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“El ritual (Proyecto UR-21)” F. Javier Castro Miranda. Absalon Ediciones

El ritual (Proyecto UR-21) no es una novela de entretenimiento al uso. Ni tan siquiera encontrará el lector nada que se le parezca. Y todo se debe al rigor y la valiente apuesta que ejerce el autor a la hora de afrontar las dificultades de la trama. Como en una sinfonía del mejor Beethoven o Mozart, todos los elementos utilizados parecen encajar hasta tal punto de perfección que nos hará pensar que nos hallamos ante la auténtica y definitiva respuesta de lo que tanto ha ansiado el hombre desde los primeros tiempos: conocer la verdad sobre la existencia de vida después de la muerte.

La tercera novela de Javier Castro entremezcla historia y ciencia, filosofía y tecnología, romanticismo y humanidad, dolor y esperanza… todo ajustado como los componentes del motor de un Rolls Royce, y bien aderezado con un lenguaje sencillo y cinematográfico. Sin perderse en florituras ni extraños artificios que entretengan al lector o lo alejen del verdadero sentido y significado de la historia.

Escribir una novela sobre las Experiencias Cercanas a la Muerte no se antoja nada fácil, máxime cuando el autor sabe de antemano que se encuentra ante un callejón sin salida. Sin embargo, Javier Castro ha tenido la osadía de desafiar todo prejuicio al respecto y cruzar esa frontera. Y lo ha sabido hacer con solvencia, con credibilidad, con respeto, con buen talante y con la acertada decisión del que sabe narrar los acontecimientos; sin escatimar en medios y, sobre todo, y creo que es lo más importante, respetando en todo momento la inteligencia del que está al otro lado de las páginas. ¿Y cómo se hace esto? Pues con suculentas referencias a pie de página, información sobre los últimos avances tecnológicos y, sobre todo, con la astucia suficiente para dotar a los protagonistas de un escepticismo ante la materia que provoca la complicidad del lector.

“El ritual (Proyecto UR-21)” se hace una obra de lectura obligada. Sobre todo porque todos y cada uno, creyentes o no, nos hemos preguntado en alguna ocasión qué ocurre tras la muerte. Tras el último latido del corazón. Javier Castro nos responde en su novela de forma inteligente. Lo hace con la garantía, la profesionalidad y la confianza de un maestro. Del que ha sabido trasladar su inquietud a los protagonistas en tanto buscaban la respuesta. Javier Castro no es Iker Jiménez ni ninguno de sus colaboradores, ni falta que le hace porque ello, desde mi modesta opinión, en vez de ayudarle le restaría credibilidad. El autor gaditano ha optado por amasar una historia con astucia, merced a una serie de datos accesibles a todos a través de Internet y publicaciones científicas, que luego ha logrado salpimentar con una historia humana admirable. Lo que nos da la sensación, cuando acabamos la novela, de que la resolución del misterio de la vida después de la muerte siempre ha estado delante de nuestras narices; únicamente a la espera de que alguien pudiese encajar todas sus piezas.

EL DOCTOR MARTÍN SOMARRIBA

El personaje principal de la novela es Martín Somarriba. Un ex cirujano cardiovascular que pierde el rumbo de su vida tras la muerte de Laura, su novia, en los atentados del 11-M. Así, en busca de una respuesta a la muerte, Somarriba es contratado por una gran multinacional norteamericana que le propone llevar a cabo un estudio relativo a las experiencias cercanas a la muerte. Escéptico y férreo en sus investigaciones, el destino le irá conduciendo hacia la posibilidad de embarcarse en otro ambicioso proyecto que le llevará a descubrir la gran respuesta a la pregunta de si existe algo más allá del último latido del corazón.

HISTORIA Y FILOSOFIA

La novela mezcla historia y actualidad. La existencia de un extraño cilindro precolombino denominado “Ayupeté” irá pasando de época en época hasta llegar a nuestros días. En su interior, se alberga la base de una insólita pócima que podría permitir a los investigadores conocer el gran misterio de la muerte.

“El ritual”, que engloba a todo esto una gran historia de amor, contiene además una vertiente filosófica que nos incita a reflexionar sobre qué ocurriría si la humanidad descubriese de pronto que sí existe vida después de la muerte. Sobre esto, varios son los personajes que explican las serias posibilidades, amén de que el lector pueda sacar sus propias conclusiones. Y es que “El ritual”, además, de entretener, nos lleva a ritmo de película a un final tan trepidante como inesperado.

Llegado a este punto, y a sabiendas de que una vez leída esta novela es muy difícil de reseñar, no me queda más que decir que “El ritual (Proyecto UR-21)” es una estupenda opción que te llega al alma. Un libro de los que enganchan y de los que logran mantenerte con los ojos abiertos hasta altas horas de la madrugada. Por cierto, dos apuntes más: el primero felicitar a la editorial Absalon por el buen tamaño de letra escogida, cosa que se agradece muchísimo. Lo segundo, resaltar que entiendo perfectamente (como he leído en la red) que esta novela llegara a ponerse quinta en ventas el año pasado en el portal web de La Casa del Libro durante seis semanas consecutivas, aunque si a Javier Castro, le editara otra firma de mayor nivel, hablaríamos entonces de un auténtico superventas internacional. Quizás llegue algún día con el boca a boca. Nunca se sabe.

Isabel Cerdeña

Link con entrevistas y otras reseñas:

http://libros2.ciberanika.com/desktopdefault.aspx?pagina=/letras/C/p05015.ascx

http://libros2.ciberanika.com/desktopdefault.aspx?pagina=~/paginas/entrevistas/entre428.ascx

http://blogs.grupojoly.com/lecturofilia/2010/04/10/el-ritual-proyecto-ur-21/

http://blogs.grupojoly.com/lecturofilia/2010/04/24/entrevista-a-francisco-javier-castro-miranda/

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“H. R. Giger” Peter Maag. Taschen 25 Aniversario

La gran editorial Taschen, que ya había publicado otros libros muy recomendables sobre el excepcional artista suizo, se lució en 2005 con motivo de su 25 aniversario, con este volumen recopilatorio confeccionado por el propio genio.

Dibujante, escultor, arquitecto…este polifacético hombre conocido sobre todo por ser el creador de las criaturas de la magistral “Alien el octavo pasajero” de Ridley Scott, es el creador de una obra descomunal, casi sin equivalente, que ha llegado a todo tipo de ámbitos: desde la pintura al cine pasando por la música, los tatuajes e incluso el mobiliario, y este libro, que funciona como una breve autobiografía, es una buena muestra d esus múltiples facetas donde el más fascinante es, obviamente, la de pintor. Este trabajo está profusamente ilustrado y ver una sola representación de un cuadro de Giger ya vale más que casi todas las palabras que hay en él.

Admirado por gente como Timothy Leary o William Gibson, Giger siempre se ha movido por el lado oscuro de la vida y por el inconsciente. De este lado oscuro él ha sabido extraer una turbia belleza repleta de simbolismos sexuales que provocaron rechazos y censuras en los puritanos de siempre ( ahí se esconde la mediocridad ). Sus criaturas biomecánicas son auténticas obras de arte que fueron magistralmente aprovechadas por la mencionada “Alien”.

El satanismo, la obra maestra “El maestro y margarita” de Mijail Bulgakov, Vlad Tepes, Aleister Crowley, Freud, Eliphas Levi, H. P. Lovecraft, el marqués de Sade y un largo y gran etc, forman parte del rico bagaje cultural de Giger que s eha reflejado de una manera casi irreconocible en su obra. Él , como un auténtico alquimista, les ha dado una nueva vida y esto habla de la fortísima personalidad, mágica personalidad de una obra que hoy cuenta con su propio museo.

El libro también recoge obras de artistas de la colección personal del artista, como es el caso de Joe Coleman o el propio Dalí.

Por supuesto que no todas las facetas de Giger tienen el mismo interés. Lo de diseñar relojes, como buen suizo, puede dejar frío, pero casi toda su obra resulta fascinante o por lo menos curiosa, desde su colaboración con grupos que van desde “Emerson, lake and palmer” o “Blondie” a “Danzig” o los cafres “Carcass“, pasando por los sillones Harkonnen hasta sus creaciones biomecánicas, casi todo es un placer para los sentidos.

Su influencia en el cine ha sido enorme y es una pena que no se prodigara tanto en este medio y cuando lo ha hecho haya sido en films de tan escasa categoría como “Species” de Roger Donaldson, donde su trabajo tampoco era nada del otro jueves.

Sea como sea, su huella en la gran pantalla es innegable y así lo atestigua este casi impecable libro. Lo de casi viene porque le decida 10 páginas a su mutilado trabajo en la oscura película alemana “El condón asesino”, basada en el cómic de Ralf Konig y sin embargo apenas hay constancia de lo que hizo en “Alien”. Claro que esta carencia es comprensible porque ya hay otros muchos libros que hablan de su trabajo en el film de Scott.

Tampoco hay mucho material sobre el abortado proyecto “Dune“. La película de David Lynch no estaba nada mal, pero pensando en aquell proyecto, ¡ vaya film nos hemos perdido !. Un Dune dirigido por Alejandro Jodorowsky en su época más alucinógena, con diseños de Giger y Moebius y música de los Pink  Floyd de la mejor época, hubiese sido digno de ver.

Se está preparando otra versión basada en los libros de Frank Herbert. En principio no tiene buena pinta y no han contado tampoco con la presencia del autor de los Necronomicon. Viendo un libro como este pueden darse cuenta que eso es un gran error, error que no ha cometido Ridley Scott en la precuela de “Alien” que está rodando y que, probablemente, verá la luz en 2012.

Fdo: ROGER, EXTRATERRESTRE SIBARITA, HEDONISTA Y BORRACHUZO

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“El Último Héroe” de Terry Pratchett

Como aficionado al universo del Mundodisco me duele confesar que este libro ha esperado durante un año a que lo leyera, después de haber abandonado mi primera intentona por culpa de una agenda demasiado ocupada.

Calificar esta obra es difícil, puesto que su volumen es doblemente engañoso: las casi doscientas páginas de lectura no deberían superar la centena en un formato más ortodoxo. Y esto es así porque deben compartir su espacio con las numerosas ilustraciones que pueblan el libro, lo cual ha hecho necesario adaptar ese tamaño para lograr una adecuada reproducción de las mismas. El resultado es una novela breve, animada por un magnífico trabajo gráfico, y en ese sentido la novela me recordó a los especiales de Navidad en que actores de diversas series se entrecruzan en la trama.

La mayor dificultad que deberá afrontar el lector de “El último héroe” es el necesario conocimiento del universo y los personajes del Mundodisco, cuyas historias han sido entrecruzadas a lo largo de la treintena de obras que componen esta serie. Sobre todo porque Pratchett ha planteado la obra para los seguidores de su particular mundo paródico-medieval. Imagino que obligado también por la corta extensión del texto, introduce a los personajes con  una somera descripción antes de retomar la acción, así que si no se ha leído “El color de la magia” y “¡Guardias!¡Guardias!” (como poco) la complicidad entre el lector y el texto es imposible. Otro inconveniente, a título personal, es el modo en que se ha acomodado el texto alrededor de las ilustraciones. En lugar de cederles un espacio, los párrafos se desplazan hacia los laterales y en ocasiones se pierde un poco la lógica de la narración.

Sin embargo, para quienes conocemos la idiosincrasia de los Ankh-Morporkianos, los magos, los héroes bárbaros, la MUERTE y los dioses del Disco, la obra es un pequeño gran tesoro. Quizá echemos en falta una profundidad mayor en la trama y sus enredos, pero también hay quien dirá que esta es la longitud apropiada para las obras de Mundodisco. Pratchett continúa dejando extraordinarios destellos de genial ironía en frases ante las que la sonrisa es inevitable. Y el trabajo de Paul Kidby dando vida a los personajes no se queda atrás. De hecho, no creo que sea el único en desear una edición en formato póster de alguna ilustración (el Gran A´Tuin llevando los elefantes y el disco por el espacio, para empezar).

En lo tocante a la trama, nos encontramos con una historia tan alocada como nos tiene acostumbrados Pratchett culminada con un final de tragedia griega (bueno, no tanto, pero le anda cerca). La historia comienza cuando Cohen el Bárbaro y la Horda de Plata deciden embarcarse en una misión de heroica venganza contra los dioses que les han defraudado. La noticia acaba llegando a Anhk-Morpork y, ante la amenaza de que provoquen el fin del mundo si llegan a la ciudad de los dioses, Lord Vetinari pondrá en marcha todos sus recursos para detener al batallón geriátrico de bárbaros. Rincewind, la Universidad de Magia, Leonardo de Quirm, el capitán Zanahoria y el propio patricio deberán poner en práctica sus muy peculiares talentos para lograr el éxito de la misión. A partir de esa premisa, el guión desarrolla dos historias en paralelo (como suele ser habitual en muchas de las obras de Pratchett). Por un lado seguimos a Cohen y sus compañeros de aventuras, en una parodia de todos los libros de espada y brujería, mientras Rincewind vuelve a ejercer de héroe totalmente involuntario en un remedo medieval-fantástico del Apolo XIII junto a Zanahoria y Leonardo de Quirm. Por supuesto ambos grupos acabarán enfrentándose, pero revelar cómo se resuelve el encuentro sería un delito.

Aunque al principio he calificado este volumen como un capítulo “festivo” para deleitar a sus más fieles seguidores, no sería justo negarle su relevancia. Además de ese despliegue de chistes y personajes tan familiares para los aficionados al Mundodisco, “El último héroe” supone la aventura postrera de Cohen. Un final sorprendentemente agridulce (en ese orden), con el que rematar esta joya de la fantasía y el humor.

parrafosperturbados.blogspot.com

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“Con el alma en el bolsillo” Alejandro Herrera Parra. Editorial Tr3s Editores, México 2010

En este pequeño libro plasmo la inmensa emoción de volver a Europa después de varios años. Mi última visita a este sabio continente fue en 1994. Han pasado 16 años con un sin fin de experiencias variadas, las cuales han venido conformando, cada una a su manera y con su pertinaz dimensión, mi complejo y multicolor tapiz existencial día con día.

De igual forma -debo decirlo desde este momento- es la primera ocasión que visito Francia y sus incontables maravillas inmarcesibles.

El total azoro no deja de mostrarse a través de mi sangre, huesos y carne. A mis 52 años de edad, me regocijo completamente y como nunca antes, debido a que dichos años me han brindado una casa confortable, un oficio respetable, algunos proyectos culminados, muchos entrañables amigos, la certeza cotidiana del amor de mi querida familia y, ahora, contundente y plena, la presencia de estos países europeos que me revientan de júbilo y gozo por mis cuatro costados excitados.

La poesía -a la cual he descuidado por varios años por diversos motivos injustificables- me resulta sin lugar a dudas la mejor manera de “retratar” mis trayectos y visitas allende mis fronteras natales.
Ya antes lo hice en mis inolvidables trayectos que realizara por Inglaterra, Austria, Italia, Rusia, Checoslovaquia y España.

Siempre resulta semejante le dicha de poner en palabras todo aquello que surca mi cabeza y corazón alborotado.

Finalmente, espero y deseo con sinceridad honda, que estas páginas rindan homenaje a tanto esplendor, cultura, y belleza.
“París, siempre París; yo te canto”
El autor

Alejandro Eduardo Herrera Parra (México, D. F. 1957), cuenta con las carreras de Psicología Social, y Ciencias y Técnicas de la Comunicación. Posee además estudios de postgrado en periodismo y publicidad en la “Putney School of Arts” de Londres, Inglaterra.

Fue corresponsal cultural basado en Londres, Inglaterra (1990-1994) para medios impresos y electrónicos tales como; Stereo Mil F M 87, Opus 94, XELA, FM; Revistas: Expansión, Cine Premiere, Nuevo Siglo, Entrepreneur, Obras, BBC (Sección Latinoamericana), Oficina de Turismo, entre otras.
A la fecha es Director General del sello editorial Tr3s Editores, fundado en el año 2004, con más de 50 títulos editados de varios autores nacionales e internacionales.

Ha publicado los libros de poesía; “La Multitud del silencio”, y “Perséfone” (Tr3s Editores 2008); la biografía de J. R. R, Tolkien, “El Señor de las palabras, (Grupo Patria), presentada exitosamente en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (2003). Publicó también, “Mexicanos al grito de güeva”, “Cómo ser un ejecutivo a la mexicana” y “Viviendo con la muerte”, todos bajo el sello editorial Ediko. Y la obra de teatro “Los Días” (Tr3s Editores (2008). La novela, “Para cuando ella amanezca” (Tr3s Editores, 2009). “El Éxito Inteligente” (Edamex-Alfa Futuro, 2009). “Con el alma en el bolsillo” Poesía. (Tr3s Editores (2010).

Está por publicar una biografía sobre Johann Sebastián Bach (Un día con Bach), así como una Historia Universal de la Filosofía, bajo el sello Tr3s Editores.

Estuvo al frente de la producción y conducción de programas culturales de radio (Pentagrama, Entre Líneas y Notas, Adagissimo) durante ocho años, enviando sus despachos culturales y musicales desde las ciudades de Salzburgo, Viena, Innsbruck, Linz, Londres, Cambridge, Oxford, Elly, Milán, Roma, Venecia, Pessaro, Burgos, Madrid, Toledo, Filadelfia, entre otras.

Ha impartido la docencia en cátedras de Historia del Arte, Crítica Cinematográfica, Apreciación Musical, en la Universidad Intercontinental (México D. F.), Instituto Libre de Estudios Superiores de Occidente (Guadalajara, Jalisco), Universidad Femenina (Guadalajara, Jalisco).

Es guitarrista, pianista, baterista y compositor, y cuenta en su haber con obras sinfónicas: (Suite Orquestal “Cristo” 2004), (Suite Orquestal y Coral “Drácula” 2006 basada en el libro La Historiadora de Elizabeth Kostova y presentada en la FIL de Guadalajara ese mismo año), (Suite Coral y Orquestal “Los Templarios” 2007 presentada en la FIL de Guadalajara 2008); música de cámara y para guitarra sola (“Variaciones sobre un tema de Thomas Tallis”, 2002); (“Momentum”, 2003), música para piano solo (“15 pequeñas piezas para piano”, 2007); música incidental “Frodo el señor del anillo”, 2004); música sacra: (Misa “El Misterio de la Fe”, para soprano y orquesta dedicada a la memoria de su padre, 2008). Sinfonías: (Sinfonía No. 1 “Del Universo”, 2008), Sinfonía No. 2 El Sol Negro, 2009; Tríos, Sonatas, Interludios, Serenatas para cuerdas, entre otras obras musicales.

Ha musicalizado películas y documentales.

Idiomas: Español, inglés e italiano.

Pasatiempos: Lectura, frontenis, gimnasio.

Actualmente radica en el Distrito Federal con sus tres gatos.

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“Moby Dick” Herman Melville

Cuando uno  va a leer alguna novela que se considera una obra maestra de la literatura universal, lo hace con cierto recelo. Parece que estos libros tienen que gustarte por narices ¡ ay, si opinas lo contrario !. En ese caso más vale que cierres la boca por mucho que expongas bien tus razones porque, si no, te pitarán lo soídos.

Y esto viene a colación porque “Moby Dick”, la memorable historia de venganza del capitán Ahab contra la ballena blanca que le arrancó una pierna, me ha gustado, pero le he encontrado, a mi humilde entender, algunos peros, y no la acabo de considerar tan majestuosa como la mayoría la encuentra. Claro que eso da igual. Es un clásico del que se hablará cientos de años mientras yo llevaré todo ese tiempo criando malvas de igual manera que hoy hablamos de este libro que data de 1851.

Escrita por el antiguo marinero Melville e inspirada en hechos reales, “Moby Dick”, un novelón de más de 800 páginas, fue un fracaso en su época. Pasó inadvertida como buena parte de la obra dle autor que murió olvidado en 1891 y sólo alcanzó su actual status de reconocimiento en el siglo XX.

¿De qué peros hablaba? Hay excesivas referencias y alegorías religiosas, algunas referencias a la historia de Jonás un tanto estúpidas, hay errores científicos ( biológicos ) que otros ya se han encargado de reseñar con detalle ( aunque yo lo veo una minucia. Tal vez en su época no se sabía tanto como hoy de las ballenas y por lo tanto es perfectamente comprensible ) y las explicaciones exhaustivas tanto de la anatomía de la ballena como de la vida en un ballenero pueden llegar a ser, con su enfoque documental, cargantes y aburridas. Otro pero, podría ser su visión antropocéntrica del hombre y del mundo. Es una ironía que la ballena blanca represente el mal ( junto a la locura ciega de Ahab ) cuando durante buena parte de la narración, los balleneros esterminan a todo bicho viviente con el que se cruzan. Unas matanzas que convierte al oceano en un baño de sangre – nunca mejor dicho – y en un infierno para las ballenas, hasta llegado el punto que uno, que es puñetero, casi se pone del lado de Moby Dick cuando empieza a hacer de las suyas para salvar su vida.

Esos son mis peros, y con todo, tengo que reconocer que es una gran novela sorprendente y hasta imprevisible, llena de pequeñas historias que la enriquecen hasta llegar al formidable clímax final.

Una gran novela de aventuras, vigorosa, dinámica y trepidante que es, también, un estudio psicológico de la singular figura de Ahab y un retrato de la vida en un ballenero. También es un estudio tanto de las ballenas como del conocimiento que el ser humano ha ido teniendo de ellas. Sorprende la amplitud de miras de su narrador, Ismael, que admira a los grandes cetáceos, tiene un gran respeto por otras culturas y hasta hay no pocos toques corrosivos contra la sociedad y sus estamentos ( ejércitos y demás ). Huelga decir que es algo así como el alter ego del propio Melville.

Todo esto y mucho más en una de las historias más apocalípticas que puedan leerse y con un final que no por sabido deja de impactar y descolocar al lector, tan radical, contundente y repentino resulta. Como se dice vulgarmente, ¡¡ a mi me ha dejado flipado!!.

También habría que reseñar que la famosa historia de Ahab no arranca hasta bien entrada la novela y cuando lo hace hay no pocos episodios en los que casi parece ser una trama secundaria que subyace en la narración de los tripulantes del Pequod con tantos momentos para el recuerdo ( el gran calamar, los encuentros con otros barcos, por mencionar algunos ).

La adaptación más famosa al cine de Moby Dick la realizó el muy apropiado John Huston en los años 50′ con guión del escritor de ciencia ficción Ray Bradbury ( Fahrenheit 451, con el inolvidable Montag, y  un largo etcétera ), con el gran Gregory Peck en el papel de Ahab. Un film considerado también como un clásico. Lo que es extraño  es que Hollywood, en plena fiebre de nuevas versiones y películas de aventuras con muchos efectos especiales, no haya vuelto a fijarse en ella. En las manos adecuadas podría estar muy bien.

Claro que si fuera un éxito y signo de los tiempos, ya me veo una saga cinematográfica con títulos como “Moby Dick: la venganza del fantasma de Ahab”, “Moby Dick, la ballena mutante”, “Moby Dick ataca Nueva York”  o “Moby Dick XXXII: Resurección ( again )” y a Melville retorciéndose en su tumba.

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“Doolittle” Ben Sisario

The Pixies,  emblemática banda de música, legendaria diría yo, venía del college rock, del rock universitario de Boston. Creada por Charles Thompson ( Black Francis ) y Joey Santiago – ambos tuvieron su paso por la universidad – incorporó posteriormente a Kim Deal y al bateria David Lovering. Sus inicios nos llevan a mediados de los 80′, y aunque en la pasada década se reunieron de nuevo para hacer conciertos, y en palabras del propio Thompson, para hacer por primera vez, un buen dinero, el grupo se había desintegrado en 1993, concretamente en 1 de Enero – para que luego U2 diga que “Nothing changes on new years day“, y de una manera muy singular, mediante un fax que envió su líder al resto de integrantes de la banda.

Ben Sisario, en este libro publicado por Libros Crudos, entrevistó a Thompson en 2005 en Oregon, donde vive actualmente, una estrella del rock, a la que califica de ” la estrella del rock más amigable y hospitalaria”, ahora padre, con esa figura que no recuerda precisamente al prototipo de cantante de rock -’. Lo narrado en este libro es una mezcla de recuerdos de el líder de The Pixies con una crónica de su paso por el mundo del rock.

A Thompson le preguntaron muchas veces qué significaban sus canciones. Él dice que sencillamente nada. Esas letras de mutilaciones, asfixias y demás no significaban nada. Sólo encajan bien. Estaba fuertemente influenciado por la biblia, sobre todo en las letras de “come on Pilgrim”, por el surrealismo de Buñuel - lo de mutilar ojos viene por la escena del perro andaluz, “Chien andalusia” en “Debaser“, y el ojo seccionado -. Sus caras B eran de lo más “friki” donde OVNIS y demás excentricidades campaban por doquier. Es increible los berridos que pegaba, y lo melódicos que resultaban. Siempre chocó con Deal, lo que hizo que el grupo se acabara desintegrando. De esto casi no digo nada y os animo a que lo leáis.

The Pixies eran conocidos en Gran Bretaña, pero apenas en EEUU. Ni con Surfer Rosa ni con el gran Doolittle, aunque con éste alcanzaran mayores cotas de popularidad, llegando a ser teloneros de U2. Pero nada de masas. Curioso que justo después de desintegrarse comenzaran a vender más copias de sus discos – fantásticos ni que decir tiene -. Que Cobain afirmara que Surfer Rosa fuera una de sus principales influencias les hizo logicamente  ser cada vez más conocidos, pero curioso, una vez disueltos. Ahora son casi un mito pero hubo un tiempo en el que ni ellos ni el rock ¿alternativo? tenían apenas voz en ninguna parte. Seguro que tuvieron bastante que ver en que eso parezca algo de la prehistoria.

El libro, este buen libro, acaba desmenuzando todas las canciones del maravilloso Doolittle, una a una. Sí, lo reconozco, mi favorita es “Here comes your man”, tal vez la más pop de todas, la que les hacia sentir incómodo a la banda justamente por eso. Decidnos vuestra canción favorita.

Ojala yo los hubiera conocido antes, a finales de los 80′  o a principios de los 90′. ¡ Qué va ! Los conocí en 1998, nada menos, gracias a un par de grandísimos amigos. Más vale tarde que nunca.

Os dejo un vídeo de mi canción favorita de The Pixies, que no es de Doolittle sino de Surfer Rosa: “Where is my mind”. Eso quisiera yo saber

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“La batalla del atlántico” Andrew Williams

La batalla del atlántico de la II Guerra Mundial tuvo lugar, como su predecesora de la primera, desde los primeros días de dicha guerra ( 1939 ) hasta los últimos días del conflicto en Europa ( Mayo 1945 ), si bien se iba resolviendo a favor de los aliados, a partir de Mayo-Junio 1943, merced a la inmensa superioridad aliada numérica y tecnológica.

La inmensa y desproporcionada batalla que emprendieron los submarinos alemanes, los famosos y temibles “U-boat” para desbaratar las rutas de aprovisionamiento marítimas que iban de EEUU y Canadá al Reino Unido, fue uno de los momentos clave de la contienda y la definitiva victoria anglosajona fue, junto a la de Stalingrado en el frente oriental y la de El Alamein en Egipto, la que hizo que la iniciativa pasase de alemanes a aliados y determinase el rumbo de los acontecimientos.

Una guerra que en alta mar fue también favorable a los nazis durante largo tiempo. Sin ir más lejos, es impresionante el número de mercantes que hundieron en otoño  del 42 y en los primeros momentos de la primavera del 43, algo que retrata más que bien este notable libro.

Entre los abundantes trabajos sobre el tema, el libro de Williams destaca gracias a su sabia mezcla de crónica de sucesos históricos y testimonios de veteranos de ambos bandos. Desde la famosa hazaña del “U-47″ en Scapa Flow hasta los últimos y delirantes días de la guerra. Mientras los rusos ocupaban Berlín, varios sumergibles alemanes seguían librando una absurda y surrealista lucha en los oceanos.

Siendo rigurosos, la mal llamada Batalla del atlántico, trascendió esta barrera geográfica para extenderse a otros lugares del globo ( el índico, el Mar de Barents…incluso en el atlántico sur, lejos de los principales escenarios del norte ) y eso es lo que se echa en falta en este potente pero no completo libro. Historias de dichos lugares. Esto, y que a partir de la primavera del 43 ya da poca información sobre los últimos años de la batalla, cuando dejó de ser relevante, algo con lo que coincide con no pocos libros dedicados al mismo tema, como en la autobiografía “10 años y 20 días” de Dönitz.

El jefe de los submarinos alemanes que durante varios días, tras el suicidio de Hitler, ejerció de sucesor de éste, apenas habla de esos desastrosos años. No es extraño, Dönitz, fanático donde los haya, mandó a sus hombres al fondo marino, inutilmente en continuas misiones suicidas. Desperdició  estupidamente a sus hombres y a sus máquinas en un empeño ciego ajeno a la realidad.

El notable libro de Williams, productor de la BBC, cuenta con impactantes fotografías, su estilo es tan ameno como riguroso, hay no pocos episodios memorables ( los “U-boat” haciendo una escabechina frente a las costas norteamericanas durante los primeros meses de 1942 ), no carga las tintas con innecesarios toques épicos o patrioteros y ofrece mucha información, útil para cualquiera interesado en este machacón pero absorbente tema.

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“Sergio Leone” Carlos Aguilar

El gran Leone inventó, como muy bien dijo hace poco un comentarista, “el western de otro planeta” y se convirtió en uno de los cineastas más influyentes del mundo. Ahí van dos ejemplos recientes escogidos, sin exagerar, entre varios cientos de films que rinden homenaje, roban o amplian su obra, como es ese libre remake que es la surcoreana “El bueno, el feo y el raro” de Kim Jee-won de la obra maestra del cineasta italiana, y por otro lado, que uno de los villanos de “El libro de Eli” de los hermanos Hugues, tararee la melodía central de Ennio Morricone de “Érase una vez en América”, son prueba más que suficiente de que Leone es inmortal.

Su nombre va ligado, en mi memoria, a la felicidad. Momentos como el de Tuco/Eli Wallach corriendo enloquecido por el cementerio, al son de la orgasmástica música de Morricone ( siempre él ) y el consiguiente enfrentamiento a tres bandas de “El bueno, el feo y el malo”, una película que es una gozada de principio a fin, la primera aparición de Henry Fonda en “Hasta que llegó su hora” o el lapidario sentido del humor de Clint Eastwood en los tres films de la llamada “trilogía del dólar“, son para mí de lo más grande que he visto. Leone me conmueve más que algunos de esos cineastas clásicos tan amados por él y a veces tan sobrevalorados.

Entre los numerosos cineastas maltratados y más tarde reivindicados por la crítica ( Takeshi Kitano, el propio Clint Eastwood, hasta algunos films de Hitchcock, etc…) pocos han puesto en duda la supuesta competencia la supuesta competencia de dichos plumillas, como el caso del cineasta italiano, que fue calumniado, insultado y desprestigiado de todas las peores maneras posibles. Menos mal que el público supo reconocer la valía de Leone y  convirtió casi instantáneamente sus films en clásicos. En este país fue un alivio que a finales de los 80′ y principios de los 90′ gente como Jesús Palacios, el hoy director Daniel Monzón, Jordi Costa o Pedro Calleja inyectaran sangre fresca y desprejuiciada a una profesión autocomplaciente y esclerotizada como pocas.

Uno de los primeros libros que Cátedra en su longeva colección signo e Imagen/Cineastas puso en la calle, fue este potente libro realizado poco tiempo después del fallecimiento de Leone, en 1989 ( por esas fechas también se fue el maravilloso Lee Van Cleef ). Es un libro al que personalmente le tengo cariño porque fue el primero que me leí de este estilo. Aguilar, conocido por su “Guía del video-cine” y también novelista de serie negra y fantástica ( “La interferencia” ) es un crítico tirando a clasicote que, con los años y merced a libros tan involuntariamente delirantes y cómicos como el sensacionalista y en el fondo divertidísimo “El libro de Satán” escrito junto a Frank. G. Rubio, uno trata de evitar. ( no hace mucho publicó uno sobre el gran Clint Eastwood, del que, como director ya no ponía muy bien en el dedicado a Leone. Lo he ojeado y me ha dado miedo lo que decía sobre los films de Iwo-Jima, aunque no llegará a las carroñerías que ha escrito no hace mucho cierto innombrable anglosajón ).

Este colaborador de la revista de cine fantástico “Quatermass” ( donde, y lo han dicho muchos aficionados y hasta algún crítico, a veces casi parece odiar este tipo de cine y masacra buena parte de la películas, hace en “Sergio Leone” un peyorativo repaso por el Spaguetti Western, pero hay que reconocer que no es el típico libro de cine.

Su estructura es insólita, recoge jugosas y emocionantes declaraciones y su estudio del cineasta es, en general, convincente y hasta enriquecedor por momentos. Su elogio de ” 1997, rescate en Nueva York”, de John Carpenter es conmovedor. Llama la atención que declarándose fan del italiano y repartiendo sana justicia vengadora contra sus detractores, deje para el arrastre de las escasas siete películas que por desgracia sólo llegó a dirigir.

Sea como sea, es un buen y hasta entrañable libro dedicado a uno de los directores más influyentes del cine moderno, aunque Leone aún se merece libros mejores que este, y por supuesto, críticas mejores que esta.

EL CAZADOR DE ” LA GACELA DE BOMBAY”

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“Un encuentro” de Milan Kundera

un-encuentroEn “Un encuentro”(Tusquets) Kundera reflexiona sobre el arte de la novela, sobre la novela en si misma, dándole su justa ubicación en el mundo del arte.

Si los románticos gustaban de una novela donde todo era teatralizado alejándose de la realidad, el siglo XX trae un mayor realismo, un intento de contar las cosas tal y como son, a más cruentas mejor. Esto lo rompe rápido el surrealismo, que considera a la novela como una disciplina menor. Consideran que el mundo ya no puede ser descrito mediante la novela.

Tras la segunda guerra mundial esto va desapareciendo y la novela vuelve a su justo lugar dentro de las artes.

Kundera nos habla de varias obras que apoyan su tesis. De un lado considera a Rabelais como el padre de la novela moderna, capaz de mostrar la aparentemente anodina  cotidianiedad. Le interesan las novelas que describen tiempos convulsos, por ejemplo la revolución francesa(1789), tiempos de guerra donde son descritos por contraste lapsos de tiempo donde no pasa nada grandioso, sino la simple cotidianiedad-¡nos parece poco!-, en contraste con la salvaje realidad(“Los dioses tienen sed” de Anatole France). O “La piel” de Curzio Malaparte, novela bélica sobre la segunda guerra mundial, con contínuos contrastes drama de la guerra-cotidianiedad deseperada.

Esto lo mezcla con novelas-capítulo dos del libro:Novelas, sondas existenciales- que transcurriendo en tiempos de paz, llevan dentro una letal dosis de violencia jumana. Como si fuera inevitable contrarestar la temperatura que hace fuera.

Kundera hace una apasionada defensa de la novela, de la novela que muestra la realidad deseando generar sensaciones, no sentimientos que nos hagan prejuzgar. Los dos elementos básicos que estas deben llevar son el HUMOR y la IRONÍA. Estos son los elementos de la novela moderna. Sin humor todo es un panfleto lastimero creado para obligar a los demás a que te den la razón(Judo moral, leer “La lentitud“).

YO me pregunto sobre la novela hoy día. El humor y la ironía eran las armas del novelista del S. XX. Pero, ¿ y las de hoy día? De un lado notar que el 90% de las novelas a las que Kundera hace referencia están descatalogadas. Lo que los designios de Estados totalitarios no acabaron de conseguir, la ley del mercado lo hace de un plumazo y sin traumas. Montag(Fahrenheit 451) ya no quema libros(no literalmente)¿Cómo se puede afrontar nuestro mundo desde una novela?

Creo que sólo mediante el cinismo. En un mundo de constantes quejas pueriles con el cliché como martilleante dogma, y en el que dos más dos no son cuatro, sino lo que más nos conviene en cada momento, sólo mediante el cinismo se puede atrever el novelista a aspirar a mostrar la realidad. Por eso Houellebecq es el autor que mejor retrata las cosas, lo recomiendo absolutamente(como a Kundera, mis dos favoritos), y por ello el que más rechazo provoca: no nos gusta ver en lo que nos hemos convertido.

Libro fantástico que Kundera, que pone a nuestra querida Novela en el lugar que se merece, en el que se habla de libros, cine (al que considera idiotizador universal), música y pintura. El libro lo inicia con unas entrevistas a Francis Bacon - logicamente el pintor - muy sugerentes, llenas de reflexiones sobre lo que se ha convertido el arte.

Lo dicho, un diez.

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“Commentaries on the laws of England” Sir William Blackstone ( “Glamour from the ground up” Ed Fox )

Pues vaya con el derecho. Ya sé porque tanta gente estudia esta carrera. Me disponía a analizar este tocho con la gravedad y solemnidad que requería la ocasión, con libreta y pluma para tomar apuntes y el oblitario monóculo en el ojo derecho, cuando abrí el libro y, rápidamente, sustituí el monóculo por una lupa de tamaño extra grande, dispuesto a no perderme el menor detalle.

No sabía yo que la reina del “burlesque”, Dita Von teese o actrices del cine alegre con tanto desparpajo como Belladonna, se dedicasen a esto del código penal. En mi vida he ido a un juicio, e ignoraba, tonto de mi, que una condición indispensable para estar en uno, era dejarte toda la ropa en la entrada. Más aún si eres una mujer de buen ver que desafía las leyes de la física como las tímidas señoritas, pudorosas y recatadas que aqui salen.

La editorial TASCHEN ha publicado con motivo de su 25 aniversario ( queremos más libros como este con motivo de su 26, 27, 28 aniversario ) este “Ed Fox. Glamour from the ground up” dedicado al trabajo fotográfico de este especialista del pie femenino, que, de paso, nos enseña algo más. Fotografías que van más allá de la típica estética “light” del “Playboy” y compañía y a la que adjunta un educativo DVD. Ver a una de esas damiselas con las plantas sucias no es lo que más me pone a mí, pero fetichismos hay tantos como personas en el mundo, y desde luego, esta recopilación de su trabajo para la revista “Leg Show” está por encima de la media de trabajos de este tipo y no se limita al fetichismo del pie femenino ( que artistas del cómic como Franco Saudelli elevaron a gran altura, mezclándolos con el más voluptuoso y a la vez inocente Bondage, con su emblemático personaje de “La bionda” ), sino que juguetea con otros tipos de erotismo.

Como vivimos en unos tiempos de corrección política y la censura asoma cada vez más por el horizonte, habría que aclarar a todos los que este tipo de libros les parecen machistas, que a las estupendas mujeres ( con mayúsculas ) que aqui salen así de agraciadas no son víctimas ni nada por el estilo. En algunos casos son hasta empresarias de gran iniciativa en la industria del sexo como la misma Von Teese, de la que algunos no parecen recordar su paso por el cine porno, y que tiene un libro dedicado al “burlesque”, al parecer majestuoso, y que aqui no ha sido publicado. ¿Esto es inmoral? Inmoral es censurar o vetar.

¡ Si hasta tiene una introducción de Dian Hanson para leer ! De todos modos no dejaré que mi ejemplar caiga en manos de mentes inocentes, indefensas y facilmente corrompibles y lo miraré, aferrado a sus malvadas páginas con uñas y dientes ¡¡ una y otra vez  y,  una y otra vez !!, por interés social y puramente intelectual, claro. Muy buena su falsa portada – portada reversible- que evidencia un gran sentido del humor. Puedes ir en el metro gozando de las mencionadas fotografías, mientras los de enfrente – el problema son los de al lado – ven que estás leyendo un libro de derecho, con tapas rojas, titulado “Commentaries on the laws of England”, ¡además en inglés!. Parecerás el más culto e instruido del vagón.

Parafraseando el film de Wes Anderson basado en un libro de Roald Dahl, sólo me queda decir:

“¡¡” Fantástico Mr. Fox” !!

Fdo: Un mogwai empapado en alcohol

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