“El poder” de León Tolstoi

tolstoiExiste una edición de “el poder ” de Tolstoi publicada en castellano, de los años 50, publicada en el exilio, en Toulouse. Yo la he conseguido en una edición en lengua valenciana, en la col·lecció Roja i Negra.

Se compone de dos breves ensayos del escritor ruso: el poder y la hipocresia.

En el primero habla del estado como la fuente de todos los males de cualquier persona. El individuo ha cedido parte de sus derechos en beneficio del estado para que lo proteja de la violencia que puedan ejercer particulares sobre él. Tolstoi se pregunta si eso es verdad y si lo es, si lo ha propiciado el propio estado. Generar violencia, dejando a media población en la miseria, para luego presentarse como el salvador. Al escritor ruso le preocupaba el servicio militar obligatorio y las guerras continuas. Cedemos ciertos derechos al estado para liberarnos de la violencia, y resulta que debemos alistarnos en un ejercito que por otra parte es el que nos oprime.

En la hipocresia, Tolstoi comenta que la base de toda  sociedad se sustenta en la mentira. Decimos que hay cosas que estan bien, que nosotros mismos no creemos, pero que nos vienen bien, o bien economicamente o al menos para acallar nuestra conciencia. Tolstoi habla de los patronos de la Rusia del XIX que iban a misa mientras explotaban a sus trabajadores. Tolstoi se pregunta  cuanto aumentará esa hipocresia cuando la ideología esconder la verdad se apoye en medios de comunicación de masas que entonces sólo arrancaba

La idea de Tolstoi sobre la violencia directa hoy día  queda desfasada para occidente, pues hemos exportado la guerra a otros mundos, y aqui la violencia es más sutil en todo caso-¿qué podemos hacer ante eso?-. Si es cierto que nos ha incivilizado tanto, que sin su “protección” el pillaje arrasaría con todo. Hay muchos tipos de pillaje. Eso sigue como en su época.  Además el estado ha casi desaparecido, su paternalismo también. Pero “la hipocresia” es un ensayo en el que la clarividencia del autor se hace manifiesta. Vaticina la consolidación de los mass media en la misión de teledirigir a los individuos. Asi, nadie parece creer en nada, pese a lo que parezca, y acomoda su ideología a su conveniencia.

La tranquilidad de espíritu lo es todo

Texto anarquista que incide en puntos incómodos y de, ciertamente,  difícil resolución en cualquier comunidad humana

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