“Snow Crash” de Neal Stephenson
Editorial Gigamesh. Traducción a cargo de Juanma Barranquero
William Gibson inauguró el género del Cyberpunk en 1984, al publicar “Neuromante”. 8 años después, Neal Stephenson se encargó de afinar el modelo. “Snow Crash” bulle de acción, soportada por una explosión de adjetivos prestos en todo momento a darnos la visión, el gusto, el olor y el sonido de ese mundo hipertecnificado en el que los personajes corren de un lado para otro. El discurso cuajado de analogías deslumbrantes, seña de identidad de “Neuromante”, se acompaña aquí de una ambientación que responde al estereotipo del género (sociedad decadente, radicalización de las diferencias sociales, multinacionales con atributos de estados soberanos…)
La historia transcurre a principios del siglo XXI. El gobierno de Estados Unidos ha cedido su soberanía a franquicias internacionales, y el Metaverso constituye un universo binario en el cual la libertad de acceso no impide mantener las diferencias de status, derivadas de la capacidad para utilizar software/hardware superior. Los habitáculos de almacenaje son una vivienda habitual y los trabajadores de las Franquicias pertenecen (en el amplio sentido de la palabra, a veces) a la empresa. Tras el debacle del gobierno, los Estados Unidos han pasado a regirse por la versión más salvaje del libre mercado.
En términos generales, la trama del libro no deja de ser una historia de “nobles bandoleros” implantada en ese universo futurista: el personaje principal (Hiro Protagonist) y su aliada (T.A.*) son personajes que actúan de forma “alegal”, aunque ceñidos a códigos de conducta que los mantienen dentro de una cierta “tendencia al bien”. Hiro es un hacker, y como tal luce desde el principio una abierta actitud inconformista con el orden establecido. T.A. es un correo, cabalgando las autopistas sobre un patín inteligente para entregar paquetes cuyo contenido le es indiferente. Pero ambos acabarán convertidos en héroes (muy a su pesar), en medio de una gran conspiración por hacerse con el monopolio de los Estados Unidos.
Por supuesto, como toda historia con héroes involuntarios, la acción será la que acabe encontrando a los protagonistas. Acción a raudales, que les obligará a moverse más por instinto de supervivencia que por su idealismo. En el caso de Hiro, su vinculación con el Metaverso le pondrá en contacto con Snow Crash, una forma de virus informático capaz de afectar físicamente al usuario. Y T.A., por su parte, descubrirá que hacerle favores a la Mafia no siempre conlleva experiencias agradables.
En ningún momento podemos olvidar que, sobre todo, esta es una historia de aventuras. Las escenas en que los protagonistas luchan o llevan a cabo hazañas espectaculares priman a lo largo del texto, en una demostración continua de las posibilidades que ofrecen tanto el Metaverso (con su ficción de realidad) como el mundo real (con dispositivos que desafían a la realidad). Así que es posible disfrutar con los combates de espada de Hiro, las acrobacias en monopatín de T.A. y las innumerables batallas que riegan la persecución de Cuervo.
Es por eso que, en comparación, la base teórica en la que fundamenta Stephenson el funcionamiento del virus Snow Crash se queda muy atrás. El mito de Babel pasa a convertirse bajo su pluma en una serie de datos algo abstrusos, que supuestamente permitirán dominar la civilización a quien los desentrañe. Personalmente es el único “pero” que le encuentro a esta obra. La reinvención de los dioses asirios y de parte del Antiguo Testamento, mediante una analogía entre ese mundo primitivo y el funcionamiento de un programa informático, es curiosa. Pero en mi caso no me resultó coherente con el mundo propuesto por Stephenson.
Aún así, la novela es interesante por los planteamientos que hace en torno a evoluciones tecnológicas y sociales. Por ejemplo, el Metaverso. Esta realidad paralela, sustituta de la física, puede considerarse en parte un anticipo del “Second Life”. No en vano comparte varios elementos fundamentales (avatares modificables, la capacidad de interactuar con los demás usuarios, opciones para construirse una vivienda, e incluso el tener un negocio ubicado en ese mundo cibernético…) Aunque, eso sí, en Snow Crash este entorno va unido a dispositivos de Realidad Virtual con una capacidad de inmersión aún por alcanzar.
En cuanto a cambios políticos y sociales, aún estamos lejos (por suerte) de la radicalización que imaginó Stephenson. Y es que, aunque debamos conformarnos con democracias imperfectas, la opción que nos propone la novela (transnaciones basadas en establecimientos franquiciados, que hacen las veces de consulados), resulta bastante más aterradora.
De todos modos, “Snow Crash” cumple sobradamente como “lectura ligera” con la que entretenerse y pasar un buen rato. Seguro que más de uno acaba envidiando las hazañas de Hiro y T.A.
(*En el original inglés, Y.T., que da pie a un chiste fonético no trasponible al castellano)
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Entrevista a José María Cuenca, autor de “Injusticia poética”
Os dejamos la entrevista que hemos realizado a José María Cuenca, autor de “Injusticia poética”, reseña que está incluída en nuestra sección “Nuevos autores”, que os invitamos a leer pinchando en el siguiente enlace:
http://www.melibro.com/injusticia-poetica-jose-maria-cuenca/
A continuación la entrevista.
1.-¿Qué te inspiró para escribir (la novela)?
2.-¿Cuáles son tus mitos literarios? ¿Y cinematográficos?
3.-¿Cómo te documentas para poder ambientar tus novelas?
4.-¿Qué personaje enmascara tu “alter ego”?
5.-¿Qué novela te gustaría haber escrito?
6.-¿Y de cuál detestarías ser su autor? (He añadido un “de” que faltaba)
7.-Una época / vida épica digna de novelar
8.-¿Cuáles son los ingredientes que incluyes en tus relatos?
9.-Un escritor inmortal.
10¿Qué estás escribiendo ahora?
11Queremos preguntarte acerca de la dificultad del mundo editorial. ¿Es complicado publicar?
12¿Qué te gustaría que te preguntaran en una entrevista y todavía no lo han hecho?

Reseña de “La casa de cristal” de Simon Mawer
La casa de Cristal. Simon Mawer. Editorial Tusquets
Título Original: Tha glass room
Traducción: Catalina Martínez Muño
Esta es una clásica novela con la segunda guerra mundial y el holocausto de telón de fondo, una tradicional saga familiar que cuenta con la peculiariedad de que la historia se erige alrededor de la casa de cristal del título, una construcción real, que se convierte en el epicentro de la narración y en otro personaje más.
Su estilizada y aparente frialdad más propia de un laboratorio contrasta con lo que acaba convirtiéndose: un hogar. Y esta contradicción sirve de metáfora para la vida de sus habitantes. Bajo su aparente fachada de respetabilidad y perfección, bullen todo tipo de sentimientos encontrados, de fuertes impulsos sexuales que siguen vivos incluso cuando la casa se ve ocupada por los nazis y sus moradores pasan a ser otros, al igual que cuando es “liberada” por el ejército rojo.
De la formación de la República de Checoslovaquia hasta la caída del muro de Berlín, pasando por las anexiones de Austria y la misma Checoslovaquia por la Alemania nazi, el posterior estallido de la segunda guerra mundial, el comunismo, etc…De todo ello es testigo la casa de cristal, de las glorias y bajezas de los distintos bandos, paises e ideologías, que aplastan la libertad del joven país centroeuropeo.
Mawer aporta datos históricos y nos recuerda, por ejemplo, que cuando Hitler ocupó el país, Inglaterra y Francia miraron hacia otro lado. Esto lo sabe la mayoría. Muchos menos saben que se repartieron el botín con sus aliados de Hungria y con los que, en poco tiempo, iban a invadir: los polacos.
Y si la casa es un símbolo de la familia, también lo puede ser el estilo de Mawer: analítico, de una precisión quirúrgica o matemática, un estilo que oculta toneladas de emoción bajo su hieratismo y que elevan el nivel de un trabajo tan estimable, como algo convencional. El recurso al azar que utiliza a veces requiere de la credulidad del lector. Esto lo utilizan mejor Paul Auster o Barry Gifford. Igualmente Mawer es muy habilidoso buscando lo emocional, emoción conseguida al referirse al genocidio a los judíos. Se merecen un millón de libros más, y aún serán pocos, pero demasiados libros se centran en éste, pasando por alto otros genocidios, como el de gitanos, homosexuales, disidentes y un largo etc. Esto hubiera redondeado el libro. El haber corrido más riesgos, alejarse de los tópicos literarios que tanto abundan en tantas otras obras sin embargo inferiores a esta.
No se pierde el tiempo leyéndola. A mí me emocionó en muchos momentos.
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“Injusticia poética” José María Cuenca
Injusticia poética se inicia con una tensa conversación entre el protagonista y su exnovia, con quien compite por una plaza fija como docente en una facultad de Psicología. Tanto uno como otra centran sus investigaciones sobre la influencia de la eduación y de los genes en la violencia. La adjudicación del puesto en la universidad la decidirá el rector de la facultad, íntimo amigo de los padres del protagonista, los cuales acaban de fallecer. El protagonista, tras conocer que fue adoptado, descubre que tiene un hermano gemelo y emprende su búsqueda. Al mismo tiempo, se desata una ola de asesinatos pederastas por los escenarios por donde pasan los personajes. A pesar de los esfuerzos policiales, no aparecen pistas que aclaren los crímenes. Mientras tanto, el protagonista intentará recuperar el amor de su ex y encontrar a su familia biológica. Ello lo llevará a enterarse de datos más que incómodos sobre los asesinatos de niñas que asolan su región.
Esta historia se centra en en las vivencias, en los pensamientos y en la información del protagonista. El narrador se limita a presentar los datos al alcance del personaje principal. El lector nunca llega a saber nada que no sepa el protagonista, de tal modo que la incetidumbre del lector y del personaje corren parejas.
Por otro lado, la pederastia y la violencia se presentan de una manera extremadamente descarnada, no sólo en el plano físico sino sobre todo en el psicológico.Al mismo tiempo, se va tejiendo una trama científica sobre ciertas peculiaridades genéticas y cromosómicas que pueden desencadenar psicosis homicidas y ataques pederastas.
Otros asuntos que aborda Injusticia poéticason la intolerancia religiosa, el miedo a los intranquilizantes efectos que a veces acarrean los avances científicos, el choque entre machismo y hembrismo (¿se pudede hablar de hembrismo igual que se habla de machismo?), la xenofobia tanto hacia inmigrantes como por parte de inmigrantes, o cómo las obras artísticas tienen que transmitir un sentido de la justicia.
La narración puede resultar incómoda a un lector al que lo desagrade leer lo que no le apetece que le digan. Igualmente, la historia se cuenta de un modo muy directo, sin apenas descripciones y con una acción rápida. El punto retórico con que a veces habla el narrador contrasta con la mordacidaz ácida y los coloquialismos groseros que abundan en los diálogos entre los personajes. Si alguien siente dificultades ante las historias alejadas por completo de lo políticamente correcto, este no es su libro.
En definitiva, nos encontramos antes una novela arriesgada, tanto en lo temático como en lo estilístico, y que trata de provocar sensaciones intensas en su lectura, en muchas ocasiones no tanto por lo que se dice directamente sino por lo que se deja solamente planteado para que el lector extraiga sus propias conclusiones.
Blog: http://cuentoconvosotros.blogspot.com/
Enlaces para la novela “Injusticia poética”:
http://www.nuevosescritores.es/libros/injusticia-poetica.html
http://www.casadellibro.com/libro-injusticia-poetica-/1809679/2900001408771
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“Mi alma en tus manos” Claudia Velasco
MI ALMA EN TUS MANOS
RESEÑA
“Mi alma en tus manos”, es la tercera y última parte de la Saga Lancaster de Claudia Velasco (“El medallón de los Lancaster”, “Promesas de amor cumplidas”…) y supone el cierre de esta historia de viajes en el tiempo que empieza en el año 2005 cuando una neoyorkina de veinticuatro años, Elizabeth Butler, especialista en historia medieval, descubre sus verdaderos orígenes e inicia un viaje en el tiempo de la mano de William Forterque-Hamilton, un lord inglés del siglo XVI, que por las carambolas del destino (y las maniobras de sus enemigos) es desplazado al siglo XXI.
William y Elizabeth comienzan esta historia de amor apasionante que nos lleva directamente a la corte del rey Enrique VIII, donde además de poder conocer esa época convulsa de la Inglaterra Tudor a través de los ojos de una joven del siglo XXI, podemos empezar a descubrir diversos personajes de la familia Forterque, que irán adquiriendo gran importancia en el desarrollo de la historia.
En la segunda parte de la Saga, los principales protagonistas son James Forterque-Hamilton, hermano de William, y Madeleine McDonaldson, una norteamericana proveniente de 1920, que llega a Berkshire 1536 gracias al poderoso Medallón de los Lancaster, y en la tercera “Mi alma en tus manos”, la historia se centra sobretodo en John McDonaldson y Mary Forterque-Hamilton, que sin saberlo serán quienes resuelvan los grandes misterios de la trama y cierren el círculo del Medallón de los Lancaster para siempre.
En “Mi alma en tus manos” el lector se vuelve a encontrar en el condado de Berkshire Inglaterra, en 1539, con sus personajes de siempre, que ya han evolucionado y asentado sus respectivas vidas, sus intensas y apasionantes historias de amor, con más viajes en el tiempo, y con muchas respuestas que sorprenderán a más de uno. Una historia ágil, palpitante y emocionante, que cuenta con todos los ingredientes necesarios para seducir a los amantes de la novela romántica histórica y paranormal.
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