“El pirata Gow” Daniel Defoe
DANIEL DEFOE
Trad. Celia Recarey y Carlos Valdés
Ed. Gadir, 2011
Este es un relato que fue publicado de modo anónimo el mismo año de la muerte de Gow, y atribuido a Defoe (al cual se le atribuyen, por otra parte, alrededor de cuatrocientas obras). Ha habido opiniones a favor y en contra, entre los estudiosos de su obra, y la autoría no está del todo clara. A pesar de todo, quizá lo que verdaderamente importe sea la narración en sí. Y ésta nos presenta, a modo casi de reportaje periodístico, la vida de un pirata real, conocido, un pirata en toda su descarnada cotidianeidad. Sin leyenda, sin mito, sin aura. Con la fuerza de los hechos.
John Gow, alias Smith, fue un marino escocés que vivió entre 1697 y 1725; un hombre muy joven. El relato a que nos referimos narra los últimos años de su vida, justamente cuando se convierte en pirata. Se nos muestra como cruel, violento y sanguinario. Pero al parecer, con dotes de mando, ya que, en aquella época y tanto en la mar como en la tierra, abundaban la violencia y la crueldad.
La narración es un reportaje de los hechos: cómo se urdió la traición a bordo de la galera George, en la cual embarcó como marinero el tal Gow en Amsterdam, aunque posteriormente fue ascendido a segundo de a bordo. Gow era ya un redomado pillo. Anteriormente había intentado apoderarse de un mercante inglés que navegaba de Lisboa a Londres, convenciendo a un grupo para que le siguiera en sus propósitos, aunque, afortunadamente, no llevó a término por ser descubierto y huir a Ámsterdam. Allí se enroló en la George, comandada por el capitán Oliver Ferneau, francés. Se enrolaron a su vez la banda de Gow al completo: Macauly, Williams, Melvin y otros, como los suecos Winter y Petersen. Lo que se nos cuenta no es una airada reacción ante la arbitrariedad o la crueldad del capitán del barco: no, se trata de una traición planeada con alevosía y anticipación. Gow estaba decidido a dedicarse a la piratería, por lo que todos sus actos iban dirigidos a apoderarse del barco a la menor ocasión cosa que finalmente hicieron, asesinando a capitán y oficiales y aterrorizando a la tripulación, a la que hicieron cómplice por obligación. Después de apoderase del barco, al que rebautizaron el Venganza, se dedicaron a atacar a otros, apropiándose de carga y tripulantes, hundiendo los navíos para no dejar huella de su paso. Navegaron y piratearon por las costas de España, Portugal, Madeira, tratando de dirigirse hacia distintos puntos de América, pero finalmente subieron hacia Escocia por indicación del propio Gow, que conocía el terreno. Y aquello fue su perdición, porque acabaron encallando y cayendo prisioneros y finalmente fueron ajusticiados. La descripción de todas estas circunstancias, discusiones entre los piratas, luchas internas, los abordajes y todo tipo de fechorías hasta el final en Escocia, es detallada en este relato, con gran verismo. La astucia y valentía de un tal Fea, de Calf Isand, consiguió que entre él y sus hombres, que estaban en minoría, pudieran desarmar y hacer prisioneros al grupo pirata, incluido el sangriento capitán, siendo entregados a la justicia.
Daniel Defoe (Londres, 1660-Moorfields, actual Reino Unido, 1731) fue escritor y periodista británico, hijo de un carnicero, que abandonó la inicial carrera eclesiástica presbiteriana para dedicarse al comercio en muy variadas ramas, haciendo múltiples viajes por Europa. A lo largo de su vida pasó varias veces por la prisión, por deudas o por cuestiones políticas. Obtuvo cierto éxito con El verdadero inglés (1701), sátira en la que defendía al rey Guillermo III, de Orange.Al año siguiente publicó el libelo El medio más eficaz para con los disidentes, por el cual fue acusado de blasfemo, multado y condenado a una pena que finalmente mutó trabajando para el gobierno como espía. Posteriormente ejerció de periodista para The Review. En 1719 publicó la primera obra de ficción, Vida y extraordinarias y portentosas aventuras de Robinson Crusoe de York, con la que obtuvo una gran fama, novela basada en parte en la historia real del marino Alexander Selkirk, abandonado en la isla de Juan Fernández, en el Pacífico. Siguió con Las aventuras del Capitán Singleton (1720) Fortunas y adversidades de la famosa Moll Flanders (1722), considerada como la primera gran novela social de la literatura inglesa. Ese mismo año publicó El coronel Jack y Diario del año de la peste, prototipo del reportaje periodístico. Le siguieron El perfecto comerciante inglés (1727), y otros muchos textos. En suma, un enorme conjunto de escritos del que apenas hemos destacado algunos, pero que le convirtieron en el padre de la novela británica, del periodismo político y del reportaje social. A ésta última clase pertenecería El pirata Gow, de corresponderle realmente la autoría.
Ariodante
Febrero 2012
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