“El hombre en el castillo” de Philip K. Dick

el hombre en el castilloPhilip K. Dick fue una persona fascinante, controvertido y contradictorio. Merced a su prolífica obra se convirtió en un icono de la contracultura y tras su muerte en objeto de culto primero y en un clásico después. Innovó la ciencia ficción gracias a su constante inventiva, a sus temáticas más adultas y a sus inquietudes más contemporáneas. Enemigo declarado de Richard Nixon, al que veía como el anticristo y personaje autoritario donde los haya, fue también un hijo propio de las movidas de los 60 y más si se tiene en cuenta que vivió en Berkeley, la ciudad – al menos entonces- más izquierdistas de su país, y experimentó con con todo tipo de drogas y filosofías alternativas.

Pero Dick fue también un cristiano que se inspitaba en la biblia y cuyas creencias impregnaban de tal modo sus novelas, que resultaban delirantemente mesiánicas, peligrosamente cercanas al sermón más irritante y su postura respecto a las drogas varió a raiz de la muerte de algunos amigos suyos a causa de ésto, algo de lo más comprensible pero que no excluye un mensaje reaccionario y que se nota hasta en las adaptaciones de sus novelas al cine. Véase la por otra parte valiosa “A scanner darkly” de Richard Linklater.

Dick fue más un novelista de ideas. De pensamientos filosóficos.  Uno de los principales alicientes y a la vez uno de sus principales handicaps es que sus novelas resultan a veces confusas, desordenadas, excesivamente discursivas, recorridas por múltiples buena ideas que no acaban de desarrollarse, por lo tanto, no resulta extraño que alguna de sus adaptaciones al cine resulten claramente superiores al original literario. El caso de “Blade runner” es el más conocido. No se le puede negar a Dick la tremenda huella que ha dejado en el género. Sus temáticas conspirativas y cuestionarse continuamente la realidad o la versión oficial – su famoso “la realidad no es lo que parece han marcado un antes y un después en el género influyendo a todo tipo de novelistas y cineastas.

“El hombre en el castillo” que data de 1962 es una de sus más importantes y más premiadas novelas, uno de sus primeros éxitos y posteriormente la que le marcó su independencia como escritor. Una novela valiosa aún con algunos de los tics propios de Dick. De hecho es conocido por sus precipitados, poco elaborados y anticlimáticos finales, como si no supiera acabarlas o se cansase de lo que estaba escribiendo. Esta novela es un vivo ejemplo de ello.

Con la atractiva premisa de unos EEUU vencidos en la segunda guerra mundial, y divididos en tres zonas, una ocupada por los nazis alemanes, otra por los japonese y otra neutral, Philip K. Dick desarrolla la ya mencionada premisa: “nada es lo que parece”, y lo hace manteniendo el interés durante toda la novela. Pese a cierto maniquismo ingenuo -  los alemanes siguen siendo crueles, los japoneses se han vueltos ” buenos ” después de todas las atrocidades que cometieron, algo no muy convincente- uno de los pilares de esta novela, inspiración y a la vez instrumento crucial de la historia, es el ” I Ching” o “Libro de los cambios”. Al parecer Dick escribió la novela según los dictados caprichosos del libro, y por ello el resultado es algo confuso y no muy riguroso. De hecho Dick se arrepintió de haberlo utilizado como instrumento de trabajo.

En el libro apenas asoman otras temáticas ya mencionadas del autor, como sus creencias cristianas o las drogas, pero es una novela representativa de su obra, algo sobrevalorada, pero ingenua y estimable, donde lo mejor es el retrato de los EEUU ocupados por la potencias del eje, asi como algunos de los cambios que el visionario escritor introduce en la historia de la II guerra mundial, una de sus obsesiones, de ahi que en general se también un libro bien documentado.

EL GENTIL Y FELIZ REPLICANTE AL QUE LOS RAYOS C DE ORIÓN LE QUEMARON LOS OJOS, SE ASUSTÓ, SALIÓ CORRIENDO A VELOCIDAD SUPERSÓNICA Y ACABÓ ESTAMPÁNDOSE CONTRA LAS PUERTAS DE TANHAUSER ANTE LA MIRADA SORPRENDIDA Y TRISTE DE DECKARD PUES RACHEL LE HA PUESTO LOS CUERNOS Y SE HA IDO CON OTRA REPLICANTE

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