“Ese dulce mal” de Patricia Highsmith

Patricia Highsmith( 1921-1995) sabía muy bien entrar en los personajes. Creaba psicologías muy bien moldeadas, personajes a los que acabamos conociendo nosotros como lectores más que ellos mismos.

Higsmith es un referente a la hora de hablar de novela policíaca. Si pensamos en escritores de mediados del siglo pasado pensamos en Hammet, Chandler o Simenon. Si pensamos en escritoras, Agatha Christie y Patricia Highsmith. Todos estos escritores y escritoras son los que han moldeado un género que ahora se centra más en la trama en sí que en los personajes. Highsmith  es bien conocida por las novelas de Tom Ripley-hace unos meses editadas todas juntas en Anagrama, en la colección, Otra vuelta de tuerca-, llevadas al cine. Hay una versión com Matt Damon: El talento de Mister Ripley. Es también recordado el  film de HitckcockExtraños en un tren” basado en una novela de Highsmith con el mismo nombre.

Ese dulce mal” es una novela que sin ser la que más me ha gustado de ella – mi preferida es “Crímenes imaginarios- es una novela que representa a su autora: personalidades bien definidas, en contextos cada vez menos convencionales.

Es la historia de un hombre, David Kelsey, químico de profesión, hombre de éxito social que padece de cierto trastorno mental que oculta habilmente. Sufre de una oscura e inquietante obsesión, una mujer casada a la que  acosa sin límites. El elemento más brillante de la novela es el  desapasionamiento con que es presentada, casi como si narrara algo cotidiano, casi anodino, cuando en realidad es una historia de trastorno,  celos y muerte. Y como siempre en estos casos desde lejos, como si le pasara a otro, alejado de nosotros. Intentando describir una cotidianiedad enferma decidida a esconderse tras el “savoir faire”.

La atmósfera es de lo más inquietante, justamente porque nadie la percibe. Eso pasa todos lo días

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