Archivo de la categoría ‘Literatura policiaca’

Reseña:”El verano de los juguetes muertos” Toni Hill

Dicen que la serie negra es un claro reflejo de la sociedad en la que se ambienta y que en aquellos lugares donde el género goza de buena salud, caso de Estados Unidos o los países escandinavos, la corrupción, bajo una apariencia de respetabilidad, es norma común y campa libremente a sus anchas.

Por lo tanto no es extraño que en un país como el nuestro, tan contaminado por la antes citado, haya cada vez más ejemplos de un estilo que ya hace décadas traspasó las fronteras norteamericanas y hace furor en las listas de ventas. El caso de Stieg Larsson es el más representativo de los últimos años.

En el debút del traductor Toni Hill, las clase alta burguesa de Barcelona, tan encerrada en sí misma, no sale bien parada. Bajo su fachada impecable se esconden toda clase de demonios que se quitan las máscaras en sitios donde, a priori, no puede ocurrir nada malo y cuyas aberraciones, que dañan de por vida a sus víctimas, quedan tapadas gracias al poder que ostentan y a su naturaleza casi endogámica.

Gente cuyos valores ultraconservadores y religiosos, y cuyas posiciones sociales en la política o en la iglesia les permiten salir casi indemnes, al contrario de lo que les ocurriría a la mayoría de las personas de otras clases sociales que irían a parar directamente a prisión por los mismos delitos.

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“PANTANO DE SANGRE” de Douglas Preston y Lincoln Child

PANTANO DE SANGRE

Douglas Preston & Lincoln Child

PLAZA & JANES EDITORES

Nº páginas: 496 pags

Lengua: CASTELLANO

Encuadernación: Tapa dura

ISBN: 9788401337673

Año de edición:2010

Plaza edición: BARCELONA

Pantano de sangre es, hasta el momento, la última novela publicada por Douglas Preston y Lincoln Child perteneciente a la serie del mítico agente especial del FBI Aloysius Pendergast. No será la última, pues en una nota al final del libro los propios autores sostienen que seguirán trabajando en nuevas aventuras de este enigmático personaje. No obstante, sí aprovechan para anunciarnos la próxima publicación de un nuevo trabajo cuyo protagonista, Gideon Crew, es un investigador muy poco común. Pronto sabremos de qué se trata.

Por el momento, cabe disfrutar de Pantano de sangre. Es una aventura diferente, comparado con lo que nos vienen teniendo acostumbrados estos autores. Si bien es cierto que en casos anteriores Pendergast tenía que enfrentarse a cuestiones que la lógica y el sentido común jamás llegarían a aceptar, en esta ocasión el prisma cambia. Pendergast debe hacer frente a un caso muy real: el asesinato de su propia esposa, doce años atrás en el tiempo.

Efectivamente, Aloysius X. L. Pendergast estuvo casado hace un tiempo con una mujer llamada Helen Esterhazy. Doce años atrás, durante un safari en Zambia sufren un desgraciado accidente y Helen muere víctima del ataque de un león. Esta tragedia cobrará nuevos tintes cuando una tarde melancólica, Pendergast está recordando viejos tiempos y casualmente descubre que el arma de su mujer –intacta hasta aquel momento desde el fatal percance- tiene uno de los cañones sucios. Eso sólo puede significar una cosa: Helen fue asesinada. A partir de ese instante, Pendergast se vuelca en un caso personal para intentar desvelar quién asesinó a su mujer y por qué lo hizo.

En mi opinión es una buena novela. Preston y Child nunca defraudan a sus lectores. Ahora, tampoco creo que sea la mejor historia de la serie Pendergast. Es cierto que encontramos a un protagonista más motivado que nunca, viendo su lado más personal. Sin embargo, falta ese pequeño tinte de ficción extra que tan buena sensación causa en todas sus novelas. Aún así no dejen de leerla…

Joaquín Londáiz Montiel

URL: www.joaquinlondaiz.com

Blog: http://joaquinlondaiz.blogspot.com

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Reseña de”La sombra del Kasha” Miyuki Miyabe. Quaterni editorial

La primera novela editada en España de la prolífica Miyuki Miyabe fue la que le reveló en su páis natal, Japón, convirtiéndose en un gran éxito de ventas y de crítica el año de su publicación, 1993, obteniendo además, varios premios imortantes.

Al contrario de lo que título y portada parecen sugerir, aqui, a diferencia de lo que sucede en “Fuego cruzado” y en buena parte de su obra, los elementos sobrenaturales brillan por su ausencia. Esta es una historia de intriga, de dobles y de suplantación de personalidad de lo más clásica, y los fantasmas típicamente nipones en este caso no aparecen.

Al margen de esto, el libro tiene las mismas virtudes que so otro trabajo publicado en QUATERNI: una historia que engancha, personajes bien definidos, algunos de los cuales no son lo que parecen, un ritmo endiablado que hace que una novela de 352 páginas te la acabes enseguida, con diálogos ágiles y un retrato crítico y pesimista tanto del capitalismo como de la sociedad nipona más tradicional.

Pasan más cosas en “Fuego cruzado“, tal vez con más acción y sorpresas, más imprevisible, pero “La sombra del Kasha” se beneficia de ser una historia más sólida y no tiene los baches que afectaban la estructura de “Crossfire“. Con todo, los resultados son similares: libros ferozmente entretenidos y estimables en su conjunto. Tal vez no se aalta literatura, pero lo cierto es que eso no tiene importancia. Personalmente me pasa algo parecido con los films de la trilogía Millenium, no son obras maestras del cine ni de lejos, pero tienen tanta garra que te olvidas del mundo real durante su visionado.

Lo más interesante de Kasha* ( este es su título original ) es su visión poco complaciente de la sociedad nipona. Ahora que todo el mundo parece admirar la reacción del pueblo japonés ante la tragedia del Tsunami, lejos de histerismos y afrontando el dolor con entereza, puede ser bueno leer a Miyabe porque ella nos dice lo que se oculta tras su impecable e impasible fachada. Tras esa máscara se esconde una sociedad corrupta, obsesionada por las apariencias, el dinero y los juegos de poder. Una sociedad alienada que no respeta la individualidad y la privacidad  de las personas y en la que “tanto tienes tanto vales”. Una sociedad en la que el capitalismo salvaje y depredador no está regulado. Miyabe no es una demagoga y habla de la responsabilidad individual de cada persona que ha acabado, con sus ambiciones, sus fantasías nada realistas y su consumismo, poniendo su vida en manos de unos poderes depredadores, pero ella es consciente de que esos poderes “sacrifican decenas de miles de personas cada año”, como dice una de sus personajes. Personas repletas de deudas empujadas a la desesperación más grande, a trabajos precarios, a la indigencia, y al suicidio.

En definitiva, una novela muy valiosa que entretiene y hace reflexionar a partes iguales y en la que resulta fácil empatizar con sus personajes, incluidos los más siniestros,porque Miyabe, ante todo, intenta comprender sus motivaciones y nunca nos da una  imagen maniquea de ellos.

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“Los nuevos centuriones” Joseph Wambaugh

Este es el debut, que data de 1970, del novelista, antiguo sargento de policía, Joseph Wambaugh, autor de obras como la conocida “Hollywood Station”, la llevada al cine por Harold Becker, “Campo de cebollas” o la también adaptada al séptimo arte “Los chicos del coro”, que dio lugar al film de 1977 del gran Robert Aldrich y que aqui se tituló “La patrulla de los inmorales”.

Escrita como una crónica casi documental, narra los primeros años de tres jóvenes agentes de policía en la ciudad de Los Ángeles en los primeros años 60′. Por entonces la segregación racial estaba mucho más acentuada y este potente trabajo culmina con los famosos disturbios de Watts en una época en la que el movimiento por los derechos civiles estaba en pleno auge.

Parece ser que ésta, como otras novelas o adaptaciones al cine de Wambaugh crearon malestar en diversos sectores de la sociedad, incluidos sus antiguos compañeros, que se vieron incómodamente retratados en el trabajo del escritor, y no es para menos. Pero el novelista, que aqui no tiene nada de primerizo, se limitó a de forma imparcial, a reflejar la vida cotidiana de sus protagonistas en una narración que, probablemente, tiene mucho de autobiográfica y recoge con frescura, brillantez y una permanente ambigüedad, todos los ambientes callejeros sin excluir nunca la sordidez y la degradación a la que puede llegar el ser humano, ya sea la brutalidad policial o toda esa corrupción con la que se tienen que enfrentar y que les afecta irremisiblemente tanto a ellos como a las personas con las que se relacionan. Véase por ejemplo el niño de escasos años torturado por sus padres.

El único defecto serio de este debut casi siempre sólido y apoyado en constantes, fluidos y veraces diálogos, es su visión de la homosexualidad, también perseguida en esa época y que, con los ojos de hoy, parece sensacionalista y de mal gusto. Sí parecen haber ciertos, al contrario que en temas raciales y sociales,  prejuicios por parte del autor, pero dejando esto de un lado – hay que notar la mentalidad de la época – “Los nuevos centuriones” es un trabajo de primera categoría.

El autor de “La noche del fugitivo” se revela como un perspicaz conocedor de la mente humana y sus personajes, con sus miedos y dudas, sus esperanzas, sus paranoias, sus deseos, son completamente reconocibles y van evolucionando ante los ojos del lector con gran verosimilitud, hasta llegar a ese engañoso y demoledor final que demuestra que optimismo y Wambaugh no son compatibles.

Un retrato de la corrupción humana, la más rutinaria y cotidiana, y que sirivií para que Wambaugh iniciase una larga carrera alabada por críticos y novelistas que también cultivan la serie negra o policíaca, y que es recomendable para todos seguidor de estos subgéneros que aún no lo concozca.

Lo compré a un precio ridículo y lo he vuelto a ver a un precio aún más ridículo, por lo que culquier interesado en adquirirla ya está tardando demasiado.

( añadir que en los años 70′ fue llevada al cine pot Richard Fleischer con George C. Scott y Stacey Keach en los papeles centrales, y con el mismo título. Es una adaptación bastante valiosa y fiel )

ANÓNIMO

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“Ratas de Montsouris” de Léo Malet

Imagínate con todos los detalles y exactitud que puedas un lóbrego bar francés, de esos de postguerra mundial. Imagínate que ese bar está lleno de borrachos, maleantes y gente de mal vivir. Pues no. No lo hagas. todo lo que tu imaginación  pueda hacer, va a ser superado con creces por esta creación de Léo Malet.

Pero bueno, sigamos imaginando…

Imagina una novela policíaca que llama la atención por su calidad, su trama enrevesada y sorprendente a cada momento y porque no puedes dejar de quitarte sus imágenes de tu retina…

Imagina una novela policíaca francesa buena.

Libros del Asteroide edita con un acierto sin parangón, La serie del detective Néstor Burma, que en esta ocasión conoce a un tipo misterioso, que ha pasado por la prisión y le propone un negocio, por extraño que parezca, legal, y en un momento inesperado ese negocio no puede llevarse a cabo por culpa del asesinato del citado ex-presidiario. Lógicamente, Burma se pone manos a la obra  y ahí comienza todo…

Ratas de Montsouris. Sin duda, hay que tenerlo en cuenta

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“Fuego cruzado. Crossfire” Miyuki Miyabe. Quaterni Editorial

Este es el segundo libro de Miyuki Miyabe, una de las principales autoras de terror y misterio japonesas, además de las más prolíficas, en España, editado por Quaterni, tras “La sombra del Kasha”.

Escrita en 1998, parece que, hasta el momento, las obras de Miyabe no están teniendo una gran aceptación en nuestro país y pasan algo desapercibidas entre tantas novedades, lo que es una auténtica lástima. Una lástima porque al menos en este caso, se trata de un trepidante thriller con tintes paranormales que, con sus defectos, atrapa y engancha al lector merced a su ritmo, una historia bien desarrollada y unos personajes tratados con perspicacia y ambigüedad, que van enriqueciéndose conforme avanza la trama y distan de ser las marionetas maniqueas que, sólo aparentemente, parecen ser en las primeras páginas.

Aqui la telequinesis juega un papel clave como en aquella novela lejana de Stephen King,Ojos de fuego” llevada al cine por Mark Lester y a la que hace referencia en un momento dado, con la particularidad de que traslada este poder más propia de superhéroes – o de supervillanos – a una típica historia policíaca de venganza, con sociedades secretas defensoras del “ojo por ojo” haciendo de las suyas en un Tokio masificado y corrupto.

Lo que al principio puee parecer una simple apología de los justicieros urbanos, va tornándose progresivamente más profundo. Los personajes van desarrollándose y Miyabe acaba dejando clara su postura: por muchos defectos que tenga la sociedad, ese remedio es peor que la enfermedad que pretende erradicar, es una solución antidemocrática en la que el fín justifica los medios, que no tiene cabida en una sociedad moderna. El “mensaje” es exactamente el contrario que el de los films tipo  Charles Bronson.

Miyabe es lúcida y conforme se va desmenuznado la historia vemos los males que asolan al Japón de hoy en día y por extensión a buena parte del mundo: el nihilismo y la violencia sin sentido, el machismo tan arraigado en ese país, las burbujas inmobiliarias, la soledad, la incomunicación, los fallos de la ley que ponen a los asesinos en la calle, etc… Pero esto no ciega a la escritora nipona y sabe que ” ojo por ojo” es otro problema a añadir a esa larga lista. Una lección además que afectará inesperadamente a la conciencia de sus personajes que abusando de su poder económico o paranormal, han tomado partido por esa discutible postura, movidos por un dolor y una ira que Miyabe parece comprender muy bien, pero que sabe muy bien a lo que conduce.

Parece que la escritora ha tenido 15 adaptaciones de sus libros al cine ensu país natal. Se comprende porque “Fuego cruzado” se basa sobre todo en sus fantásticos diálogos. Va al grano y casi parece a ratos un elaborado guión cinematográfico que hacen que sus 458 páginas se lean con rápidez.

Si bien su historia no es del todo sólida, tiene altibajos, y tal vez, esto no sea, para los snobs, “alta literatura”, sí es un trabajo potente que, como bien indican algunos críticos, puede enganchar a los fans del mencionado Stephen King. Posee un singular talento para las situaciones macabras y fragmentos magistrales, como la conversación final entre la protagonista y el superior que la metió en el caso, dos maneras antitéticas de ver la vida, que Miyabe describe con gran precisión.

No es uno de los libros de mi vida, pero ha servido para descubrirme a su autora, de la que Quaterni va a publicar más trabajos. Igual leo algo más de Miyabe y me decepciona, pero el placer que me ha causado “Fuego cruzado” ya no me lo quita nadie: demuestra que un bestseller es una forma tan válida como cualquier otra de hacer buena literatura.

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“El caso moro” Leonardo Sciascia

El 16 de Marzo de 1978, Aldo Moro, presidente del consejo nacional de la democracia cristiana italiana, fue secuestrado por las brigadas rojas, justo el día en que el gobierno que presidía Andreotti, con presencia comunista, es aprobado en parlamento y senado. ¿ Hubiera parlamento y senado aprobado este gobierno de no ser Moro secuestrado ?. Dicha aprobación era decisiva para lograr cierta estabilidad democrática que hacía tiempo sin duda faltaba. Este comentario es simplemente para meternos en contexto sin que signifique nada más. Tras 55 días de cautiverio, el día 9 de Mayo el cadaver de Moro aparece en el maletero de un Renault 4.

Leonardo Sciascia, en esos momentos diputado del Partido Radical, fue uno de los encargados de realizar el informe de la comisión parlamentaria sobre estos hechos. Fiel a su estilo, Sciascia expone unos acontecimientos fascinantes, a caballo entre el más grande los intereses por que el asunto se esclarezca y el más absoluto convencimiento de que nada podrá ser minimamente resuelto. Ya sabemos que Sciascia no creía, y quién puede creer, que el lenguaje sirva para imponer la verdad.

El libro llevaba algún tiempo descatalogado. Recientemente ha sido reeditado por TUSQUETS.

La presente obra consta de tres partes. PRIMERO analiza todas las cartas que Aldo Moro escribió durante su cautiverio en manos de las Brigadas Rojas, y vemos “las respuestas de sus compañeros de partido y profesión, que se lavaron las manos de forma bochornosa”. ( Cita tomada del prólogo de Julio Reija del libro editado por GALLO NERO “Actas relativas a la muerte de Raymond Rousell”, del propio Sciascia ). Ciertamente Moro intentó ponerse en contacto con sus colegas de partido y con su familia – también le mandó una misiva al Papa Pablo VI -. De un lado Sciascia se pregunta por qué la policia no analizó dichas cartas en busca de pistas sobre su paradero. Habían pasajes definitivamente extraños, raros, aparentemente incongruentes, que tal vez fueran intentos de indicar donde se encontraban burlando a los terroristas, que leían todas y cada una de las cartas. De otro, cuando Moro intenta que el Estado negocie, y que sea intercambiando por miembros de las Brigadas  Rojas en prisión, sus compañeros de partido se lavan las manos. Su modus operandi en público, no sabemos cuál era en privado, era decir que el Moro que pedía negociar con Terroristas, simplemente no era el Moro que ellos habían conocido. Que o bien actuaba coaccionado por sus captores o bien había enloquecido. No habría negociación. Moro en sus cartas – pues él leía la prensa que le dejaban leer y sabía de la respuesta de sus correligionarios – intentó deseperadamente demostrar que esa fue siempre su postura en otros casos de similar naturaleza.  Se puede ver el empeño que pone Sciascia en mostrar lo cuerdo que estaba, lo lúcido que estaba pese a todo, en mostrar que era el de siempre, ni mejor, ni peor. Leer esta primera parte es muy interesante. Las conclusiones de Sciascia no podrían ser más deprimentes, tanto en la ayuda de quienes hasta el día de antes consideraban a Moro como su líder, tanto en el devenir de los acontecimientos y  las reflexiones que éstas van generando.

La SEGUNDA parte es una cronología del caso: los 55 días.

La TERCERA parte es el informe que Sciascia elabora para la comisión parlamentaria encargada del caso. Sciascia considera que, primero, se perdió mucho tiempo investigando si había más información sobre los terroristas en los días previos y sobre si Moro recibió amenazas los meses previos al secuestro. De otro lado, al parecer su protección no era todo lo que hubiera sido de desear, con falta evidente de efectivos, afirmación del jefe de su escolta. Ahora llegamos a las irregularidades o incumplimientos en la investigación. Estas palabras son más un eufemismo. Por no decir chapuza. ¿Seguro que no fue simplemente una chapuza? Es sólo una pregunta que se hace Sciascia. De un lado en que  fueron registradas una gran cantidad de casas, sin que el ciudadano pudiera siquiera ni rechistar. La policia entraba y punto. Sin embargo el piso franco de las brigadas rojas, no es registrado ni irrumpen el él. Llamaron a la puerta, y como nadie contestó…

Por el camino, en la Vía Fani, donde Moro fue secuestrado y su escolta asesinada, pese a la gran vigilancia que existe, los terroristas dejan el coche que la policía debia estar buscando a la desesperada. Eso quiere decir que los terroristas volvieron tranquilamente al lugar de los hechos a dejar el coche pese a que los estaban buscando. ¿Sabían que no corrían peligro o eran tan inconscientes ? Lo segundo no puede ser. La policía pone a trabajar en el caso a todos sus hombres en más una operación de cara a la galería que otra cosa, puramente efectista, en vez de otras medidas más efectivas. Y para un sospechoso que cogen en vez de seguirlo y que les conduzca al resto de terroristas y al propio Moro, la policía va y lo detiene. Para colmo sale en libertad en breve.

El despropósito sigue. Gracias a una güija, han leído bien, saben que las brigadas rojas se ocultan en Gradoli. Toda la policia se dirige hacia el pueblo de Gradoli. Sin hallar nada. Era la calle Gradoli, en Roma, no muy lejos de Vía Fani. El piso franco es finalmente descubierto, pero no gracias a la policía sino gracias al enemigo número uno de las brigadas rojas: los escapes de agua. Más de un piso franco fue así descubierto.

Otro despropósito. Encuentran impresoras de la policía en el piso franco de las brigadas rojas. ¿Cómo pudieron llegar hasta ahí? Demasiados misterios.

Hay “rumores ” que los brigadistas se entrenaban en Checoslovaquia y que terroristas checos cruzaban a Italia para entrenar brigadistas. Al partido comunista italiano le tranquilizó saber que no venían de Rusia. O ¿Tal vez los americanos y sus servicios secretos estaban detrás de todo?. Esto sería mucho más inquietante…

Se pregunta Sciascia por qué al pasar el tiempo, no apareció ni una sola pista, ni un terrorista arrepentido o algún disidente que arrojara algo de luz a tanta oscuridad. Todo acabó con el trágico asesinato de Aldo Moro – el menos implicado de todos – sin que nada fuera hecho, o es que realmente nada podía hacerse – no olvidemos que no lo mataron sus compañeros de partido ni el Estado Italiano, sino las Brigadas Rojas – y su destino estaba fatalmente marcado.

Esto es una sintetización de lo expuesto por Sciascia, de cómo pudieron haber tantas anomalías y extrañezas en un caso tan importante. Esto no significa que el autor siquiera flirtee con teorías conspiranoicas, no era su estilo – eso no significa que no la hubiera, ni que no la hubiera, simplemente no es un hecho palpable que ayude a conducir a la verdad -. Su intención, decidida y firme, es mostrar la verdad, los hechos, mientras no tiene más remedio que desconfiar de los discursos oficiales para conseguir ese fin. Poner los hechos encima de la mesa, a sabiendas de su irresolublidad.

Libro fascinante, que lanza mil preguntas al aire, que no tienen respuestas sencillas, o directamente no tienen respuesta, y que ha sido una buena ocasión para volver a leer a Leonardo Sciascia, un grandísimo escritor.

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“Los Radley” de Matt Haig

Cuando vi la portada y la contraportada que Mondadori ha preparado para este libro (especialmente las notas de la cubierta posterior), toda la apariencia fue de tener entre las manos una parodia del género vampírico.
Nada más lejos de la realidad.
En mi caso, la confusión de esa apariencia externa se sumó a la experiencia de haber leído el “Carpe Jugulum” de Terry Pratchett. Así que me dispuse para una buena ración de humor negro inglés sobre los famosos chupasangre. Al llegar a la página 30, ya tenía claro que me había equivocado por completo el género de la obra. Pero una vez comenzado, quería conocer el desenlace de su trama.
¿Cuál es, entonces, la naturaleza de “Los Radley”? Pues se trata más bien de una novela negra en la que los protagonistas son los mismos asesinos. Un trasunto (lejano) de una familia de mafiosos en medio de la campiña inglesa que deben enfrentar las consecuencias de sus pecados pasados.
La trama comienza por la presentación de los cuatro miembros que conforman la familia Radley: Peter, el padre; Helen, la madre; Rowan, el hijo mayor y Clara, la hija. Cada personaje monopoliza capítulos de no más de seis páginas, mediante los cuales se muestra la red de relaciones amor-odio que rodean a cada uno de ellos. Así descubrimos la profunda crisis matrimonial de los padres, el sufrimiento del hijo maltratado por otros alumnos y el extraño malestar que acosa a Clara, vegetariana defensora de los animales. Hasta llegar al punto en que uno de los retoños Radley descubre de un modo sangriento cuál es el secreto que se les ha estado ocultando desde la infancia.
Las 300 páginas posteriores se leen velozmente gracias a la prosa de Haig, sustentado en la tensión del despertar de la sed de sangre (contra la que los padres han luchado durante años, ya que Matt Haig imagina a vampiros capaces de sobrevivir como abstemios), y por el temor a que se descubra el crimen cometido.
Tensión que se centra en Will Radley, hermano del padre y un vampiro que actúa con la instintiva simpleza de un gran depredador. Sólo que sus correrías no son tan fáciles de ocultar en este siglo XXI, y la policía además de tener pruebas contra él querría eliminarlo. Su llegada a la casa de los Radley no sólo exacerbará la tensión en el matrimonio (descubriendo el secreto que Helen le ha estado ocultando a Peter) si no que se convertirá en el espejo en que los padres no desean que se miren sus hijos. Porque Clara y Rowan ocultan un bagaje de odio y represión al que su identidad vampírica parece capaz de darles todas las soluciones. Aunque, eso sí, los conflictos planteados bien podrían sustentar soluciones con mayor intensidad emocional. La crisis matrimonial bien podría estar copiada de cualquier teleserie americana, incluidos algunos de los gags de la vecina que intenta seducir al padre de familia. Will Radley es un depredador que rompe las reglas del anonimato sólo por recuperar el disfrute de la caza (y ese hastío permite al autor justificar, en parte, el comportamiento final del personaje). Clara tiene un primer momento de brillantez que augura su probable seducción por el apetito de la sangre, el cual se diluye sin más (en aras del Happy End, me temo). Rowan obtiene mayor protagonismo al entrelazar los abusos que sufre en el colegio con la trama paterna, pero acaba controlando su instinto (esquivando el conflicto) con la misma facilidad que su hermana. E incluso la presencia de una sombra vengadora, proveniente del pasado de Will, se resuelve de forma bastante neutral.
En resumen el libro se concentra en el dilema de enfrentarse a la naturaleza de cada uno, aprendiendo a controlar sus monstruos internos, a conocerse y aceptarse. Pero no será raro si los paladares literarios más exquisitos quedan insatisfechos por un desenlace que no aprovecha las oportunidades existentes para explorar salidas menos apacibles.

http://parrafosperturbados.blogspot.com/

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“Ola de crímenes” James Ellroy

Esta es una recopilación compuesta por 11 artículos y relatos que el gran Ellroy  - que ahora justo ha llegado a las librerías su última obra, “A la caza de la mujer” -escribió originalmente para la revista GQ. De hecho la introducción corre a cargo del editor jefe de esta publicación, Art Cooper, que cuenta varias anécdotas jugosas sobre el obsesivo escritor. Puede que este libro no pueda compararse con sus grandes novelas, que sea una engañosa obra “menor” en una carrera fulgurante, devastadora. Que alguno de los relatos, al contrario de lo habitual, no deje una fuerte impresión y que cualquier lector que conozca su obra tenga una sensación de “deja vu” en algunos cuentos. No en vano, vuelven a aparecer algunos de sus personajes habituales, mezcla de realidad y ficción ( Danny, Getchell, Johnny Stompanato, Ida Lupino, Harvey Glathan,etc..). Pero aún así no deja de ser un trabajo por el que muchos escritores, demasiados, pagarían. Esto es puro Ellroy, al 100%: el lenguaje lapidario, el estilo apasionado, vehemente, implacable, la chocante brutalidad de la que hacen gala todos sus matones y psicópatas, los detalles inusuales ( las máscaras del atraco ), la ternura y el amor soterrados, que brillan en medio de tanta barbarie, las tramas llenas de conexiones y conspiraciones, la falta de piedadf, el intento de redención personal….Aqui la auténtica protagonista es la ciudad de Los Angeles, hilo conductor de todas las narraciones, tan brillante y cubierta de fango a la vez, la enferma incurable y seductora de siempre, de la que Ellroy se ha convertido en su gran cronista criminal y policial.

Dedicado a Curtis Hanson, director de L.A Confidential, la mejor adaptación al cine de Ellroy hasta la fecha, y a la vez la mejor película del cineasta ( malas influencias, también es muy recomendable, y es puro Los Angeles ),  precisamente la novela que fue protagonizada en la gran pantalla por Guy Pierce, Kevin Spacey y Russell Crowe, es la que tiene una mayor huella en “Ola de crímenes”, con varias piezas de parecen extractos/continuaciones de la tercera obra del grandioso cuarteto angelino.

Se incluye un artículo sobre el rodaje de dicho film que, como no podía ser de otro modo, escapa de los tópicos, pero quizás los relatos que más destacan sean “El asesino de mi madre”, embrión de “Mis rinconces oscuros” y “Sexo, oropeles y codicia. La seducción de O. J. Simpson“. Una de las piezas más demoledoras, inteligentes y radicales realizadas sobre el triste caso del infame O. J. y de todo el repugnante y vergonzoso circo que se montó a su alrededor. El creador de “La colina de los suicidios” deja al presunto inocente por los suelos, con gran perspicacia y agudeza. No me gustaría tener a alguien como Mr. Ellroy de enemigo.

El gran escritor vuelve a trazar una panorámica del crimen machista de los años 50′ en su querida ciudad. Aqui se palpa la mayor ambición y diversidad de intereses que ya estaba desembocando en la trilogía “América”. La verdad es que resulta muy difícil no admirarlo.

Un libro muy notable que no se cuenta entre lo imprescindible de su creador, pero que vale la pena leer, y que puede ser ideal para el que quiera empezar, poco a poco, con este gigante zumbado y genial.

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“En los aledaños del infierno” Abelardo Martínez ( Editorial CULTIVALIBROS )

Abelardo Martínez es bien conocido como poeta. Destacan sus dos libros de poesía publicados, “En la cumbre del viento” y el más reciente, dentro de un precioso proyecto con los presos de la cárcel de Picassent , en Valencia, “Poemas desde la prisión”. Sin embargo, Abelardo nos sorprende aquí con una obra en prosa, con una novela de tintes policíacos ambientada en la ciudad de Badalona.

Toda narración tiene un protagonista. Aquí el autor cuenta una historia de tristes pasiones humanas, de la mano de, de un lado individuos comunes que no mediocres – un librero, un carnicero, un voluntario en un centro de enfermos de SIDA…- y de otro  – un sacerdote ávido de acumular riquezas y provocar miedo, un detective privado sin escrúpulos ni vergüenza, un cazador aficionado a los lupanares…- seres menos comunes, eso creen ellos,  totalmente desbocados en la búsqueda del verdadero protagonista de esta historia no tan alejada realmente de la ficción: el poder, con  sus  inseparables compañeros: traición, miedo, extorsión…, y su inevitable obsesión: el dinero.

“Los aledaños del infierno” gira alrededor del caso del  hermano del sacerdote de Badalona, que desaparece sin dejar rastro. El susodicho sacerdote, influyente, acaparador, mafioso…, contacta con la policía para que resuelvan el enigma. El desaparecido, personaje igualmente turbio, regentaba una inmobiliaria, debía dinero a bastante gente a lo que se suma sus desvaríos producto de su relación con una rubia ucraniana ex prostituta, mujer que le sacó lo que quiso hasta que se hartó de él,  dejándolo, según era bien sabido por todos, compuesto y sin dinero.

La investigación nos permite conocer el barrio, a sus gentes, con sus deseos mundanos, sus anhelos, sus miedos. Uno de ellos trabaja en la librería del colegio que depende del patronato de la  iglesia. Ahí  que vemos hasta qué punto está a merced del cura, del que depende su sustento. A partir de lo que éste sabe – la última vez que se vio al desaparecido iba con él-  se inicia la investigación que lleva a la policía hasta un taxidermista que algo parece ocultar.

De un lado, mientras la investigación avanza, es relatado paralelamente, la vivencia de uno de los personajes, voluntario en un hospital para enfermos de SIDA. Asistimos a unos dramas personales sin igual. Historias que seguro Abelardo habrá tomado de sus experiencias en la prisión de Picassent con los presos con los que colaboró para la confección de “Poemas desde la prisión”. Relatos muy duros sin duda, pero que no por no mirarlos van a dejar de estar ahí.

La trama trae nuevas sorpresas, giros que sin duda harán las delicias del aficionado a las novelas policíacas, que nos llevarán desde al drama de vivir en prisión, a los fríos parajes de Kiev, Ucrania, donde el relato toma cuerpo y es, sobriamente, resuelto.

Lógicamente no adelantaré nada a ese respecto. Faltaría más. Sí diré que tiene el acierto  de presentar la historia, sus personajes, y cuando crees que como en cualquier novela al uso, ésta va a recrearse en alargar la trama y darte pistas falsas para supuestamente sorprenderte, ¡Zas!, te da con la verdad, con toda su sordidez, en toda la cara. La novela de Abelardo tiene la primera virtud de retratarnos los mecanismos de poder de cualquier sociedad humana. Mostrar como unos individuos se alzan sobre otros sin misericordia ni escrúpulos, donde la violencia física no es siquiera necesaria, dando por sentado unos que deben dominar para no ser dominados, y otros que deben ser dominados. Una segunda virtud es contarnos como en segundo plano,  existe un mundo poblado por seres malogrados por el infortunio, por haber jugado mal sus cartas o simplemente arrollados por las adversas circunstancias que les ha tocado vivir. Un mundo que ocultamos desesperadamente, fingiendo que ni existe ni se ve, cosa que hace tan difícil salir al que cae en él. Sólo por esto el presente libro valdría la pena, pero es mucho más. Su tercera virtud es, ya en el plano novelesco, una vez mostrado el plano de no ficción, es como digo, ser ameno, directo, ágil, no “marear la perdiz” como se suele decir. Me ha gustado justamente porque la novelización parece más realidad que ficción. Las cosas por desgracia no son tan retorcidas como en las películas o novelas, ojalá. Y aquí eso es perfectamente descrito. Cuando el caso es resuelto, con una línea de investigación lineal aunque de avance arduo, debido a las trabas que los que juegan con cartas marcadas ponen a cada paso, todo es presentado tan claro, cristalino, tan…..¡tan real!. Debe de ser que para escribir una obra de ficción lo menos contaminada posible por ese mundo alejado de lo real, hay que tener justamente poco contacto con el mundo de ficción que nos ofrece el arte, y mucho con la cruda realidad. Haberla visto de frente.  Creo sinceramente que Abelardo en esta obra de ficción, nos regala unos jugosos bocados de realidad.

Pasen y lean

Félix Villanueva Barrero

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