“Fuego cruzado. Crossfire” Miyuki Miyabe. Quaterni Editorial

Este es el segundo libro de Miyuki Miyabe, una de las principales autoras de terror y misterio japonesas, además de las más prolíficas, en España, editado por Quaterni, tras “La sombra del Kasha”.

Escrita en 1998, parece que, hasta el momento, las obras de Miyabe no están teniendo una gran aceptación en nuestro país y pasan algo desapercibidas entre tantas novedades, lo que es una auténtica lástima. Una lástima porque al menos en este caso, se trata de un trepidante thriller con tintes paranormales que, con sus defectos, atrapa y engancha al lector merced a su ritmo, una historia bien desarrollada y unos personajes tratados con perspicacia y ambigüedad, que van enriqueciéndose conforme avanza la trama y distan de ser las marionetas maniqueas que, sólo aparentemente, parecen ser en las primeras páginas.

Aqui la telequinesis juega un papel clave como en aquella novela lejana de Stephen King,Ojos de fuego” llevada al cine por Mark Lester y a la que hace referencia en un momento dado, con la particularidad de que traslada este poder más propia de superhéroes – o de supervillanos – a una típica historia policíaca de venganza, con sociedades secretas defensoras del “ojo por ojo” haciendo de las suyas en un Tokio masificado y corrupto.

Lo que al principio puee parecer una simple apología de los justicieros urbanos, va tornándose progresivamente más profundo. Los personajes van desarrollándose y Miyabe acaba dejando clara su postura: por muchos defectos que tenga la sociedad, ese remedio es peor que la enfermedad que pretende erradicar, es una solución antidemocrática en la que el fín justifica los medios, que no tiene cabida en una sociedad moderna. El “mensaje” es exactamente el contrario que el de los films tipo  Charles Bronson.

Miyabe es lúcida y conforme se va desmenuznado la historia vemos los males que asolan al Japón de hoy en día y por extensión a buena parte del mundo: el nihilismo y la violencia sin sentido, el machismo tan arraigado en ese país, las burbujas inmobiliarias, la soledad, la incomunicación, los fallos de la ley que ponen a los asesinos en la calle, etc… Pero esto no ciega a la escritora nipona y sabe que ” ojo por ojo” es otro problema a añadir a esa larga lista. Una lección además que afectará inesperadamente a la conciencia de sus personajes que abusando de su poder económico o paranormal, han tomado partido por esa discutible postura, movidos por un dolor y una ira que Miyabe parece comprender muy bien, pero que sabe muy bien a lo que conduce.

Parece que la escritora ha tenido 15 adaptaciones de sus libros al cine ensu país natal. Se comprende porque “Fuego cruzado” se basa sobre todo en sus fantásticos diálogos. Va al grano y casi parece a ratos un elaborado guión cinematográfico que hacen que sus 458 páginas se lean con rápidez.

Si bien su historia no es del todo sólida, tiene altibajos, y tal vez, esto no sea, para los snobs, “alta literatura”, sí es un trabajo potente que, como bien indican algunos críticos, puede enganchar a los fans del mencionado Stephen King. Posee un singular talento para las situaciones macabras y fragmentos magistrales, como la conversación final entre la protagonista y el superior que la metió en el caso, dos maneras antitéticas de ver la vida, que Miyabe describe con gran precisión.

No es uno de los libros de mi vida, pero ha servido para descubrirme a su autora, de la que Quaterni va a publicar más trabajos. Igual leo algo más de Miyabe y me decepciona, pero el placer que me ha causado “Fuego cruzado” ya no me lo quita nadie: demuestra que un bestseller es una forma tan válida como cualquier otra de hacer buena literatura.

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