Archivo de la categoría ‘Literatura en lengua no española’

“Visiones nocturnas” Stephen King – Dan Simmons – George R. R. Martin

Esta es una rareza descatalogada que vale la pena comentar, más aún teniendo en cuenta el actual “boom” comercial de George R. R. Martin.

En Estados Unidos, a finales de los 80′, se creó una saga de terror titulada “Night visions”: cada volumen contaba con las aportaciones de tres escritores diferentes que, al contrario que otras antologías, no tenían por qué ceñirse a un tema determinado ( a saber: zombies, vampiros, hombres-lobo...etc ) y de la que salieron títulos como el “Hellraiser” de Clive Barker, hoy editado de forma independiente por La Factoría de Ideas.

En España, Martínez Roca, en su entrañable, estupenda y por desgracia desaparecida colección “Gran super terror”, editó un par de libros, a principios de los 90′, de esa larga saga. Uno de ellos salió con el título de “Visiones macabras” y estaba a cargo de gente como F. Paul Wilson, Sheri S. Tepper o Ray Garton, del que también publicó “Crucifax”, un libro que contaba con la introducción del muy famoso por entonces Dean R. koontz.

El otro, publicado en EEUU en 1988, fue este superior “Visones nocturnas”, con introducción de Douglas E. Winter y traducción de Albert Solé, un personaje muy odiado por bastantes aficionados, y es que, con seguidores del terror como estos, el género no necesitaba enemigos externos que darán la paliza moralizante de rigor.

Stephen King entregaba dos relatos bastante decentes. El sarcástico “Playeras” y “La dedicatoria”, junto a un bodrio llamado “Los reploides”. Aunque este libro esté, repito descatalogado, dichos relatos se incluyeron en posteriores recopilaciones del escritor de Maine, por lo que el calificativo de rareza que le doy se debe a Dan Simmons y sobre todo a Martin.

Leer el resto de esta entrada »

Share

“Retrato de la madre de joven” Friedrich Christian Delius. Sajalín editores

Roma vista como un poema en el marco de 1943, así nos cuenta Friedrich Christian Delius cómo una joven en estado de gracia recorre las calles y vive, o intenta vivir su peculiar situación. Alemana de origen, se encuentra en Italia en busca del padre del hijo que espera, al que han destinado fuera de su país en la guerra que no quiere terminar.
La joven y futura madre afronta todo aquello que no puede comprender y lo intenta encajar en su vida; nos lleva por la senda de sus pensamientos enfrentados, su fe y moral cristiana en contraposición a la moral que dicta el régimen; su amor por el ser querido, frente al deber de cumplir con los propósitos para con su patria. Leeremos su voz interior, la voz reflexiva en los tiempos difíciles, la incertidumbre por el futuro y su condición como alemana.
Mientras nos guía por el atardecer de la Roma eterna, rodeada de su belleza perpetua, con sus incontables años, plazas, calles, monumentos y arte, todo se mezcla en el paseo hacia su refugio, un templo luterano alemán donde aliviar la angustia y elevar el espíritu. Se plantea los contrastes de la guerra; los italianos por una parte cansados de tanta pena y a la vez tanta gloria; el hogar de las diaconisas que la alojan, acogedor en todos los sentidos, un paraíso en medio del desierto, de la escasez; una compañera con ideas prohibidas, ideas que a ella le pasan por la cabeza, que se obliga a reprimir; los militares, italianos y alemanes, gozando de los placeres que Roma ofrece, placeres que no están al alcance del pueblo; contado desde su humilde perspectiva, insegura sin su hombre, timón de su joven experiencia.

Leer el resto de esta entrada »

Share

Crimen y castigo – Fiódor Dostoievski

Crimen y castigo  (1866) – Fiódor Dostoievski ( 1821/1881)

 

Leí esta novela en acto de revelarme aquellos que me decían que no valía la pena usar mi tiempo en este libro, lo mismo me paso con la Guerra y la Paz y más cerca Cien años de soledad.

Si tomamos en cuenta la fecha en que fue desarrollada la historia, seguramente pensaríamos que es aburrido o demasiado denso. Pues no fue así para mí. Me gusto además porque la narración es de estilo psicológico. A la hora de elegir un clásico seria una muy buena elección.

 

El protagonista se llama Raskolnikov, estudiante carente de toda riqueza, su madre apenas puede costearle sus gastos. Tiene una hermana que decide ayudarlo casándose con un abogado de plata, solo la mueve el interés, no está enamorada. Raskolnikov furioso por esto decide robar, para eso va hasta la casa de una usurera, una mujer cruel  que tiene mucho dinero. Pero algo sale mal y la mujer termina muerta, así como una pariente que llega en el momento que se está cometiendo el homicidio. Él logra salir sin ser visto.

El dilema para el asesino (Raskolnikov) es que no sabe si actuó mal o bien. La policía va cercando al homicida sin tregua. De acá en más la novela va desarrollándose en forma asfixiante y sombría. En un entorno histórico de mucha convulsión.

 

Cuando salí a comprar el libro para leerlo, me costó conseguirlo y solo pude hacerlo en la feria de libros usados. Había pasado por otras manos ante que las mías, estaba bajo una pila de otros tantos libros. Por mucho tiempo fantasee con la persona que lo había tenido antes que yo.

Saben esto es imaginación, y los libros siempre nos dejan algo a la hora de leer la última página. Me he preguntado muchas veces si tengo derecho a seguir guardándolo en la biblioteca o darle la oportunidad de que otro lector lo disfrute.

Lilix

Share

Los crímenes de la Rue Morgue –Edgard Allan Poe

Los crímenes de la Rue Morgue (1841) –Edgard Allan Poe (1809/1849)

Creo que hablar de los cuentos de Edgard Allan Poe es un placer. Leí cada uno de ellos, y los visualice cuando Vicent Price actuó en el cine, la mayor parte de ellos.

Los crímenes de la Rue Morgue fue para mí todo un reto. Desde el mismo comienzo del relato (oscuro y lleno de intrigas) me atrapó. Quería poder anticipar el final antes de llegar a él, y por supuesto me fue imposible. Este es un pequeño homenaje para ese escritor eterno de mis jóvenes días.

El protagonista o los protagonistas, y aquí comienza la intriga. El primero se llama Dupin tiene un compañero al que jamás le conoceremos el nombre. Viven en Paris. Dupin es fanático del ajedrez, lo juega muy bien y esto lo hace una persona sumamente sagas y analítica. Una mañana se enteran por los diarios de unos terribles asesinatos de una mujer mayor y su joven hija. Ambas terriblemente golpeadas y lastimadas, el cuerpo de la joven es hallado dentro de la chimenea.

Dupin y su amigo se interesan por lo sucedido y de alguna manera consiguen que la policía les permita ver la escena del crimen. Las deducciones de los hombres les permiten ser parte del caso y trabajar para los investigadores. Muchas cosas por resolver, entre ellas, la puerta de la habitación estaba cerrada por dentro, en un piso que estaba a una altura considerable, sin ventanas rotas o forzadas. El tiempo va pasando y la investigación avanza, solo por la habilidad de Dupin y su fiel camarada. Harán que lleguemos a un final extraordinario.

Al comenzar a leer el relato, estaba convencida que lo sobrenatural era la llave para esclarecer que había pasado. Pero es aquí donde me sorprendió por primera vez Poe, y de ahí en más solo lo leí para disfrutar cada una de sus historias. Creo que toda su obra es de las mejores en su estilo.

Ojala que aquel que aún no leyó a E.A.Poe, se enganche y se permita adentrar a un mundo de sensaciones terroríficas.

Lilix.

Share

“UN PUESTO AVANZADO DEL PROGRESO” JOSEPH CONRAD Ed. Traspiés, 2011

UN PUESTO AVANZADO DEL PROGRESO

JOSEPH CONRAD

Trad.: Federico Villalobos

Ed. Traspiés, 2011

Breve relato incluido originariamente por el autor en el volumen titulado Cuentos de inquietud (1898), y que agrupaba, muy literalmente, cinco narraciones desasosegantes, An outpost of progress, según el propio Conrad, es “la parte más liviana del botín que del África Central me traje conmigo”, botín cuya porción principal es, desde luego, El corazón de las tinieblas.

Conrad escribió este relato seis años después de abandonar el Congo, publicándolo en la revista Cosmópolis un año antes de agruparlo en el volumen antes citado.  Lo que vio y lo que le contaron en África debió de ser terrorífico. El periodista y explorador H. Morton Stanley había pasado por allí previamente, unos diez años antes, encargado de diversas exploraciones y de los asuntos del codicioso rey belga Leopoldo, que le financiaba el proyecto. Las atrocidades que observó e incluso llegó a participar en ellas, fueron inusitadamente crueles. En el relato, más que detallarnos nada de esto, el autor  prefiere –como habitualmente suele hacer- sugerir; mostrarnos el clima moral en que dos pusilánimes empleados de una compañía europea se ven envueltos una vez son desembarcados y puestos al cargo de la factoría. Un tema que a Conrad le es especialmente preocupante, y que trata en muchas de sus narraciones, es la confrontación de la civilización y la barbarie, entendiendo por civilización la occidental, frente a culturas o pueblos en distintos grados de primitivismo salvaje, primitivismo que entiende en su mayor integración en el medio natural, del que están ausentes las categorías morales propias de Occidente. En la época de Conrad, en pleno auge del imperio colonial occidental, esas diferencias estaban muy marcadas, obviamente. Pero es un tema universal, que sigue estando plenamente vigente, y que Freud trató en El malestar en la cultura.

Pero lo que a Conrad verdaderamente le preocupa, y que desarrollará más adelante en El corazón de las tinieblas, es la posibilidad de una vuelta atrás: que el medio hostil de una naturaleza -incluyendo a sus pobladores- salvaje, violenta y cruel, contamine hasta tal punto a un civilizado europeo, que lo retrotraiga a un estado de salvajismo, dinamitando sus conceptos morales y sus principios racionales. Es decir, la pareja de empleados, Carlier y Kayters, a modo de unos Bouvard y Pécuchet africanos,  que llegan dispuestos a hacer su agosto con el marfil en un puesto perdido en la jungla, poco a poco van pasando a depender de un intermediario, , el capataz Makola,  que es el puente entre la civilización y la barbarie. Puente de dos direcciones, como queda claro. Y el final es desastroso.

Leer el resto de esta entrada »

Share

Azteca – Gary Jennings

Azteca – (1980)  Gary Jennings (1928-1999)

 

Puedo decir que al leer este libro inicio en mí el amor por las historias noveladas.

Fue con este relato que me convertí en buscadora de datos. De alguna manera para certificar que a pesar de ser una novela, parte de la historia que me cuenta y yo leo con ganas, me ayuda a entender acontecimientos que han hecho de nosotros quienes somos hoy.

 

Azteca, la palabra aunque pequeña encierra toda una nación de personas que nos precedieron, y que a pesar de no tener la tecnología con la que contamos hoy, lograron cosas que se nos hace imposible comprender.

Una vez que los conquistadores pusieron pie en tierra, jamás los volvieron hacia atrás. Los misioneros eran los encargados de escribir la epopeya de semejante aventura. Es por eso que buscan a un nativo que les ayude en el relato. Aquí aparece Mixtli, hombre anciano y escriba.

Comienza a contar su historia, que arranca mucho antes de que su pueblo viera llegar a los caminantes del agua, como llamaban a los barcos de las huestes Españolas.

A través de él se van desentrañando todas las vivencias de su pueblo, creencias y formas de vida. No le tenían miedo a la muerte, para ellos era un paso a otra forma de evolución.

El nunca entendió porque le fue destinado conocer el manejo de la escritura y los distintos dialectos. El amor solo roso su vida por corto tiempo. Casi ciego en su juventud, este padecimiento no lo deja seguir estudiando. Pero por hechos casuales un gobernante de otra nación nativa lo lleva a su corte como escriba. No obstante para él es aquí donde comienzan los verdaderos problemas.

Sin omitir detalles Mixtli le va contando al misionero sin pudor su vida completa. En algunos de sus recuerdos aparece Hernán Cortez y de cómo le toca a él, trabajar como traductor para el conquistador.

A pesar de los años el nativo les hace notar a los curas, que sigue manteniendo sus creencias por lo que se lo acusa de herejía y es puesto bajo el tribunal de la inquisición.
Historia como Azteca nos dejan huellas que simplemente no se pueden borrar. Ojala decidan leer este libro, quizás luego vallan por los otros y ya no puedan parar, como me paso a mí.

 

Lilix.

Share

“Sin Sangre” de Alessandro Baricco

“Sin Sangre” de Alessandro Baricco

 

Mi primer contacto con Baricco ha sido esta novela corta, y debo confesar que del encuentro ha resultado una opinión más bien contradictoria. Porque el regusto ha sido un poco a “plato sin acabar de cocinar”. Aunque, eso sí, me considero culpable en parte de este hecho por no haber atacado la lectura tal y como se merecía. Digo esto porque “degusté” la novela a sorbitos, dilatándola a lo largo de varios días, cuando lo mejor habría sido dedicarle una tarde completa para disfrutar adecuadamente la extensión y el estilo de Baricco.

La trama de “Sin Sangre” es, por su brevedad, proporcionalmente sencilla. Nos situamos en un país anónimo en las postrimerías de una guerra civil, para ser testigos de la venganza de un grupo de pistoleros. Su objetivo es un hombre del que apenas se nos cuenta nada, salvo que se llama Manuel Roca y que vive junto a sus hijos. Y en una escena que puede recordar al inicio de “Malditos Bastardos”, somos testigos de cómo se produce una matanza y sólo uno de los retoños de Manuel Roca sobrevive.

A partir de aquí, saltamos a unos cincuenta años en el futuro y presenciamos cómo el último de los verdugos de Manuel Roca se ve enfrentado con la sombra de sus crímenes de juventud. Rendido a este ángel vengador, repasaremos la historia de ambos; Las (sin)razones del asesinato en el pasado, los rencores que movieron a uno contra el padre y al otro contra los pistoleros, la existencia del huérfano abandonado a su destino… Todo ello mediante un diálogo que se diría la confesión de un condenado a muerte.

Leer el resto de esta entrada »

Share

“Un poco de azul en el paisaje” Pierre Bergounioux

Filosofar es aprender a morir” Michel de Montaigne

“Un poco de azul en el paisaje”, editado por Minúscula, con traducción  de David Stacey,  es la mirada introspectiva, sosegada, calmada, de Pierre Bergounioux hacia la pequeña localidad en la que dio sus primeros pasos en este mundo, en La Corrèze, en el Lemosín,  Francia, una mirada hacia atras a un periodo vital de cualquier persona, la infancia, que ya no volverá, y hacia un lugar, estancado siglos y siglos en el pasado, donde el presente es el futuro, un mañana en que todo habrá acabado, lugar, del que sin embargo, no puede sentimentalmente escapar. Nadie puede.

Bergounioux nos habla de su tierra, afirma pertenecer a una etnia apagada, taciturna. En tan sólo una página, la 72, hace un repaso  a dos  milenios  en la región, siglos de torpor que acabará desvaneciéndose casi sin dejar huella. No será hasta su exilio en la gran ciudad donde se dará cuenta de todo ello y de lo que ésta le ha aportado.

Una región atrasada, congelada en el tiempo, esperando resignadamente al mañana. La corrèze, un planeta llamado La Corrèze. Imágenes de infancia, un cuento del que no recuerda título ni autor, episodios domésticos, tedios escolares, de juventud, automovilísticos, el frondoso bosque, las fronteras del pueblo que eran la frontera con lo desconocido, con lo prohibido.

Una calzada que desaparece debajo de una capa de boñiga y barro mezclados, endurecidos. Discapacidades llamativas. La taberna del pueblo llena de lugareños solteros mal afeitados y con ojos rojos, sin otra cosa que hacer más que esperar no se sabe a qué.  “Fellini dice algo semejante, salvando todas las distancias por supuesto, a propósito de Roma: un gran apartamento en el que uno puede pasearse en pijama y pantunflas, un cementerio de muertos que no saben lo que son” ( pág 42 )

¿Hay algo más allá de los lindes de tu pequeña población y de tus propios recuerdos? A cierta edad, lo dudas – yo mismo he pasado por esa idea -. Cuando descubres lo que hay fuera, crees que no querrás volver jamás a estar enjaulado en las cuatro paredes de tus orígenes. Pero vuelves. Perteneces para siempre al pasado.

Nada ha camibiado, nada cambiará jamás. (…) El planeta da vueltas en la inmensidad vacía, sin preocuparse de su frágil tripulación, y es allí, en las alturas que se aborregan hasta el infinito para perderse en el azul, donde uno se percata de ello, donde la duda ya no es posible” ( pág  61-62 )

Leer el resto de esta entrada »

Share

“La noche” Guy de Maupassant. Nórdica Libros

“Nunca había visto un París tan muerto, tan desierto”

“La noche”, es un cuento breve de Guy de Maupassant, donde lo natural y sobre todo la muerte, fruto de los fantasmas personales del autor de “El horla” o “Bola de Sebo”, rondan por doquier. Nórdica Libros ha editado en un precioso volumen este cuento, con ilustraciones a cargo de Toño Benavides, una edición bilingüe con traducción a cargo de Iñigo Jáuregui.

Guy de Maupassant ( 1850-1893 ) fue un prolífico autor que escribió multitud de cuentos cortos y algunas novelas, y eso que sólo vivió 43 años. Con una madre muy protectora y un padre ausente, fue un chico atlético que sin embargo pronto comenzó a tener problemas de salud. Intelectualmente fue pronto acogido por Flaubert. Participó en la guerra franco-prusiana en  1870, cosa que le marcó en sus relatos. Los temas recurrentes de su obra es un fuerte pesimismo, poca confianza en la naturaleza humana,  con una gran atención al detalle, a la naturaleza.  Sus relatos de terror, en los que se enmarca la narración  que nos ocupa, son especialmente turbadores, fiel reflejo de su personalidad, a lo que hay que sumar sus citados problemas de salud. En sus varios intentos de suicidio antes de su muerte, vemos la obsesión por la muerte en Maupassant, cosa que no puede dejar de observarse en este relato.

Leer el resto de esta entrada »

Share

“El callejón de las almas perdidas” William Lindsay Gresham. Sajalín Editores

Si el catálogo de Sajalín editores es de por sí interesante, su colección “Al margen” podríamos catalogarla de fascinante, colección dedicada a auténticos “outsiders” de la literatura, llenos de talento que permanecían tristemente inéditos por estas tierras. Una ilustre lista a la que se añade el debút de Gresham, publicado en  1946 y que dio lugar a una célebre película de Edmund Goulding con Tyrone Power de protagonista.

Con un arranque que no desentonaría en el también famoso “Freaks” de Todd Browning, este libro narra la ascensión y caída de Stan Carlisle, “el gran Stanton”, un joven que empieza haciendo números de ilusionismo en un circo, pasa al mentalismo y de ahí a una fusión entre predicador religioso y supuesto espiritista, en su intento de alcanzar el sueño americano, estafando a todo tipo de incautos e ignorantes. Un sueño del que conocerá, sobre todo, su amargo reverso incluso cuando está en lo más alto, conforme va sintiéndose asfixiado por un sistema de vida en el que queda atrapado.

La mentira, la apariencia, las ilusiones, son claves en esta negrísima y desesperada narración salpicada de violencia, alcoholismo e injusticia social. Todo es una mentira, nos viene a contar Gresham a través de su antiheroe. El ser humano ha creado todo tipo de falsas realidades en un vano intento de darse importancia a sí mismo, de creerse el centro del universo y así enmascarar el vacío y la falta de sentido de la existencia, esa que busca inútilmente Stanton, cada vez más desesperado conforme avanza en su supuesto ascenso social y va volviéndose más lúcido, más consciente del sórdido mundo en el que vive (vivimos), un mundo que se mueve por los dictados de la avaricia y el poder.

En un detalle muy imaginativo, Gresham estructuró los episodios como naipes de la baraja del Tarot, con su consiguiente ilustración, y leyendo la biografía del autor uno comprueba cómo éste abrazó diversas ideologías y religiones en un vano intento de encontrar la paz, la misma paz que no alcanza Stanton Carlisle.

Leer el resto de esta entrada »

Share