“EL NAVÍO ASIA” LUIS DELGADO BAÑON Ed. Noray, 2010
Por ARIODANTE
Luis Delgado Bañón, (Murcia, 1946), es capitán de navío. A los dieciséis años ingresó en el Cuerpo General de la Armada y desde entonces ha estado vinculado al mar, siendo capitán de navío durante más de cuarenta años. Delgado se ha propuesto el ambicioso proyecto de narrar la historia de la Armada española desde la segunda mitad del siglo XVIII hasta la Guerra Civil, intentando mantener, dentro del marco de la novela de aventuras, el máximo rigor histórico posible. Es delegado del Instituto de Historia y Cultura Naval en el Mediterráneo, y actual director del Museo Naval de Cartagena.
Autor de Una saga marinera española, compite con completa seguridad en el espacio ocupado por los grandes narradores navales británicos como Kent, Forester, O’Brien… Está considerado como uno de los mejores -y de los pocos- narradores históricos de tema naval español.
El navío Asia, decimoséptima entrega de la Saga, Santiago Leñanza nos narra de nuevo sus aventuras, tras el paréntesis de las peripecias de su cuñado Beto en La Plata, a cargo del queche Hiena, que ocupó la anterior entrega. En esta novela tenemos bastante equilibrados los distintos temas: uno, la historia española y de Indias del momento, coincidente con la proclamación de la Constitución y las Cortes de Cádiz y también con el retorno del deseado Fernando y vuelta a las “caenas”: el absolutismo y el comienzo de la separación en dos bandos de la sociedad y la política española, paralelo al desmembramiento del sistema colonial español. Dos, la historia personal, la parte más novelesca del libro, que en esta entrega adquiere tonos dramáticos y muy emotivos. Y tres: la propia aventura marinera del brigadier Leñanza al mando del navío Asia: su recorrido hasta La Habana y Veracruz, su lucha contra los elementos y su lucha contra enemigos con nocturnidad y alevosía en la mar.
Santiago Leñanza, ya brigadier, retorna a Cádiz y deja, cumplida su misión, la fragata Proserpina y la presa Andorinha, con lo que vuelve, por el momento, a la vida de tierra. Su familia: su madre y sus dos hijos le esperan ansiosos, como su hermana y sobrinos y su prima Cristina. En unos primeros capítulos el autor nos trae a la memoria algunos sucesos de la anterior vida de Santiago y sus turbulencias, así como nos pinta un fresco de la España del momento, a la vez que Santiago es informado de las novedades: son los años de las Cortes de Cádiz, la nueva Constitución, la regencia y los últimos coletazos de la guerra contra los franceses. Los asuntos de casa, pasados los primeros días gozosos presentan sus complicaciones y Santiago, como todo hombre de mar lo que desea es partir, hacerse a la mar, que es lo suyo, y poner distancia entre él y los problemas que le van surgiendo, algunos harto conflictivos. Moviendo los hilos consigue una misión: comandar el navío Asia, rumbo a La Habana, y de allí a Veracruz, con posibilidades de continuar hasta el Perú, derrota que le atrae muchísimo.
En el viaje de ida a la capital cubana echamos de menos algo más de detalle sobre la maravillosa ciudad, de la que apenas nos cuenta sino sus actividades oficiales y marineras, y las órdenes para sus siguientes misiones. En el trayecto hacia Veracruz sufrimos, con el protagonista, una terrible tempestad que deja maltrecho al navío y algo derrengados a los tripulantes, lo que llevará más tiempo en el dique mexicano para la reparación del barco y la reposición de víveres, tropas y otras necesidades previas. En la ciudad mexicana Leñanza tiene algunos desagradables enfrentamientos con el Cabildo, con lo que conocemos los conflictos internos de las poblaciones de ultramar, sus intrigas y tensiones entre los distintos cargos políticos, así como los problemas de las dotaciones del ejército y de la marina, cada vez más abandonada en cuanto a suministros y personal.
A la vez Santiago es presentado al mariscal de campo Venegas…y a su sobrina Beatriz, que causa honda impresión al brigadier, cuya reciente viudedad, en su apenas treintena, le trae algo desasosegado. Finalmente, tras algunas breves acciones de armas en la Laguna de Términos y una misión en Campeche, Yucatán, Santiago consigue pertrechar y acondicionar su buque e iniciar el retorno a Cuba, con la esperanza de que de allí le envíen a su ansiado viaje al Perú. Poco antes de arribar a la costa cubana se ven envueltos en una imprevista lucha en la mar. Llegados a La Habana han de reparar nuevamente el barco, y mientras dura el arreglo, Santiago recibe un doble golpe brutal: pierde la misión deseada, a la vez que recibe noticias gravísimas de Cádiz, respecto a tema familiar, que le causan honda preocupación y finalmente ha de dirigirse a tierra gaditana para hacerse cargo de sus asuntos. La situación política en España ha empeorado con el retorno del Deseado Fernando VII y sus medidas reaccionarias, que salpican a Santiago. Todo le lleva a dirigir su mirada a las Indias, tratando de encauzar nuevamente su vida.
La mezcla de historia, aventuras, dramas personales y lances amorosos, salpicado de agua de mar y vientos huracanados, todo ello contado con un lenguaje marinero muy clásico y personal, da un clima muy atractivo a esta nueva entrega de la saga que Luis Delgado viene ofreciéndonos poco a poco, para nuestro deleite.
Julio 2010
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Excelente reseña y libro.
hola Javier gracias por tus amables palabras. Todas las reseñas de nuestra amiga Ariodante son excelentes y esta no es una excepción. Esperamos verte por aqui de nuevo dejándonos tus impresiones
Gracias a ambos, sois muy amables. Cuando el libro que se reseña tiene la calidad de éste, lógicamente el resultado ha de ser bueno.