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Informe del año literario 2010
Vamos a intentar desglosar brevemente lo que ha sido el año 2010 en lo que a libros se refiere, con las novedades que salieron y las felices, otras no tanto, efemerides que tuvieron lugar.
A lo que premios se refiere, por citar algunos de ellos, todo empezó con el Premio Nadal, que se lo llevó Clara Sánchez con “Lo que esconde tu nombre”. El premio Primavera se fue a parar a Fernando Marías con “Algún día en alguna parte”. “El premio Alfaguara fue a parar a Hernán Rivera Letelier por “El arte de la resurrección”. El premio RBA de novela negra recayó en el autor de thrillers norteamericano, Harlan Coben. El Cervantes cayó en Ana María Matute. El nobel para Vargas Llosa, poco antes de sacar su última novela “El sueño del celta”. El Planeta en Eduardo Mendoza, por Riña de Gatos
Sé que me dejó premios literarios de gran importancia. No dudéis en hacérmelos saber mediante comentarios añadidos a este informe.
Respecto a novedades, salío el último de Pérez-Reverte, “El asedio”. Llegó a las librerías el último de Almudena grandes, “Inés y la alegría“, el último de Follett, la primera parte de lo que será la trilogía Century, “La caída de los gigantes”, los últimos de Vargas Llosa ( el mencionado “El sueño del celta” ) y de Mendoza ( el también citado “Riña de gatos”. Lo mismo ocurre con Auster y “Sunset Park”. Umberto Eco, también sacó libro “El cementerio de Praga”. Salió la última obra de Stephen Hawkings, el ensayo titulado “El gran diseño” y una continuación del eterno “El secreto”, titulado “El poder”. Estos por citar algunos. Si me dejé otros que consideráis de importancia, hacédnoslo saber.
La gran revelación ha sido “El tiempo entre costuras” de María Dueñas, libro que el boca a boca ha hecho que sea de los más vendidos. Punset se ha consolidado como nuestro divulgador de ciencias particular. El fenómeno Moccia se ha extendido y 2010 ha sido el año en que Stig Larsson ha dejado de copar todos lo top de ventas y pódiums de librerías.
Por desgracia este años nos dejaron Saramago, Salinger, Delibes, Rodolfo Fogwill, Tomás Eloy Martínez , y por citar otro más, el ensayista Tony Judt – a partir de esto su ensayo “Algo va mal” comenzó a venderse muchísimo -
Para 2011 habrán más premios, más novedades, saldrá la continuación de “El nombre del viento” de Patrick Rothfuss – dicen que para Marzo – lo mismo que el sexto libro de Los hijos de la Tierra de J. M. Auel.
La pregunta es ¿ saldrán por fin el quinto libro de la saga“Canción de hielo y fuego” de George R. Martin y el cuarto de la saga Eragon de Paolini? ¿ Saldrán algún día?
Feliz 2011 para todos
ShareCATALINA LA GRANDE, Emperatriz De Todas Las Rusias. SILVIA MIGUENS. Editorial: Nowtilus
Por ARIODANTE
CATALINA LA GRANDE,
Emperatriz De Todas Las Rusias
SILVIA MIGUENS
Editorial: Nowtilus, 2010-12-29
Esta novela nos cuenta en clave muy personal, la biografía de Catalina II de Rusia, denominada La Grande. La autora, la escritora argentina Silvia Miguens (Buenos Aires, 1950), se ha especializado en novelas sobre literatura e historia, a la participación de las mujeres en la Historia. Ha impartido conferencias y seminarios en distintas universidades, y recibido premios literarios como el Ricardo Rojas, por su novela Lupe.
La obra que reseñamos aquí, está escrita casi como un diario o unas memorias personales de la gran Catalina, nacida Sofía Federica Augusta en Stettin (Pomerania) como una princesa alemana, que por arte de la política y las relaciones internacionales viene a convertirse en zarina al casarse con el heredero del trono de todas las Rusias, Pedro Ulrico III, elegido por los Romanov para continuar la dinastía.
Sofía Federica, Figchen, es educada para ser reina bajo la protección de Federico II de Prusia, y sometida a un entrenamiento fortísimo que modela su voluntad para que no se arredre ante nada. Por su imaginaria pluma seguimos toda la trayectoria vital: matrimonio, hijos, numerosos amantes, el interés que le suscita la cultura ilustrada, el empeño en llevar a Rusia a la modernidad,…y los conflictos que le acarrea todo ello.
La edición incluye un árbol genealógico de los Romanov, muy ilustrativo.
El libro tiene una lectura fácil y amena, el personaje es ciertamente muy atractivo: una mujer en pleno siglo XVIII trasladada a un país, Rusia, que aún sigue imerso en la Edad Media. La fortaleza que exhibe la gran duquesa y posteriormente zarina Catalina en los años previos de acceso al trono, la malvivencia con el marido que le ha tocado en suerte, aunque es el que la va a llevar al trono; los recuerdos de la infancia, -con aquellos terribles años encerrada en un corsé para enderezar su columna- y los escarceos amorosos con su tío Giorgio, quizás una parte demasiado imaginaria, pero que nos hace percibir la necesidad de amor de aquella niña, allá en la lejana Pomerania.
Todo ello presenta a Catalina como una mujer que despierta pronto al sexo, a la vida, y que le gusta. Nada fuera de lo normal, por otra parte, pero muy mal visto en una reina. Catalina hizo exactamente lo que hubiera hecho un hombre, gobernó un inmenso país durante treinta y cuatro años; además parió varios hijos, todos ilegítimos, ya que su marido era poco aficionado a su lecho; lo que necesitaba la reina era calor humano, un hombre siempre cerca. Pero si en un rey se consideraba normal, tal comportamiento no se esperaba de una reina; al menos, no con esa naturalidad, por lo que recibió acusaciones diversas. Sin embargo, Catalina tenía una mente lúcida, habituada a pensar y supo dirigir los asuntos de estado con mano firme, se hizo rodear de amantes que además la sirvieran fielmente en política, la apoyaran y defendieran frente a las intrigas de su esposo y de sectores de la aristocracia. Los hermanos Orlov, y el príncipe Potemkim son los que más fidelidad y amor le prestan. Con éste último sus lazos fueron los más profundos. Su muerte le produjo un inmenso pesar.
La propia autora, en una entrevista, nos dice: Catalina me parece una mujer soberbia. Podemos compartir o no políticamente su ideología o sus métodos, no es eso lo que me preocupa porque considero que eso es la parte de la historia que a cada uno le toca vivir y cualquiera puede juzgar. Me fascinó, en primer lugar, tomar su voz. Verdadero desafío, siempre, para un autor.
Efectivamente, Catalina II es una mujer de tomo y lomo, de armas tomar: era toda una mujer. La novela, que se centra más en una perspectiva personal e incluso introspectiva, al ser escrita en primera persona por la protagonista, quizás adolezca de algunas carencias en datos del contexto histórico. No es que no los haya, sino que se nos presentan más como telón de fondo, como decorados del inmenso drama de esta vida apasionada y de un reinado que fue muy productivo y fructífero para Rusia. La lectura nos induce a una mayor profundización sobre el tema, del que tenemos un aperitivo, por decirlo de un modo gastronómico, pero un aperitivo muy, muy sabroso.
Diciembre 2010
Share“Un niño prodigio” de Irene Nemirovsky
Hay determinados pasajes de “Un niño prodigio” que recuerdan demasiado a “El baile“. Donde la obsesión de la autora por “vengarse” de su madre, la que al parecer, no la atendía demasiado, es muy patente.
Pero Nemirovsky- autora de la gran “Suite francesa“- no sólo escribe bien, sino que sabe rapidamente pasar a otros temas, lo que convierten a esta breve pieza, en una obra grande.
Ismael es un niño judío que vive en el sur de Rusia, en el Mar Negro, antes de la revolución de los soviets, al que sus padres desatienden. La vida es dura para todos. Este se la busca ya de niño en las calles, limosneando, callejeando. En una taberna, donde el vodka fluye sin parar, recita poesías, canciones tristes para corazones atormentados. Allí acude un “Barin”, alguien de una casta superior, que se lo lleva ante su amada, una mujer acaudalada, ávida de escuchar historias hermosas de boca de un púber con talento. Es un chico prodigio, le llevarán a un mundo de fantasía, lejos de la zafiedad anterior. Ahora los padres si le quieren, por el dinero que la princesa les da. Mucha presión para Ismael, que poco a poco crece, perdiendo ese don a cambio de fortalecer sus músculos. La maldición del adolescente.
Muy buena novela, de final trágico pero valiente, sin esos finales felices absurdos. Toca ciertamente el tema recurrente de la autora del niño olvidado por sus padres. Toca el tema de lo duro que es ser alguien inteligente, sensible, que se da cuenta de las cosas y sufre si algo marcha mal. Es una oda a la normalidad como fuente de una mínima tranquilidad de espíritu. Disfrutar de la vida, no pensar cada paso realizado, gozar de los atardeceres, amaneceres y gorjeos de los pájaros. Aqui Nemirovsky nos obsequia varias portentosas descripciones campestres que me recordaron a Tolstoi en su “Felicidad conyugal“.
El final es duro, no avanzo nada, pero inevitable. Nuestra especie huye de cultivar mucho el entendimiento. Pero es que es durísimo ver las cosas con tanta claridad. Ismael las veía con demasiada.
Share“Los vagabundos del dharma” Jack Kerouac
Esta hermosa novela, escrita poco después de la memorable “En el camino“, guarda bastante relación con ésta aunque sin llegar a la altura de tan mítico, emblemático trabajo, con diferencia el más conocido y prestigioso del prematuramente fallecido escritor.
Con un fuerte componente autobiográfico, volvemos a encontrar a Kerouac tras un alter ego ( si era Sal Paradise allí, aqui es Ray Smith ) recorriendo Estados Unidos de punta a punta, pasando la frontera con México, en un estilo de vida individualista y nómada con incursiones en el hedonismo. Alguien que niega ser otro esclavo robotizado de la sociedad, aunque aqui su rebeldía está suavizada por un budismo militante cuya bondad y extrema ingenuidad rozan lo irreal.
Y como “En el camino”, el pilar básico de la novela que nos ocupa es la amistad con otro de los exponentes de la generación “beat“. Si allí era Neal Cassidy quien se escondía tras Dean Moriarty, aqui es el poeta también budista Gary Snyder quien aparece bajo el nombre de Japhy ryder. Uno de esos personajes de fuerte personalidad que resultan ser más grandes que la vida y que por sí solos ya justifican la lectura de un libro.
“Los vagabundos del dharma” habla mucho de budismo y para el no iniciado en la materia puede resultar confuso y hasta cargante por momentos. Es un bello y sentido libro que, no obstante, adolece de cierta irregularidad y cuya ingenuidad es hasta sonrojante. Que Ray Smith por sentirse bien sienta que el mundo es maravilloso y que todo funciona, es pueril y, si me apuran, obsceno, y más si se tiene en cuenta que su país acababa de salir de la Segunda Guerra Mundial y de la Guerra de Corea, que el McCarthismo aún coleteaba. que la Guerra fría hacía estragos y en algunos paises pasaba a ser caliente y que la pesadilla de Vietnam, tras la retirada de Francia empezaba ( o volvía ) a activarse, y desde luego, por aqui, no estábamos tan bien. ( puede que todo lo escrito en la novela sea un intento de escapar precisamente de todo eso )
Es esa escasa conciencia o conexión con la realidad, ese optimismo respecto al futuro, que luego, por desgracia, no se cumplió, el principal handicap de este libro. Sobredosis de buenrollismo, en pocas palabras.
En sus mejores momentos, la bondad y la compasión, el irrefrenable amor por la vida de Kerouac logra convencer y hasta despertar cierta envidia. Porque Kerouac era una fiera, budista o no, 100% conectado al hecho de vivir y su budismo es “sui generis“, un budismo regado de alcohol, nudismo y fiestas locas que casi devienen en orgías. Un budismo que deja vivir sin estar adoctrinado desde ningún púlpito.
Estas reuniones-fiestas son un claro antecedente de las comunas hippies que luego harían furor en los 60′. En Kerouac todo es más auténtico, más sincero. Su amor por la naturaleza, la otra gran protagonista del libro, llega a su clímax con ese memorable final donde, durante meses, vive sólo en lo alto de una montaña, cerca de la frontera con Canadá, trabajando como vigilante de incendios sin n ingún otro ser humano a muchos kilómetros a la redonda. Sus aventuras son una experiencia que va mucho más allá de las típicas excursiones domingueras de turno y tienen una íntima conexión con sus creencias budistas.
Con sus virtudes y defectos, “Los vagabundos…” es una más que apreciable novela, un trabajo adelantado a su tiempo cuya precursora modernidad le ha servido para convertirse en un clásico.
Kerouac se adelantó a muchas fiebres, tendencias, modas, o como se les quiera llamar, de occidente como sonla irupción de la cultura oriental en su país, las mencionadas fiestas comunitarias,etc…No fue el primero en algunos casos ni el único pero la importancia histórica de su obra es fundamental.
Sin él, los años 60′, la década que -aparentemente – lo cambió todo, hubiese sido muy distinta y lo mismo puede decirse del mundo que conocemos. Y esto sólo lo consiguieron los escritores verdaderamente importantes, verdaderamente grandes. Kerouac cambió la vida de mucha gente y eso es algo que no se puede afirmar de casi ninguno de sus detractores, mucho de los cuales no sólo rechazan sino que odian, detestan, sus ideales de paz y libertad.
Share“Alta fidelidad”, Nick Hornby
Cuando leí “Alta fidelidad” a los pocos días vi la película. Ni una ni la otra tienen desperdicio. Personajes grandiosos con los que te partes de risa con sus momentos “freak” e igualmente te sientes cien por cien identificado/a.
¿Qué nos cuenta esta historia?. Pues sencillamente, como viene a decir el protagonista en uno de sus momentos de crisis existencial, cualquier persona siente la necesidad de llegar a ser un ser humano redondo y completo. Y para hacernos partícipes de su particular agonía, nos lleva de la mano en un recorrido por sus historia amorosa a través de sus relaciones de pareja, haciendo reflexiones sobre el amor, el trabajo, las aspiraciones, las pasiones, las ilusiones…
Además todo ello acompañado de una seleccionada banda sonora con la que los amantes de la música en general y de los iconos ochenteros en particular, darán saltitos en el sillón al reconocer entre las páginas a sus grupos favoritos.
Para los que sean asíduos a la lectura de novelas y posterior visionado de su adaptación al cine, disfrutarán por partida doble. La actuación de John Cusack dando vida a Rob, nuestro melómano protagonista, y su relación con sus excentricos empleados de su tienda de discos, aporta nuevos y sorprendentes matices que te arrancarán más de una carcajada.
Lo dicho, muy recomendable. Ya me contareis
Igoa

NARRACIÓN DE ARTHUR GORDON PYM, de Edgar Allan Poe
Antes que nada, quisiera hacer un breve comentario de cómo llegué a leer esta obra. En mi club de lectura se eligió, hace unos meses, “En las montañas de la locura” como obra a debatir. Y fue entonces cuando descubrí que la novela de Lovecraft se construyó como un “homenaje” al relato de Poe. Esto despertó mi interés por comparar ambos libros, dándome una razón para atacar por fin el ejemplar que guardaba en mi biblioteca (fruto de la “liberación de espacio” de un amigo).
Dicho esto, quienes hayan leído la novela de Lovecraft pueden imaginar el tipo de historia que esperaba afrontar. Sin embargo, la una no deja de ser un relato cthulhuliano muy extendido, mientras que Poe navega (nunca mejor dicho) por las aventuras y desventuras marítimas con mayor éxito.
Dejando de lado las comparaciones (difíciles de eludir, en cualquier caso), “Narración de Arthur Gordon Pym” me ha transportado a mi etapa más joven como lector; cuando devoraba a Verne, Salgari y hasta las novelas de vaqueros de Estefanía. Al igual que entonces he pasado página tras página, sufriendo por los infortunios del protagonista. Aguardando al momento en que, con todo perdido, lograría salvarse.
En ese sentido, el viaje que sirve de trama para el relato es un catálogo de los desastres marítimos que acechaban a cualquiera que se embarcase durante el siglo XIX: motines, naufragios, barcos a la deriva, canibalismo de supervivencia, ataques de “tribus salvajes”, y todo un compendio de desdichas capaces de acabar con el ánimo de cualquiera dispuesto a poner el pie en una cubierta. Y cada una de ellas, además, inspiradas por hechos reales (el hundimiento del “Medusa” inmortalizado por el cuadro Gericault, entre otros).
El planteamiento inicial de la novela es original: la historia que se nos va a narrar es la experiencia verídica del Arthur Gordon Pym que le da título, un joven de familia burguesa cuyo sueño de recorrer los mares se tornará en horrorosa pesadilla. Poe pasa a ser “sólo” el que convierta sus vivencias en un texto literario, manteniendo siempre un tono de “testimonio biográfico” que eleva el tono del sufrimiento y la angustia del lector.
Resumir la trama no supone mucho problema: Arthur es un estudiante adolescente que traba amistad con Augustus, el hijo de un capitán de barcos mercantes. Esta relación le pondrá en contacto con los relatos de aventuras en el mar y, a pesar de un incidente cuasi mortal y la oposición frontal de su familia, acabará por planear junto a Augustus el embarque clandestino en un navío.
Con esta simple travesura, la vida de Arthur se verá inmersa en una espiral de desdichas a cual peor. Su experiencia como polizón le pondrá al borde de la muerte por inanición, de la cual escapará sólo para descubrir que la tripulación se ha amotinado; masacrando al capitán y a gran parte de la marinería en el proceso. Aliado con Augustus y un mestizo llamado Peters irán saltando de la sartén al fuego en sucesivas calamidades (galernas, viajes sin rumbo, encuentros con barcos fantasma…) que, como ya he dicho, no olvidan ninguno de los desastres propios de la navegación, aderezados además con explicaciones “para profanos” por parte del narrador.
Manteniendo la primera persona en esa narración de padecimientos físicos y mentales del protagonista, sin escatimar en detalles truculentos, Poe sostiene la intensidad del relato en un nivel muy elevado, que sólo abandona temporalmente con el rescate de los náufragos.
En este punto, la trama deriva hacia los viajes de exploración del Polo Sur (muy de actualidad en la época), y con ello a los elementos de mayor fantasía del conjunto. Esta parte se convierte así en la más próxima a su “heredera” lovecraftiana, presentando entre otros fenómenos de dudosa verosimilitud una imposible cultura aborigen en las proximidades del Polo, de cuyas crueles tretas acabaran siendo víctimas. La novela deriva así hacia un final cuasi onírico, interrumpido de forma abrupta para crear lo que, según la opinión de algunos teóricos, puede considerarse el primer final abierto de la literatura. ¿Qué es esa amenazadora figura entrevista a través de la misteriosa niebla en el último párrafo? Nunca lo sabremos. A lo más que podemos aspirar es a elucubrar sobre seres surgidos de tiempos remotos, tal y como hizo Lovecraft.
Quizás ahora que el terror y las historias de supervivientes se han instalado en la temática de los best-sellers, no estaría de más acercarse a un clásico con muchos méritos para proporcionar una gran satisfacción al lector. En mi opinión, no quedará defraudado.
parrafosperturbados.blogspot.com
Share“Batman. La broma asesina” Alan Moore y Brian Bolland
La breve incursión de un grande como Alan Moore en el mundo de Batman dio lugar a una historia que ya se ha convertido en un pequeño clásico y que es coherente tanto con la personalidad del reputado guionista como con la iconografía del popular superhéroe enmascarado, esta vez con un tono más oscuro y adulto de lo habitual.
Reeditada en una nueva versión excelentemente dibujada y coloreada por Brian Bolland, que demostró tener plena conexión con Moore, es una historia de 46 páginas en las que se cuentan los orígenes de ese gran villano que es “el joker” y donde la empatía y similitudes que guarda con su rival, Batman, llegan más lejos de lo esperado.
Sacudiendo los tópicos como nunca, el rey de la función es, obviamente, el loco payaso criminal. Batman es casi un secundario de lujo y hay cameos de otros iconos como “Dos caras” o “El pingüino” ( hasta salen las torres gemelas en el mítico y desesperado final. Su presencia ha hecho más convincente aún con los años ese climax ). Pero el que acapara protagonismo es “el joker” con su caótica, enloquecida y singularmente coherente, irónicamente lúcida visión del mundo y de la vida. Su radicalidad, sus diálogos ingeniosos y demoledores, su sentido del humor que culmina en un gag memorable en el final de la historia, y su crueldad e inteligencia.
Si la pasión por destruir es una pasión constructora, “el joker” es un gran artista y un gran inventor al mismo tiempo. Los supervillanos suelen ser más interesantes, fascinantes y llenos de matices que los superhéroes, tan unidireccinales y previsibles, incluso cuando muestran su consabido lado oscuro. Este cómic debería titularse: “El joker, la broma asesina”, aún con toda su fea y inadecuada redundancia, antes que el que realmente tiene.
El aire fresco, la innovación que aportaron Moore/ Bolland influyó ( junto al omnipresente Frank Miller ) en la concepción del extraordinario Joker interpreatado por un magistral Heath Ledger en “El caballero oscuro” de Christopher Nolan. Un personaje más realista, un auténtico anarquista, todo un señor del caos, un extremista más cercano al Tyler Durden de Palahniuk/Fincher, que al Joker pop carnavalesco de Jack Nicholson/ Tim burton, otro gran trabajo, pero inferior al anterior.
Violencia malsana y enfermiza, nihilismo, oscuridad, la locura como escape de la absurda realidad, toques dignos de Todd Browning, y ese mencionado, inesperado final.
No es del todo redonda porque uno desea más, quiere más historia y es una pena que Moore no volviera a este mundillo.
En el presente volumen se incluye también la historia del propio Bolland, “Un tipo inocente” o como en escasas 8 páginas se puede crear una joya sin concesiones que sacude los cimientos del mundo de Gotham City casi tanto como la obra que comparte con el autor de “From Hell”.
El propio Joker se merece tener su propia linea de cómics sin Batman de por medio y si no hubiese sido por la triste suerte de Heath Ledger hasta debería haber tenido su propio film. Si van a hacer películas sobre algunos villanos de los X-Men ¿Por qué no podrían haber hecho uno sobre el payaso asesino? Peor que el bodrio de Catwoman no hubiese sido
Al menos, ya que Nolan va a hacer otra entrega, será mejor que siga teniendo presente a Moore ( algunos de los diálogos finales de Batman son muy parecidos a los que pronuncia en el climax de “El caballero oscuro” )
Yo sólo sé que de mayor quiero ser como el JOKER
Share“El perfume” de Patrick Süskind
El perfume es uno de los libros más leídos en los últimos veinte años. Y es lógico. Tiene una historia muy original, realmente cautivadora, repleta de fragancias, con un final trágico pero liberador.
Es la historia de Jean-Baptiste Grenouille, nacido en un ambiente miserable, parido sobre un montón de humeante pescado podrido. Su vida es una sucesión interminable de olores. Viviendo siempre en el linde de la desnutrición y carencias afectivas, rechazado por todos, su vida pende de un hilo, pero parece que el azar está aliado con él. Pronto descubre su gran punto fuerte, una capacidad terrible por almacenar fragancias en la cabeza, de sentirlas a distancia. Un impresionante sentido del olfato. Deberá retenerlas y concentrarlas. Alimentarse. Su arte de perfumista crece proporcionalmente a la de su voraz maldad – ¿ o es otra cosa? -. Matará a sus victimas, jovenes doncellas, no para quitarles su alma, sino su olor, aunque vendría a ser lo mismo. Los querrá todos para él. Hasta caer en la locura.
La historia es conocida por casi todos. Quién no lo haya leído yo recomiendo que lo haga. También tiene sus debilidades. Hay unas cincuenta hojas centrales, en la que Jean-Baptiste marcha a las montañas en busca de reflexión y paz, que son – y esto es una opinión, subjetiva y por tanto discutible – brutalmente soporíferas.
Existe una versión cinematográfica, film alemán de 2006 con Dustin Hoffman, que sabe obviar este episodio montañero, y que me pareció mejor que la novela incluso. Capta muy bien la idea de la novela, cierto que juega con ventaja, al olfato añade la vista.
Share“El informe de Brodeck” de Philippe Claudel
Me ha sido encomendada la tarea de hacer un informe sobre el informe de Brodeck. Debo hacerlo aunque intuyo que no le haré justicia.
Los seres humanos venimos a hacer más o menos lo que los animales. Llevamos una vida lo más plácida posible, hasta que algo nos molesta, lo que nos lleva a actuar violentamente. Solucionado el problema, somos pacíficos como si siempre lo hubiéramos sido. Lo que nos diferencia son los remordimientos. Necesitamos hacer a alguien depositario de nuestras acciones, confesarnos, aligerar nuestro peso, atormentar al recipiente de nuestras miserias. Este es Brodeck
Brodeck sabe que ser inocente entre culpables, equivale a ser culpable entre inocentes. Sabe que en este mundo tener la razón es algo que se paga muy caro, que nadie soporta la verdad arrojada a la cara, la cruda verdad. Si alguien nos recuerda nuestro mal proceder, es como una piedra en el zapato, piedra de la que deshacerse rápidamente. El miedo nos atenaza, por miedo a los demás somos capaces de hacer casi cualquier cosa; miedo a que no se nos tome en serio, a no estar a la altura,a nuestros superiores…también a los de abajo.
Tras la guerra- la segunda guerra mundial, aunque esto no es citado en ningún momento-, un desconocido proveniente de otro país se presenta en un pueblo – se supone que de Alemania, pero esto tampoco es citado- para quedarse durante un tiempo. ¿Cuánto? Nadie lo sabe. El ejercito nazi ocupó el pueblo– tampoco los cita- y los lugareños primero con miedo, luego ya incluso diríase con entusiasmo colaboran con los ocupantes. Grandes barbaridades son efectuadas bajo la ocupación. Tras la marcha de estos, todo debería volver a la “normalidad” y todo debe ser olvidado, pero ese extranjero, les recuerda una y otra vez su bajeza. Los lugareños acuerdan eliminarlo y debe ser Brodeck, que estuvo en un campo de concentración, arrojado al fuego como sacrificio a los nazis por parte de los civilizados pobladores del lugar, quién redacte el informe que acto seguido de acabarlo deberá ser olvidado por todos. Confesar para olvidar.
Claudel nos relata una historia de violencia, violencia en los campos de concentración, violencia fuera de los campos incluso en tiempos de paz, la misma que durante toda la historia de la humanidad. La diferencia estriba en la brutal y perfecta planificación de la misma. Que no haga referencia ni el lugar en el que pasa todo, ni cite países, ideologías, ni nada de nada, es un gran acierto del autor. La violencia no es etiquetada. Siempre etiquetamos las cosas para deshacernos de toda culpabilidad. Además siempre con una etiqueta lejana, que no nos haga referencia
El informe Brodeck es una gran novela, que mientras la leía me iba recordando la Suite francesa de Nemirovsky.
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“Del asesinato considerado como una de las bellas artes” de Thomas de Quincey
Relato humorístico filosófico, en el que De Quincey expone el que él considera una de las bellas artes. El asesinato.
Primero de todo manifiesta su rechazo ante la mera idea de matar a otra persona. Una vez dejado esto claro, y ante el evidente gusto del ser humano por practicarlo, asi como de hacer todo tipo de daño al prójimo, expone una serie de máximas que hay que seguir para hacerlo bien. Así, es mejor atentar contra alguien debil, indefenso, o que se encuentre en situación de no poder defenderse. De Quincey lamenta los torpes intentos de asesinar pero de hacerlo no siguiendo estos principios que serán utiles a la hora de acometerlos y también útiles cuando las autoridades intentes esclarecerlos. Tambien dice que una alternativa a esto sería modificar nuestra naturaleza cobarde y dañina, pero ve más factible mejorar lo primero que cambiar en lo segundo.
Igualmente nos muestra una serie de homicidios acaecidos en el Londres decimonónico que muestran justamente lo que no hay que hacer en caso de dejar rienda suelta a nuestros más oscuros instintos.
Autor muy jocoso y gracioso muestra en clave de metáfora nuestras debilidades de espíritu. Pero no olvidemos que todo es un chiste. No debemos tomarnoslo todo al pie de la letra. Relajémonos.
De este autor me leí posteriormente “Confesiones de un inglés comedor de opio”. Reconozco que ya me gustó algo menos
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