“El poder del perro” de Don Winslow
Desde hace demasiados años, todas las semanas llegan noticias macabras, relacionadas con las guerras entre narcotraficantes procedentes de México. Para ahondar en el tema es ideal leer esta novela, convertida ya en un clásico, y que posee una mirada sobre el tema, tan lúcida como pesimista e incómoda.
En el prólogo, Rodrigo fresán, menciona a un crítico de los EEUU que dice: “si el diez por ciento de “El poder del perro” fuese verdad, sería algo horripilante. Que el noventa por ciento pueda ser cierto resulta casi insoportable”. Por desgracia, si Winslow hubiese fallado ( cosa que no parece el caso) sería porque se ha quedado corto.
Buena parte del material está inspirado en hechos reales y es fácil ver nombres reales tras los personajes de ficción. Una historia que arranca en los años 70′ y llega a la primera mitad de la década del siglo XXI y que en realidad, como aqui se apunta, parece que nunca va a acabar.
Se ha comparado mucho este impactante libro con la obra de James Ellroy, que no ha ahorrado elogios al trabajo de Winslow. Lo cierto es que recuerda sobremanera al gran escritor de Los Angeles: el lenguaje contundente estilo ametralladora, las tramas paralelas, la moral ambigua de todos los personajes, las alianzas que tan pronto se vuelven enemistades, cómo se hacen extraños compañeros de cama, la corrupción institucional ampliamente extendida y que abarca todas las capas de la sociedad, la política exterior norteamericana que abunda en campañas sucias de la CIA, (atrocidades de todo tipo que provocó, con su paranoia anticomunista las guerras civiles de centroamérica -Nicaragua, Honduras, Guatemala y El Salvador, devastadas principalmente por los Estadunidenses bajo el mandato del carnicero Reagan- con un plan simimlar a la operación “Phoenix” en Vietnam), los personajes extremos, obsesionados, redimidos por amor, esas mismas obsesiones de justicia que definen toda una vida, la violencia sin concesiones, el retrato magistral e infernal de las bajezas y contradicciones del ser humano, etc…Todo ello recuerda a Mr. Ellroy.

Pero esto es muchísimo más que una mera copia trasladada al mundo de las drogas. Es una obra con gran personalidad propia que refleja con sumo acierto una guerra donde prima “la hipocresia y los intereses políticos, personales y personales”, una guerra ultracorrupta que no se puede ganar. ¿Cómo se va a “ganar” si los principales implicados enla lucha contra el narco están podridos, si muchas veces son peores que los psicópatas narcos?.
“El poder del perro” en su infernal recorrido por USA, México, Colombia y centroamérica, narra como Reagan y la ultraderecha republicana se aliaron con los narcotraficantes- con los mexicanos, con Pablo Escobar, con el que acabaron por enemistarse, lo cual fue practicamente su condena, y otros- para luchar contra el comunismo latinoamericano, perpretando innumerables matanzas de inocentes que hoy día no han cesado. A cambio de esa valiosa alianza, dejaron que los narcos inundaran de Crack las calles de las ciudades USA. Es decir, miles de vidas de sus conciudadanos al carajo y el trabajo policial condenado al fracaso de antemano. La sociedad occidental vive una gigantesca farsa al respecto.
Un juego obsceno perfectamente retratado en una novela apabullante, a veces arrolladora, de la que uno aprende muchísimo, aunque sea para mal, y que demuestra que esta es una guerra de casi imposible solución(¿legalización?)
Para ser un pelín puñetero, creo que Winslow no transmite la suficiente garra en algunos fragmentos de acción y violencia, que podrían estar mejor descritos, y no me convence del todo su final, que obviamente no voy a desvelar. Pero ojo, esto son minucias.
Este es un gran, gran libro cuyas más de 700 páginas son también como una droga: engancha y no puedes soltarlo hasta el final. Sus conclusiones no pueden ser más desalentadoras por mucho amor y ternura que suavizan el brutal contenido.
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