“Precisamente yo” de Erika Mann
Título original: Blitze überm Ozean
Traducción: Cristina García Ohlrich
Postfacio: Irmela von der Lühe y Uwe Naumann
Editorial: Minúscula
Año Edición: 2002
ISBN: 84-95587-11-4
Págs.: 190
Género: ensayo autobiográfico
Por ARIODANTE
Erika Mann (Munich, 1905-Zurich, 1969), actriz, escritora, periodista, conferenciante, viajera y aficionada al automovilismo, la hija mayor del escritor Thomas Mann fue una mujer polifacética rebosante de ideas e inquietudes. No implicada por su deseo en la política, se vio involucrada necesariamente por la situación de Alemania con el ascenso al poder del nazismo. Tras una adolescencia y juventud muy alocada, consentida por sus padres, con un ambiente intelectual de primer orden y acostumbrada a alternar con personajes literarios y artísticos en las tertulias de la mansión familiar, en 1933 fundó un cabaret, Peppermill (El molinillo de la Pimienta), con un pequeño grupo de colaboradores, entre los que se encontraba su hermano Klaus, compañero de intereses y actividades desde su infancia. Realizaron una gira por Suiza, Holanda, Checoslovaquia, Bélgica y Luxemburgo. Utilizaban canciones, sketches, cuentos de Grimm, y textos de su hermano Klaus en su repertorio, con un marcado carácter antifascista. El escritor austriaco Joseph Roth escribió a Erika tras asistir a una función de El molinillo de la Pimienta en Amsterdam: “Hacen ustedes diez veces más contra la barbarie que todos los escritores juntos”.
Erika no llegó a terminar más que un esbozo de autobiografía. El libro que nos ocupa, Precisamente yo, es una selección de textos literarios y periodísticos en los que habla de sí misma y de la situación política que vivió en Europa, en Alemania, en España, sus actividades como actriz, periodista, su implicación política a pesar de ser contraria a sus intereses. Aunque algunos de los textos, a través de los años hayan podido quedar un poco desfasados, su idea central sigue vigente: “Un mundo, un único mundo lo bastante grande para ofrecer espacio para todos, pero no para todo. ¿Y para qué no? La palabra resulta plana, y preferiríamos evitarla. Es inevitable. Lo que está detrás de ella ha envuelto el mundo en humo y llamas y ha de ser proscrito, de acuerdo con las normas de un nuevo mundo. Se llama ¡nacionalismo!”
“El mensaje que quería transmitir fue siempre un llamamiento directo y sin embozos a la solidaridad humana contra las inhumanas fuerzas de la oscuridad y la destrucción- nos dice al comienzo-Esto es lo que he querido expresar en mis escritos y conferencias, en mis libros y artículos, en mis cuentos para niños y en mis discursos por la radio.”
En los veinte textos seleccionados, Erika nos habla en primer lugar de su vida, en el esbozo autobiográfico que llama Precisamente yo y que da título a la edición española (el título alemán del libro podría traducirse como Rayos sobre el océano) y cómo pasó de estar interesada en el teatro y en viajar y en múltiples actividades, acabó ocupándose de aquello con lo que no contaba: la política. No pudo evitarlo. No podía soportar cómo el nazismo pisoteaba a su país, no podía permanecer al margen y no entendía cómo tanta gente no sólo no se daba cuenta de lo que se estaba gestando, sino que no concedía importancia o no quería verlo. Tomó sobre sí la tarea de publicitar lo que ocurría y lo que iba a ocurrir, como una nueva Casandra. Lo que le supuso, por lo pronto, el exilio, luego un largo vagar por países y ciudades tratando de explicar sus ideas y de colaborar en la lucha contra el mal, contra la negra sombra que se extendía por Europa bajo la cruz gamada.
En sus textos predomina lo concreto, a veces pura anécdota, con lo que va construyendo lo que considera fundamental. No le importaba tanto ser original como veraz, para ilustrar y publicitar a los cuatro vientos lo que estaba ocurriendo día a día. De la cotidianeidad observa y destaca historias trágico-grotescas, situaciones de las que podemos sacar unas conclusiones sobre las que reflexionar o que nos impacten. El espíritu del cabaret, del sketch, domina en este conjunto de textos, en el sentido de aglutinar piezas con las que nos hagamos una idea de su pensamiento, que desde muy joven estuvo ligado al teatro y lo que supone la novedad del cabaret: la sátira y la crítica social presentando cortos fragmentos que desgranen la realidad social, analizándola y mostrándola en su desnudez. Nos habla, pues, de viajes, de literatura, de teatro, de la posición de la mujer; de sus experiencias en la guerra de España, del caos lisboeta, ciudad llena de exiliados y huidos de la guerra, mirando desesperados hacia América; nos habla de Nuremberg, en fin, compone toda una cesta de frutos, unos más dulces, otros amargos y ácidos.
Tras exiliarse, Erika estuvo en Inglaterra, soportando los bombardeos londinenses, y en Norteamérica, adonde su familia también acabó por exiliarse. Dio conferencias, habló en la BBC, fue corresponsal de guerra por Norteamérica, en Oriente Medio, vivió el desembarco de Normandía y regresó con el ejército americano a su país tras la guerra, quedando impresionada por el desolador panorama. También siguió muy de cerca los juicios de Nuremberg. Fue de las primeras en criticar la guerra fría, lo que la distanció de Norteamérica. Siempre en una posición impopular, crítica y decididamente defensora de la libertad, se estableció en Suiza con su familia y entre otras múltiples actividades administró la obra de su padre y la de su hermano Klaus, cuyo suicidio, en el 49, le causó una profunda impresión, puesto que estaba muy ligada a él, a pesar de discrepar en algunas posiciones políticas.
Ariodante
Agosto 2010







