“Fiasco” Stanislaw Lem
Probablemente, las obras de fición más conocidas sobre el contacto humano con una civilización extraterrestre sean las películas de Steven Spielberg “E.T. El Extraterrestre” y “Encuentros en la tercera fase”, esas que han sido homenajeadas recientemente en films como la comedia “Paul” o, sobre todo, en el último producto de J. J. Abrams, “Super 8″. Los dos taquillazos del rey Midas de Hollywood coinciden en una visión benévola, algo simplista, comercial y accesible, contraria a ese indiscutible drama familiar que es, en el fondo, su adaptación de “La guerra de los mundos” de H. G. Wells.
Todo esto viene a colación por esa reivindicación de los años 80 que se está dando desde distintos mundos de la cultura popular. Reivindicación de unos productos y unos valores que son la antítesis de lo que representa esta novela del maestro STANISLAW LEM. Publicada en 1986, uno de sus últimos trabajos, y que tanto en el fondo como en la forma resulta completamente antispilbergiana.
No hace mucho que el científico Stephen Hawking afirmaba que un eventual contacto con alienígenas inteligentes sería, casi con seguridad, un fracaso. Un fracaso que podría tener consecuencias devastadoras. Es esta linea la que sigue LEM, a la que sus lectores ya están acostumbrados con títulos como “Solaris“, “Eden” o “El invencible”, y sin duda una de sus constantes temáticas más recurrentes.
Ya he comentado en otras críticas que para LEM, como para el filósofo Wittgenstein, la inteligencia humana tenía un techo, un límite que no iba a poder trascender la tecnología, porque ésta, como también afirmaba el cineasta David Cronenberg en una memorable entrevista a Eduardo Punset, era completamente humana, un producto resultante del hombre y, por consiguiente, completamente viciada por sus defectos.
“Fiasco” es una obra compleja, tensa y claustrofóbica, que nos presenta al ser humano como un destructor galáctico. Una de las grandes ideas que sunyace en esta espléndida y pesimista novela es que la inteligencia y la crueldad son inseparables. A donde quiera que vayamos llevaremos esta violencia con nosotros y si nos encontramos con otra inteligencia, cuidado, puede ser como la de los Quintanos del libro, más dedicados a autodestruirse que a la cooperación, una cooperación a la que sólo recurrirán para echar al intruso humano.

Leer el resto de esta entrada »
“No hay bestia tan feroz” Edward Bunker
La primera referencia de la estupenda colección “Al margen” de Sajalín Editores fue el impecable e implacable debut del convicto Edward Bunker, y es hasta el momento, uno de sus libros más exitosos, puesto que lo he leído en su sexta edición.
Publicado en 1973, fue escrito, al menos en parte, en la cárcel y el éxito de ventas pilló a Bunker nuevamente en esta institución donde pasó al menos 20 años de su vida.
Un libro adelantado a su tiempo, que poco o nada tenía que ver con el resto de la literatura negra o criminal, y que hace gala de una épica y de una moral que es todo lo contrario a la que rige en la sociedad moderna.
Ya en el prefacio, James Ellroy advierte de que Max Dembo, el personaje central, no tiene concesiones ni justificaciones de cara a la galería. Habría que añadir que tampoco hay una previsible redención. Es un hombre orgulloso de ser un ladrón, que se ha convertido en un criminal porque la sociedad, desde niño, no le ha dejado otra opción.
Libro con fuertes tintes autobiográficos, llama la atención el brutal, dinámico, atraco a la joyería narrado con gran ritmo y con una violencia chocante. En la ficha del autor, se hace notar su labor como actor en “Reservoir dogs” de Tarantino y como asesor en “Heat” de Michael Mann, y lo cierto es que los dos atracos que tienen lugar en dichos y brillantes films están claramente influenciados por el de esta novela, aunque los dos cineastas lo tienen como un punto de partida que luego llevan a su propio terreno. Irónico que en “Heat” salga Danny Trejo, antiguo compinche carcelario de Bunker, ejerciendo su antiguo “oficio”.
“No hay bestia tan feroz” es un libro duro, reflexivo, que retrata con crudeza a una sociedad cuya violencia y miseria engendra criminales, esos que luego mete en la cárcel, esos que son una creación suya que delata todos sus errores y lados oscuros. Bunker denuncia eso sin caer en el maniqueismo ni en el panfleto facilón, narrándolo con la sequedad que le hacen reconocible. Y sobre todo con una gran precisión. Una gran precisión que le sirve para describir a esos criminales personajes y para hacer gala de una lucidez vital desesperada que enmarca una visión atea y nihilista tanto del mundo como de la existencia, y para asi mismo, contar una gran historia. Sabido es que su cociente de inteligencia ( asi como su nivel cultural ) era muy superior a la media y cada página de este excelente libro delata esa condición. Especialmente la amarga, tremenda reflexión final.

Leer el resto de esta entrada »
“La residencia de estudiantes” Yoko Ogawa
Yoko Ogawa ( 1962 ) tiene a sus espaldas novelas muy conocidas y reconocidas por el gran público y la crítica. A destacar “La fórmula preferida del profesor”, “Perfume de hielo”, “La niña que iba en hipopótamo a la escuela” o “El embarazo de mi hermana”, todas ellas publicadas en España por el sello Funambulista. Esta misma editorial ha rescatado una de las primeras obras de Ogawa, que data de 1991, la breve y turbadora “La residencia de estudiantes” ( Domitorî, en el original japonés ), en su colección Los Intempestivos, traducido por Héctor Jiménez Ferrer.
Elementos como la soledad, nostalgia, cierta inexplicable tristeza, una aparente imposibilidad de comunicación entre seres humanos…Todo ello nos encontramos en esta novela con toques de suspense, un suspense, completamente humano – ¿ qué está ocurriendo en la cada vez más extraña y sombría residencia de estudiantes ? – que conforme avanza la narración va quedando relegado a un segundo plano solapado por lo inicialmente apuntado, por otro tipo de suspense, diríase metafísico. Todo queda sepultado bajo un intrigante sonido, un zumbido, principio y fin del relato, ruido contenido pero incesante, que impide a la protagonista concentrarse en todos los misterios, bien humanos, que le rodean.
Dicha protagonista, narradora en primera persona, de la que no sabemos su nombre, sí sabemos de su soledad, su apabullante soledad. Su marido se halla en Suecia, arreglándolo todo para que ella se una a él. Pero ella simplemente es incapaz de hacer los preparativos y papeleos. Es mujer de costumbres, sencillas, monótonas. La llegada de su primo, más joven que ella, parecerá sacarle del letargo, y le hará rememorar recuerdos de adolescencia. Éste le pedirá consejo para encontrar una residencia de estudiantes “buena y barata” lo que le llevará a recomendarle la misma a la que ella misma acudió, llenándola de recuerdos, de su etapa de estudiante universitaria.
Volverá con su primo a la residencia, pero la encontrará muy muy cambiada, fantasmagórica, llena de misterios – la desaparición de un estudiante, entre otras cosas – y aparentemente abandonada, pero todavía funcionando…

Leer el resto de esta entrada »
“PRECIOSO DÍA PARA LA BODA” JULIA STRACHEY. Ed Periférica
JULIA STRACHEY
Trad. Laura Salas
Ed Periférica, 2011
En este relato la autora muestra el sello del grupo de Bloomsbury, grupo que frecuentó, aunque como segunda generación. Relato o novela corta, la narración oscila entre lo objetivo y lo subjetivo, si bien tiene más peso la parte descriptiva; lo que se nos describe es un día, y sólo retazos del pasado son evocados en algún momento tanto por la novia, Dolly, como por Joseph, un amigo de Dolly que duda aún sobre su amor por ella. Pero esta es la excusa de que se vale la autora para pintar un fresco de la alta sociedad británica de los años 30, y de una familia enloquecida ―algo que probablemente ella misma conociera en el clan familiar de los Strachey―no sólo por el momento de la boda, sino, probablemente porque estaban habituados al caos. La abuela de Julia, Jane Grant, tuvo trece hijos entre manifestación y manifestación sufragista, y dirigió su casa de un modo algo excéntrico, al parecer; su abuelo, Richard Strachey, era teniente general del ejército colonial, por lo que fue la abuela la que hubo de llevar el mando de la casa. No sé hasta qué punto conocería Julia Strachey este ambiente, pero desde luego algo de él puede verse reflejado en la lectura de este texto. Y el sello de la extravagancia es claramente Bloomsburiano.
Hay un lejano eco de La Señora Dalloway, de Virginia Woolf, aunque muy vago: también transcurre en un día, con incisos del pasado que acuden a la memoria de los protagonistas. También hay un antiguo amor que trae recuerdos. Pero nada más. En realidad, el estilo casi se parece más a Stella Gibbons y su serie de Flora Poste. Una especie de esperpento donde la clase alta se pasea por el escenario haciendo extravagancias (la mansión preparada para la boda), pero ni siquiera presenciamos la boda: sólo respiramos el ambiente, los nervios de la novia, los del amigo/amante y los de la madre, la señora Thatcham, que, intentando que todo salga bien, se confunde y coloca en la misma habitación al canónigo Dakin y a la señorita Spoon, cuyo encuentro en el baño crea un hilarante y embarazoso momento. Las dudas e histerias de Joseph, los nervios de Dolly, que se tira un tintero encima de traje nupcial mientras se atiza unos lingotazos de ron para calmarse; Owen, el novio, entra y sale de escena ajeno a todo, preocupado más por la inclusión de una pequeña tortuga, propiedad de su flamante esposa que se empeña en llevarla en el viaje de novios a Sudamérica.

Leer el resto de esta entrada »
Share“La juguetería errante” Edmund Crispin
En La juguetería errante se respira niebla británica, concretamente, la niebla de Oxford. Pero en este caso, la niebla se va dispersando y deja paso a un elegante, irónico y sutilísimo humor inglés enmarcado en esta delirante novela políciaca, con dos “detectives” un tanto atípicos: un excéntrico profesor de lengua inglesa en Oxford, Gervase Fen y su amigo, Richard Cadogan, un poeta que decide pasar sus vacaciones en Oxford tras discutir con su editor. La pareja, heredera en formas de Holmes y Watson, pero no en contenido, actúan por intuición repentina, no por un metodo deductivo o totalmente razonado. Y ellos serán los protagonistas de esta maravillosa novela que edita Impedimenta.
El autor, Edmund Crispin, cuyo verdadero nombre era Robert Bruce Montgomery (1921-1978), no solo escritor, también compositor británico (compuso la banda sonora de numerosas películas), pero como escritor nos dejó una serie de nueve novelas y dos colecciones de cuentos protagonizados por el profesor, y detective aficionado, Gervase Fen, que, como el propio Crispin, estudió en Oxford. Como dato curioso, añadir que tomó, tanto su seudónimo como el nombre del protagonista, de una de las novelas del escritor y crítico literario escocés Michael Innes (seudónimo de J.I.M. Stewart) dedicadas al género negro.
La novela es delirante, producto del mas clásico humor británico, de hecho, tanto las situaciones como los personajes resultan inesperadas y a la vez, disparatadas, con ecos de Wodehouse o Stella Gibbons. La historia nos situa en Oxford, de madrugada, cuando Richard Cadogan, tras una decisión repentina de tomarse vacaciones, llega a la ciudad de madrugada, y vagabundeando para encontrar algún sitio donde dormir, entra en una juguetería cuya puerta principal está abierta, sin mayor dilación entra, curiosea y atónito al no encontrar a nadie, sube las escaleras y en la planta superior encuentra el cadaver de una señora, acto seguido, le golpean la cabeza. Horas despues despierta, no sabe muy bien dónde, pero tiene claro cuando consigue salir por una ventana, que no está en la juguetería. Tanto ésta como el cadáver, han desaparecido. Este es el pistoletazo de salida a una de las novelas clásicas del género de detectives. Cadogan, poeta en semihoras bajas, pide ayuda primero a la policía, sin mucho éxito, y a continuacón, a su amigo, el profesor Fen. Ambos deciden descubrir qué ha sucedido, al margen de la policía, que poco caso les hará, considerando parte de sus afirmaciones un tanto disparatadas. La juguetería ha desaparecido, en su lugar encuentran una tienda de ultramarinos, que poco o nada tiene que ver con lo acaecido horas antes, pero ellos no se detendrán hasta dar con la clave del misterio que les llevará a descubrir un enrevesado plan, cuya motivación final, como en muchas otras novelas de este género, será el dinero. Y hasta aquí puedo leer.

Leer el resto de esta entrada »






