Archivo de la categoría ‘Literatura en lengua española’

“Si supieras que nunca he estado en Londres, volverías de Tokio” de María sirvent

Si supieras que nunca he estado en Londres volverías de Tokio” es una divertida novela de la autora jienense, afincada en Barcelona, María sirvent, que nos invita a conocer a la  delirante Ágata ponce, mujer que simboliza los tiempos que corren.
Ágata odia su trabajo, lo odia hasta tal punto que sólo desea que la echen. Sus méritos  son innumerables, pero nada, no la echan, apenas si la reprenden. Normalmente sólo se  reprende a los más currantes, a los otros, ¿para qué?. Un jefe sólo piensa en seguir siéndolo y en que no se le presenten problemas encima de la mesa, y reñir a alguien es un problema, asi que nada, Ágata va cada día al trabajo, a echar algunas risas con los compañeros, mientras  piensa que su jefa es buena persona.
Ágata es algo compulsiva y alocada. Se dedica a lanzar mails como misiles a su ex, que ahora  vive en Japón, en Tokio. Cada mail es una puyita, pero tambien un lamento de la vida que lleva, ahogada en un trabajo que detesta, que desearía dejar pero no puede, o no sabe, o no quiere. Cambiar de vida no es fácil.
Es libro es divertido, gracioso, con dosis de pesimismo, la protagonista tiene una manera de expresarse muy mundana, muy jovial y graciosa, leerla es casi como escucharla. Lo dicho, muy graciosa.
El libro comienza fuerte, mostrando el malestar de un mundo en el que encontrar trabajo es complicado pero que no obstante quien lo encuentra se haya preso en él, encadenado. Todo es tomado con humor. Con el pasar de las páginas cae un poco hasta quedar en…un libro divertido, para pasar un buen rato y no olvidar la agonia que puede llegar a suponer ir a  trabajar, enfrentarte, como decía Barricada, a las mismas caras y los mismos gestos.

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“LA CASA DE LOS SIETE PECADOS” de Mari Pau Domínguez

Es la primera vez que leo a Mari Pau Dominguez, conocida periodista de prensa escrita, radio y televisión. No es su primera novela, pero con ella ha ganado el I Premio CajaGranada de Novela Histórica.

Y no me extraña nada; haciendo caso a José Saramago, la he leído con curiosidad primero y sorprendida después.

Con sutileza y rigor histórico, Domínguez se adentra en la mente de Felipe II, un rey atormentado por la muerte de su tercera esposa, Isabel de Valois, (a quién amó profundamente), la guerra en los Países Bajos, las tramas palaciegas, la muerte en su familia, su fe y su desvarío lujurioso por Elena Zapata.

La casa que regala a ésta por su casamiento, conocida como de las Siete Chimeneas, (ahora convertida en sede del Ministerio de Cultura), se convertirá en la visión más atroz que divisa desde su ventana. Cada chimenea representa un pecado capital, los mismos a los que se entrega con verdadero sufrimiento.

En esta historia conviven la vida de palacio, la política y los asesinatos con la fantasía y el temor a espectros nocturnos que no dejan de mortificar al monarca. Todo eso, junto a la necesidad de dar un heredero a la corona, y deshaciendo en pedazos a un esposa que siente el ninguneo de un esposo que sólo se acerca por obligación.

Su pasión pecadora lo enloquece, a pesar de que el objeto de deseo ha sido despachado.

Sinceramente, La Casa de los Siete Pecados, me ha cautivado.

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“Fin” de David Monteagudo

Un grupo de amigos se reune después de años sin contacto en un refugio en la montaña que solían frecuentar en la adolescencia. El tiempo y los años han moldeado a cada uno de ellos, encontrándonos con un grupo de lo más variopinto, pero todos tienen un punto en común: un peso en la conciencia por una broma pesada que gastaron al miembro de la pandilla diferente a los demás. En espera de la llegada del susodicho a la fiesta, los roces entre ellos y las situaciones un tanto tensas no se hacen esperar.

Es entonces cuando un apagón general y la inoperatividad de los móviles hacen que se vean sumergidos en una serie de acontecimientos cada vez más extraños e inquietantes. Cada cual se encontrará con sus miedos más profundos y del modo en que se enfrenten a ellos dependerá la oportunidad que les brinde el destino.

Con tensión en el estómago se lee esta novela con visos apocalípticos que te mantiene en vilo hasta el final al estilo del relato de terror psicológico, aunque quizá con ciertas pretensiones en las que no acaba de profundizar, llegando a las últimas páginas de “Fin” con la sensación de que no queda mucho más que rascar. Aún así, recomendable por la capacidad de Monteagudo en el uso del lenguaje y de desconectarnos del mundanal ruido con la lectura de sus letras.

Igoa

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“El asedio” de Arturo Pérez Reverte

Gracias a mis “artimañas” de librero, pude consegir un ejemplar de “El asedio” un mes antes de su publicación, prevista para hoy  día 3 de Marzo. Puedo dejar una reseña o comentario de primera mano del último libro de Pérez Reverte. He de reconocer que no las tenía todas conmigo. Tengo ciertos prejuicios contra “el último libro” de cualquier autor consagrado. Pero no, la verdad es que me ha gustado mucho, me ha atrapado, tanto por lo narrado como por el contexto en el que se desarrolla todo, Cadiz asediada por las tropas del primer Imperio Francés en 1811, en plena guerra de la independencia española.

El contexto. La acción de la novela se desarrolla en Cadiz. Estamos en 1811. Las cortes españolas se hallan refugiadas aqui, huidas de Madrid, donde José Bonaparte “reina” según le impone su hermano. Posiblemente es la ciudad más liberal de su época en toda europa. Cadiz respira aires de cambio, de deseos de que la soberanía recaiga en el pueblo y no en un monarca absoluto. Es una ciudad cansada por la guerra pero que resiste valerosamente. De momento hay provisiones, y de América sigue llegando aire. Pero a parte de estar sitiada por los franceses, los ingleses, aliados de España – sólo circunstancialmente pues existe bastante animadversión: ellos  ven al ejército español como vago e indisciplinado; el español ve al inglés exageradamente arrogante-, buscan pescar en río revuelto. Esto preocupa a las clases comerciantes de la ciudad, que dependen del monopolio en el comercio con América para sobrevivir. Se saben vencidos en este aspecto. Tras la guerra saben que el mundo que han conocido será demolido, pues las colonias americanas empujan para conseguir exactamente lo mismo que España: la independencia.

Los franceses bombardean Cadiz sin excesivo éxito pues no disponen de los medios necesarios, pero sí consiguen minar la moral de la población, o al menos lo intentan. Las levas forzosas obligan a muchos hombres a ir a la guerra, y cada uno se libra como puede. Hay mucha picaresca. En la real armada hay quien ya se está preparando para después de la contienda, de ascender, tomar el poder- pasar de gobernador a regente, por ejemplo-, mientras el devenir de la guerra queda casi en segundo plano para ellos, mientras los soldados siguen muriendo como peones

Los protagonistas. La novela consta de seis personajes principales que se entrecruzan. Tizón, un comisario de policía de lo más oscuro; Lolita Palma, hábil y muy respetable  – esto va muy en serio- mujer de negocios que cree en arriesgar y no especular, que acaba sin remedio recurriendo al corsarismo; Pepe Lobo, rudo marino que pilota “La culebra”; Fumagal, taxidermista, misántropo afrancesado; Mojarra, salinero que acostumbra a pasar al lado francés, con el ejército español y a veces sin él; Desfosseux, capitan francés experto en artillería, que sólo piensa en como lanzarlas más lejos y contra más lo hagan en el corazón de Cadiz mejor. Pero más por amor a la técnica que por hacer daño a la ciudad.

Los hechos. En este contexto en el que domina el contrabando, tabernas de mala muerte combinadas con distinguidos cafés en la otra parte de la ciudad, llena de chusma portuaria y vividores de rentas – cada uno por su lado-, las prostitutas, confidentes, torturas policiales y espías franceses por doquier, en este ambiente digo, comienzan a aparecer muchachas jóvenes muertas, amordazadas, atadas por las manos. Éstas mueren a latigazos, hasta que su piel es reventada y se acaba viendo los huesos. El comisario Tizón, siniestro policía, amante del ajedrez y obsesionado con un fragmento de una traducción de Sofocles que cree importante para resolver el caso, se enfrenta al enigma de estas muertes. Cree que tiene relación el hecho que poco antes, o poco después de estos asesinatos, caiga una bomba francesa, que a veces estalla y otras no.

Mientras el comisario investiga, con brutales métodos que las cortes reunidas en Cadiz están a punto de prohibir, – y que seguirán pese a ello siendo moneda común – Reverte nos muestra la Cadiz de la época. Sitiada por los franceses que llaman a los españoles, de forma despectiva, “Manolos“, a los que consideran crueles y bárbaros, aunque bravos en la lucha. Asisitiremos a batallas navales. Veremos los bajos fondos, selectos ambientes, el germen de la aristocracia, el dinero fácil,  el anhelo de la burguesía por cambiar la mentalidad hacia un comercio que no sólo especule. Un pueblo llano que sobrevive con acciones ilicitas, que suelen ser dejadas pasar por las autoridades, hasta cierto límite. Un pueblo llano supersticioso, capaz de linchar a un gobernador por sus ideas afrancesadas o a un forastero porque alguien grita que es un espía. Reverte sabe mostrar lo peor que lleva el ser humano dentro, con nuestros miedos, cobardías, pero también lo bueno que llevamos. Los personajes más reflexivos se plantean sobre nuestra naturaleza, nuestra infinita capacidad de oportunismo en momentos difíciles. De aprovechar la desgracia ajena. Una guerra no es mala para todos, se dicen. Hablan con nostalgia del pasado, aún rechazándolo politicamente: más difícil tal vez pero más ordenado, más predecible- eso creo que se lo plantan todas las generaciones, antes y después hasta la nuestra-. Se plantean que ahora que son tiempos de liberalismo político y llevar otra chaqueta no tiene sentido, ya pocos la llevan pese a su pasado. Otros más agudos aún – y algo jacobinos- se dicen que la guerra ha sido una oportunidad perdida de limpiar España, al estilo francés, y que la chaqueta cambiará pero que poco más. No todos piensan así.

Una novela muy interesante, aventurera, de suspense, con algo de romanticismo, con anotaciones de índole científica, con algún chascarrillo a costa del rey José I, llena de incisivas reflexiones sobre nuestra idiosincrasia como seres humanos en general y como españoles en particular.

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“El bolígrafo del gel verde” de Eloy Moreno

Me llamó mucho la atención el curioso título, la portada y el texto de la contraportada que aseguraba que ese libro no había recibido ningún conocido -ni siquiera desconocido- premio literario. Ah! y el hecho de que el autor se autopromocionase en las puertas de la librería.

Con este libro me ha ocurrido algo excepcional y es que, cada página que leía me parecía una pena porque me quedaba menos por leer. Hacía muchísimo tiempo que un libro no me hacía vibrar de esa manera, que no me identificaba tanto con los sentimientos de vacío, insatisfacción, rutina y desesperanza con los que convive el protagonista durante toda la novela. Creo que la valentía del argumento consiste en ser capaz de dejar en paños menores a una generación (los que ahora tenemos treinta y tantos) incapaz de tomar las riendas de su propia vida, porque han olvidado lo que de verdad importa.

Ese bolígrafo de gel verde significa tantas cosas…: las cosas que no tienen importancia y nos ahogan, pero también es el contrapunto de las que sí la tienen y no vemos porque estamos demasiado ocupados agobiándonos por el poco tiempo que tenemos.

Es una novela muy completa: intriga, sentimientos, humor, giros inesperados… Pero por encima de todo eso, la forma en qué está escrita es distinta, original y muy agradable para el lector. Y es que en cada una de las páginas de esta novela hay frases que pueden ser convertidas en citas.

El Tesoro, la primera parte, ya te engancha. Luego se hace rítmica: tediosa como la rutina y monotonía que describe y te hace vivir. Luego un ascenso, en busca de aire, agobiante. El dolor de la culpa te cala los huesos como el frío. Se visualiza el camino y los paisajes. A veces intuyes el final, … y de pronto te despista Hacía tiempo que no lloraba con una novela, que no disfrutaba de cada página como he disfrutado ahora. En fin. Una maravilla.

Aprovecho para animar al autor, pues decidió tomar el camino difícil:
publicar la novela y distribuirla él mismo. En su web (www.elboligrafodegelverde.com) están los puntos de venta.

Lo dicho, un escritor a seguir. Yo sin duda ya espero su próxima novela.
¿QUIERES COMPRARLO? ¡ HAZLO AQUÍ !
Santi.

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“El hombre que vio caer a Deleuze” de José Vidal Valicourt

La primera vez que entré en contacto con la poesía en prosa, en forma de breve relato, no sé si llamarle – o si le llaman- metapoesía, postpoesía, fue con Agustín Fernández Mallo, no con su famosa e intrigante trilogía “Nocilla”, sino con su primera obra – ya está bien de decirlo en otro idioma, me refiero a eso de “opera prima”-: “Creta lateral Travelling“. Prosa con un lenguaje cuidado, generador de imágenes evocadoras, llenas de reflexiones lúcidas, ingeniosas  y pertinentes – la vida es una sucesión finita de parpadeos- que transportan al lector a cualquier otro sitio. Algo así como lo que cantaban los Smiths: “Take me out tonight, anywhere I don’t care I don’t care…”. Lo cual es un alivio intelectual con los tiempos que corren. “Creta” está editada por Sloper, lo mismo que esta obra que nos ocupa, “El hombre que vio caer a Deleuze”, ganador del VI premio café Món.

Este libro, al igual que toda la poesía en prosa, metafilosofía en prosa, viene bastante bien definida, evidentemente en sus intenciones,  por una cita que José Vidal Valicourt incluye de Valle-Inclan – quítense los sombreros-: “El poeta solamente tiene algo suyo que revelar a los otros cuando la palabra es impotente para la expresión de sus sensaciones. Tal aridez es el comienzo del estado de gracia”. Me gusta la cita.

El presente volumen lo componen veinte escenas protagonizadas por seres que han superado el límite. Seres de espíritu pacifista que la sociedad ha puesto en su mano un arma. Rodeados de enfermizos e irritantes clichés. Sí clichés. Si quieres tener razón opina lo que todos los demás, no te saltes ni una coma. A lo sumo añade algún signo de admiración. O mil. Estos seres, auténticos héroes, piensan en voz alta – sólo lo podremos oir nosotros- en la podredumbre humana, en sus problemas y en las drásticas soluciones que se les ocurren, mientras David Lynch se les aparece por doquier. Ya nadie distingue ficción de realidad. Adiós a nuestro yo, que se diluya

Asesinos intelectuales, franco-tiradores apostados en azoteas de centros comerciales, anuncios, hombres anuncio, hombres de anuncio, amantes fantasmagóricos, Borges, Tom Waits, París-Texas, (cielo sobre)Berlín, Win Wenders, soledad, poesía hecha pedazos, mitos contemporaneos y cultura under-pop. Qué mas se le puede pedir a un trozo de papel con letras impresas.

Tres reflexiones de extrema belleza se me han quedado grabadas:

“Hablar se ha convertido en una obscena segregación de sonidos sin sentido, en una especie de enfermedad vírica que es necesario atajar cuanto antes. Nunca estamos suficientemente solos, y ésta es nuestra mayor desgracia. Algún día el ser humano llegará a ser inteligente y llevará  a cabo la mayor revolución: la del silencio”.

“Pertenezco a la raza de los hombres destruidos, de los que mantienen el tipo bajo la luz demente del mediodía. Soy hijo de esta luz sin civilizar, esa que me otorga la lucidez más temible”.

“Vivo en el espacio del error, en la última provincia en la que van a parar los hombres sin memoria, allí donde el juicio queda suspendido hasta nueva orden”.

Impresionante

Como lector me he sentido más cómodo en las distancias cortas, en el lenguaje economizado, sin concesiones, pim-pam-pum, directo a la sien,  al grano. Pero eso a fin de cuentas no es problema del texto, no siempre lo es, sino en este caso mío, como lector.

Por cierto, vaya caída mas tonta, la de Deleuze

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“Alma inmortal” de Dianna M. Marquès

alma inmortal

En la primavera de 1988, Kate, una joven de veintiséis años residente en Nueva York, viaja con dos amigas a Venecia, con motivo de la despedida de soltera de una de ellas.
Allí conoce a Enzo, un joven gondolero de su misma edad que la seduce y la deja embarazada.
Cuando Kate regresa a casa, descubre su estado y decide avisar a Enzo para informarle de su situación, pero él reacciona de una manera extraña y al día siguiente va a verla a Nueva York para convencerla de que aborte ya que, según él, en su familia hay antecedentes de una grave enfermedad. Kate, presa de un nuevo instinto maternal, se niega a no tener al bebé y Enzo, resignado ante sus negativas, decide llevarla ante un bufete de abogados para, aparentemente, redactar un documento donde ella renuncia a pedirle responsabilidades sobre el bebé.
Pero el bufete de abogados resulta ser de lo más inquietante y, allí, Kate descubre la verdadera naturaleza de todo, que un gran secreto escondido desde hace millones de años sobrevive en nuestra sociedad, atrapando la vida de Kate y transformando todo su mundo

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“El designio de los dioses” de Alfonso Solís

el designio de los diosesEl designio de los dioses, es una novela histórica de aventuras, que nos permitirá adentrarnos en la Asiria del siglo VII a.C., y también en otros pueblos  y culturas de la antigüedad, tales como los egipcios, los sármatas, los escitas, los yuezhi de Kushan, los masagetas y muchos más. Conoceremos su cultura, su alimentación, su vestimenta, su religión…

Seremos testigos de la batalla más importante de la antigüedad y que enfrentó, por la supremacía del mundo conocido, a las dos naciones más poderosas de la época: los asirios y los egipcios.

¿Quién será el vencedor?

Las batallas, descritas al detalle, están basadas en hechos históricos y te permitirán meterte en la piel de un cornaca numidio, un jinete cimerio, o un arquero egipcio. Espada en mano, te enfrentarás a un elefante de guerra o dirigirás tus huestes contra la temible infantería asiria. ¿Te lo puedes imaginar? Con esta novela, sí.

El designio de los dioses, es una obra para los amantes de la novela histórica o del mundo antiguo. Elaborada con un rigorhistórico y erudito, al mismo tiempo que entretenido y bien narrado, que sitúan este libro en el escalón más alto del género.

Video de "El designio de los dioses"

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“La reina del sur” de Arturo Pérez-Reverte

la reina del surEsta es la primera novela de Pérez-Reverte en la que el personaje central es una mujer, Teresa Mendoza, que casi se ha convertido en un minimito, en una leyenda urbana en México y en el mundo de los narcos, hasta tal punto que, como el autor, ya tiene su propio narcocorrido. Este sub-género musical es, junto a las novelas de Elmer Mendoza, autor de la convincente “Balas de plata”, una de las mayores influencias de “La reina del sur”, de la que hace tiempo existe el proyecto de llevarla al cine, proyecto lleno de problemas y retrasos que aún no ha acabado de concretarse y que si se llega a realizar, sería que mejor que lo hiciera alguien “adecuado” para llevar a la gran pantalla este duro material.

La transformación de una chica mejicana en la reina del narcotráfico español, es lo que narra esta potente pero irregular novela que destaca especialmente en el arranque. Transcurre en México, un país con el que el autor mantiene una relación especial y del que conoce perfectamente el sórdido mundo que describe, pues como en sus novelas históricas, se mezclan personajes de su invención con otros reales.

Reconociendo su indiscutible brillantez, y que Reverte sabe sobradamente de lo que habla, uno siente, pese a haberlo disfrutado, cierta antipatía por este libro, que no es de lo mejor del escritor, por algunos diálogos o personajes estereotipados – en el cine ya hemos visto muchas veces una historia similar, como el memorable “scarface” de Brian de Palma, con un escepcional Al Pacino en el mítico rol de Tony Montana – cuando no excesivamente tópicos, convencionales y hasta sobrantes – el reportero, ¿un alter ego del propio Reverte?- por toques folklóricos, irritantes, por la admiración que parece sentir el autor por los códigos del mundo de los narcotraficantes, códigos de comportamiento por lo menos discutibles y que ponen a México en las páginas de sucesos continuamente; por el folletinesco de la trama, o especialmente porque no llega a sus últimas y coherentes consecuencias, pues las sorpresas finales a parte de poco creibles son bastante tramposas – la doble cara del Guero Dávila, el final que no voy a destripar -.

Con todo, es una novela recomendable con la fuerza, intensidad, sequedad y mala leche propias de Pérez-Reverte, un claro ejemplo de que se puede escribir buenos personajes, personales llibros, y vender mucho. Tiene no pocos momentos y personajes memorables, y sus virtudes, en resumen, compensan sus defectos pese a que persista la molesta sensación de que, sorprendentemente, el veterano y curtido escritor no ha sabido redondear la trama. A lo mejor soy yo!! Al fin y al cabo los corridos me provocan la mayor de las indiferencias, y este libro, fascinante y pesado a la vez, no deja de ser un largo narcocorrido. Dicho esto con todo el respeto hacia el autor

¡EL PEDANTE DE LORD HUNTINGTON, OTRA VEZ!

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“El pintor de batallas” de Arturo Pérez-Reverte

pintor_batallasUna de las novelas más personales, difíciles y oscuras de Pérez-Reverte, si no la que más. El enfrentamiento dialéctico entre un retirado corresponsal de guerra reconvertido a pintor y un veterano de guerra croata dispuesto a matarlo es la base para un viaje por la crueldad y oscuridad del ser humano, un intento de descifrar las causas de la violencia inherentes a éste, y que le ha acompañado y le acompañará en mayor o menor medida siempre, por mucho que algunos bienpensantes o gente metida en movimientos new age, y que de tan ciegos e ignorantes llegan a resultar patéticos y peligrosos, digan lo contrario.

La violencia, la guerra, es como el aire – contaminado – que respiramos o el amor del que somos capaces. Amor que cuando se siente por una bandera, una religión, una raza, por los beneficios económicos o de manera posesiva por otro ser humano, acaba volviéndose odio y miedo. Odio y miedo hacia el otro. Hacia el diferente, hacia el que no piensa igual. Odio y miedo que impulsan a la violencia o a otras expresiones de vileza como la marginación, la censura o el rechazo.

Sustentada en los memorables diálogos de los dos personajes y con el fantasma de una mujer revoloteando por toda la narración, “EL pintor de batallas”, aún con una estructura un tanto descompensada, es unanovela estupenda, y una de las más frías y demoledoras de Reverte. Nihilista al máximo, sin concesiones, pero también lúcida y catártica. Leída con serenidad uno puede aprender michísimo de ella que ya es más de lo que se puede decir de buena parte de los libros que como este han triunfado en las listas de ventas.

No es recomendable y probablemente no la entenderán – reacciones de rechazo así ya las ha tenido- todos los apóstoles del buen rollito y los que niegan la complejísima condición humana. Esa oscuridad e instintos primigenios violentos que la mayoría llevamos dentro y aunque no vayamos a vivir una guerra en nuestra vida – afortunadamente, si bien eso nunca se sabe; en eso somos casi una excepción en la historia – muchos expresan esas y otras emociones negativas en la vida cotidiana, en las millones de peuqeñas guerras cotidianas que forman nuestra sociedad capitalista y que hacen, como buenos depredadores, que nos pisemos unos a los otros o nos estrangulemos moralmente para campar a nuestro antojo. Y de eso va también el libro. No solamente de la guerra entendida literalmente sino de la ruindad de la envidia, la falta de empatía o compasión, la crueldad que nosotros, inconscientes agentes de destrucción y caos, llevamos dentro, y que sacamos en moderadas dosis – salvo excepciones- y las desatamos en las circunstancias más propicias para ello.

Hemos pasado de matarnos a pedradas y a golpes a tener el planeta repleto de arsenales nucleares y todo tipo de sofisticadas armas, mientras en el colmo de nuestra inteligente “evolución” ya podemos ver las guerras por televisión, a la hora de la comida, aunque lo más probable es que, en ese momento, unos estén pensando en que putadas gastarles a sus subordinados – eso cuando no se les tira a la calle, como es norma común en estos tiempos – y otros al revés, o a los “compañeros” de trabajo.

La larga trayectoria de Pérez-Reverte como corresponsal de guerra le sirve para hacer un recorrido por muchas de las guerras de las últimas décadas – el ser humano entró en el siglo XXI como siempre: expoliando y matando – y llena la novela de muchas historias cruentas, algunas de las cuales parece que ha vivido directamente y que le hacen tener un nexo común con la más autobiográfica y documental, pero igual de seca y contundente, “Territorio comanche”.

La extrema crueldad y oscuridad de “El pintor de batallas” ha hecho que al menos de momento permanezca ajena a la fiebre por llevar al cine todo lo que lleve el sello impreso el nombre del autor, y no es casualidad que el sexto Alatriste, publicado después del estreno de la película, “Corsarios de Levante” fuese el más salvaje de todos. Sin embargo ver “El pintor de batallas” como una obra deseperada sería un error. Su intención principal es analizar, diseccionar, observar, esa perpetua violencia. Ver las líneas maestras del juego en el que está metida la humanidad. El orden dentro del caos original para, al menos, aceptar, asumir toda esa crueldad, aprender de ella para que junto a los rasgos positivos que tenemos – el arte, el amor, aunque sea efímero o se corrompa- nos sirva de analgésico, de lúcido modo de sobrevivir, tanto a nuestra miserable condición como al mundo hostil en el que vivimos. Y eso ya es mucho.

En ese sentido este libro es mucho más educativo que muchos de los que tienen ese calificativo y pese a que apenas deje resquicio para la esperanza, está claro que cerrar los ojos y taparnos los oídos, adoptar la táctica del avestruz ante la violencia que nosotros, posibles monstruos, humanos llevamos en los genes más recónditos desde los tiempos más ancestrales, es algo muy negativo y que paradojicamente, lo único que hace es perpetuarla e incluso acentuarla.

EL PEDANTE LORD HUNTINGTON

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