Archivo de la categoría ‘Literatura histórica’

“LA FLOTANTE SAN CRISTÓBAL” LUIS DELGADO BAÑON Ed. Noray

POR ARIODANTE

LA FLOTANTE SAN CRISTÓBAL

LUIS DELGADO BAÑON

Ed. Noray

 

Tercera entrega de la serie Saga Marinera Española, en su reedición con nueva editorial, que poco a poco irá sacando a la luz cada tomo de la primera parte hasta unirse con los ya publicados, del 12 en adelante. Luis Delgado (Murcia, 1946), capitán de navío y escritor, continúa su encomiable tarea de relator de los hechos –muchas veces penosos y dramáticos- de nuestra historia naval desde el siglo XVIII, a la vez que avanza con la vida del joven marino Francisco Leñanza y su inseparable amigo Santiago Cisneros. La edición incluye varios mapas, extraídos del Archivo General de Simancas y del Museo Naval, en el que vemos las posiciones de la batalla  que se nos narra y la estructura de esos curiosos “artefactos flotantes”.

 

Tras La galera Santa Bárbara y La cañonera 23, esta nueva novela tiene una cierta peculiaridad: una gran parte de ella está narrada por Santiago, Pecas, el amigo y fiel compañero de andanzas y aventuras de nuestro héroe. La otra parte está, lógicamente, construida con la narración y el protagonismo de Francisco Leñanza, Gigante. Tras convertirse ambos en los llamados “muchachos de Barceló” por su comportamiento heroico con las cañoneras en la novela anterior, los dos amigos mantienen una fuerte ligazón con el jefe de escuadra Barceló, conocido por su franqueza y a veces demasiada familiaridad y lenguaje algo más agresivo de lo acostumbrado en los altos mandos de la Armada. Y al ser Francisco su asistente personal, asistimos con sus ojos y oídos a las batallas verbales de los consejos de guerra y nos enteramos de los problemas y conflictos que formaron el mar de fondo y  que llevaron a la tremenda derrota del verano de 1782 ante el Peñón.

 

Prácticamente la mitad de la novela se ocupa de pintarnos el desolador panorama de la conflictiva relación entre Ejército y Armada, e incluso dentro mismo de la Armada, las diversas opiniones y desacuerdos, que llevaron desgraciadamente a la España imperial a tan cuantiosas pérdidas. Pero no sólo se trata de las pérdidas de territorio, por mucho que pueda doler que una parte de la Península española, aunque sea mínima, esté ocupada -por la fuerza- por otra potencia. Se trata de la inmensa cantidad de vidas humanas que se sacrificaron para nada. Porque murieron muchos jóvenes en la flor de la vida en unas acciones desesperadas, mal planificadas y mal dirigidas.  Y de esto sabemos por boca del entonces  jefe de escuadra Barceló, que se desgañita tratando de que prevalezca la racionalidad en vez de los continuos intereses personales, los politiqueos y las luchas por el poder, a despecho del interés patriótico. Así nos fueron las cosas. De aquellos polvos, estos lodos.

 

La acción propiamente dicha no comienza hasta la mitad del libro, donde tiene lugar la batalla contra el Peñón, acción combinada de tierra y mar. En el mar, la acción corre principalmente a cargo de las diversas “flotantes”, suerte de embarcaciones sin apenas arboladura y convertidas en simples portadoras de cañones, todos localizados en la misma banda o barlofuego, con el consiguiente desequilibrio del barco, y la necesidad de ser ayudado en los desplazamientos y ser un peligroso polvorín si no se mantenía el riego de agua constante, con el agravante de que, al tener mayor peso, su línea de flotación subía y su casco podía embarrancar si se acercaba demasiado a tierra –y si no se acercaba, los proyectiles no cubrían la trayectoria esperada.

 

Esta batalla fue el tercer intento frustrado de apoderarse de Gibraltar por la fuerza, mientras duraba la guerra entre España (con Francia como aliada) e Inglaterra. Las explicaciones previas, necesarias pero algo largas, y en algunos momentos un poco tediosas, por la ausencia de la trama novelesca, hacen que la novela discurra un tanto lenta en su primera parte, aunque la información que nos brinda nos ayuda a comprender mejor las razones del desastre. La competencia y rivalidad entre el duque de Crillon, el teniente general Luis de Córdoba, y el jefe de escuadra Barceló y otros más, producen un guiso cuyo resultado sigue siendo que en el Peñón ondee la Union Jack y no la bandera española. Luis Delgado pone estas palabras en boca de un enfurecido Barceló: “Dos generales españoles en una reunión importante es lo mismo que decir dos opiniones diferentes y encontradas. Pero si la decisión ha de ser tomada entre seis u ocho pares de gloriosos entorchados, en ese momento se produce el gallinero del infierno, con el terrible inconveniente de que nadie es capaz de poner un solo huevo.” (pág. 107)

 

Ahora bien, a partir de esta catástrofe histórica, el autor retoma el hilo de sus personajes de ficción y tiene lugar otro tipo de acción, ya más literaria y siguiendo las relaciones y los problemas, las angustias y las emociones de los protagonistas de la historia de ficción. Y, quizás para compensar la lentitud anterior, esta parte se nos revela como intensísima, tanto en movimientos como emocionalmente.

Francisco Leñanza ocupa su puesto en la Flotante San Cristóbal,  al mando del capitán de fragata Federico Gravina. Tras la terrible batalla naval, el protagonismo pasa de Francisco a Santiago, que desde tierra sigue, al lado de Barceló, los movimientos de la flota; la intervención inesperada de su hermana Cristina, y la familia Cisneros echa más leña al fuego. El fiel Setum tiene una colaboración importante también, y en fin, disfrutamos de una serie de idas y venidas que leeremos de un tirón. Nuestros personajes se ven envueltos en una serie de complicaciones y de situaciones dramáticas, y el autor nos mantiene en tensión a la espera de una solución que se intuye pero que no llega hasta el último momento. Aunque algo descompensada en cuanto a la narración propiamente dicha, el autor sabe retomar la atención del lector y atraparlo en la trama, dejándonos a la espera de la siguiente entrega con interés renovado.

 

Ariodante

Abril 2011

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“LA CARRERA DEL TÉ” VICTOR SAN JUAN Ed. Noray

Por ARIODANTE

LA CARRERA DEL TÉ

VICTOR SAN JUAN

Ed. Noray, 2010

Víctor San Juan (Madrid, 1963) es ingeniero, capitán de yate, y autor de varias novelas. Ha participado en regatas tanto en el Mediterráneo como por el Atlántico, navegado en veleros y se considera un gran admirador de los autores clásicos que de algún modo han tocado el tema marino: Conrad, Melville, Pla, Galdós, y Kipling. Tiene publicados varios libros: Soy capitán, Memorias de Trafalgar, y el presente texto. Ganó el premio Nostromo en 2001.

Las famosas carreras del té (Tea Races), eran aquellas en las que los clippers, barcos muy ligeros que, coexistiendo ya con los navíos a vapor, competían todos los años para llevar a Inglaterra, hasta las teteras reales y de toda la población, los primeros cargamentos de té del año. El primero en llegar era premiado con una libra esterlina por tonelada descargada, y el capitán del barco ganador recibía un jugoso porcentaje. Concretamente, en el año 1886 hubo una carrera con un emocionante final,  en el que el clipper Taeping estuvo disputando con su homólogo Ariel hasta el último momento, llegando casi a la vez.

Ocurría que, en la provincia de Fujian, frente al estrecho de Taiwan, se recolectaba el té dos meses antes que en el resto de China, en mayo y junio, lo que facilitaba a los barcos que cargaban tan codiciada planta un adelanto a los monzones, -que soplan en julio y agosto- y por tanto una más feliz navegación por aguas chinas y malayas, garantizando un más rápido retorno. En el Fondeadero de las Pagodas, en Fuzhou (capital de Fujian), se reunían los clippers a la espera que los sampanes llenos de té fresco fueran bajando a lo largo de cien millas por el rio Min, en cuyas riberas se cultivaban las plantaciones de té. El fondeadero bullía como un hormiguero en las fechas de embarque de las cajas de té en los barcos. Carga lenta y minuciosísima, ya que el producto debía ir suficientemente aislado para no enmohecerse y perfectamente estibado para no desestabilizar el clipper, barco muy ligero y rápido pero también algo inestable. Salir a mar abierto suponía también pericia y suerte, debido a las peligrosas corrientes, muy tornadizas, por lo que era necesario un práctico que guiase a cada navío.

La presente narración se inscribe en este marco.  Inspirado en parte en aquella disputada carrera, el autor nos cuenta en este relato una mezcla de competición marinera con ingredientes que le dan un toque de misterio, de intriga y de casi persecución policíaca; los marinos no sólo compiten entre sí en su anual batalla contra el tiempo y la naturaleza para llegar puntualmente a llenar la tetera real, sino que otros factores desconocidos, el recuerdo de otros barcos y sobre todo, el fantasma de unos asesinatos no castigados, planea sobre los tripulantes y los capitanes de los principales participantes de la carrera. El recuerdo de Conrad es aquí inmediato. No podemos evitar recordar el Patna y al torturado capitán de Lord Jim; como también evocamos al capitán de la abarrotada nave en Tifón, así como al confuso y culpabilizado Almayer.

El autor desarrolla un juego de nombres y de suplantación de identidades en este relato que en algunos momentos resulta algo confuso, sobre todo porque los combina con nombres chinos, lo que al lector occidental pueda trastornar en su seguimiento. Tiene, sin embargo, muy buenos momentos de maniobras marinas, en los que casi sentimos las salpicaduras de agua salada en la cara y escuchamos las gaviotas chillar y el viento inflando las velas.  Y el mayor mérito que le veo es el de recrear el ambiente de las carreras del té y los clippers, para un público que quizás desconoce aquellas competiciones y aquellos retos marineros.

Ariodante

Febrero 2011

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“Reconstrucción” de Antonio Orejudo

reconstruccion¡¡La cantidad de novelas buenas, yo añadiría que muy buenas, que se pierden en las estanterías de las librerías sin que nadie las compre, al lado de otras con gran publicidad que no son a veces ni entretenidas.!!

Reconstrucción” a mi personalmente me gustó mucho. Narra la vida de Bernd Rothmann, protegido del obispo de Münster a principios del siglo XVI. Rothmann verá en la iglesia de Roma la base de la podredumbre del mundo y a su vuelta traicionará a su protector y encabezará una revuelta para revertir la situación religiosa, pero también claro está política- tendrá cierta sensación de ser utilizado-.  Es una época en el que el catolicismo comienza a agrietarse, Lutero, y las reformas protestantes cogen cuerpo. El pueblo llano verá en esas reformas una salida a su miseria. Pero de eso nada de nada, claro. Todo acabará en la masacre de Münster de 1535. Otra más.

Nuestro protagonista, huido y proscrito,  cambiará de nombre, de oficio-de predicador a impresor-. Pero ahi viene la grandeza de la novela, han cambiado más cosas en él. Su visión del mundo ya es otra, su corazón ya no alberga ideas utópicas que, ahora lo sabe, sólo encierran falsos intentos de cambiar las cosas. Un mar de muertos a cambio de nada.

Rothmann entenderá que no hay que aferrarse a ideas. Lo que hoy defiendes con vehemencia fanática, mañana rechazarás con la misma fuerza. Tras una idea, por muy justa que sea, se enconden una serie de pasiones humanas cargadas de intereses personales e ideas preconcebidas, que la acaban por convertir en la más mortíferas de las armas.

La unica solución posible: hagamos el humor unos con los otros. Rothmann, desde su posición de  impresor de libros, encontró una forma de hacerlo. ¡Y bien ingeniosa!

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“La fragata Andorinha” Luis Delgado Bañón ( ed. Noray )

Por ARIODANTE

La fragata Andorinha

Luis Delgado Bañón

Ed. Noray

Luis Delgado Bañón (Murcia, 1946) es capitán de navío y escritor. En anteriores reseñas se ha hablado de su trayectoria. Dedicado desde hace años al ambicioso proyecto narrativo sobre la historia de la Armada española desde la segunda mitad del siglo XVIII hasta la Guerra Civil, en la serie de novelas que componen la Saga Marinera Española, el autor intenta mantener, dentro del marco de la novela de aventuras, el máximo rigor histórico posible. Para ello se ha documentado exhaustivamente y cotejado en archivos y bibliotecas toda la información que utiliza para sus narraciones. Incluso ha rescatado del olvido numerosos lances vividos por la Marina que permanecían desconocidos al público.

Decimoquinta entrega de la serie, y protagonizada por el recién ascendido a brigadier Santiago Leñanza, La fragata Andorinha es una magnífica novela de aventuras, en la que el aspecto histórico de la guerra franco española queda en segundo plano y  desarrolla ampliamente la parte aventurera y la ficción con una narración bajo los cánones clásicos de la novela decimonónica, Stevenson, Salgari, Verne, Sabatini…navegamos por los mares del Sur, entre Mozambique y la isla Reunión, y nos las tenemos que ver con piratas, negreros, raptos, venganzas, asaltos, naufragios, etc., un barco que gobernar y un tesoro que recuperar. Todos los ingredientes que, bien combinados, hacen que una novela eche chispas en nuestras manos y la leamos en un continuo arrebato.

Mientras su cuñado Beto, compañero de otras aventuras y misiones en la mar realiza una misión en la Plata, por tierras indianas (que podemos leer en El queche Hiena) Santiago Leñanza retorna a Cádiz, donde tiene lugar una desgracia familiar que le deja moralmente hundido. El general Valdés, su superior y sin embargo amigo,  consigue una misión para él, a bordo de su fragata, la Proserpina. Una misión que se sale de las rutas habituales para los barcos españoles de la época: el Índico. Zona de portugueses, holandeses y británicos, con la inevitable presencia francesa en disputa de territorios por la guerra, no es conocida por Leñanza, que ha de investigar con cartas marinas y mapas, las posibilidades de movimiento.

Una fragata portuguesa, la Andorinha, ha cargado una inmensa cantidad de caudales procedentes del virrey de Nueva España, que, atemorizado por los movimientos independentistas prefirió embarcarlos a pesar de que la tal fragata, comandada por un dudoso capitán Silveira, tenía una derrota larguísima antes de su prevista arribada a tierra española. Aun así, el tiempo calculado para esa llegada pasa y pasa y de la fragata no se sabe nada. La misión de Leñanza es averiguar su paradero y por supuesto, el de los caudales destinados a la corona española. Averiguarlo y recuperarlos, a ser posible. Corre el año 1813.

El trayecto hacia el sur, bordeando la costa africana, se ve “amenizado” por diversos incidentes, uno de ellos el naufragio de un barco cargado de viajeros, al que se ven imposibilitados de socorrer y que se hunde ante sus ojos. Otra de las diversiones es el encuentro con un buque negrero.

Cuando finalmente llegan a Mozambique, a bahía de Delagoa, ven el asunto casi solucionado. Pero las cosas se tuercen y el atildado capitán Silveira es un mal bicho que se les escapa entre sus manos, por lo que han de emprender una persecución implacable a través de aguas orientales para conseguir tras grandes esfuerzos, hacerse dueños de la situación. Primero hacia Sofala, luego hacia la isla La Reunión, con vientos contrarios y mar gruesa, avanzan valientemente. La intervención del joven Marco, hijo de Silveira, es de una ayuda fundamental, así como la de su fiel Aldo Neves, al mando de la goleta Capital. Aunque el joven requiere una condición que han de cumplir y que cumplen gustosos; y las cosas van volviendo a su cauce luego de muchas inquietudes y acciones valerosas, no exentas de sorpresas al final.

Más personajes, como el segundo oficial de la Proserpina,  Romarate, el fiel criado Okumé, conocido como la sombra de Santiago, y famoso por sus guisos y adobos, el caballero Mascari, el teniente de fragata Orcajo, y otros, cumplen su papel airosamente, siendo interlocutores necesarios de Leñanza, y representando un gran apoyo en momentos críticos. Los personajes femeninos, que en esta obra hay varios, con sus luces y sus sombras, incluso alguno de terrorífica visión, ponen el contrapunto adecuado.

En suma, una novela muy equilibrada en su ritmo de acción, ambientes exóticos y personajes atractivos, narrada con el lenguaje habitual del autor, muy directo y llano, sin exagerar la jerga marinera, y que se puede leer sin necesidad de haber leído antes ninguna otra novela de la serie. A la edición se le echa en falta algún mapa, carencia que viene siendo, desgraciadamente, muy usual, aunque en posteriores entregas de la serie  empieza a verse solventada.

Ariodante

Agosto 2010

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“Dido, reina de Cartago” Isabel Barceló

Dido, reina de Cartago (ES Ediciones, Madrid, 2009), de Isabel Barceló Chico, narra el periplo de la reina Dido y de un grupo de fieles seguidores que, para evitar una guerra civil, deciden abandonar la ciudad fenicia de Tiro y recorrer el Mediterráneo con la esperanza de encontrar un lugar donde empezar de nuevo. Es una magnífica novela de aventuras, un viaje iniciático por un mar inhóspito y desconocido con destino incierto. Es también una bella y trágica historia de amor, la que se establece entre la reina y Eneas, el mítico guerrero troyano.

Sin embargo, el lector advierte desde el principio que la historia de la reina Dido no es una novela histórica al uso, que trasciende el género histórico y se convierte en algo más abarcador, más ambicioso. Dido, reina de Cartago acaba convirtiéndose en una reflexión sobre cómo se escribe la historia, sobre la arbitrariedad de los vencedores y cómo el olvido y la tergiversación de los hechos borran la memoria de los vencidos.

Cuando escuchamos o leemos alguna referencia sobre la urbe norteafricana de Cartago es fácil que recordemos su enemistad con Roma y las guerras que enfrentaron a las dos ciudades por el dominio del Mediterráneo allá por los siglos III y II a.C. Nuestra visión de Cartago y los cartagineses está mediatizada por lo que los cronistas e historiadores romanos escribieron sobre ella. Cartago aparece como enemiga, como amenaza, como rival. Isabel Barceló nos propone que atendamos a una versión distinta, que escuchemos la voz de los cartagineses, de los esforzados hombres y mujeres que crearon de la nada la que con el tiempo se convertiría en la ciudad más importante del Mediterráneo.

La autora nos acerca a aquel mundo olvidado con un ritmo ágil y seductor, sin espacio para el tiempo muerto ni el aburrimiento, a través de una prosa elegante y cuidada. Una novela fresca y optimista que mantiene atrapado al lector hasta su sorprendente final. Toda una delicia.

Alejandro Lillo

( publicado originariamente en el blog Asamblea de palabras )

Datos sobre la autora:

Isabel Barceló Chico (Sax, Alicante) es licenciada en Filosofía y Letras por la Universidad de Valencia. En el curso 2004-2005 mereció la prestigiosa beca de literatura “Valle-Inclán” concedida por el Ministerio de Asuntos Exteriores. Ha publicado numerosos artículos y relatos cortos en antologías y revistas de España y México, algunos de ellos premiados en diferentes concursos. Ha publicado los libros  de divulgación del patrimonio cultural Descubriendo tesoros: los museos de Valencia (Ayuntamiento de Valencia, 2002), Valencia (Editorial Everest, 2003) y ha sido coautora de Guía de Valencia y su provincia (Editorial Everest, 2007). Desde 2006 edita el blog literario Mujeres de Roma.

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“Su último viaje” de Emi Zanón

La muerte trágica de la Condesa de Charolais permite reconstruir la vida sentimental de esta dama de mediados del siglo XVII. La decadencia de “Los Austria” y el esplendor de Francia, con Luis XIV, el denominado “Rey Sol”, son el escenario de esta bella historia de amor que reúne los mejores ingredientes: misterio, intriga, aventura y una documentación histórica precisa, además de un final sorprendente, que hacen de su lectura una experencia inolvidable.

Pero la historia de amor, los detalles, el ambiente descrito con minuciosidad, son sólo la cáscara que envuelve el sublime mensaje que la autora nos quiere dar: “El ser humano es un Ser trascendente”.

Una novela lírica sobre el Amor y el sentido profundo de la Vida.

En estos tiempos que corren:
“Una bocanada de esperanza para el Alma”.

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“LA CASA DE LOS SIETE PECADOS” de Mari Pau Domínguez

Es la primera vez que leo a Mari Pau Dominguez, conocida periodista de prensa escrita, radio y televisión. No es su primera novela, pero con ella ha ganado el I Premio CajaGranada de Novela Histórica.

Y no me extraña nada; haciendo caso a José Saramago, la he leído con curiosidad primero y sorprendida después.

Con sutileza y rigor histórico, Domínguez se adentra en la mente de Felipe II, un rey atormentado por la muerte de su tercera esposa, Isabel de Valois, (a quién amó profundamente), la guerra en los Países Bajos, las tramas palaciegas, la muerte en su familia, su fe y su desvarío lujurioso por Elena Zapata.

La casa que regala a ésta por su casamiento, conocida como de las Siete Chimeneas, (ahora convertida en sede del Ministerio de Cultura), se convertirá en la visión más atroz que divisa desde su ventana. Cada chimenea representa un pecado capital, los mismos a los que se entrega con verdadero sufrimiento.

En esta historia conviven la vida de palacio, la política y los asesinatos con la fantasía y el temor a espectros nocturnos que no dejan de mortificar al monarca. Todo eso, junto a la necesidad de dar un heredero a la corona, y deshaciendo en pedazos a un esposa que siente el ninguneo de un esposo que sólo se acerca por obligación.

Su pasión pecadora lo enloquece, a pesar de que el objeto de deseo ha sido despachado.

Sinceramente, La Casa de los Siete Pecados, me ha cautivado.

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“León el Africano” de Amin Maalouf

No han aparecido apenas novelas históricas en este blog.

No es un género que lea mucho, pero ésta me apasionó.

La conquista de Granada vista desde dentro (de Granada), la cantidad de sucesos históricos que sucedieron en aquella época en el ámbito del Mediterráneo, con unos personajes muy bien trazados, que se hacen querer y se dejan seguir a lo largo del tiempo y de los viajes.

“León el africano” , de Amin Maalouf, es un clásico. Los amantes de la novela histórica ya lo conocerán y no hace falta recomendárselo. Pero para los que no lo conozcan, estoy seguro de que no les defraudará.

THOMAS

Reseña cedida por:

http://tuquelees.blogspot.com/

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“La calle del olvido” de Juan Vilches

la calle del olvidoOctubre de 1942. Mientras los alemanes avanzan por los suburbios de Stalingrado y los Aliados se preparan para la invasión de Europa, en Estados Unidos se desata una feroz campaña de prensa contra España. Se acusa a un capitán de la División Azul, llamado Muguruza, de crímenes de guerra contra el pueblo ruso, al haber ordenado la matanza de todos los habitantes de una aldea perdida, de la que nadie ha oído hablar y que ni tan siquiera figura en los mapas.

En Madrid, el Gobierno analiza la noticia con suma preocupación, pues si bien sólo puede tratarse de una calumnia, de una mentira más de las muchas que se propagan en tiempos de guerra, una duda gravita en las cabezas de los ministros de Franco: ¿la campaña de prensa no será, en realidad, una maniobra del Gobierno norteamericano, que trata de buscar un casus belli, un motivo que justifique una declaración de guerra contra España, al igual que ocurrió en 1898 con el hundimiento del Maine? Al fin y al cabo, Stalin exige a sus aliados que invadan, cuanto antes, el continente europeo, ya que su situación es desesperada, y un buen lugar para el desembarco de las tropas podría ser España, al estar provista de costas extensas, mal protegidas y muy alejadas del Ejército alemán.

Sólo la inocencia del capitán Muguruza, declarada por un Consejo de Guerra, puede abortar la tormenta de hierro y fuego que se avecina sobre España. Muguruza no duda en reiterar su inocencia, y su defensa recaerá en el capitán Ortiz de Zárate. En sus frecuentes visitas a la prisión militar, Ortiz se adentrará, poco a poco, en la compleja personalidad de su defendido. La estrecha relación con su marido le permitirá conocer a Natalia, la joven esposa de Muguruza. Ortiz, cuyo matrimonio se encuentra dominado por la atonía y el aburrimiento, atado a una mujer a la que hace mucho tiempo dejó de querer y de la que no se puede separar, descubrirá un mundo nuevo a través de Natalia. Y surgirá entre ambos un amor apasionado, desesperado, un amor imposible en la católica España de los años 40, en la que el adulterio no sólo es un pecado mortal, sino un auténtico delito castigado con la cárcel por el Código Penal.

La investigación judicial y el amor entre Ortiz de Zárate y la mujer de su defendido servirán de eje central para el desarrollo de dos historias paralelas: los preparativos para la guerra por parte del Gobierno español ante la amenaza de invasión por parte de los Aliados, y el mundo sórdido de los espías en el hambriento Madrid de la posguerra, en el que pululaban a sus anchas tanto los agentes de la Gestapo y del Abwehr alemán, como los del MI6 británico y del OSS norteamericano.

Así se inicia una narración trepidante, llena de intriga y acción, en la que se suceden de forma vertiginosa una serie de acontecimientos inesperados y sorprendentes, incluso para los que se ven inmersos en ellos, con un final sobrecogedor y en absoluto previsible.

Juan Vilches es Doctor en Derecho, profesor universitario y abogado en ejercicio. Autor de tres libros y de medio centenar de artículos, ha sido profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, de la Universidad de Alcalá de Henares y del Centro de Estudios Universitarios Luís Vives. En la actualidad imparte la docencia en la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad Complutense de Madrid. Su primera novela, La calle del Olvido (presentada bajo el título El callejón del Olvido), ha sido finalista del Premio de Novela Fernando Lara del año 2007, convocado por la Editorial Planeta y la Fundación Fernando Lara.

La Calle del Olvido, EditoriInéditaal , Barcelona, 2008

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“En la noche” de José Ramón Sales

en la noche“En la noche” del autor valenciano José Ramón Sales, es un thriller histórico ambientado en los últimos días del asedio a la ciudad de Numancia. Se sitúa en el años 133 a. c. y narra las vicisitudes del investigador griego Aristarco de Alejandría, mientras intenta resolver una serie de enigmáticos asesinatos durante los últimos días de asedio de la ciudad antes citada: Numancia.

En un puro ejercicio de habilidad y superviviencia, en una carrera contra el tiempo, Aristarco, con la ayuda de un extraño aliado, deberá intentar desentrañar la misteriosa cadena de muertes, mientras sortea los innumerables peligros que le llevarán a enfrentarse a una fuerza oscura y terrible. Al mismo tiempo, en aquella ciudad y entre aquellas gentes Aristarco comprenderá que la propia vida es en sí es un acto de valor.

La novela la edita Ediciones Libertarias, e incluye planos ilustrativos.

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