“Plegarias en la noche” de Dennis Lehane

Lehane, famoso escritor de serie negra, debe buena parte de su reconocimiento al cine. El maestro Clint Eastwood creó con “Mystic River” uno de los clásicos indiscutibvles de la primera década del siglo y una de las películas más oscuras y pesimistas de su dilatada filmografía, lo que ya es decir. Posteriormente el mediocre, muchas veces espantoso, actor Ben Affleck ( aunque en los últimos años está mejorando) sorprendió dirigiendo la adaptación de “Desapareció una noche”, aqui titulada “Adiós, pequeña, adiós”. Una película impecable, casi redonda, llena de ambigüedad moral, al igual que el magnífico film de Eastwood, que descolocó por su madurez, y más tratándose del debut como director de alguien con un currículum tan discutible como el suyo.

Justo ambigüedad moral es lo que le falta a la endeble “Plegarias en la noche“, otra de las entregas de la serie protagonizada por los detectives Patrick kenzie y Angela Gennaro, antiguos amante demasiado bien avenidos. Relación, que a parte de poco creible, es autocomplaciente y rematada por diálogos supuestamente corrosivos que delatan gran falta de ingenio y que revelan lo acartonados, ridículos y maniqueos que resultan estos dos personajes,  como todos los de esta facilona novela. De hecho, el único defecto importante del mencionado film de Ben Affleck era el horroroso y retrógado personaje de Gennaro, interpretada de manera no menos horrenda por la sexy y habitualmente mejor Michelle Monaghan.

Ambientada en el Boston de buena parte de sus libros, con el trasfondo católico de la puritana ciudad, sorprende la reputación y la cantidad de buenas críticas que ha recibido este trabajo, a mi humilde juicio, desganado, muy muy facilón, que parece más el típico bestseller de consumo coyuntural, que una novela sólida y rigurosa con la que uno esperaba encontrarse. Es bien fácil saber de antemano de Kenzie/Gennaro van a salir de rositas de todas las situaciones en las que se hallan, si bien  Lehane es lo suficientemente astuto -¿tramposillo?- para dejar un final abierto a posibles secuelas.

El escritor demuestra cierta habilidad narrativa que salva la nada sólida trama, una trama que hace aguas, mal construida, con enormes errores de detalle y que llega a su cénit en un climax torpe e increible.

Hay ideas de gran inventiva, como el psicópata inteligente que hace que sus victimas se suiciden, idea por lo demás poco desarrollada y muy desaprovechada.

“Plegarias en la noche” no es una novela mala del todo,pero sus esporádicos aciertos resultan muy triviales y no impiden la honda decepción.

Martin Scorsese ha dirigido “Shutter Island” otra adaptación de Lehane, con Leonardo di Caprio. Hay más proyectos para llevarlo a la gran pantalla pues s eha convertido en un autor sinónimo de éxito/negocio seguro. Si algún día adaptan “Plegarias en la noche” que lo hagan volviendo a la trama más robusta y dotando de carisma y misterio a unos personajes que aqui adolecen.

Es muy posible que sea una obra menor, o un simple tropiezo en la carrera de un escritor tan admirado, pero creo que no seguiré leyéndolo. Me quedo con sus adaptaciones al cine.

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