“Opiniones de un payaso” de Heinrich Böll

payasoOpiniones de un payaso es a mi modo de ver un libro que de modo fantástico  retrata la Alemania salida de la segunda guerra mundial. Tras la barbarie a la que fue arrastrada la sociedad alemana, esta trata de recomponerse no sólo materialmente, sino también anímicamente. Tras la pesadilla toca despertarse, acallar el peso de la culpa, olvidar para seguir viviendo. Ahí entra en juego Böll. Señala con el dedo a Católicos- de origen católico, es a estos por los que siente mayor inquina, los tilda de hipócritas; Protestantes -a estos de mirar a otro lado-, Demócratas- a estos de no existir- con sus variantes Socialdemócratas, Centristas, Conservadoras…

Incluso el protagonista, el payaso, alter ego de Böll, acude a la Alemania Oriental, Comunista, creyendo que alli encontrará algo diferente, pero también se volverá decepcionado. No es lo que esperaba. Todo es lo mismo.

Él es simplemente un payaso de profesión, el más honesto de todos - señala que el que iba a ser su suegro, al único que respetaba moralmente, regentaba una librería, en la que se negaba a vender biblias, hecho que la gente “decente” señalaba como indecente. ¿Cómo iba a vender Biblias si era ateo?. ¿Es que nadie puede ser consecuente con sus pensamientos? plantea Böll. Böll se pregunta si alguien tiene ideas propias o si vamos cambiándolas según el la tendencia o el mandato, echándonos las manos a la cabeza ante lo que ayer mismo hacíamos- como tal rechazado por todos, es el que dice las cosas, el que no puede  divertirse, una especie de aguafiestas que señala que la fiesta no tiene gracia- más o menos como Thomas Bernhard-, y que no deja de recordar que la mayoría de la gente no está invitada a ella.

Relato duro, ácido, en ocasiones humorístico, que tira con bala a todo lo que se movía por entonces.

Libro maravilloso del premio Nobel de Literatura del año 1972

Share

Deja un comentario


seis × 6 =