CARAVAGGIO, GREGORIO DOVAL Editorial Ártica
Por ARIODANTE
CARAVAGGIO
GREGORIO DOVAL
Editorial Ártica, 2011
Caravaggio es la biografía del grandísimo artista que abrió las puertas de un nuevo estilo, el tenebrismo. Pero también es un libro que nos habla de la época en que vivió, los artistas contemporáneos, sus maestros, sus discípulos o más bien su seguidores en el arte, ya discípulos propiamente no tuvo. Nos cuenta de sus mecenas, los grandes cardenales y otros señores importantes eclesiásticos o no, como la Orden del Temple, que en un principio le acogió en Malta con gran boato.
Gregorio Doval (Madrid, 1957) periodista y escritor español, que también ha destacado como guionista y director para la televisión, es un autor todoterreno que lo mismo nos cuenta detalles muy interesantes de los indios y vaqueros americanos que del Renacimiento y Barroco italianos. El libro, publicado por Ártica, está planteado como otros del autor, de un modo divulgativo: didáctico, sencillo y ameno, editado como un libro de consulta, con cuadros informativos sobre la época, otros personajes importantes relacionados, con muchísimas ilustraciones de las pinturas de Caravaggio, una abundante bibliografía y un glosario de conceptos artísticos.
Personaje de biografía oscura y retorcida como sus pinturas, el artista milanés tuvo una vida penosa, llena de sinsabores y agobios. Su existencia estuvo siempre marcada por un carácter violento y apasionado, que le llevaba a cometer continuos agravios, pendencias y delitos. Cerca de Caravaggio, población cercana a Milán y de la cual le vendrá el seudónimo, nació Michelangelo Merisi en 1571, en un momento en el que la Contrarreforma está en plena efervescencia, y la sociedad italiana se encuentra en un momento de grave crisis económica, de frecuentes epidemias y gran descenso demográfico. Contemporáneo de Shakespeare y de Cervantes –de los que probablemente nunca tuvo noticia-, de Galileo, de Montaigne, Monteverdi y Giordano Bruno, al que quemaron en la hoguera por hereje, il Caravaggio vivió momentos históricos de transición.
Huérfano desde muy joven, se inició en el taller de Peterzano. En aquella época dominaba en arte la corriente llamada manierista, que Michelangelo rechazaba, pues consideró siempre que el verdadero modelo del arte había de ser la naturaleza, no el propio arte. De hecho sus primeros trabajos fueron naturalezas muertas, cestos de frutas, que aprendió a realizar con un realismo casi de trampantojo. Marchó de Milán en 1592 por diversas razones, pero sobre todo por unas complicaciones judiciales en las que se vio envuelto por su carácter violento y agresivo.
En Roma, su siguiente destino, pasó grandes apuros para salir adelante. La ciudad era un hervidero de aristas y mecenas, ejerciendo de foco de atracción a los artistas europeos. Caravaggio comenzó en diversos talleres, como el del señor Pucci, que le empleaba también como criado, y al que llamaba Monseñor Ensalada por lo único que comía allí. Enfermó, y cuando consiguió recuperarse fue para trabajar con Cesari, Caballero de Arpino, con el que ya empezó a realizar obras de mayor enjundia. De esa época son todas las de los Jugadores de cartas, Muchacho pelando frutas, Los timadores, Baco enfermo, que suponen un comienzo aún muy luminoso y colorista.
En 1595 conoció al Cardenal Del Monte, gentilhuomo y mecenas artístico, que fue en adelante su siguiente patrón y en cuyo palacio residió durante años. El encargo para la decoración de la Capilla Montarelli, de San Luis de los Franceses, fue conseguido por su mediación. Los tres cuadros sobre San Mateo le ocasionaron indistintamente fama y feroces críticas. El mecenazgo del Cardenal le supuso una importantísima inflexión en su obra, ya que pasó a la pintura de tema religioso, donde había de contar una historia y además, impactar al espectador.
Caravaggio pintaba sin bocetos, directamente, y comienza en esta época a evitar los fondos y sumir partes de la escena en oscuridades y otras con fuertes contrastes de luz. Escorzaba mucho sus figuras, colocándolas en posturas retorcidas y muy gestualizadas. Otra característica es que utilizaba modelos bastante vulgares para sus composiciones, incluso famosas meretrices posaban como vírgenes, lo que le acarreó no pocas críticas y acusaciones. También solía vestir a sus personajes bíblicos con ropas actuales, lo que daba a las escenas un carácter de cotidianeidad, que a muchos atraía e impactaba.
Pero su vida era una continua alternancia entre su dedicación a la pintura, la gran pintura, y sus vagabundeos barriobajeros y sus continuas peleas y conflictos, que le acarreaban juicios, detenciones y problemas, con el resultado final de que había de desplazarse a otra población o estado donde no le alcanzara el brazo de la justicia.
En Roma residió hasta 1606, año en que marchó a Nápoles, que era territorio español y por tanto no podría detenerle y de allí se fue a Malta, a trabajar para los Caballeros de la Orden, en cuyo seno fue admitido pero con ese enojoso carácter que inevitablemente surgía de tanto en tanto, volvió a crearse problemas y complicaciones. Fue detenido y aprisionado, huyó, y hubo de escapar de la isla, llegándose a Sicilia, donde pasó dos años pintando, tras los cuales Caravaggio volvió a Nápoles e intentó -infructuosamente- llegar a Roma. Sus últimos años fueron penosos, vividos con gran angustia y el temor de ser encontrado y ajusticiado. Pero no dejó de pintar, y de esa época son las diversas decapitaciones en donde se retrataba a sí mismo con faz doliente. Terrible destino el de este pintor atormentado. Murió de camino a Roma, enfermo y abandonado, en el verano de 1610.
Completa el autor la semblanza del pintor con unos capítulos sobre sus seguidores y la influencia que Caravaggio tuvo entre los pintores que le sobrevivieron y los que vinieron después, destacando a Artemisia Gentilleschi, a José de Ribera El Españoleto, y, por descontado, la impronta que se trasluce en Velázquez o en Rembrandt, y la inevitable huella en el expresionismo alemán de la primera mitad del siglo XX.
Ariodante
Junio 2011
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“La historia del amor” Nicole Krauss
Recomendé “La historia del amor” por error, me confundí. Algo que no dice mucho de un librero, pero sí lo hace de las casualidades. Decidí leerlo, y si no me gustaba, confesaría la equivocación. No está bien aconsejar malos libros. Lo abrí pensando que, con ese título y esa cubierta, me esperaban casi 300 páginas de novela-pastel. Por lo menos no era tan larga.
Ahora barajo poner el nombre de la protagonista si alguna vez tengo una hija. Alma.
A través de varios personajes se hilvanan tres historias, todas ellas con un elemento en común: un libro. Un libro que viaja, desaparece, se vende, se compra, se descubre, se traduce, se olvida, se recobra, se memoriza, conquista, y en definitiva, acumula vida.
Esperando que el destino cumpla su parte, pasamos páginas viendo cómo los protagonistas despliegan sus armas para luchar contra la soledad que domina sus vidas, narrado con una delicadeza exquisita. Para ello, la autora nos sumerge en sus pasados sazonando cada línea de un encantador tono intimista y acogedor.
Aunque parezca contradictorio, esta es la razón por la que entiendo a aquellos a los que no les ha gustado la obra, ya que el estilo sutil y tierno puede hacer pensar que es un recurso fácil para reblandecernos, tópicos que ya hemos visto otras veces.
Pero en mi opinión, Nicole Krauss consigue una novela preciosa en la que se va desgranado la trama de una manera elegante, tranquila y nada pretenciosa. Y articulada en una estructura curiosa y compleja que consiguió sorprenderme.
Concluyo diciendo que me ha emocionado, entretenido y me ha hecho reflexionar. Todo lo que le pido a una novela.
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“74 Brisas de la luna” Chabi Angulo
Cuando me propuse aprender haiku jamas imaginaria que iniciara este proyecto y terminara en mi primera obra literaria.
Hace 2 años comencé a leer haiku en el red.
Cada haiku que escribí lo guarde. Eran mis vivencias y experiencias en este camino de la vida.
Decidí autoeditar con Bubok por ser un libro muy personal y que esperaba compartir con mis allegados.
Me comentaron lo de Bubok y decidí de hacerme este regalo.
74 brisas de la Luna, era por el año que nací y porque desde ese año, toda mi vida fue un haiku. Tristezas, naturaleza, alegrías, personas influyentes, etc, etc, fueron los causantes de este pequeño libro.
La portada fue un regalo de Iris Ruiz Callejas, que como buena dibujante me dejo sin aliento al enseñarme su idea y que quería compartir por nuestra buena amistad.
La obra esta registrada y lo podéis adquirir en formato papel así como en digital. La presentación aun esta pendiente de confirmar. Les dejo uno de los haiku de mi libro, espero que sea de vuestro agrado.
Pescador sin mar
las gaviotas te cantan
nos abandonas
Reseña anteriormente aparecida en:
http://haikuenaragon.blogspot.com/2011/05/74-brisas-de-la-luna-chabi-angulo.html
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“La ciudadela” A. J. Cronin
LA CIUDADELA. A. J. Cronin. Editorial Plaza y Janés. Traducción a cargo de Enrique Pepe
Quien quiera conocer cómo se ejercía la medicina en la primera mitad siglo XX en el Reino Unido y lo que se luchó para conseguir una asistencia sanitaria digna para los trabajadores y sus familias no tiene más que acudir a obras de gran fama mundial, escritas por el médico y escritor A. J. Cronin como son La Ciudadela de la que nos dice que la ha escrito dando su opinión sobre la profesión médica, sus injusticias, su ambición sin límites, su testarudez, sus estupideces… También afirmó que “he sido testigo de todos los horrores que narro aquí. Con esta novela no quiero denunciar a ninguna persona en concreto, sino al sistema.»” Mientras Cronin pudo ejercer su profesión iba anotando en un cuaderno sus vivencias todo lo relacionado con este mundo, que después plasmaría en obras como la que estoy reseñando o también en Las estrellas miran hacia abajo, ubicada ésta en los pueblos mineros de Inglaterra y toda ella llena de drama, miseria, pasión, alegría y lucha de clases.
Cronin (Cardross, Dunbartonshire, Escocia, 1896 – Montreux – Suiza, 1981) ejerció como doctor en varios hospitales, antes de servir como cirujano en la Royal Navy, durante la Primera Guerra Mundial. Después de la guerra, comenzó una práctica en un área minera, en la zona de Gales del Sur y fue designado el Inspector Médico de Minas. A causa de una enfermedad tuvo que dejar su profesión y se dedicó a narrar sus experiencias en obras como las anteriormente citadas.
En la novela nos cuenta, cómo el joven ayudante Andrew Manson, llega a los pueblos mineros de Gales en el año 1924, con su licenciatura recién terminada bajo el brazo, con el deseo de poder servir a la medicina y ayudar a paliar las penosas condiciones sanitarias que padecían los mineros de la zona.
Al publicar esta obra pretendía denunciar la necesidad de un sistema sanitario en el Reino Unido porque en esa época y plasmar en ella la realidad social en la que vivían los mineros, a los cuales se les deducía de sus salarios una parte proporcional que se quedaba la Compañía Minera para abonar los honorarios de los médicos que de ellos dependían.
Asimismo, también denunció la corrupción que se producía en el, propio sistema así como la falta de profesionalidad e ineptitud de algunos colegas suyos. Pero esta corrupción también se apoderó de él porque cada vez estaba más ensimismado en su trabajo y de ser un idealista pasó a un materialismo atroz pues sólo pensaba en mejorar en su profesión, sin importarle ya de qué manera. Quería tener más y más. Su vida iba dando un giro radical: de ser aquél médico sencillo e incluso altruista a ser un doctor ambicioso porque quería tener su propia consulta, sus propios pacientes, incluso aprovechándose de los mismos mediante engaños.
El autor, con un estilo sencillo, lleno de realismo y dramatismo en toda esta novela nos presenta un estudio sobre el ser humano, con sus debilidades y ambiciones, que le sitúan en una encrucijada de la vida cuando tiene que elegir, tomar decisiones. El personaje empieza a introducirse en un mundo profesional que pide cada vez más de su vida personal. Su mujer es la que poco a poco, por medio de acciones muy audaces, le hace caer en la cuenta de lo que está perdiendo de su vida. Su mujer es la ciudadela que vela por él e intenta hacerle ver que está yendo por el camino equivocado. Entonces se da un cambio en el personaje, cambio que le hace descubrir los principios por los que tiene que regir su vida desde ese momento.
Es una obra que por su sencillez nos enfrasca en su lectura y nos hace que no paremos de leerla hasta el final pues toda ella es interesante en sí y sería muy difícil sopesar qué episodios nos gustan más o cuáles son más aburridos. Eso sería cosa de que lo dedujese cada lector. Un libro, a mi modo de ver, recomendable.
Galaico.
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“Guadalcanal” Claude Bertin
“El infierno no es como decían los americanos, un subterráneo lleno de llamas donde van los malos después de su muerte. El infierno era Guadalcanal”
Un combatiente japonés
Este trabajo perteneciente a una colección del Club Internacional del Libro, dedicada a la II Guerra Mundial, trata sobre las batallas tanto terrestres como aeronavales que tuvieron lugar en Guadalcanal, perteneciente a las Islas Salomón en el Pacífico Sur, desde Agosto de 1942 hasta Febrero de 1943, en un momento en que la guerra estaba en tablas.
Tras la batalla estadounidense en Midway en Junio de 1942, la primera victoria estadounidense clara de la guerra, éstos tomaron la iniciativa y en Agosto tuvo lugar el primer desembarco de la historia de los marines en una isla que se haría tristemente legendaria y que había sido ocupada por los japoneses en Mayo del mismo año.
A partir de entonces hubo una dura pugna en un momento decisiva de la Guerra del Pacífico y en el que la balanza estuvo oscilando continuamente a favor y en contra de ambos bandos. Si en tierra los americanos se hicieron rapidamente con el aeródromo y una porción de tierra, sólo para verse asediados y con la continua amenaza de verse expulsados al mar por unas tropas niponas más numerosas, pero blanco de todo tipo de enfermedades tropicales ( 9000 de sus 25000 muertos, fueron por esta causa ), en mar tuvieron lugar una serie de batallas donde los muertos norteamericanos fueron de una cuantía muy superior a los de las bajas terrestres y donde sufrieron una serie de derrotas que, con todo, no fueron definitivas.
Al final, la batalla de los suministros la ganaron los americanos. Sus pérdidas materiales fueron compensadas por una industria ya en pleno funcionamiento que pronto iba a mostrar su abrumadora superioridad. Las humanas también por una ingente reserva de reclutamiento.
Todo lo contrario que los japoneses. Su flota quedó seriamente disminuida y a partir de entonces estuvo en inferioridad, y lo más importante, sus tripulaciones aereas expertas que siempre habían sido numericamente limitadas y ya habían sufrido graves pérdidas en el Mar del Coral y en Midway, sufrieron un golpe importante que se hizo definitivo en las subsiguientes batallas de las Salomón y de las Islas Bismark. Tras esto, y con los modelos americanos de aviones nuevos muy superiores, la balanza se inclinó totalmente a favor de los Estadounidenses, que ya habían tomado la isla por completo en Febrero de 1943.
Por ello Guadalcanal tiene una importancia crucial en la historia de la II guerra mundial. Recordada en multitud de libros y películas ( desde la vieja “Guadalcanal” hasta “La delgada línea roja” ). Claude Bertin hizo un trabajo impecable – o casi – en este libro dinámico, no exentos de toques novelescos ( los diálogos ) que le aportan una mayor frescura y lo alejan de las reconstrucciones históricas más convencionales. Relata con sumo vigor, precisión y detalle todas las batallas que se desarrollaron tanto en tierra como mar o aire y logra captar el infierno que representó para todos los combatientes involucrados, un infierno que pilló a los nativos en medio, esos que nunca salen en las listas de muertos ( aqui tampoco ).
Tal vez en algunos aspectos podría estar más desarrollado dada su relativa brevedad pero es un excelente libro. Trepidante y con la información a la vez abundante y justa, sin detalles superfluos o innecesarios. Y más vale leer este libro que ver, por ejemplo, el horrible episodio de la serie “The Pacific” dedicado a esta batalla.
CRÍTICA REALIZADA POR UN PROGRAMA INFORMÁTICO DE RESERVA
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