“La mecánica del corazón” Mathias Malzieu

Este pequeño libro, obra de un cantante pop francés, ha repetido en España el gran éxito de ventas que tuvo en su país natal y analizandolo fríamente no sorprende tanto, casi diría que no sorprende nada.

Es uno de esos elegantes cuentos góticos románticos tan en boga hoy día que beben sin pudor del cine de Tim Burton ( un presunto freak que siempre trabaja en multinacionales ) y que va a dar lugar a una ¿ previsible ? película de animación en la estela de “La novia cadaver” a la que recuerda en más de un momento.

Este es uno de esos libros de moda de los que parece esté prohibido que no te guste y que tras su estilo brillante, elaborado, cultivado, rico en metáforas, de las que tal vez abusa en exceso, en definitiva de su colorido, se esconde una historia de lo más convencional, con tópicos a mansalva.

Algo con pretensiones de originalidad, la sempiterna reivindicación de la diferencia, que paradojicamente, acaba resultando lo mismo que otros libros o películas.

Con el “modelo Burton”, con imitaciones por todas partes ( como la endeble “Número 9” de Shane Acker, producida por elpropio padre de “Ed Wood” ), leer “La mecánica del corazón” es leer otra muestra de un tipo de arte que ha llegado a la saturación y a ser de lo menos imaginativo.

Ojo, el libro no es malo ni por asomo. De hecho es sumamente agradable, tiene humor negro, cierto ingenio ( un hammster que se llama Cunninlingus, ¡ qué gran nombre ! ), juega bien con los anacronismos, tiene momentos muy conseguidos ( la aparición de Jack el Destripador ) y está francamente bien escrito. Retrata con acierto el amor exacerbado de la pareja protagonista y sus posteriores celos. Pero con todos sus  alicientes, no logra tapar que la historia son apenas 4 páginas, que los secundarios están desaprovechados y no pasan de unos pocos apuntes superficiales, que el estilo de Malzieu acaba perdiendo brillo y que casi todas sus virtudes se concentran en la primera mitad de la narración. Su interés y su chispa van en descenso, su historia de amor no emociona apenas y no sorprende.

El final es flojito, bastante,  ( casi tomadura de pelo ) pero como no quiero destriparlo no explicaré el porqué de esta opinión. Además, teniendo en cuenta su éxito, me acabarían pitando los oídos. Leer “La mecánica del corazón” no es una perdida de tiempo, pero el que escribe esto, está cansado de supuestos raritos que te endosan la historia almibarada o facilonamente trágica y sobadísima de siempre

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