“H. R. Giger” Peter Maag. Taschen 25 Aniversario

La gran editorial Taschen, que ya había publicado otros libros muy recomendables sobre el excepcional artista suizo, se lució en 2005 con motivo de su 25 aniversario, con este volumen recopilatorio confeccionado por el propio genio.

Dibujante, escultor, arquitecto…este polifacético hombre conocido sobre todo por ser el creador de las criaturas de la magistral “Alien el octavo pasajero” de Ridley Scott, es el creador de una obra descomunal, casi sin equivalente, que ha llegado a todo tipo de ámbitos: desde la pintura al cine pasando por la música, los tatuajes e incluso el mobiliario, y este libro, que funciona como una breve autobiografía, es una buena muestra d esus múltiples facetas donde el más fascinante es, obviamente, la de pintor. Este trabajo está profusamente ilustrado y ver una sola representación de un cuadro de Giger ya vale más que casi todas las palabras que hay en él.

Admirado por gente como Timothy Leary o William Gibson, Giger siempre se ha movido por el lado oscuro de la vida y por el inconsciente. De este lado oscuro él ha sabido extraer una turbia belleza repleta de simbolismos sexuales que provocaron rechazos y censuras en los puritanos de siempre ( ahí se esconde la mediocridad ). Sus criaturas biomecánicas son auténticas obras de arte que fueron magistralmente aprovechadas por la mencionada “Alien”.

El satanismo, la obra maestra “El maestro y margarita” de Mijail Bulgakov, Vlad Tepes, Aleister Crowley, Freud, Eliphas Levi, H. P. Lovecraft, el marqués de Sade y un largo y gran etc, forman parte del rico bagaje cultural de Giger que s eha reflejado de una manera casi irreconocible en su obra. Él , como un auténtico alquimista, les ha dado una nueva vida y esto habla de la fortísima personalidad, mágica personalidad de una obra que hoy cuenta con su propio museo.

El libro también recoge obras de artistas de la colección personal del artista, como es el caso de Joe Coleman o el propio Dalí.

Por supuesto que no todas las facetas de Giger tienen el mismo interés. Lo de diseñar relojes, como buen suizo, puede dejar frío, pero casi toda su obra resulta fascinante o por lo menos curiosa, desde su colaboración con grupos que van desde “Emerson, lake and palmer” o “Blondie” a “Danzig” o los cafres “Carcass“, pasando por los sillones Harkonnen hasta sus creaciones biomecánicas, casi todo es un placer para los sentidos.

Su influencia en el cine ha sido enorme y es una pena que no se prodigara tanto en este medio y cuando lo ha hecho haya sido en films de tan escasa categoría como “Species” de Roger Donaldson, donde su trabajo tampoco era nada del otro jueves.

Sea como sea, su huella en la gran pantalla es innegable y así lo atestigua este casi impecable libro. Lo de casi viene porque le decida 10 páginas a su mutilado trabajo en la oscura película alemana “El condón asesino”, basada en el cómic de Ralf Konig y sin embargo apenas hay constancia de lo que hizo en “Alien”. Claro que esta carencia es comprensible porque ya hay otros muchos libros que hablan de su trabajo en el film de Scott.

Tampoco hay mucho material sobre el abortado proyecto “Dune“. La película de David Lynch no estaba nada mal, pero pensando en aquell proyecto, ¡ vaya film nos hemos perdido !. Un Dune dirigido por Alejandro Jodorowsky en su época más alucinógena, con diseños de Giger y Moebius y música de los Pink  Floyd de la mejor época, hubiese sido digno de ver.

Se está preparando otra versión basada en los libros de Frank Herbert. En principio no tiene buena pinta y no han contado tampoco con la presencia del autor de los Necronomicon. Viendo un libro como este pueden darse cuenta que eso es un gran error, error que no ha cometido Ridley Scott en la precuela de “Alien” que está rodando y que, probablemente, verá la luz en 2012.

Fdo: ROGER, EXTRATERRESTRE SIBARITA, HEDONISTA Y BORRACHUZO

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