“El invierno de Frankie Machine” Don Winslow
Aprovechando el éxito de la monumental, casi redonda, “El poder del Perro” ( y lo de “casi” lo voy a explicar ) se ha editado otro trabajo de Don Winslow, uno de los talentos más sólidos que han surgido en las novelas de temática criminal de los últimos años.
Frankie Machine es un gangster retirado al que el pasado volverá para sacarle de su pacífica vida.

Winslow maneja con gran habilidad diversos temas recurrentes en las historias de mafiosos y lo hace de una manera suficientemente fresca, ágil y personal, para hacer que esto no sea un thriller tópico más, sino un libro potente, violento, intenso, ultra trepidante, apoyado en sólidos diálogos y en un personaje central de fuerte magnetismo, que configuran una obra madura y convincente, parecida a un guión cinematográfico por su concisión y ritmo, si bien no llega a la complejidad y ambición, con sus múltiples tramas paralelas y su certero retrato de la corrupción, a todos los niveles de la sociedad, de “El poder del perro”.
“El invierno de Frankie Machine” es una novela más simple, más humilde, pero demuestra el talento de Winslow como narrador y es un serio aviso de lo que es capaz de hacer, un aviso que confirma y amplía posteriormente.
Es fácil imaginarse a Al Pacino o al Robert De Niro de los buenos tiempos interpretando a Frankie Machine en plan crepuscular. Afortunadamente el añtaño actor fetiche de Martin Scorsese se ha hecho con los derechos del libro y si acaba llevándolo al cine, puede sacarle de la decadencia artística en la que lleva algún tiempo, porque es un papel ideal para un actor como él. Una decadencia, además, en la que, como él mismo reconoce, se ha metido por voluntad propia, pues ha participado en todos esos productos facilones solamente por las enormes cantidades de dinero que le ofrecían.
En “El invierno…” asoman todas las características de este tipo de historias sólo que trasladadas al siglo XXI cuando los viejos mafiosos van siendo arrinconados por los políticos corruptos. Winslow afirma en una entrevista que para él, el auténtico crimen organizado EEUU, con todos los chanchullos ultra capitalistas y empresariales, era el el congreso de su país, y aqui se nota en el tramo final cuando un enfurecido F. Machine suelta perlas como : “(cierta marca de ropa deportiva ) paga veintinueve centavos a un niño por hacer una camiseta de baloncesto; después se da la vuelta y la vende por 140 Dólares…¿Y el delincuente soy yo?”. “( cierta multinacional norteamericana de supermercados de autoservicio )” hace que se agoten las existencias en la mitad de las tiendas familiares del país y en cambio pagan a los chavales que fabrican su mierda barata siete centavos la hora…¿ Y el delincuente soy yo?” o “cada vez que dos tíos con traje echan una meada en el senado se comete un delito grave”
Y esa en una de las principales aportaciones de Winslow. Que sus historias, ya sean de gangsters italianos de toda la vida o de modernos narcotraficantes, dan una visión global y tristemente realista de la sociedad profundamente podrida en la que vivimos.
Gangsters que sienten que los tiempos están cambiando, viejos códigos de honor que igual sólo existieron en la mente del protagonista. La eterna historia del joven cachorro que quiere eliminar a la vieja leyenda para ascender y cubrirse de gloria. Un policia honrado rodeado de compañeros que no lo son. Los deseos de redimir una vida dedicada al crimen e incluso una historia de amor y de justicia hacia una mujer salvajemente asesinada en un lejano pasado y a la que apenas conoció, en la mejor tradición de James Ellroy, que si le añadimos los ambientes surferos tan queridos por su autor, configuran la trama de este libro que no llega a ser redondo por el mismo motivo, en mi humilde opinión, que en “El poder del perro”, ese indiscutible clásico actual:
Winslow falla ( más aqui que allí ) en los finales. Con esos tiroteos que tienen un clímax idéntico a los de las películas más comerciales de Hollywood y con esas resoluciones argumentales, con añadidos postizos, tan complacientes, falsas, incoherentes y poco creibles. Winslow se contradice, contradice todas las complejidades y ambigüedades de los que estaba contando y se conforma con un final fácil estilo historias de buenos y malos. Y esto se acentúa porque se diluye la carga crítica que contienen sus libros. Se asemeja a la película “Traffic” del gran Steven Soderbergh. Ésta retrata la guerra contra las grogas, se dice que es una guerra imposible de ganar, se explica bien las muchas y arraigadas razones y se contradice con ese final casi diseñado para tranquilizar al público. A Winslow le ocurre igual. Si quiere dar esperanzas y no caer en un pesimismo irreversible podría hacerlo de una manera más elaborada y convincente y no con ese final sorpresa que no sorprende.
En resumen, una buena novela, pero Winslow sigue un peldaño o dos por debajo del magistral, contundente y sólido Ellroy.
Y para acabar, y hablando de cine ( indicar que hay bastantes comentarios despectivos a los films de Ford Coppola ), hay que reseñar que Oliver Stone se encargará de llevar al cine la penúltima obra de Winslow, “Savages“, aqui aún inédita – parece que la editará Martínez Roca -. Winslow ya fue llevado a la gran pantalla en el film “Bobby Z” con Paul Walker y Lawrence Fishburne, una película mal recibida incluso por Winslow y que no he visto por si algún día tengo la oportunidad de leer la novela. Curiosamente la dirigió John Hertferd, el de “15 minutos”, uno de esos productos facilones antes mencionados intrepretados por De Niro.
Share





[...] Otras lectura: El placer de la lectura y Melibro [...]