Archivo de la categoría ‘Literatura policiaca’
“El halcón maltés” de Dashiell Hammett
Dashiell Hammett está considerado uno de los padres fundadores de la serie negra. Alguien con un gran número de discípulos literarios y cuya influencia en el cine ha trascendido en las adaptaciones directas de su obra hasta dejar huella en cineastas tan distantes como Akira Kurosawa, Sergio Leone o los Coen de “Muerte entre las flores”( Miller’s crossing)
Hammett fue detective de la famosa agencia Pinkerton y sus experiencias le sirvieron de sustento para su obra, que abarcan desde novelas como la memorable e icónica “Cosecha roja”, hasta relatos más pulps y delirantes como el desmelenado, casi cómico, “El gran golpe” y esta “El halcón maltés”, de 1929, que es ante todo conocida por haber dado pie a la ópera prima de John Huston en 1941, un film considerado hoy como un clásico y que lanzó a la fama a Humphrey Bogart en el famoso papel del detective Sam Spade, un rol hecho a su medida.
Y es que, en el singular Spade es donde la novela encuentra su mayor aliciente. Un personaje muy de su tiempo, casi impensable hoy día, y que es la viva imagen del estilo de Hammet: rudo, seco, irónico, contundente, cínico, con cierta amoralidad y a la vez con unos sólidos principios que le confieren una peculiar ambigüedad, una ambigüedad que lo hace imprevisible, violento, de diálogos lapidarios y rápidas réplicas ingeniosas, experimentado, etc…Este fascinante sujeto es la base principal de un thriller enrevesado, lleno de intriga, suspense y misterio que sufre ciertos altibajos por la trama no especialmente sólida niinteresante, con detalles un tanto anticuados y algunas situaciones endebles. Se nota , además, la ausencia de otros personajes masculinos de altura que contrasten con Spade, y ya se sabe que si en este tipo de ficción el villano no tiene carisma la obra queda inevitablemente coja, con un poder limitado. Los personajes femeninos sí están mejor definidos y demuestran unamayor gama de emociones y matices.
Con una estructura y una atmósfera dotadas de cierta teatralidad y con la avaricia como motor de los impulsos de los personajes, una avaricia que les ciega y no les deja ver el destino fatal que les aguarda, “El halcón maltés” es una novela apreciable,pero con claros defectos. Es una pena que con su buen desarrollo general, se vea enturbiado por ese climax final alargado, carente de emoción, un tanto cansino, repleto de diálogos y rematado por una resolución muy poc convincente que acaba provocando – seguro que en esto muchos seguidores de Hammet no estarán de acuerdo para nada- indiferencia.
No es de lo mejor de Hammett, pero no se le puede negar la importancia que tiene dentro del género

M. H. FALT
Share“Mis rincones oscuros” de James Ellroy
Que Mr. Ellroy es uno de los reyes del thriller o de la serie negra es, aparte de una realidad indiscutible, un topicazo sobado. Porque Ellroy es uno de los grandes, sin más. Uno de los grandes cuyas novelas, partiendo a veces de aparentes tópicos y hechos reales, trascienden, transgreden, renuevan, demuelen y vuelven a formar desde una óptica nueva, clásica y rabiosamente moderna a la vez, el género que trata.
Por poner el ejemplo de su ya famoso “cuarteto de Los Angeles” - “La Dalia negra”, fallidamente llevada al cine por Brian de Palma, es una visión fascinante y personalísima de uno de los crímenes más atroces de la historia de la ciudad, que ya es decir. “El gran desierto”, “L.A. Confidential( esta sí adaptada espléndidamente en la mejor película de Curtis Hanson) y “Jazz Blanco”- Ellroy coge los tópicos de la serie negra de los 40 y 50 y con su contundencia y sequedad ya casi legendarias, con esa poderosa mente con rayos X que levanta las alfombras brillantes de la ciudad para descubrir todo tipo de turbiedades, heces y porquerías varias, teje complejas y coherentes historias llenas de recovecos inesperados, caminos desviados e inusuales, meandros insólitos, toda una carga de profundidad que muchas veces lleva al lector al puro horror, dándole la vuelta a tramas, a situaciones y a personajes, generalmente agentes de la ley corruptos, violentísimos y podridos a los que el amor de una mujer o de una injusticia entre varios miles de injusticias que les rodean y que muchas veces ellos mismos cometen, hace que se les despierte la conciencia – para el no iniciado que haya visto la película, que recuerde los personajes de Kevin Spacey y Russel Crowe en “L.A. Confindencial”.
También es sobradamente conocido que el suceso que moldeó la biografía, carrera y personalidad del novelista fue el asesinato de su madre con claro móvil sexual cuando era niño. Un caso sin resolver que se puede rastrear, subyacente, en su obra: su obsesión por “La dalia negra”, el antimachismo de personajes por otra parte violentos, etc…
Esta es la base principal de su apabullante autobriografía “Mis rincones oscuros” que nace cuando Ellroy, escritor ya de éxito y maduro, puso en marcha una investigación para intentar esclarecer los hechos de un crimen cometido varias décadas atrás y que resulta ser una crónica negra de Los Angeles- en su estilo, él es el gran cronista de la ciudad-, una recapitulación de sus andanzas como sonado delincuente juvenil donde cuenta miles de anécdotas tan jugosas como brutales y honestas, y mil cosas más.
“Mis rincones oscuros” es un libro tremendo, apabullante, minucioso, rotundo. La poderosa inteligencia del gran escritor- una inteligencia obsesiva, escrutadora, atenta al más mínimo detalle- no teme airear sus trapos sucios aún cuando ya son muy pasado y elude el exhibicionismo egocéntrico en el que podría caer gracias a su mirada implacable, rigurosa, densa, propia de un maestro que, seguro y confiado por fín se atreve a mirar a ese doloroso pasado que siempre, aunque aceptado y lejos de tormentos inútiles, va a llevar con él y lo hace de una manera tan sobria como catártica. En sus pesquisas se acumulan informes, transcripciones de interrogatorios, reflexiones y un retrato de la cara sucia y oculta de los USA, por desgracia la más real, tan impecable e implacable, como en sus novelas.
Una jodida obra maestra que no se lo pone fácil al lector
ROCCO VIDAL, INTELECTUAL
Share“Los sudarios no tienen bolsillos” de Horace McCcoy
Las novelas de Horace McCoy son un buen exponente de la novela negra. Ambientadas en los años de la gran depresión- década de los años 30 del S.XX en EEUU- muestran un mundo de depredadores que lo controlan todo, amasando riquezas mientras el ciudadano medio acumulaba acreedores, hasta caer en la miseria. Es un autor que muestra toda la ruindad moral de las personas en un contexto que efectivamente ayuda a sacar a relucir nuestra naturaleza en todo su esplendor. Esta es la misión de la novela negra, denunciar los excesos y desequilibrios del capitalismo. Con mucho humor negro, ácido, cortante, con una sonrisa socarrona y cigarrillo colgando en la comisura de los labios. Hasta que el humo lo alcance todo y nada se vea.
“Los sudarios no tienen bolsillos” narra la historia de un periodista deportivo que harto de ver escándalos, corrupciones, sobornos…y que todos miren a otro lado, y que su jefe en su periódico se niegue a publicarlos, decide montar su propia publicación. Esto le acarreará multiples enemigos, pues detrás de toda esa putrefacción está la élite de la ciudad. Obviamente no tiene opción alguna, y a más hondo llegue…¡más dura será la caída!
Buena novela, divertida y bastante ágil, por la que desfilan “peligrosos” comunistas, inquietantes sociedades secretas de encapuchados, amantes celosas y maridos cabreados, rematado con matones que hacen muy bien su trabajo; Me pareció mejor otra novela suya, “¿Acaso no matan a los caballos?” Recomiendo ambas, pero esta segunda me parece imprescindible. La película “Danzad, danzad, malditos” , con Jane Fonda, está basada en ella.
Share“La lista negra” Varios autores
“La lista negra”, nuevos culpables del policial español, editado por Salto de página, es una selección de relatos breves de tintes policíacos confeccionados por autores españoles. Autores que pisan fuerte en el panorama del suspense, que suspiran por que el lector del género deje de mirar al norte del continente.
Encontramos a autores ya de renombre como José Angel Mañas- “Historias del Kronen-, Domingo Villar- “Ojos de agua” se vendió bastante bien- o Jose Luis Correa- “Quince días de noviembre“. Hay otros que tienen menos nombre pero igualmente interesantes: Laura Malasaña, Empar Fernández, Óscar Urra- tiene un libro llamado “A timba abierta”, editado también por Salto de página- o Javier Puebla. En total veinte autores y autoras, todos ganadores de diferentes premios.
Relatos cortos con aspecto de rueda de reconocimiento. Son sospechosos, esperemos que habituales, de en un futuro llevar el relato policíaco español al camino del éxito. Relatos cortos, sin concesiones, sin tiempo de elucubraciones existenciales. Simplemente son como un artefacto que estalla en nuestras manos.
Share“El percherón mortal” de John Franklin Bardin
El PERCHERON MORTAL, de John Franklin Bardin. Me lo dejaron y me pareció alucinante. No leo muchos policíacos, me lo recomendaron y de verdad, que es una pasada, asombroso; Te engancha desde la primera línea, te mantiene en tensión hasta el final y el desenlace es escalofriante. Vértigo psicológico
Inés GarcíaPinazo
Share“Crímenes pitagóricos” de Tefcros Mijailidis
El escritor griego de novela de suspense más conocido es Petros Markaris y su investigador Jaritos. Menos conocido es Tefcros Mijalidis, pero no por ello menos interesante.
Crímenes pitagóricos (Roca editorial) combina bastante bien el suspense que se le supone a una novela policíaca, con la matemática, sobre la cual gira esta historia. Novela muy entretenida, hábilmente presentada. Con algún que otro giro hacia el pasado.
Para amantes de los thrillers en general y en las matemáticas en particular. Novelas similares podrían ser “Los crímenes de Oxford” o “El tío Petros y la conjetura Goldbach“, de Apostolos Dioxiadis. Esta segunda es un simple entretenimiento lógico-matemático. La primera es más de suspense
Share“Los crímenes de Oxford” de Guillermo Martínez
“Los crímenes de Oxford” del escritor argentino Guillermo Martínez, es un relato policíaco que salió allá por 2004, con bastante éxito. Éxito que el paso del tiempo ha ido diluyendo.
EL caso en sí no es gran cosa. La investigación, por parte de un estudiante argentino y de un eminente matemático, de un asesinato en la Universidad más célebre del mundo. Si lo es, en cambio, la ambientación, el lugar donde se desarrolla la trama. La ciudad universitaria, con sus rincones secretos, con sus acertijos. También lo es el método seguido para desenmarañar la tupida red tejida por el asesino. La matemática como sistema para sacar a la luz la verdad. Sólo hay que seguir los patrones, tirar del hilo. Eso me gustó mucho. No hay caos, el caos no existe, viene a ser la conclusión, simplemente no sabemos leer los vectores, las incognitas que nos son propuestas.
Existe una película, de Álex de la Iglesia, protagonizada por la bella y mejor actriz Leonor Watling. El film tampoco está mal, se dejá ver con agrado, como la novela.
ShareLa reina en el palacio de las corrientes de aire. Stieg Larsson.
Todavía me cuesta creer que desde el jueves pasado sea dueña de uno de los libros más esperados del año. Al igual que otros muchos seguidores de las aventuras de Salander, leí el segundo libro “La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina” como si me fuese la vida en ello. Este fin de semana no pude remediarlo y terminé por devorar “La reina en el palacio de las corrientes de aire”. Era una necesidad vital, tenía que saber el destino que Larsson había reservado a la hacker. Sí, vale, sé que a muchos otros como yo, les habrá sucedido lo mismo. No habrán podido soltarlo. Y es que el final del segundo libro para mí, fue un crimen (nunca mejor dicho). Larsson, sabía lo que se hacía, porque lo dejó todo en el aire y yo, que soy una impaciente ha tenido que esperar casi un año para dar por concluida su relación con Millenium. Puede que la espera haya sido demasiado larga, pero ha valido la pena.
Sé que el maratón Larssoniano de este fin de semana no tiene nombre. Es lo que tienen los bueno libros, que enganchan.
Y ya está, eso es todo lo que vais a sacarme porque no pienso soltar prenda.
Share“Viento del sudoeste” de Luiz Alfredo Garcia Roza
Viento del sudoeste, del escritor brasileño Luis Alfredo García Roza, es un relato policíaco, me atrevo a decir que descatalogado, bastante interesante.
Un chico llega un día a la comisaria de policía. Quiere que le detengan. Ante la pregunta de que ha hecho para “merecer” ser detenido, responde que nada, que aún nada, pero que va a hacer algo para ser encerrado. Antes de hacer una locura, está convencido que la va a hacer, prefiere ser detenido. ¿Cómo sabes que vas hacer algo asi? No sé lo que voy a hacer, pero sé que lo haré. Me lo predijo un vidente.
El caso, insólito y nada común, es asignado al detective Espinosa, policía tampoco muy común, hombre atormentado por su pasado con un presente tirando a gris. Espinosa deberá proteger al chico de si mismo y de quienes estén detrás de este atípico caso. ¿Quiere alguien matar a otro usando al chico brazo ejecutor?
Novela que me gustó mucho, novela diferente, que viene de lares lejanos, con detective muy peculiar. El éxito ha venido de Suecia, pero podía haber venido de Brasil. ¿Por qué no?
Tiene otra novela, qué tambien leí, me gustó un pelín menos, aunque la guardo en buen recuerdo, “El silencio de la lluvia”. Novelas que se dan una vuelta por los suburbios de la mente humana, por los bajos fondos sociales y mentales. Riqueza y miseria en el mismo plano. Presenta una insatisfacción vital en los personajes rozando lo insoportable para todos. Un mundo mezquino y despiadado en el que no queda rescoldo donde mirar. En fin, lo que debe ser una novela policíaca. No para de plantearse: ¿qué pasa por nuestra cabeza para hacer todo lo que hacemos?
Share“El tercer hombre” de Graham Greene
Clásico con mayúsculas de la Novela policíaca, “El tercer hombre” trata del momento más duro de la guerra, sin duda la postguerra. Si la segunda guerra mundial fue cruenta y despiadada con el género humano, la postguerra no lo fue menos, si cabe más. Supervivientes de una contienda que acaban pereciendo casi en la meta.
En un contexto postbélico de carencias materiales, las personas hacían cualquier cosa por sobrevivir- los valores se desdibujan por completo-, por llevarse algo a la boca. De igual manera son estos los momentos propicios para amasar una buena fortuna.
Justo este es el tema principal de esta novela. Martin es un novelista de segunda que acude a Viena en busca de un amigo al que tenía ciertamente idealizado. Aunque ingenuo, pronto descubre asuntos feos, turbios, en una ciudad dividida en cuatro partes iguales, en los que detrás de ellos parece estar su queridísimo Harry Lime, amigo de la infancia, el chico que siempre obtenía lo que quería. Tráfico de medicamentos adulterados que lejos de curar a niños adelantaba su muerte. En esto estaba metido.
Gran novela, llena de secretos y sorpresas, recomedable por supuesto, lo mismo, merece comentario, que su versión cinematográfica, de 1949, dirigida por Carol Reed, donde el gran Orson Wells hace el papel de Harry Lime, personaje fieramente humano.






