“Cineclub” David gilmour
No hace mucho un amigo me contó una anécdota. Una conocida suya que trabaja con niños y adolescentes, le contó que en cierta ocasión, eran muchos en una habitación, niños y educadores. Algún educador dijo que “esto parece el camarote de los hermanos Marx“. Ningún niño entendió a qué se estaba refiriendo el adulto, claro, lo cual evidencia que todos los referentes de cine con los que nos criamos y educamos las generaciones que ahora pasamos de los 30, simplemente las más jóvenes los han perdido, y las han sustituido por otros referentes menos educativos en el mejor de los casos – parecen encontrar más contravalores que valores en si – o tal vez, por ninguno.
Esto viene a colación por la novela “Cineclub” del canadiense David Gilmour. Se trata de un libro que que relata la relación entre un padre y su hijo, adolescente algo rebelde, que va mal en los estudios y que no encuentra su sitio en la vida.
En un alarde pedagógico antisistema – que no se podría hacer en España tras el Tribunal Constitucional haber prohibido la educación fuera de la escuela – decide darle la opción de dejar el instituto ( un lugar de antieducación ) y a cambio sólo le exige ver con él tres películas a la semana. Así comienza su cineclub particular, donde el adolescente aprenderá solo viendo una peli, tranquilamente sentado en el sofá, valores que no siempre adquirirá en la escuela o en la calle.
La primera película, gran inicio, “Los cuatrocientos golpes” de Truffaut, peliculón que trata la vida precisamente de un chico que escapa de una especie de reformatorio para vivir, y buscarse la vida. Película que le viene como anillo al dedo al hijo de nuestro protagonista, a Jesse.
Así iremos degustando su paso por films como “Desayuno con diamantes”, “Vacaciones en Roma”, ambas con Audrey Hepburn, “Instinto básico”,“Ladrón de bicletas” – la película más triste de la historia, posiblemente -, “Tiburón” o films de Kurosawa, Woody allen, Clint Eastwood, Quentin tarantino, Hitchcock, el imprescindible Billy Wilder y su no menos imprescindible “Con faldas y a lo loco” – lástima que no cite mi peli favorita de Wilder: “Uno, dos, tres”, la de la coca-cola – así como la que consideran como la peor película de la historia: “Showgirls” peli que truncó la carrera de Elizabeth Berkeley, como añade la novela, antes de empezar.´
Son películas que sin querer dármelas de nada, creo que hay que haber visto.
Entre tanto vamos viendo los anhelos, sueños, miedos y esperanzas de padre e hijo en la vida en general, amor, qué futuro les espera…Adultos se verán reflejados con David, el padre, y los más jóvenes con Jesse, el hijo. Finalmente Jesse va aprendiendo, simplemente a encontrarse, a ser él mismo, ¿Qué mas se puede pedir?
La novela, repitiendo la frase final de la película “Amor a Quemarropa”, film que la novela
recomienda, que la había visto hacía unos 20 años y que justo después de leer el libro volví a ver,
repitiendo digo la frase final que le dice Patricia Arquette a Christian Slater, la novela es genial.
¡¡ eres genial, eres genial !!







La verdad esta trama de la novela me impresiono mucho y por otro lado veo como educador q soy q muchas veces no le damos a los alumnos un ambiente propicio para aprender.
Pensando en esto llego a la conclusion que es antinatural para un joven adolescente o a uno niño permanecer atento a una clase hora tras hora y esto por mas entretenido que sea el profesor.
Es inhumano ,es torpe los esquemas actuales educativos.
Profesor Martin
Me parece que los esquemas actuales educativos llevan a los niños y jovenes a este tipo de rebeldias.
Martin.