Archivo de la categoría ‘Literatura policiaca’
“La citación” John Grisham
Sed de codicia en un thriller con tintes clásicos
¿Qué hacer con 3 millones de dólares? Esa misma pregunta se la hace Ray Atlee, profesor de Derecho en la Universidad de Virginia, cuando acude a casa de su padre para cumplir la última voluntad de éste. Al llegar a Clanton (Mississipi) se encuentra con que su progenitor ha muerto dejando un conciso testamento y tres millones de dólares escondidos en un armario. ¿De dónde procede ese dinero? ¿Estaba el juez metido en alguna actividad ilegal? ¿Debe el profesor de Derecho informar del hallazgo a su hermano y a las autoridades?
Con este argumento John Grisham confecciona un thriller clásico con elevadas dosis de suspense e intriga. La parábola del libro podría venir a decir que el dinero cambia a las personas y no precisamente para bien. O al menos, eso es lo que le ocurre a Ray, quién después de una intachable trayectoria profesional comienza a tener sus propias dudas: ¿Y si se queda con el dinero? ¿Y si con semejante cantidad emprende una nueva vida? Cuando empieza a cuestionarse estos interrogantes se entera de que alguien más conoce la existencia de los tres millones de dólares. A partir de ese instante su vida se convierte en un verdadero infierno a causa de la pesada carga del dinero.
John Grisham elige como escenario de su novela el cerrado ambiente sureño de Clanton para ofrecer un thriller, que bien se podría convertir en un buen guión cinematográfico. En este sentido, muchas de sus novelas se han llevado con éxito al cine, como por ejemplo La tapadera (con Tom Cruise en el papel estelar y que finalmente se ha convertido en una serie) El informe pelícano, Cámara de gas, El cliente o más recientemente El Jurado. Bien es cierto, que el tema utilizado siempre es el mismo: historias de abogados y jurados. Sin embargo, con La citación Grisham consigue retener la atención del lector desde el primer instante. Así, la estructura recuerda a las novelas por entregas, donde se pretendía sorprender capítulo a capítulo al lector. Y esta idea la explota Grisham de forma magistral, debido a que un hecho fortuito desencadena una serie de acontecimientos inesperados. La historia es un buen ejemplo de cómo una vida, aparentemente monótona e intrascendente, se puede ir al traste en un instante a causa de la avaricia.
Otro de los aciertos de La citación se halla en la sólida construcción de los personajes: Ray Atlee es un reputado profesor, divorciado, que posee una afición muy cara por los aviones. Su hermano, en cambio, padece problemas con el alcohol y las drogas, lo que dificultará más si cabe la relación con Ray. A esto hay que sumar el listado de personajes propios del ambiente sureño de Clanton, como la amante del juez Atlee o un íntimo amigo de éste. Todos estos personajes vienen a dar un mayor atractivo a una trama, donde no faltan disparos, persecuciones, abogados millonarios sin escrúpulos, casas que se queman, etc. En definitiva, si desean evadirse por unas horas de la monotonía y vivir otras vidas, La citación es una buena elección para pasar un rato agradable. Elevadas dosis de suspense y oscuros secretos familiares se suceden por las páginas.

“PUENTES Y SOMBRAS” FERNANDO DE CEA
FERNANDO DE CEA
Ed. Abec, 2012
Estamos ante una opera prima de un autor que, a pesar de haber escrito mucho, no lo ha hecho en forma de libro ni de ficción. El autor, Fernando de Cea, capitán de fragata de la Armada, es además licenciado en Economía y ejerce la crítica de cine, habiendo publicado abundantes artículos en revistas especializadas y en su blog cinematográfico. Como puede observarse, son campos muy diversos en los que se mueve. Y ahora añade el literario, en el que entra pisando fuerte.
Novela de intriga, policíaca, con salpicaduras de novela negra, este thriller tiene visos de guión cinematográfico, y arrastra importantes influencias de los clásicos del género, así como de sus versiones cinematográficas. No en balde el autor es un cinéfilo empedernido.
Ambientada en Sevilla, ciudad que conoce bien, entre escenarios reales e imaginarios, y en la más absoluta contemporaneidad ―a juzgar por las conversaciones, los usos y las referencias a la actual crisis― el autor desarrolla una enrevesada trama que une varios submundos: el de la prensa, concretamente un imaginario periódico local, La voz de Hispalis, donde varios son los personajes que destacan: Merche, Cecilia, Enrique, Roberto, Jaime…; el policial, donde un par de personajes, el inspector Hidalgo, y sobre todo, la subinspectora Sam Torres (femenino ―Casandra― a pesar del nombre), llevan voz cantante en todo el embrollo; el mundo marginal de la droga, con otro protagonista, el Gabacho, que cruza tangencialmente toda la novela, haciendo de hilo de Ariadna; varios asesinatos, conflictos sociales con gitanos, drogotas, corrupción encubierta, en fin, todo lo que puebla los telediarios y la prensa diariamente. Nada lejano ni, desgraciadamente, demasiado fuera de lo habitual en una gran ciudad.
Los dos personajes que tienen papel protagonista, Merche y Sam, son jóvenes y femeninos, como parece ser lo que toca, actualmente. En realidad, diría que todos los personajes que destacan ―para bien o para mal, puesto que varios son asesinados― son femeninos. Los demás giran alrededor de ellas. Quizás el personaje de Cecilia resulte un poco estereotipado, pero ciertamente es real. También el personaje de El Gabacho atrae la atención, mostrándonos el sórdido submundo de la droga, la delincuencia y los bajos fondos.
La trama y la acción, sin duda, atrapan.
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Share“El cliente” John Grisham
El cliente (1993) – John Grisham (1955)
Seguramente que si alguna vez leímos a J. Grisham, no nos habremos quedado sin leer alguna de sus otras novelas. Todas ellas con temas que abarcan lo judicial. El cliente es uno de estos relatos, que además como otros de sus escritos paso por el cine. Para aquellos que nos gustan los juicios y como se desarrollan, esta novela le dará todo eso y más.
“La historia comienza con un niño de once años (Mark) y su pequeño hermano, los padres de los niños están separados, ellos viven con su madre. La mujer trabaja para mantener a sus hijos y la mayor parte del tiempo no está con ellos. Una tarde ambos jóvenes salen de correrías y sin quererlo son testigos de un crimen. El hombre antes de morir le revela un secreto a Mark. El pequeño es amenazado de muerte por el asesino para que no revele a nadie lo que vio y que calle lo que le dijo el muerto. Su hermano más pequeño se queda sin habla y en estado de shock por lo que es internado.
Mark decide buscar ayuda para salir del peligro en el que esta. Llega hasta una mujer abogada y le cuenta lo sucedido. Por otra parte los que investigan el crimen del que el chico fue testigo, van atando cabos y de una manera u otra llegan hasta él. Asustado decide callar y hacer todo lo que la abogada le dice. Entre ellos nace una complicada amistad, la mujer arriesga su carrera y su vida por tratar de ayudarlo.
La madre preocupada por sus hijos pide ayuda a la justicia y esto hace que Mark sea perseguido; los mafiosos para demostrar su poder destruyen la casa de la familia, el joven acepta vivir, mientras todo termine, con la abogada.
La trama se vuelve densa por la puja de poder en la que entran el fiscal, la abogada y los criminales, todos quieren a Mark, el niño queda en medio de una situación altamente peligrosa sin haberlo deseado…”
La novela tiene todos los ingredientes de un thriller, en algún lado el relato se torna sofocante. La pobreza y la falta de una familia atenta y vigilante, nos hace replantearnos cuales son la prioridades cuando se tiene hijos. No dudo que si deciden leer este libro no se sentirán defraudados, es más después pueden reforzarlo con la película, muy bien lograda por cierto.
Share“A quemarropa” Richard Stark
Parker es un atracador de bancos, un ladrón, un asesino frío y calculador, un delincuente. Un profesional que se gana la vida con el crimen. Planifica al detalle cada atraco y cuando lo lleva a cabo, el dinero vuela de sus manos muy deprisa. Le gustan los hoteles de lujo, las chicas guapas y disfrutar del sol. Sin embargo, su último trabajo no sale como él espera. Su mujer le traiciona y le dispara a bocajarro, fugándose con uno de sus socios con un botín de casi noventa mil dólares.
Afortunadamente, la bala le rebota en el cinturón y sobrevive. Desde ese instante solo hay un pensamiento en su cabeza: venganza. Parker recorrerá el país, será detenido por vagancia y logrará huir para llevar a cabo su misión. Su socio al igual que su esposa lamentarán haberle traicionado. Con estos mimbres Richard Stark (seudónimo de Donald E. Westlake, uno de los mejores novelistas del género negro) teje la trama de A quemarropa.
A lo largo de las páginas están presentes mujeres fatales, capos de organizaciones criminales, delincuentes, prostitutas y un submundo al margen de la ley. La novela trata a la mafia como una organización perfectamente estructurada, una empresa que rentabiliza sus inversiones y vela por sus negocios. En este contexto Parker intentará recuperar su dinero y no dudará en apretar el gatillo.
A quemarropa es un clásico del género. Estructurada en cuatro partes, cuenta con diferentes puntos de vista a través de varios flashback con los que Richard Stark ira componiendo las piezas del puzzle hasta hacerlas encajar. Ambientes y personajes bien perfilados, acción trepidante, diálogos secos, altas dosis de violencia y giros inesperados. A Parker lo han caracterizado en el cine Lee Marvin (A quemarropa) y en una versión más reciente Mel Gibson en el film Payback. La novela merece la pena.

“Todo lo que muere” John Connolly
A Charlie Parker no le gusta el jazz y tampoco aquellas personas que hacen un uso irracional de la violencia y abusan de los débiles. A Charlie Parker su trabajo de policía en New York le está consumiendo. Su frustración le hace sentir infeliz. Tal ver por eso discute con frecuencia con su mujer. Un día, después de estar bebiendo en un bar, regresa a casa y se encuentra a su mujer e hija asesinadas. La escena es dantesca. Sangre por todas partes y sus cuerpos desollados como animales. Desde ese momento, la culpa se instalará en la vida de Charlie, quien piensa que ha fallado a su familia.
La muerte de ambas será una losa con la que tendrá que cargar hasta el día del juicio final. Parker será considerado sospechoso, pero el caso permanecerá durante meses archivado en un cajón por falta de pistas. Parker dejará la policía, pero la rabia y el dolor seguirían ahí latentes hasta impulsarse hacia la superficie.
Un día su antiguo jefe en el departamento recurre a él para que investigue la desaparición de una joven. Sin saberlo, la investigación le llevará al sur de los Estados Unidos hasta una mujer con poderes paranormales que afirma oír voces.
A partir de ahí Parker (Bird) retomará la investigación para intentar dar con El viajante, un asesino frío y calculador cuyo único objetivo es la búsqueda del mal en sí mismo. Una persona que disfruta con el sufrimiento y el dolor ajeno. Por eso hace daño a sus semejantes. Bird a lo largo de las páginas se convierte en un ángel justiciero; en una persona fría y calculadora que se puede llegar a convertir en aquello a lo que está persiguiendo y pretende destruir. Contará con la inestimable colaboración de Louis, un asesino a sueldo, y Ángel, un antiguo ladrón, con los que entablará una gran amistad que se pondrá de manifiesto en posteriores entregas de la serie.
Es muy interesante la introducción de elementos sobrenaturales en el argumento y también la evolución del protagonista. Todo lo que muere es una magnífica novela con todos los requisitos del género: personajes bien dibujados, creíbles atmósferas, acción trepidante, una trama inteligente, perfectamente hilvanada y cómo no, una dosificación perfecta de la intriga para mantener en vilo al lector a lo largo de la historia. Siempre me he preguntado por qué una novela tan intensa e inquietante aún no se ha llevado al cine.

“No se lo digas a nadie” Harlan Coben
Si uno pretende pasar un rato entretenido, quizá este libro le pueda ayudar: No se lo digas a nadie de Harlan Coben. Se trata de una de esas novelas que no dan ningún respiro al lector, pues enganchan desde la primera página. Elizabeth y David Beck siempre habían ido al lago Charmaine para enmarcar su amor en la corteza de un árbol. La última vez que acudieron ocurrió algo. Elizabeth fue asesinada y su autor está encerrado en el corredor de la muerte.
Han transcurrido ocho años y muchas cosas han cambiado. David es un hombre solitario dedicado en exclusiva a su trabajo de médico. En su memoria está presente su esposa. Cierto día, al abrir un correo electrónico descubre unos extraños mensajes junto con el rostro de Elizabeth. ¿Es una broma? ¿Están jugando con él? ¿Quién y por qué? ¿Elizabeth está muerta? ¿O no? Él tiene recuerdos difusos de aquel día. A partir de ese instante comienza una sucesión de acontecimientos que pondrán a prueba su vida y el amor que profesa por Elizabeth.
La novela conjuga de manera acertada dos temas capitales: la muerte y el amor se entremezclan en una telaraña tejida con pericia. Los protagonistas son una pareja joven que ha vivido una intensa historia de pasión, pero la muerte, de forma cruel, se cruza en sus vidas. El escritor Harlan Coben demuestra un gran dominio para manipular y mostrar aquellos puntos de vista que le interesan, utilizando para ello giros inesperados, golpes de efecto y un sinfín de sorpresas casi hasta el último párrafo de la novela.
El autor sabe muy bien cómo, cuándo y dónde emplear estos recursos para hacer creíble y entretenido el relato. Existen pocos momentos de respiro en la novela, pues revelaciones inesperadas, intrigas y secuencias de acción harán las delicias del lector. No se lo digas a nadie evoca a una de esas películas en las que el espectador está sentado delante de la pantalla, apretando fuerte con las manos el reposabrazos y deseando que todo acabe cuanto antes.
A través de un lenguaje sencillo y sin florituras hace honor al dicho de que lo importante es la historia no quién la cuenta. Así el auténtico beneficiado es el lector. Aunque haya quienes le puedan criticar por una deficiencia en el estilo y la cohesión entre los capítulos, la trama lo compensa. El lector en absoluto quedará defraudado. En definitiva, una buena novela policíaca que cumple las expectativas de los amantes del género.

“El psicoanalista” John Katzenbach
El psicoanalista (2002/2003) – John Katzenbach (1950)
El psicoanalista es una novela psicológica. John Katzenbach que nos ha deslumbrado con otras historias, ha hecho que este relato sea uno de los mejores de su gran lista de éxitos. Muchos de sus libros han sido llevados al cine para nuestro disfrute.
La narración comienza cuando el protagonista Frederick Starks recibe en su consultorio donde ejerce como sicólogo, una nota anónima dándole directivas para que en menos de quince días descubra al autor de la misma. De no hacerlo deberá suicidarse o de lo contrario matara algún familiar del médico. El doctor quien al principio no da veracidad al anónimo, descubre que quien le envió la carta es alguien que quiere vengarse por un problema del pasado. Más adelante Frederick da con la historia de una paciente que atendió veinte años atrás, cuando aún no tenía consultorio. La mujer al parecer se habría suicidado y uno de sus hijos es quien le envió el anónimo.
Los días van pasando y su vida se convierte en una tortura. Sus cuentas de banco le son robadas, luego es difamado por abuso sexual por otra paciente y pierde su licencia para ejercer y por último su casa es destruida totalmente.
Antes de que el plazo se cumpla el médico descubre que hay otros jugadores en el macabro juego en el que fue iniciado. No obstante decide desaparecer teatralizando su propia muerte cometiendo suicidio. Se muda de ciudad y roba la identidad de un vagabundo que se cruza en su camino. Su intención ahora es cobrar venganza sobre aquel que devasto su vida en tan corto tiempo.
Ciertamente el autor ha logrado con esta narración presentarnos una realidad que llena de pánico. Cada línea está llena de suspenso y desesperación. Y en mi caso (hace un tiempo que lo leí) quería llegar pronto al final. Este libro es altamente recomendable así como los otros títulos del mismo autor. Hacerse tiempo para leerlo es un premio a nuestro gusto por la lectura.
Share“Blue Belle” Andrew Vachss
Andrew Vachss, abogado especializado en casos de abusos a menores, es, además, un escritor de serie negra que adquirió cierta relevancia a partir de los años 80′ gracias, sobre todo, a la larga serie protagonizada por un peculiar personaje, el investigador al margen de la ley Burke, de la que gran parte de sus entregas permanecen inéditas por estas tierras, así como otras novelas de Vachss.
A este escritor, algunos lo conocemos curiosamente por su bizarra y brillante aportación argumental al cómic “Predator: racewars”, donde el universo del famoso monstruo cinematográfico es trasladado a una cárcel ultraviolenta, y parece ser que el noveno arte es un medio que Vachss suele utilizar.
Novelista tildado continuamente de reaccionario, lo cierto es que ese apelativo no es el correcto para enjuiciar en términos generales a esta “Blue belle”, si no me equivoco tercera entrega de una saga iniciada con “Bajos fondos”, y digo si no me equivoco porque no hay demasiada información en castellano sobre este autor en Internet, y de lo que se editó en España de su obra, parece que, al menos buena parte, está descatalogada.
De un novelista reaccionario no se espera un personaje como Burke, un tipo duro que muestra sus miedos y debilidades, con antecedentes, generalmente enfrentado a la policía, fumador empedernido que lleva tres paquetes encima y que vive en los bajos fondos de ese Nueva York de los 80′ tan podrida y corrupta, que tan bien describe Vachss. Y, desde luego, de un reaccionario no se espera la fauna aliada de Burke que incluye una mujer china, un judío, un transexual, un negro mutilado y unos puertorriqueños que ansían independizarse del imperio Estadounidense, por no hablar del personaje que da título a la novela, una stripper cómplice de atracadores y proxenetas.
Es en su concepción del “ojo por ojo” aplicado a los pederastas donde el discurso de Vachss puede volverse más discutible y chirriante, aunque si se recuerda a los sacerdotes que han cometido estos abusos o a los occidentales que van al tercer mundo para realizar tan degenerado acto, es cuando a Vachss se le puede mirar con más comprensión.
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Share“La última causa perdida” Dennis Lehane
por Rubén Gozalo
Con La última causa perdida se cierra el círculo que Dennis Lehane trazó cuando escribió Desapareció una noche. Desde esa novela muchas cosas han ocurrido en la vida de los detectives Patrick Kenzie y Angela Gennaro. Los años les han dejado cicatrices imborrables en la piel y el corazón. Desde peligrosos asesinos en serie hasta millonarios sin escrúpulos que les han dado cientos de quebraderos de cabeza. El último libro del autor de Dorchester es una novela más madura, más tranquila. Quizá influenciada también por su reciente paternidad.
Los personajes protagonistas han evolucionado hasta convertirse en personas más previsibles. Tienen miedo a cuanto les rodea, circunstancia que antes no ocurría. Y eso se explica porque ahora son padres de una niña de cuatro años. Así que el peso de la responsabilidad cae sobre sus espaldas. Angela está cursando los estudios de derecho para convertirse en una flamante abogada de Boston. Patrick, en cambio, está hastiado de todo, cansado de perseguir delincuentes y de encargarse de “casos basura”. Trabaja de vez en cuando para una agencia de detectives. Pero no es un empleo estable. Lleva tiempo esperando que la empresa le ofrezca un contrato indefinido, pero sus superiores no están por la labor.
En La última causa perdida Patrick ya ha dejado de ser aquel chico rebelde para convertirse en una persona más conformista. Como padre sabe que hay que asumir y hacer frente a los problemas. Es una lucha diaria que implica pagar la hipoteca, el seguro médico, el colegio, los gastos de la niña o los estudios universitarios de Angela. De este modo comprende que ya no está solo y que existen otras personas a su alrededor que dependen de él más que nunca. Por eso, ahora siente mucho más el miedo y sabe que en su oficio la muerte puede llegar en cualquier instante.
Doce años después, la historia se vuelve a repetir. Beatrice McCready le pide que busque de nuevo a su sobrina desaparecida, quien al parecer tiene relación con peligrosas bandas de delincuentes. En el libro el lector podrá toparse con violencia, humor, mafias del este de Europa, asesinatos y una chica más inteligente de lo que en realidad aparenta. La última causa perdida quizá no llegue al nivel de anteriores obras de Lehane como Lo que es sagrado, Plegarias en la noche o Abrázame oscuridad. Se atisba que puede ser el fin de ambos personajes, establecidos ya en una vida rutinaria con las preocupaciones de una pareja normal. No sé si será su última aventura (sólo el tiempo lo dirá), pero después de tantos casos, tal vez tanto Patrick como Angela necesiten reinventarse. Aun así, a mi entender fue una de las mejores novelas negras que se publicaron el año pasado en nuestro país

“El lamento de las sirenas” Michael Koryta
Al rojo vivo
Por Rubén Gozalo
Supimos de la existencia de Lincoln Perry y Joe Pritchard en la primera novela de Michael Koryta publicada en la colección de Rodrigo Fresán Roja & Negra. Estos dos investigadores privados guardan muchas similitudes con la pareja de detectives Patrick Kenzie y Angelina Gennaro de Dennis Lehane. La principal: que ninguno de ellos desiste hasta dar con la verdad cuando afrontan la investigación de un caso. Otro nexo de unión entre ambos autores norteamericanos es el tema de la corrupción policial y los políticos sin escrúpulos. Lincoln y Joe han sido agentes de la ley que por unas u otras circunstancias han dejado de creer en el sistema.
Tal vez por eso y, a pesar de la diferencia de edad entre ambos (más de veinte años) se han establecido por su cuenta y realizan su peculiar cruzada contra el crimen en las calles de Cleveland. En esta ocasión Lincoln intentará ayudar a uno de sus mejores amigos de la infancia, Ed Gradduk, que está en busca y captura acusado de asesinato. A través de varios flashback conoceremos unos cuantos episodios de la vida del protagonista que nos llevarán a saber por qué Lincoln encarceló a su mejor amigo años atrás. Sin embargo, el caso se complicará cuando Ed es asesinado. En ese instante, Lincoln comenzará a remover cielo y tierra para limpiar el nombre de Gradduk.
Al igual que en su anterior novela Esta noche digo adiós Michael Koryta ha construido una sólida historia donde no falta el suspense, el drama y la acción. Los diálogos son eficientes y los personajes están bien trabajados. Una vez más, asistimos al abuso de poder y a los fallos en la cadena de mando (como solían citar en la exitosa serie policíaca The Wire, Bajo escucha). Lincoln Perry con poco más de treinta años recoge el testigo de otros grandes investigadores privados como Sam Spade, Philip Marlowe, Lew Archer o Charlie Parker. Es una historia actual que trata temas como el honor y la lealtad, la corrupción inmobiliaria y también la venganza.
En El lamento de las sirenas el lector se encontrará con asesinatos, incendios, trapicheos, organizaciones criminales y secretos ocultos. Los capítulos son muy cinematográficos. La novela destaca por su estilo sobrio, conciso en las descripciones y en la obsesión del protagonista por desenredar la madeja de corrupción y crímenes que vienen asolando la ciudad de Cleveland desde hace décadas. Muy recomendable.
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