“La Dalia negra” de James Ellroy
El asesinato sin resolver de una aspirante a actriz, Elizabeth Short, apodada “La dalia negra”, en Los Ángeles en 1947, es uno de los casos más macabros y retorcidamente fascinantes de una ciudad demasiado propicia a ellos, un caso que ha dado pie a todo tipo de libros e interés de diversos cineastas por plasmarlo, a su manera, a la pantalla, desde David Lynch – El asesinato de Laura Palmer tiene ciertos nexos con el de La Dalia- a David Fincher, que sonó como director de la adaptación del clásico de Ellroy, film que acabó realizando un fallido, decadente y desfasado Brian de Palma, que convirtió el poderoso libro del actual rey de la serie negra, en uno de sus típicos pyshothrillers efectistas y predominantemente visuales, algo que le salía muy bien en los años 70 y en los 80, pero que en el siglo XXI resultan repetitivos, excesivamente artificiales y caducos, agravado en esta película con que el magistral material de partida que tiene como base es una mera excusa para sus juegos con la cámara.
EL sexto libro de Mr. Ellroy, el primero de su deslumbrante “Cuarteto de L.A”- junto con “El gran desierto”, “L.A. Confidential” y “Jazz blanco”- narra la historia de dos policias tirando a corruptos que ven como el famoso asesinato trastoca todos sus planes y todos sus principios, llevándolos al borde del precipicio conforme la trama se enreda progresivamente.
La primera parte de las cuatro que componen esta desasosegada novela, resulta, salvo algunos fragmentos, topicamente estadounidense, casi de cartón, tanto en la historia como en sus personajes estereotipados y que puede desagradar al lector no iniciado ávido de más profundidad. Pero sólo es una presentación. La trama, pues, su apariencia superficial, va a volar hecha pedazos en las siguientes páginas.
A partir del asesinato de Elizabeth, del que Ellroy no ahorra detalles, las convenciones del género y de sus unidireccionales protagonistas se ven atacadas por la poderosa mente del escritor. La acción se vuelve más oscura, provocando más terror del que muchos de los escritores de ese género son capaces de producir. La historia es más turbulenta, llenas de matices, sorpresas, giros inesperados, recovecos insólitos, definitivamente fascinante, tremendamente sólida, potente, rigurosa, con todos los cabos bien atados. Los personajes evolucionan considerablemente, se hacen más ricos y revelan ambigüedad. Los problemas psicológicos que esconden, así como su vulnerabilidad y su ternura, rompen con la imagen típica de heroe americano.
Hay que recordar que la madre de Ellroy fue asesinada en parecidas circunstancias pocos años después, y de hecho, se especuló con que había sido victima del mismo asesino, o asesinos, de La Dalia, algo finalmente descartado. No es extraño por tanto que el escritor sintiera una poderosa atracción por este caso ya desde niño, atracción que se convirtió en auténtica obsesión. Es una novela que siempre quiso escribir pero no lo hizo hasta tener sobrada experiencia, hasta estar seguro de que su talento estaba acorde con sus ambiciones y con la historia, una historia que él aleja de la realidad y la lleva a su personalísimo terreno y si bien este es un libro oscuro, de pavorosa y retorcida violencia, también es -típico de Ellroy- una historia de amistad truncada, y sobre todo una doble historia de amor: la que siente el protagonista por la muerta que nunca conoció y a la que se empeña, él solo, en hacer justicia con una lealtad conmovedora, y a la vez, por el amor que siente por una mujer, que como buen personaje femenino de Ellroy, es de una personalidad fuerte que evidencia la violencia machista de los hombres que la rodean, un amor que servirá para que el corrupto policia se redima, de ahí su emotivo ¿esperanzador? final.
Tomando esto y mucho más – las descripciones sumamente logradas tanto de Los Ángeles, Hollywood o Tijuana- ¿cómo pudo De Palma realizar un film tan banal?¿cómo pudo poner a Josh Hartnett de protagonista? Rejuvenecer a muchos personajes fue una metedura de pata e incluso Scarlett Johansson es un error de casting. Aaron Eckhart lo borda, pero tampoco era el actor adecuado para el papel. Hasta Hillary Swank y la maravillosa Mia Kirshner están desaprovechadas. La complejidad de la novela apenas se nota.
Bueno, al menos está “L.A Confidential”, que esa sí que es una magnífica película y una modélica adaptación de Ellroy.
EL MORADOR DEL PALACIO-BUNKER DE LAS FLORES
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totalmente de acuerdo contigo en tus comentarios
el libro me encanto, pero Brian de Palma no estuvo al nivel adecuado para esta obra de arte de Ellroy
felecidades
gracias de corazón weepee por tus amables palabras. El libro, como todo lo de Ellroy – o casi todo – es una pasada. La película como bien subrayas, no tanto. Sin embargo en otro film basado en una obra de Ellroy, L. A. Confidential, otro director, Curtis Hanson, sí que lo bordó. Un saludo y esperamos leerte por aqui de nuevo