“El aliento” de Thomas Bernhard
Este tercer volumen de la biografía de Bernhard, El aliento, es sin duda el menos digerible. Lo relatado exigía que asi lo fuera. Cuenta su estancia en el hospital para enfermos de pulmón, tras caer enfermo trabajando en la tienda de comestibles de Podlaha, un lugar horrible donde se llevaba a enfermos no para sanarlos, sino para que murieran sin remedio. Una maquina de exterminación, comenta. Bernhard dice que pocos salieron de ahi vivos. La diferencia con un campo de concentración es que al hospital llegaron personas por un motivo digamos racional, su enfermedad. Al otro se llegan por motivos arbitrarios.
Lo relatado es muy duro, denota una necesidad vital por su parte en hacernos sentir, en contarnos las penurias, sus penurias-porque si un ser humano no pasa penurias es que estas no existen-, que en el hospital de enfermos del pulmón se padecían. Esto fue ya después de la guerra, pero siempre hubo guerra.
Share





