vertiente sobrenatural en muchas ocasiones, llegando a la saturación y a convertirse en un tópico sobado más, en legítima fuente de inspiración o en oportunista objeto de marketing y a veces todo junto. A las mentes más puritanas, miopes y políticamente correctas hay que aclararles que, obviamente, el libro no es una apología de la violencia ni nada por el estilo.
El psicópata se ha convertido también, y esta es otra cuestión, en material propicio para el sensacionalismo de los medios de comunicación, y en excusa para campañas de represión de todo tipo.
El ejemplo más famoso de todo lo anterior son los atroces crímenes perpetrados por la familia Manson. Que el careto de su tarado líder, Charles Manson salga hasta en camisetas y sea objeto de “culto” ( que no de admiración ) por parte de incontables bandas del rock/ metal post años 60, no es vuelvo a repetir, una incitación a la degeneración y demás, sino un reflejo de la oscuridad, animalidad y salvajismo del ser humano. Manson era el lado oscuro del “hippismo“, ese del que muchos negaban su existencia, que finiquitó toda la era Acuario e hizo volver a la realidad a todos esos ingenuos que soñaban con utopías, esos ingenuos que pronto traicionaron, en su mayoría, sus ideales. Unos ideales cándidos pero mucho más respetables que los de los yuppies en que se convirtieron. Ya se sabe, los hippies del ayer son los capitalistas que dominan el mundo hoy, y lo mejor que salió de esos años – los escritores del nuevo periodismo, todo tipo de artistas… – era gente aliada del movimiento pero ferozmente individualista.
Por supuesto, el caso Manson fue la excusa para todo tipo de campañas ultraderechistas e ignorantes, cimentadas en la prensa que aprovechó las circunstancias para difamar a un “movimiento” inocente.
Cada país tiene su propia colección de asesinos en serie y casi todos los que se han hecho tristemente famosos son los anglosajones, convertidos en celebridades a veces grotescas por prensa y televisión, hecho que fue objeto de sátira por Oliver Stone en “Asesinos natos“, sobre un traicionado guión de Tarantino, y sobre éstos, va principalmente este extraordinario libro.
El gran Jesús Palacios hace un recorrido por la prehistoria de los asesinos en serie y casos más famosos ( la condesa Bathory, Vlad tepes, el auténtico Drácula, Gilles Rais, lugarteniente de Juana de arco o Jack el Destripador, al que se dedica todo un capitulo ), hasta los años 90′, con parada en España incluida ( por lo tanto aqui no aparecen los más recientes como el del francotirador de Washington o el asesino de Green River, aunque éste ya llevaba mucho tiempo haciendo de las suyas).
Es decir, no es un ensayo con afán “completista” en cuyo caso llegaría a tener 5000 páginas por lo menos y eso contando sólo los casos resueltos.
Palacios indaga en los condicionamientos sociales, en los motivos que tuvieron para cometer tales atrocidades y llega a la lúcida conclusión de que no hay una razón clara que sirva para identificarlos y encasillarlos, las razones de uno no sirven para explicar las de otro. Un tema inaprensible que des miente rotundamente que el hombre es bueno por naturaleza y las facilonas explicaciones que da la sociedad, la que muchas veces engendra estos monstruos. Unos monstruos que resultan casi inofensivos frente a otras muestras que crueldad humana, algunas de ellas aceptadas por muchos, ¿ de verdad, piensa alguien, que ese tarado de Ed Gein o el aberrante canibal Albert Fish - impresionante, en el peor sentido, la carta que le envió a la madre de una de sus víctimas – es peor que que cualquier esbirro de las SS, de la NKVD, de la policía religiosa de Arabia Saudí?¿Qué cualquier matón de la CIA de la operación Phoenix que mató, mínimo, 80000 vietnamitas, que un heróico y preparado piloto de un B-52 que arrasa un pueblo camboyano, vietnamita o irakí?¿Peor Dennis Nielsen o David Berkowitz que que los escuadrones de la muerte que devastaron américa latina?¿Son peores todos esos políticos, sean dictadores o demócratas, que organizan guerras y expolios? A este respecto resulta muy ilustrativo el excepcional episodio “El asesino expresionista” sobre los pyschos alemanes del periodo de entreguerras.
El libro que habla también de algunos casos que no son obra de asesinos en serie, es una reivindicación de la libertad artística, así como un certero retrato de lo peor de la condición humana, una condición con sus partes de oscuridad, la que muchos, con un indecente buen rollito niegan o limitan a condicionantes externos.
No recuerdo las palabras exactas, pero Ted Bundy, uno de los más famosos e inteligentes ( la mayoría tienen en común un coeficiente de inteligencia alto y en matar cobardemente a personas fisicamente más débiles, sobre todo mujeres ) dijo algo así como que los asesinos en serie son nuestros maridos, nuestros hermanos, hijos y padres y que nunca nunca íbamos a acabar con ellos. Porque ellos forman parte de nosotros. Nuestros vecinos perfectos, con una fachada irreprochable, si acaso alguno un poquito rarito pero inofensivo, y luego lo de siempre: ¿rituales con velas? No me lo puedo creer. Y sí, sí que hay, aunque menos, “psychos” femeninos.
Palacios recomienda una lista de películas, libros y canciones sobre el tema. Muchas son muy conocidas y podría haber hecho una lista 50 veces más larga. El caso de Ed Gein sirvió de inspiración para el libro “Psicosis” de Robert Bloch, que dió lugar al clásico de Hitchcock y varias secuelas. Para el Buffalo Bill de “El silencio de los inocentes” de Thomas Harris que fue adaptado por Jonathan Demme o para el Leatherface de la saga de “La matanza de Texas” iniciada por Tobe Hooper, entre otras. Yo sólo añadiré “Dahmer” de David Jacobson donde una más que convincente Jeremy Renner encarnaba al Carnicero de Milwakee en un film inusual y sobrio, demostrando que se puede hacer una película sensible sobre tan terrorífico tema y mostrar empatía y comprensión hacia el verdugo, que NO aprobación. Su gran virtud, lo mismo que este libro, es que es riguroso alejado de sermones y doctrinas baratas.
Otros libros para quien le interese el tema podría ser “Felices como asesinos“, de Gordon Burn, sobre el matrimonio West, – “la familia que mata unida permanece unida” -, o “Harry, radiografía de un asesino” film de John McNaughton. Una película capaz de encanecer ( más ) las barbas y melenas de Michael Hanecke. Martin Scorsese dice que durmió con el televisor encendido de la impresión que le creó.
El libro es maravilloso, aunque macabro, por supuesto, y harto necesario. Esto no significa que tenga un poster en mi habitación de Richard Ramírez ni que me guste la violencia real. Ni que decir tiene.
EL SEÑOR SOMBRERO
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un libro bastante interesante. la verdad yo tenia un ejemplar, pero lo eh perdido. no sabras donde lo puedo conseguir? en una pagina de internet o algo, pues lo busco mucho pero no me salen, ni siquiera en la pagina del editorial. me serviria mucha la ayuda
hola eye scream, puedes adquirirlo en el siguiente enlace, es de una web que vende libros de segunda mano. Si no quieres comprarlo por la red, en ese mismo enlace aparece todas las librerías “físicas” que lo tienen. Busca una de tu ciudad y pásate por la librería
http://www.uniliber.com/resultados.php?au=palacios&ti=psychokillers%20&orden=PA
Esperamos haberte ayudado
saludos