El Guardián entre el Centeno, de J. D. Salinger.
Por Carlos Mayo
El Guardián entre el Centeno, de J. D. Salinger.
Título original: The Catcher in the Rye.
Autor: J. D. Salinger.
Traductor: Carmen Criado.
Editorial: Alianza Editorial.
Páginas: 279
Año: 1945.
Yo soy una persona de patatas fritas, no de sushi. Sé que suena a estupidez, pero lo que acabo de decir no es ni más ni menos que una declaración de gustos. Lo que quiero decir cuando digo que soy de patatas fritas, no de sushi, es que a mí no me van los rollos complicados y alternativos que se supone que son innovadores y que la élite trata de imponer, sea en cocina, sea en literatura. Sin ir más lejos, El Código Da Vinci, de Dan Brown, me pareció un gran libro (llévense las manos a la cabeza), por mucho que la gente, en teoría culta, lo despreciase por aspirar a demasiado.
Tal vez esa sea la razón por la cual, cuando me puse a leer El Guardián entre el Centeno, cogí el libro con tanta apatía. Les explico: había oído mil veces hablar de él, decir a gente que lo había leído (generalmente pedantes) que era uno de los mejores libros y que bla-bla-blá, que Holden Caulfield era un genio, que bla-bla-blá y que el libro era un reflejo crudo de la adolescencia. Ya saben, los típicos análisis que a uno le enseñan en la E.S.O. y esas cosas.
Con ese prejuicio en mente de El Guardián entre el Centeno, tengo que decir que, una vez terminado el libro, mi opinión ha cambiado completamente. El libro es bueno de narices, y digo narices como sustituto de otra parte de mi cuerpo. Les cuento. La historia va de un tipo que se llama Holden Caulfield al que expulsan de su escuela por millonésima vez. El tío, que tiene pasta y se puede permitir hacer el niñato por ahí, en lugar de volver a su casa con sus padres, decide pasar como una semana a su aire, vagando de un lado a otro. Sé que suena tremendamente simple, pero lo cierto es que es así. No hay más argumento ni medias tintas que ir viendo como Holden va pasando de un tren a un hostal y luego a un bar y etc. Y aún así, el libro es genial, enserio.

Yo creo que la genialidad del libro reside completamente en la forma que tiene Holden de narrar todo lo que le pasa. Habría sido muy fácil que el protagonista empezase a decir explícitamente que se siente mal, que tiene un gran vacío exterior por estar creciendo y todas esas cosas estilo Isabel Coixet. Pero en el libro no hay nada de eso. Sin hablar de sentimientos, Salinger consigue transmitir una de las más universales y bellas agonías sobre las que he leído nunca. Digo “bella” porque la forma en que está narrada es excepcional y digo “universal” porque creo que todos, alguna vez, hemos querido dejarlo todo y escaparnos de casa (que levante la mano quien no lo haya hecho) para ser “Guardianes entre el Centeno”. A mí al menos, sí se me ha pasado alguna vez por la cabeza. Lo bueno, como ya he dicho, es que Salinger no viene y nos dice que le pasa al personaje, sino que, más bien, deja que su personaje lo insinúe conforme va avanzando la novela. Ahí está la sutilidad de Holden.
El libro, además, ha sido muy criticado por los sectores más conservadores de Estados Unidos que han visto en el protagonista a un instigador de masas, un rebelde en contra de la mayoría, al que, entre otras cosas, se le ha acusado de vulgar, falto de valores morales, blasfemo y promiscuo. De esta forma, desde 1961 a 1982, El Guardián entre el Centeno fue el libro más prohibido en escuelas norteamericanas (ellos y su hipersensibilidad). Paradójicamente, en 1982 también fue la obra de literatura más utilizada en las escuelas americanas.
Ya, para rematar la faena, el libro ha sido muchas veces relacionado con actuaciones un poco turbias, como, por ejemplo, con el asesinato de John Lennon. Y es que, al parecer, el asesino del desaparecido Beatle, llevaba un manuscrito de la obra de Salinger encima cuando cometió el asesinato. De hecho, cuando se arrestó al asesino, Mark David Chapman, encontraron dentro de su ejemplar de El Guardián una nota que decía “Esta es mi declaración, Holden”. Tremendamente terrorífico.
Como ven, la obra es una obra que ya no sólo nos gustará a los amantes de las patatas fritas, que encontrarán en él una buena historia, sino también a la gente que sea de sushi y prefiera algo complicado y retorcido. Vuelvo a decir que el libro es bueno de narices (de nuevo un eufemismo) y que el aura de oscuridad y rebelión que lo rodea no ha hecho sino contribuir a consagrarlo como un Libro Prohibido, uno que todo el mundo debería leer.
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Me encantó este libro. Yo lo leí hace años y la verdad es que está muy bien. Lo volví a leer de nuevo hace poco y lo cierto es que si lo lees de mayor, descubres muchas cosas de las que no te habías dado cuenta de joven. En ese sentido se parece mucho al libro de El señor de las Moscas, que también es otro de los grandes de la literatura adolescente americana.
Siempre he querido leerlo, por esto de que es un libro muy mítico. Todos lo nombran. Aunque hay algún que otro libro también de los míticos que no me llama, pero este sí lo hacía, no sé muy bien por qué.
El caso es que tampoco había leído críticas, ni prestado atención a gente alabándolo. Es decir, sabía que la gente lo amaba, pero no me he parado a buscar los por qués, ni nada.
Después de leerte, tengo más ganas de leerlo. Creo que cuando termine 1984 y lo devuelva en la biblioteca, igual cojo este.
Lo de contar las cosas sutilmente, y transmitirlas sin necesidad de expresarlas explícitamente…eso es lo que es ser bueno. Me enferman las películas de amor en las que lo único que hacen es decir: te amo desde la primera vez que te vi. Y ya es precioso, y se quieren más que a nada. Eso lo podemos decir todos. Y mentir, de paso. A mí lo que me gusta es cuando en las películas sabes que se quieren, sin necesidad de que vomiten cursiladas. Por sus miradas, por cómo se comportan el uno con el otro, lo que hacen y los sacrificios…eso es real. Lo otro es una basura que cualquiera puede hacer sin esfuerzo.
Ahí está la diferencia entre ser bueno, o ser un mediocre. Creo yo.
Hombre, se puede usar el recurso de decir las cosas, y ser un genio por otros motivos. Pero basar el contar y transmitir algo, un sentimiento, etc… en expresarlo con palabras porque es la única manera que puedes lograrlo…pues refleja que no eres tan bueno como crees o quieres aparentar.
Ja et vaig dir que el llibre era bo… Espere no estar dins la classe de persones pedants que te’l van aconsellar.
Potser, després de llegir la teua crítica i el comentari anterior, me’l torne a llegir.
M’encanta llegir-te.
traducción del comentario de àngela para los lectores no valenciano hablantes: “Ya te dije que el libro era bueno…Espero no estar dentro de las personas pedantes que te lo acosejaron.
Tal vez, después de leer tu crítica y el comentario anterior, me lo vuelva a leer.
Me encanta leerte.
A ver, vayamos por partes:
@Plauto: Yo creo que este libro me lo querré volver a leer si algún dia soy padre de un adolescnete. XD. Tal vez entonces lo vea todo de otra forma y Holden Caulfield me parecerá un irresponsable y un incendiario. Quién sabe.
@Jill: El libro es genial en ese sentido. Es decir, no hay un monólogo interior que exprese que le pasa al personaje por la cabeza. Lo único que ves es cómo va dando tumbos de un lado a otro y las cosas que te cuenta, generalmente anécdotas superficiales de su vida. Luego, entre todas esas cosas, hay un sentimiento de desprecio a la vida adulta por debajo, como un mensaje subliminal, que lo hace muy bueno. El libro merece mucho la pena.
@Ángela: Ángela, ya sé que m’estimes. XD. Al margen de eso: Cámbiame a Spencer.
¿Pódense facer os comentarios en galego?. Coido que é un blog a nivel nacional. Pregaría ós usuarios desta web que respecten ós demáis.Graciñas.
Pueden responderse en cualquier idioma, además los administradores de esta página se toman la molestia de, en la medida de sus posibilidades traducirlos para que los pueda leer aún más gente. No va a ser Melibro quien impida expresarse a sus lectores en el idioma que consideren conveniente.
Gracias por tu comprensión
Menos mal que uno es bilingüe y entiendo lo que dicen en el idioma valancià. Espero y cruzo los dedos para que no aparezca algún comentario en euskera, porque entonces la llevamos clara. Solo sé el aita, la amachu, euskarrikasko, Txapela, Txikito y poco más. Saludos. Moltes gracies i adeu, amic.
P. D. ¿Habéis visionado el vídeo que os he enviado?.
He leido el libro hace unos días porque tenía curiosidad, hace tiempo me lo habian recomendado y decidí que ya era el momento.
Al principio pensé que conecta con cierto tipo de lector, masculino que sería quien realmente entienda a Holden caulfield. Pero cuanto más iba avanzando en su lectura, más me atraía. El personaje es entrañable y realmente empatizas con el, entiendes su sufrimiento: Perdió a uno de sus hermanos, el más pequeño al que sigue queriendo y echa mucho de menos. Tiene sensibilidad y es generoso. Estas cualidades le hacen ser especial y no encuentra su sitio en el mundo de los adultos que se haya alejado del espíritu de la juventud, sacrificando la libertad y encorsetándose en la rutina del trabajo, en los convencionalismos sociales llenos de falsedad, egoismo e hipocresía.Holden tampoco encaja con sus iguales, sus compañeros son muy diferentes, son superficiales y sus intereses no son afines a los de Holden.Si te marginan la vida se hace insoportable, de hecho el único compañero que Holden admiró por ser valiente y no ceder ante los abusos de los demás se suicidó tirándose por la ventana. Holden es un incomprendido, tan solo un espíritu noble como su hermanita podrá hacerle sentir bien, porque adora a los niños, su sueño es ser “Un guardián entre el Centeno”una especie de heroe que protege a los niños, que son más puro que tenemos. El final da un giro sorprendente a la novela.
Me lo mandaron leer en la universidad y estoy más que agradecido.
hola Tomás, este es un gran libro que todo el mundo debería haber leído.
Un saludo