“Muerte y transfiguración. Historia del cine americano/3 (1961-1992)” José Luis Guarner

J. L. Guarner, fallecido prematuramente en 1993, fue uno de los críticos de cine más estimados de este país, y su nombre, aún aparece de cuando en cuando en el trabajo de sus compañeros de profesión, algo que va más allá del perpétuo peloteo con el que se tratan, citándose contínuamente entre sí.

Desde las páginas de muchas revistas y periódicos, sobre todo de la entrañable “Fotogramas”, una institución en la vida de muchos, Guarner cultivó un estilo sereno, elegante, comedido, sutil y ligero, engañosamente discreto. Una escritura muy personal y sabia que ha influido en no pocos, pero muy clásica, lejos del contenido más moderno de éstos.

Uno de sus últimos trabajos fue el cierre de la trilogía que empezó con “Desde la creación al primer sonido” de Homero Alsina Thevenet y “El esplendor y el extasis” de Javier Coma, un repaso a la historia del cine estadounidense.

Guarner compaginó aqui el análisis crítico y un sucinto repaso por lo que él juzgaba más destacado de ese periodo ( 1961-92) del cine norteamericano, junto a una radiografía de ese podrido, perpétuo Hollywood, con los inflados sueldos de las estrellas, las super producciones grandilocuentes y lo peor de todo, la obsesión por los beneficios que tanto choca, ha chocado y chocará con los intereses artísticos, algo que ha ido más aún en alza desde entonces.

Guarner era, en algunos aspectos, el típico crítico. Aqui faltan muchos films, y desprecia, con cierto irritante paternalismo, películas que hoy están consideradas clásicas.

Como tantos otros, Guarner despreció, en su momento, al gran Sergio Leone. Décadas de vituperios después, lo reivindicó. Deijo que el tiempo lo había mejorado. Defensores de Leone, empezando por el público llano, ya había a miles. ¿Por qué abundan tanto los críticos que viven desfasados, retrasados, respecto al presente. Recuerdo que cuando el programa “Días de cine” daba sus primeros pasos, salía Guarner y el hoy famoso cineasta Daniel Monzón, director de la premiada “Celda 211″ entre otras – yo prefiero “La caja Kovac” – dando su visión sobre la misma película, era más fresco, abierto, incluso creativo que Guarner. No en vano, fue uno de los escasos críticos que renovó el esclerotizado panorama nacional.

Ahora, también es cierto y este libro es una viva confirmación de ello, que Guarner defendió la grandeza de cineastas infravalorados como Robert Aldrich“La venganza de Ulzana, “La banda de los grissom”…- o el Paul Newman director, y que fue uno de los primeros en reivindicar a Clint Eastwood cuando casi todos lo insultaban. Guarner supo ver que tras la apariencia derechista de films como “Harry el sucio” del gran Donald Siegel o películas del Eastwood director ( del que acaba de publicarse una biografía que huele a carroña y escasa veracidad ) como “Bronco Billy” o “El sargento de hierro” – film rechazado y odiado por el ejército USA, elpentágono e incluso, al parecer, por Ronald Reagan – había algo muy distinto para todo aquel que supiera verlo. Gran cine, para empezar. Y es que, en sus mejores momentos, Guarner era como Eastwood: miraba, observaba, e intentaba comprender antes de juzgar a la ligera.

Con sus virtudes y defectos, se le echa de menos.

SUPERDUCK

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