“Jefe de estación Fallmerayer” de Joseph Roth
por MontagJoseph Roth representa el mundo anterior a la primera guerra mundial, la llamada gran guerra, en el que el imperio austro hungaro representaba unidad, orden, unificador de distintas nacionalidades que convivían en relativa paz. Nada que ver con lo que sobrevino tras su caida.
Roth siempre describe ese mundo y el posterior a partir de pequeñas historias de miseria humana, en la que todos parecen haber perdido el norte, cegados por la rotura de los barrotes de la jaula, donde siempre hay un individuo, solitario, inteligente,seguro que alter ego de Roth, que observa hacia donde lleva la marea sin poder impedirlo, sin que nadie siquiera le escuche.
La historia del jefe de estación Fallmerayer es la historia de un hombre gris, que se siente enjaulado en una existencia que no reconoce como propia, jefe de estación ferroviaria en Austria, que por un azar del destino conoce a una duquesa Rusa de la que se enamora. Estallada la guerra, ahora enemigos, siguen con su romance, un amor imposible por sus recien estrenadas enemistades político nacionales y por el peso del pasado, ambos aún casados con sus anteriores parejas y con sus respectivas patrias. Eso pesa y mucho. El amor no siempre puede triunfar
Se puede hacer una lectura metafórica al respecto. Nuestro protagonista, moverá cielo y tierra por huir de sus ataduras conyugales pero también nacionales, destruye un hogar, abandona una patria, un imperio, deja atrás muertos y heridos. Cuando cree estar al fin libre de ataduras, feliz, entiende que todo es en balde y que está más preso que nunca. Es una fuga sin fin
La estabilidad del imperio ha sido destruida pero todo sigue igual o peor. Nostalgia por un mundo que nosotros ya ni nos imaginamos. De ahi la valía de este pequeño libro y de este gran autor
Esa es la idea que Roth describe en toda su obra. Autor imprescindible.




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