Archivo de la categoría ‘Varios’

MAESTROS ANTIGUOS THOMAS BERNHARD Traducción de Miguel Saénz, Alianza Madrid, 2008

Por ARIODANTE

MAESTROS ANTIGUOS

THOMAS BERNHARD

Traducción de Miguel Saénz,

Alianza Madrid, 2008 (primera reimpresión),

199 páginas.

Aunque nacido el año 1931 en la ciudad holandesa de Heerlen, Thomas Bernhard es un escritor vinculado casi con fijación genética a Austria, donde transcurre gran parte de su vida (además de Alemania), y donde fallece en 1989. Novelista, dramaturgo, poeta y cuentista, Bernhard es, en realidad, el principal personaje de toda la obra que dejó escrita. De hecho, su propia biografía comporta caracteres literarios: existen dudas sobre la fecha del nacimiento, fue hijo ilegítimo y con una constitución débil y enfermiza, lo que no justifica de por sí, aunque tampoco frena, la pasión (casi pulsión) siempre profesada por las ideas de locura y muerte.

Autor prolífico —no exageraríamos si lo calificamos asimismo de compulsivo— firma alrededor de dos decenas de novelas. Algunas de las más conocidas son: Helada (1964); Trastorno (1967); La calera (1970); El malogrado (1983); además de su saga autobiográfica: El origen, El sótano, El aliento, El frío y Un niño (1975-1982).

Sintió una intensa inclinación por el teatro, género literario al que dedica diecisiete obras. Citamos algunas de ellas: El ignorante y el demente (1972), La partida de caza (1974), La fuerza de la costumbre (1974) y El reformador del mundo (1979). El estilo dramático que practica se conoce con el nombre de Theater der neuen Subjektivität (Teatro de la nueva subjetividad), movimiento artístico dentro del que también se mueve el novelista y dramaturgo austriaco Peter Handke.

En la novela o en el drama, Bernhard practica una literatura marcada por un mismo sello: la huida de la soledad y la muerte, que, sin embargo, atrapan a los personajes, hasta el punto de atraerlos sin remedio, una y otra vez, hacia ellas, con la fuerza de la desesperación, con la letanía del eterno retorno. Narraciones u obras teatrales, los textos de Bernhard se estructuran en forma de largos monólogos, en los que el autor coge un tema, lo retuerce, para volver a él pocas líneas después. La monotonía, la repetición y la costumbre son pretendidas. Bernhard intenta crear de este modo en el lector una sensación de desasosiego, de obsesivo viaje hacia la nada, una comprobación física y metafísica del absurdo y el sinsentido de la vida.

Maestros Antiguos, escrita en 1985, no se aparta un milímetro del modelo bernhardiano. Hasta el punto de que del autor austriaco podría decirse que siempre está escribiendo la misma historia. No pregunte, entonces, el lector por el argumento de la misma. En Bernhard, la trama es meramente un pretexto para escribir y decir, decir y escribir, sobre todo y sobre nada.

En esta ocasión, el personaje de la narración responde al nombre de Reger. Musicólogo de fama mundial, escribe críticas para el Times. Pero Reger se rinde, en realidad, a un solo oficio, ante un solo ídolo: la rutina, esto es, la costumbre. En días alternos, menos los lunes, visita el Kunsthistorische Museum de Viena, atraído como un imán por el cuadro El hombre de la barba blanca de Tintoretto. Por las tardes, acude al Ambassador. Siempre la misma historia, el mismo recorrido, la misma existencia, repetitiva, reiterativa.

«Tengo que venir a ver a los Maestros Antiguos para poder seguir existiendo, precisamente a estos, así llamados, Maestros Antiguos, que al fin y al cabo aborrezco desde hace ya mucho tiempo y desde hace ya decenios, porque en el fondo nada aborrezco más que estos llamados Maestros Antiguos, llámense como se llamen, hayan pintado como quieran, dijo Reger, y sin embargo, son ellos los que me mantienen vivo.» (pág. 135).

Con una escritura compuesta con frases largas, que parecen no tener fin, ni principio, igual que la literatura o la conciencia desdichada, Bernhard hila el discurso como si se tratase de una tela de araña. El resultado concita entusiasmo o indiferencia, pero no ambas sensaciones al mismo tiempo, en el lector, quien debe saber dónde se mete cuando penetra en el laberinto bernhardiano. Sea como fuere, si decide, finalmente, adentrarse en esta novela, en sus novelas, tómeselo con sentido del humor. Bernhard es el primero en hacerlo, aunque no lo parezca. El subtítulo de Maestros Antiguos, libro de desesperanza, desilusión y amargura, reza así: «Comedia».

Ariodante

Diciembre 2010

Share

KAMIKAZES, por Albert Axell y Hideaki Case

Este libro habla, sobre todo, de los pilotos suicidas nipones de la II Guerra Mundial pero no se queda sólo en esto e intenta analizar los aspectos de la cultura japonesa que facilitaron la creación de este tipo de unidades y trata otros hechos de la guerra como el lanzamiento de las bombas atómicas en Hiroshima y Nagasaki y otras circunstancias que  lo rodearon.
El principal problema de este, pese a todo, interesante libro, es que a pesar de su introducción el libro desprende, como tantos otros de Historia un tufillo militarista y patriotero, que a ratos nos parece escrito en el Japón Imperial y no en el Siglo XXI.
Hay que recordar que el Imperio Japonés era una dictadura ultraderechista, militarizada, racista, xenófoba y anticomunista que poseía lo que puede denominarse una “cultura de la muerte” en contraposición a la vida. Donde el pensamiento crítico individual estaba apartado y era perseguido, donde el borreguismo era alentado, un imperio que cometió unas atrocidades, unas aberraciones, que no tienen nada que envidiar a las de  la Alemania nazi. Y no sólo contra los aliados, si no infligidas sobre las poblaciones asiáticas, en China, donde asesinaron a millones de civiles. Lástima que no se encuentren en España (al menos fácilmente) libros sobre la monstruosa guerra chino-japonesa que empezó en 1937 y enlazó con la II Guerra Mundial. Los autores pasan por encima demasiado rápido y le dan credibilidad a la repugnante, manipuladora propaganda oficial nipona.
Era un imperio tan moralmente enfermo que una de sus lógicas consecuencias fueron las tácticas suicidas: no sólo de los pilotos Kamikazes (generalmente jóvenes inexpertos que caían a miles antes de alcanzar sus objetivos) sino las de los ataques Banzai en tierra e incluso en algún caso, como en Saipan en 1944, los suicidios en masa de civiles nipones
Una cultura de la muerte que aún sigue notándose en el Japón actual. Es el país con más suicidios al año, al menos 30.000 (¡ en una década 300.000! ) y tiene mucho que ver el lado más alienante de esta sociedad, sea con un imperio ya extinto o con una salvaje sociedad capitalista.
El tratado de Axell y Case adolece de maniqueísmo. Para todo aquel interesado en este apartado de la guerra del Pacífico es un libro recomendado por su abundante información que da cuando se ciñe a hechos históricos.
Su estructura es un tanto deslavazada y no sigue estrictamente el orden cronológico de los hechos, desde que los kamikazes empezaron a ser utilizados en la batalla del golfo de Leyte en octubre de 1944 hasta los últimos días de la guerra en agosto de 1945 pasando por el clímax de su historia en la larga batalla de Okinawa donde se utilizaban en oleadas de ataques masivos suicidas que hundieron más de 30 barcos y averiaron más de 300, casi  todos norteamericanos y que estuvieron cerca de provocar la retirada aliada. El precio fue exageradamente alto y miles de aviones con sus pilotos fueron derribados antes de alcanzar sus objetivos. En dicha batalla tuvieron lugar ataques suicidas terrestres y marítimos como el famoso ataque suicida del acorazado “Yamato” y sus escoltas, hundidos antes de acercarse a la flota USA. Una batalla que a Japón costó más de 110.000 vidas y en la que se lanzaron todas las sabias tácticas de defensa de Iwojima (que acabó, pese a todo, son los mismos resultados inevitables por otra parte).
Se incluyen numerosos diarios y testimonios dejados por pilotos kamikazes, no sólo japoneses, también coreanos y de Formosa (actual Taiwan) y que tienen un gran valor tanto histórico como psicológico. Lo que resulta infame son las estúpidas alabanzas en las que se deshacen sus autores (¿más el japonés que el norteamericano? Casi parece que sí), propias de otra época y son las que interfieren en el auténtico trabajo de historia.
Son acertadas sus críticas a esas matanzas masivas que fueron los bombardeos USA de ciudades niponas pero sus excusas, justificaciones y omisiones de la mentalidad imperialista japonesa y sus atrocidades rozan lo pueril, lo obsceno y lo infantiloide.
Se incluyen extractos del original “manual del suicida”, se habla de los pilotos “kamikazes” de Stalin y de los poco conocidos pilotos suicidas nazis y de todo tipo de historias y anécdotas (una mujer subiéndose con su pareja piloto kamikaze, para morir con él).
Notable a nivel informativo, un tanto pobre a nivel crítico, analítico y ético. Demasiados historiadores cuentan con la suficiente distancia y crítica y les pesan demasiado sus propios, y a veces muy discutibles, claro que en libros de la II Guerra Mundial hay muchos casos aún peores.

Share

“El espíritu de cristal” Carlos Jover. Editorial Sloper

La editorial Sloper se caracteriza por presentar dos tipos de narraciones. Una de humor,  donde el absurdo campa a sus anchas para regocijo del lector. Léase “Stradivarius Rex” de Román Piña. Otra de poesía en prosa, donde se juega con el lenguaje hasta ir más allá de sus fronteras. Léase “Creta” de Agustín Fernández Mallo. “El espíritu de cristal” pertenece a los segundos.

La presente obra viene a desmantelar el mundo tal y como nuestros sentidos lo captan. Nuestros cuerpos son meras carcasas caducas. Necesitamos algo menos perecedero, algo a lo que valga la pena rendir culto sin que en pleno extasis éste se marchite. Nuestras mentes son un vertedero. ¿El mundo? Está lleno de cadenas que nos impiden no ya demolerlo, siquiera mejorarlo. ( página 16 – memorable página 16-: “la democracia como paradigma de argucia para silenciar cualquier amago de revolución”)

Su lectura no es como beberse un zumo de manzana. Es como meterse un tequila entre pecho y espalda pensando que no habrá siquiera limón. Cuesta pero se consigue. Y al final sí que hay limón. Porque lo contado duele, y el lector debe meterse en la historia, ¿no?. Carlos Jover juega con las palabras, las modela, va más allá de ellas, de su significado, es un orfebre de la palabra, esa que ya no sirve para comunicarse con nadie. El lenguaje ha muerto, larga vida al metalenguaje.

Es la historia de Aníbal Ritsos ( ¿ pariente del poeta Yannis Ritsos? ). Su visión del mundo es la descrita en el segundo párrafo, y más, creedme. Su solución, hacer un pacto con el Espíritu de cristal: Todo o nada. No quiere ser un borreguito más en el rebaño. Detesta la mediocridad. Mediocridad impuesta, por otro lado. Hacer un pacto con el Espíritu de cristal podría hacer pensar en el pacto con el diablo del Doctor Fausto, pero yo casí más creo que es hacerlo con el Cthulhu, de la mitología de Lovecraft. Éste no se arruga. Pero Aníbal tampoco. Todo o nada. O una vida total, completa, sin medianías grisáceas, o mejor ser un despojo carne de contenedor. La pregunta es ¿puede un ser humano realmente aspirar a eso? I don’t think so.

Aníbal empredenderá un viaje al infierno, completamente desbocado e ingobernable en busca del más absoluto de los todos aceptando la posibilidad de caer en la más absoluta de las nadas. Pero, ¿ no estaba ya en la nada? Drogas, masoquismo tabernario, proxenetismo callejero. Hasta eso cae nuestro nunca sabremos si heroe o antiheroe Aníbal. Buscando el todo encontrará la inevitable nada. ¿O es eso precisamente el todo? Eso tampoco lo sabremos. No podemos ponernos en la piel de Aníbal Ritsos. Quien tuvo la valentía de jugársela, no como la mayoría. Lo que sí podemos hacer es leer este esplendido libro.

Una vez acabado el relato, recomiendo leer de un tirón todas las notas a pie de página.

Mención final, y especial a la portada del libro. Se trata de una fotografía de Emma Suarez a cargo de Alberto García-Alix. Considero que tras leer el libro, y mientras esperamos la NADA, lo mejor que se puede hacer es quedarse mirando embobado la portada.

Share

“Catalunya i Espanya, l’encaix impossible” Joan Ridao Martin

http://www.proa.cat/ca/llibre/catalunya-i-espanya-l-encaix-impossible_12951.html?piwik_campaign=newsletterproa-20101228&piwik_kwd=book-12951-catalunya-i-espanya-l-encaix-impossible

Catalunya i Espanya, l’encaix impossible

Autor: Joan Ridao Martin
Col·lecció: La Mirada [Núm 84 ]

Ridao dibuixa un panorama del debat polític sobre l’encaix entre Catalunya i Espanya i aposta clarament per la independència política, amb un full de ruta concret i amb vocació transversal.

Text de contraportada

L’any 2011, quan la globalització econòmica ha afectat tots els àmbits de la nostra vida social, i el somni d’una Europa federal s’ha difuminat gairebé del tot, la sentència inapel·lable del Tribunal Constitucional contrària a l’Estatut ha acabat de fer conscients els catalans de la magnitud dels entrebancs que tenim al davant com a nació. Les aspiracions històriques de gran part del catalanisme han quedat irremeiablement malmeses. És evident que la sentència del TC deixa escletxes per fer gestió política a curt termini, però a mitjà termini es planteja una disjuntiva molt dura: submissió o ruptura. Les mutacions del teixit productiu cultural català, la meteòrica modernització social i econòmica d’Espanya i l’ascensió de Madrid com a macrocentre polític, econòmic i financer han canviat l’escenari per sempre. El present assaig de Joan Ridao, que evita caure tant en el derrotisme i el ressentiment com en l’eufòria i la fugida endavant, és absolutament necessari per dibuixar qualsevol full de ruta.

Editat per PROA. 24’50 Euros

Share

“Platoon” Dale A. Dye

Cada vez que hay una adaptación al cine de un libro, suele llevar consigo una polémica sobre si la película en cuestión es fiel a su  base escrita, y en la mayor parte de los casos se suele afirmar la típico, que el libro es mucho mejor, una opinión sostenida por muchos talibanes literarios que ya han juzgado y condenado al film de antemano, o curiosamente lo contrario, gente que apenas lee pero que se echa un farol ( y a este respecto he tenido discusiones de lo más surrealista ), como si todos los libros fuesen obras maestras intocables y no existiesen abundantes adaptaciones de lo más valiosas, y no pocas veces superiores incluso al libro de turno.

Uno de los fenómenos literarios más oportunistas y, siempre en mi opinión, discutibles, es el que recorre el camino contrario, el de llevar al papel impreso una película. Se trata, mayormente, de productos insulsos que aprovechan el previsible éxito de dicha producción cinematográfica, y salen al mercado ( nunca mejor dicho ) al mismo tiempo o poco después del estreno de su padre audiovisual.

Son carne de bestsellers realizados con precipitación, escasa sofisticación y calidad, que, salvo excepciones, no suelen estar mucho tiempo a la venta y no tardan en ser descatalogados.

Uno recuerda, por poner algún ejemplo, como en la adolescencia y en plena pasión “freakie” por la vieja trilogía galáctica de George Lucas ( que luego originó toda una serie de cómics y novelas ) acometió entusiasmado la lectura de la versión “literaria” de “El retorno del Jedi” de James Khan ( productor del film ) para encontrarse con un libro facilón, comercial en el peor sentido, rutinario  hasta la náusea, anodino y hasta aburrido, sin una pizca de la magia que se encontraba en la película. Y así abundan los casos. ¡ Hasta Cazafantasmas II tuvo su novela!

Una de las excepciones a esto fue “Platoon“. El notable film de Oliver Stone inspirado en sus experiencias durante la cruenta guerra del Vietnam, dio lugar a una lograda adaptación literaria. Posteriormente Stone completó una especie de trilogía de Vietnam con otros dos films: “Nacido el 4 de Julio”, sobre el libro de otro veternano, Ron Kovic y “Cielo y tierra” con base a su vez en libros de Le Li Hayslip, a partir de sus experiencias.

Platoon” fue en su momento, un pequeño revulsivo. Una película realista, crítica y antibélica que contrastaba ( hablamos de 1986 ) con los productos militaristas de la engreída era Reagan. Dale A. Dye, otro veterano de la guerra, asesor habitual de los films de Stone ( que tras “Wall Street II” podría hacer otro film sobre el tema, en concreto sobre la matanza de My Lai donde en 1968 soldados USA masacraron una aldea matando a cientos de civiles de la manera más salvaje ) y que suele tener un pequeño papel en éstos, incluido “Platoon” ( era el capitán ). Dye se encargo, con base al guión de Stone, de llevar a buen puerto este libro, un enorme éxito de ventas en su momento.

Tiene algún altibajo y no posee la emoción, el impacto y la visceralidad de la película, pero es un libro robusto, contundente y con su propia personalidad. Refleja perfectamente, a través de la mirada del recluta Chris Taylor ( Charlie sheen en la pantalla ) el infierno que supuso Vietnam y su degradación: las emboscadas, los túneles, las matanzas de inocentes, la ira ciega, los combates sin piedad, las drogas que representaban un escape al horror, el llamado “fragging” ( norteamericanos asesinándose entre sí ), etc…Y esos dos personajes inolvidables, esas dos formas de ver la vida y la muerte que eran los sargentos Elías y Barnes, memorablemente encarnados por Willem Dafoe y Tom Berenger, definidos aqui con mayor sutileza que en el film.

Desprende una enorme desilusión  respecto a la política USA y tiene una narrativa tan vigorosa como en el fondo clásica. En algunos aspectos profundiza más que su original fílmico y aunque no llegue a la altura de éste, resulta mucho más que un simple complemento oportunista y caradura que intenta seguir explotando los posibles beneficios que aún quedasen por recaudar, al contrario que muchos libros de este estilo.

Share

“El frío ” de Thomas bernhard

frioCuarta entrega de la biografía de Bernhard, una vez superado el trago de leer “el aliento”, lectura impactante donde las haya, “El frío” supone una vuelta al camino iniciado en “El origen” y en “El sótano”.

Sin tanto dolor, casi como un espectador de si mismo, Bernhard describe-ya no acusa, pues ya lo hizo en “El aliento”- el hospital para enfermos del pulmón en el que se encontraba recluido. Muestra a los enfermos como un microcosmos humano, que puede ayudar a entender el mundo fuera de este recinto. Recelosos de los nuevos enfermos recién llegados, temerosos de los doctores, que eran considerados medias deidades, un individuo aislado tiene muchas opciones de ser como mínimo arrinconado. Aqui la enfermedad es una ventaja -como la salud fuera del hospital-, se aferran a ella, a más enfermedad más “normalidad“, más encaja un ser humano aqui. Un hecho se alza sobre los demás: el recelo hacia todo lo venido de fuera, recelo hacia “lo sano”, hasta convertir la enfermedad en salud y viceversa.

He aqui el drama de Bernhard, un medio enfermo medio sano entre enfermos totales, ni aqui ni fuera del hospital encontró su sitio, como una pieza de un rompecabezas que no encaja en ninguna parte. Lástima que no pudiera encajar, ¿pero quién encaja?

Un ser brutalmente lúcido. Lucidez que tiene un alto precio.

Share

“Comer, adelgazar y no volver a engordar” de Michel Montignac

montignacEste libro nos presenta y fundamenta científicamente un método avalado por  un estudio piloto realizado en la Universidad de Quebec, Canadá y confirmado por investigaciones de científicos de prestigio mundial.

Se basa en la hipótesis que controlando los  indices glucémicos de los alimentos reducimos los factores de riesgo cardiovascular ( obesidad, colesterol, glucemia…)

Explica el fracaso de otros regímenes ( hipocalóricos, dieta disociada, la revolución dietética de Atkins, el método Hay) . Su alternativa ofrece un método con estabilidad de mantenimiento a largo plazo en el que es posible generar hábitos saludables en la dieta sin  pasar hambre.

Además de hacernos entender por qué engordamos y darnos respuestas, nos da consejos para la dieta de los niños, para las personas vegetarianas, para las mujeres a las que les cuesta adelgazar y nos incluye recetas culinarias  muy interesantes.

CRISTINA

Share

PARAÍSO INHABITADO, Ana María Matute

La infancia debería ser por ley un estado de felicidad plena para todos; sentirnos queridos, jugar, aprender…ya habrá tiempo de ver la realidad de la vida tal y como es.

Lo peor es sentirse invisible.

Eso le pasa a Adri. Su mundo se divide en dos zonas delimitadas por un parquet encerado y otro que no lo está. De los seres que habitan el encerado sólo siente la decepción y la cobardía que les invade; promete no llorar frente a ellos ni convertirse en lo que a veces odia.

Para ello, crea un universo fantástico de silencios y escuchas a escondidas, ires y venires nocturnos, brillos de araña, chupitos que dan calor, aromas a pan con chocolate, medios besos sobre el flequillo y sábanas recién lavadas. Es ahí, con los gigantes que entran por la puerta de servicio, donde encuentra alivio, bienestar y el cariño que necesita, lo demás son posturas forzadas.

Llena sus ratos de niña con historias y visiones irreales, pero tan claras que no lo son, lecturas sobre un fragmento de alfombra colorida junto a su recién encontrada alma gemela; algunos le hacen sentir que es rara e incluso mala, una razón más para no dejar el mundo que habita con su olor a ropa planchada y de manos ásperas.

El dolor y la ausencia irrumpen, de repente, mientras lo que más desea es aprender a volar…los prejuicios de los adultos que la rodean la fuerzan a gritar No y por primera vez querer ser mala.

Cómo dejar tu infancia, si vivir en tu propio cuento puede ser algo mágico, mientras que lo que te espera al otro lado no satisface en absoluto tu alma libre y sensible.

Eduarda tiene razón: el unicornio nunca vuelve.

Impresionante regreso de Doña Ana María Matute, una persona noble y encantadora con un grandioso don para contar.

 

Share

“Memorias de una joven formal” de Simone de Beauvoir

Decía Marguerite Duras que “escribir es intentar saber qué escribiríamos si escribiéramos”. En mi caso lo que intento es saber de qué manera explico mis sentimientos al leer estas memorias de una joven inusual.
Las palabras de Simone de Beauvoir se han ido clavando como puñales en ocasiones y rozando como cintas de raso en otras (mi estado melancólico de ese momento ha tenido mucho que ver).
Descubrir en esta mujer que ya desde muy niña poseía una mentalidad moderna, alejada del ambiente burgués en el que vivía-encorsetado por un catolicismo que constriñe, nada tolerante, que dicta lo que se debe hacer y en qué se ha de convertir una- induce a preguntarse, pasados los años, dónde se queda la delicadeza, el pensamiento profundo y libre, los deseos inmensos por conocer…
¿Se sorprendería Simone al ver esta sociedad “avanzada” causar tanta maldad en todos los aspectos? Esto lo dejo en el aire.
Hoy tenemos todo a nuestro alcance y es muy probable que no toquemos, leamos o vivamos una centésima parte. Por eso mismo el deseo intenso de Simone de Beauvoir que convirtió, día a día, en realidad -pese a las dificultades de ser mujer en su época-la convierte en un ser extraordinario, siendo a su vez sencilla y siempre sincera, con ella misma y con los que la leemos.Vivió según le dictó su conciencia y su forma de ver la vida y eso es admirable en cualquiera.
Este libro me ha hecho enfrentarme a la triste realidad de no ser Nada y al grandioso hecho de que puedo y deseo Leer, que no es poco.

Musetta

Share

“El secreto de los dioses olvidados” Rafael González. Editorial GRUPO AJEC

Reseña aparecida originalmente en:

http://laespadaenlatinta.blogspot.com/2010/06/el-secreto-de-los-dioses-olvidados-de.html

De vez en cuando surgen novelas que, por el simple vistazo a su portada o la llamativa sinopsis, dan ganas de leerla y de adentrarse en el revoltijo de sus páginas. Uno de esos casos (que no se da muchas veces, todo hay que decirlo) ocurre con esta primera novela de Rafael González y que edita el Grupo AJEC. El Secreto de los Dioses Olvidados es una historia de aventuras, de ficción, con tintes históricos salpicados de ucronía, amén de algo de ciencia-ficción y fantasía. Una amalgama de géneros que conjugan una sólida trama en la que el regreso de los dioses largo tiempo olvidados por la humanidad está a la vuelta de la esquina. No nos asustemos por la cantidad de géneros empleados en la elaboración de la novela, pues conjugan bien y resulta una lectura de lo más interesante, que flojea en ciertos puntos pero que sobresale en muchos otros. Vamos a ver a continuación todo lo que nos deparará la novela de ser una de nuestras próximas elecciones lectoras entre la amplia oferta disponible, tanto para este verano como para un futuro algo más alejado. 

Lo más interesante de todo este conjunto es sin duda esta fusión de géneros que da pie a una ambientación sublime como pocas. Tenemos como escenario a una Europa que acaba de salir de la Gran Guerra (para más índice, consultar el ilustrativo mapa del comienzo del libro) y en el que el Imperio Germano-Ruso está en un alza indiscutible, con todo lo que ello conlleva: tecnología, puntos de resistencia rebeldes en contra de su disciplinado gobierno, coaliciones, política, carrera armamentística, descubrimientos… Ahí es donde se sitúan las aventuras de nuestros protagonistas, un soldado retirado, un profesor, un médico y una niña con extraños poderes que vaticinan profecías. Porque esta novela es una historia de aventuras por lugares urbanos (tumbas, bibliotecas, edificios gubernamentales, cafés), aventuras “académicas” que tienen su base en escritos y polvorientos legajos que los personajes investigan para viajar a determinados lugares donde poder cumplir sus propósitos y avanzar la trama. Y he ahí el motivo de que la novela me haya atrapado especialmente. Ese ambiente “culto”, ese sabor que me recuerda a lo mejor del género, a la de los investigadores de principios de siglo. A ello hemos de sumarle algunos toques de corte fantástico (los dioses principalmente, la desaparecida sociedad de los atlantes, la magia), algo de steampunk (la innovadora tecnología para la época que los alemanes descubren para implementarla en un nuevo vehículo aéreo) y ciencia-ficción (por la supuesta imposibilidad de toda esa avanzada tecnología).

Una novela que atrapa y que se salta muchas de las convenciones del género por su frescura, originalidad o innovación en el tratamiento de los recursos que hace Rafael González tanto de sus personajes como del avance del guión de la novela. Una investigación en la que se adivinan profecías, misticismo, un extraño rito ancestral que va a tener más que ver que ninguna otra cosa, conspiraciones y sociedades eruditas que buscan hallar el significado de uno de los temas sobre los que también pivota la novela: la Atlántida. Lugar mítico donde los haya, sobre el que se han hecho mil y una conjeturas como para elaborar compendios y tomos interminables sobre su ubicación, origen y caída. El autor nos plantea aquí un nuevo reto a descubrir, con una significación diferente, enfocado en el propio objetivo del libro, propósito que no veremos hasta bien entrada la novela, y que el lector deberá descubrir por sí mismo. Junto al trámite de esta simbología, al que acompañan referencias tales como su alusión en los Diálogos de Platón o el legado del escritor francés Julio Verne (popular escritor de ciencia-ficción en sus tiempos), tenemos otras como bien pueden ser las de las aventuras de cierto conocido arqueólogo fruto del cine, Indiana Jones, quien también tuvo una aventura de corte similar (en desarrollo y objetos de la trama, no en su conclusión) en el que también aparecía ese raro metal milenario llamado oricalco. Todos estos ingredientes que comento son indispensables para el buen cumplimento de la novela: la Atlántida, el oricalco, el legado Verne, los Diálogos de Platón, dioses, alemanes, rusos, investigadores, la Sociedad Atlántica, profecías… Insertados como un mecanismo de relojería y en los que se interrelaciona el pasado con el presente de una forma sorprendente, a medio camino entre el toque arqueológico con reliquia incluida y el vaticinio de algo realmente poderoso y antiguo.
A modo de inciso, la estructura de la novela es clara, organizada en torno a una serie de capítulos que se ven separados entre sí por otra serie de interludios, bastante interesantes, donde se nos va dando detalles del este telón oculto a ojos de los protagonistas, donde se cuece el germen de la novela. El autor muestra un muy buen conocimiento de la historia, tanto en dichos interludios como en los capítulos generales de la novela, siendo en ocasiones una lectura densa y con muchos detalles. Se completa en un apéndice con algunos datos reales (no ucrónicos) sobre historia que atañen a la ambientación del libro. Como apunte personal, impresionante la presentación del primer dios al que alude la novela, la fría, bella, maquinadora y paciente Belisthar (genial, por cierto). Una descripción del entorno (el mausoleo de un cementerio) que verdaderamente pone los pelos de punta.

Mi conclusión es que se trata de una novela recomendable, bien planteada, con excelentes ingredientes y géneros para todos los gustos. Nos puede gustar más o menos esta mezcolanza, pero de lo que no hay duda es de que El Secreto de los Dioses Olvidados es una lectura para quien busque algo diferente dentro del género fantástico (aunque tiene su épica, yendo para el final). Por contra, algunos puntos negativos le quitan enteros a una novela que aunque enormemente prometedora en su planteamiento, podría haber resultado en un conglomerado más completo. Su lectura, aunque satisfactoria, hubiera sido una experiencia mayor de haber tenido más longitud (esto es sólo una valoración subjetiva), lo justo para desarrollar mejor algunos de los temas. Extensión aparte, no se hace todo el hincapié que desearía en su parte de investigación o hilo más o menos literario (tema Verne, fuentes diversas), y su final me parece algo precipitado. Aunque la trama pone un punto y final a esta aventura, ciertos acontecimientos, llámense descubrimientos o iluminaciones, suceden de manera un tanto brusca (sobre todo en lo que concierne a la transformación de un personaje en concreto), dejando poco tiempo para el paladeo. Pero estos puntos no hacen que no se pueda disfrutar del libro, aunque a mitad del mismo hay un claro sentido de desorientación por no saber hacia donde avanzará la trama (además de una ligera pérdida de ritmo). ¿Pudiera haber salido una mejor novela de otro modo distinto a esto? Por supuesto, pero estos errores de seguro serán subsanados en sucesivas novelas del autor.

El Secreto de los Dioses Olvidados es una buena lectura, de título sugerente, llena de sorpresas (algunas para nada previsibles), aventuras, fantasía… que engancha y no te suelta hasta que destapas todo el tinglado. Acercaos a ella para volver una vez más a la mítica Atlántida, la ciudad soñada y nunca descubierta, para descubrir qué se esconde tras esos dioses que conspiran para regresar al mundo tras el olvido, fruto de la soberbia e independencia del hombre.

Una novela bien planteada, con excelentes ingredientes y géneros para todos los gustos. No hay duda de que El Secreto de los Dioses Olvidados es una lectura para quien busque algo diferente dentro del género fantástico.

Share