Archivo de la categoría ‘Literatura en lengua española’
“El espíritu de cristal” Carlos Jover. Editorial Sloper
La editorial Sloper se caracteriza por presentar dos tipos de narraciones. Una de humor, donde el absurdo campa a sus anchas para regocijo del lector. Léase “Stradivarius Rex” de Román Piña. Otra de poesía en prosa, donde se juega con el lenguaje hasta ir más allá de sus fronteras. Léase “Creta” de Agustín Fernández Mallo. “El espíritu de cristal” pertenece a los segundos.
La presente obra viene a desmantelar el mundo tal y como nuestros sentidos lo captan. Nuestros cuerpos son meras carcasas caducas. Necesitamos algo menos perecedero, algo a lo que valga la pena rendir culto sin que en pleno extasis éste se marchite. Nuestras mentes son un vertedero. ¿El mundo? Está lleno de cadenas que nos impiden no ya demolerlo, siquiera mejorarlo. ( página 16 – memorable página 16-: “la democracia como paradigma de argucia para silenciar cualquier amago de revolución”)
Su lectura no es como beberse un zumo de manzana. Es como meterse un tequila entre pecho y espalda pensando que no habrá siquiera limón. Cuesta pero se consigue. Y al final sí que hay limón. Porque lo contado duele, y el lector debe meterse en la historia, ¿no?. Carlos Jover juega con las palabras, las modela, va más allá de ellas, de su significado, es un orfebre de la palabra, esa que ya no sirve para comunicarse con nadie. El lenguaje ha muerto, larga vida al metalenguaje.
Es la historia de Aníbal Ritsos ( ¿ pariente del poeta Yannis Ritsos? ). Su visión del mundo es la descrita en el segundo párrafo, y más, creedme. Su solución, hacer un pacto con el Espíritu de cristal: Todo o nada. No quiere ser un borreguito más en el rebaño. Detesta la mediocridad. Mediocridad impuesta, por otro lado. Hacer un pacto con el Espíritu de cristal podría hacer pensar en el pacto con el diablo del Doctor Fausto, pero yo casí más creo que es hacerlo con el Cthulhu, de la mitología de Lovecraft. Éste no se arruga. Pero Aníbal tampoco. Todo o nada. O una vida total, completa, sin medianías grisáceas, o mejor ser un despojo carne de contenedor. La pregunta es ¿puede un ser humano realmente aspirar a eso? I don’t think so.
Aníbal empredenderá un viaje al infierno, completamente desbocado e ingobernable en busca del más absoluto de los todos aceptando la posibilidad de caer en la más absoluta de las nadas. Pero, ¿ no estaba ya en la nada? Drogas, masoquismo tabernario, proxenetismo callejero. Hasta eso cae nuestro nunca sabremos si heroe o antiheroe Aníbal. Buscando el todo encontrará la inevitable nada. ¿O es eso precisamente el todo? Eso tampoco lo sabremos. No podemos ponernos en la piel de Aníbal Ritsos. Quien tuvo la valentía de jugársela, no como la mayoría. Lo que sí podemos hacer es leer este esplendido libro.
Una vez acabado el relato, recomiendo leer de un tirón todas las notas a pie de página.
Mención final, y especial a la portada del libro. Se trata de una fotografía de Emma Suarez a cargo de Alberto García-Alix. Considero que tras leer el libro, y mientras esperamos la NADA, lo mejor que se puede hacer es quedarse mirando embobado la portada.
SharePARAÍSO INHABITADO, Ana María Matute

La infancia debería ser por ley un estado de felicidad plena para todos; sentirnos queridos, jugar, aprender…ya habrá tiempo de ver la realidad de la vida tal y como es.
Lo peor es sentirse invisible.
Eso le pasa a Adri. Su mundo se divide en dos zonas delimitadas por un parquet encerado y otro que no lo está. De los seres que habitan el encerado sólo siente la decepción y la cobardía que les invade; promete no llorar frente a ellos ni convertirse en lo que a veces odia.
Para ello, crea un universo fantástico de silencios y escuchas a escondidas, ires y venires nocturnos, brillos de araña, chupitos que dan calor, aromas a pan con chocolate, medios besos sobre el flequillo y sábanas recién lavadas. Es ahí, con los gigantes que entran por la puerta de servicio, donde encuentra alivio, bienestar y el cariño que necesita, lo demás son posturas forzadas.
Llena sus ratos de niña con historias y visiones irreales, pero tan claras que no lo son, lecturas sobre un fragmento de alfombra colorida junto a su recién encontrada alma gemela; algunos le hacen sentir que es rara e incluso mala, una razón más para no dejar el mundo que habita con su olor a ropa planchada y de manos ásperas.
El dolor y la ausencia irrumpen, de repente, mientras lo que más desea es aprender a volar…los prejuicios de los adultos que la rodean la fuerzan a gritar No y por primera vez querer ser mala.
Cómo dejar tu infancia, si vivir en tu propio cuento puede ser algo mágico, mientras que lo que te espera al otro lado no satisface en absoluto tu alma libre y sensible.
Eduarda tiene razón: el unicornio nunca vuelve.
Impresionante regreso de Doña Ana María Matute, una persona noble y encantadora con un grandioso don para contar.
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“Lo que sé de los hombrecillos” de Juan José Millás
Parecía que Millás volvía a sus orígenes, ese que se imaginaba mundos paralelos, difíciles de creer pero que descritos con palabras suyas eran como si la ciencia los conociera desde tiempos pretéritos, pero casi lo ha conseguido. Casi.
La historia al principio sorprende. Recuerda un poco a aquella serie de dibujos de los años 80, “los diminutos” y se trata de eso, de cómo un hombre recién jubilado nos cuenta su experiencia con unos personajillos (los hombrecillos) que descubre casi por casualidad y poco a poco se introducen en su vida casi de manera incontrolable. También le hace guiños a antiguas novelas del autor, como “Laura y Julio” con el tema de “la vecina de enfrente” y el desdoblamiento de la personalidad.
Tiene unos altibajos demasiado pronunciados. tan pronto te atrapa como piensas que si continua de esa manera, dejarás el libro al lado de la pila de los “no acabados”. Pero en fin, se deja leer. Aunque eso para Millás es poco.
Es a partir de la página 125 cuando el libro parece que se anima y es un punto clave que hace que se recobre interés por una historia con un final que si bien no es sorprendente, al menos es inesperado.
En resumen. No es el mejor libro de Millás, pero sin duda alguna, no es el peor.
Share“La última raya” Javier Jorge
“Lo que verdaderamente te castiga el corazón cuando te deja tu novia es pensar que otra polla ocupará el espacio que durante años sólo ocupo la tuya”.
Esta cita resume la filosofía de "La última raya", el debut literario de Javier Jorge, un crack de la comunicación que triunfa en la tertulia deportiva de Albert Lesán en Canal Català, La Ronda, en la que ejerce de madridista cañero. Curtido en la escuela reporteril del Aquí hay Tomate, Javier no se corta en absoluto y dice las cosas por su nombre. Y fruto de esta sinceridad natural ha creado una novela que te engancha, como la coca que el protagonista disfruta en una vida disoluta y sin freno.
Es un libro sincero, directo, sin artificios y sin máscaras, que se merece el calificativo de novela generacional, o al menos de aquella parte más salvaje de la juventud que disfruta de la noche hasta el final, sin límites. No le darán el Cervantes, pero ni le importa ni lo busca. Javier quiere que sus lectores disfruten, y lo consigue.
Rinde un constante homenaje a su ciudad, Badalona, a la que cita continuamente, sobre todo a su vida nocturna. Pero esto es sólo una anécdota. Lo importante es seguir la senda de autodestrucción del personaje... pero sin caer en moralismos, ni en tonterías redentoras.
No se la pierdan. Les gustará.
Share“Sin noticias de Gurb” de Eduardo Mendoza. Diario
10:24 Tengo que reseñar sin noticias de Gurb.
10:26 Ni idea de cómo empezar.
10:30 Me disfrazo de Lope de Vega para encontrar inspiración.
10:31 No funciona
10:34 Me disfrazo de Miguel de Saavedra y Cervantes para que, en todo caso, sea la inspiración quien me encuentre a mi.
10:38 Parece que me he encontrado.
Sin noticias de Gurb es un libro para reírse en voz alta. Algo tan extremo como es la ciencia ficción, la crítica social y el más fino humor solo Mendoza podía ser capaz de unir. Un original diario de a bordo en el que, un marciano, compañero de nave espacial del tal Gurb, intenta dar con él por las calles de Barcelona para una vez juntos, pilotar la nave espacial que los conduzca de regreso a su planeta. Deja constancia de todas sus peripecias en un estrambótico diario.
Los personajes esperpénticos se suceden uno detrás de otro, de la misma forma que se suceden los disfraces empleados por el compañero de Gurb para pasar desapercibido (mitíco es el difraz de Condeduque de Olivares) por una Barcelona preolímpica.
Un libro surrealista como pocos. Eduardo Mendoza consigue página tras página arrancarte carcajadas de las desgracias marcianas. Porque de las desgracias humanas ya nos reímos todos.
Hace un par de años, Mendoza intentó repetir la fórmula empleada en “Sin noticias de Gurb” en un libro que se tituló “El último trayecto de Horacio Dos” pero en mi humilde opinión sin tanto éxito. Un marciano, Gurb, huyendo de su nave espacial disfrazado de Marta Sánchez es único e irrepetible y cualquier intento de emularlo debería estar castigado con la….
Share“La aventura equinoccial de Lope de Aguirre” Ramón J. Sender
Como tantos otros escritores y gente de valía, Ramón J. Sender tuvo que emigrar de España tras la guerra civil, y esta novela, escrita en el exilio, habla de otra ( pequeña ) guerra civil que tuvo lugar en el siglo XVI lejos de nuestras actuales fronteras, pero que en el fondo, se asemeja mucho, demasiado, a la del siglo XX.
En 1560, en el marco de la expedición al mítico y funesto El Dorado, supuestamente localizado en el Amazonas, Lope de Aguirre encabezó una cruenta rebelión contra Felipe II, con el objetivo de arrebatarle el Perú, escenario, décadas antes con los hermanos Pizarro, de salvajes contiendas entre españoles.
El Dorado y Lope de Aguirre han dado pie a otros libros y films, como “El dorado” de Carlos Saura o “Aguirre, la cólera de Dios” de Werner Herzog. Esta película realizada después de la novela de Sender, no es una adaptación de ésta y discurre por cauces narrativos distintos, pero tiene también muchas similitudes.
Leyendo el libro con ese personaje tan paranoico, sanguinario, ingenioso y con ciertas cualidades humanistas positivas tras su fachada bestial, alguien al que el famoso apodo de “loco” le encajaba a la perfección, uno entiende la fascinación que Herzog sentía por Aguirre, porque es alguien típico en sus historias: un loco, un soñador obsesionado con conquistas imposibles que desafía a todo lo que le rodea, a sus semejantes, a la naturaleza y al universo entero, para alcanzar sus poco realistas objetivos.
Herzog, que no hace mucho publicó “La conquista de lo inutil“, sobre el rodaje de “Fitzcarraldo” ( otra historia de un visionario en busca de su particular santo grial ), rodaje que, como muchos de su director, acabó fusionándose con la ficción, le dio el papel a su actor fetiche, el famoso chalado Klaus Kinski, y si bien fisicamente con sus rasgos germánicos, no tiene que ver con el barbudo personaje de Sender, en esencia fue una elección más que adecuada, y continuamente se me ha aparecido el histérico y malévolo rastro del actor alemán leyendo estas, muchas veces, memorables páginas.
La expedición de El Dorado se enfrenta con los indios y con una naturaleza inóspita, magistralmente retratada por Sender ( casi me pareció oir el golpeteo de la lluvia contra los árboles y el rugido de las bestias ), pero ante todo, se enfrentan entre sí con saña y con una crueldad inaudita, donde la vileza, la inquina, la delación y la arrogante ostentación de los españoles a la hora de cortarse mutuamente el cuello, alcanza niveles surrealistas, con el monstruoso Aguirre a la cabeza. (recuérdese ¡¡El hombre que tiran a las pirañas!! )
La novela tiene sus altibajos y el empleo de un castellano antiguo en cartas y actas, es algo plomizo, pero en conjunto es una obra sólida, robusta, que describe muy bien la peculiar mente de un personaje singular, Aguirre, con su muy personal sentido del honor, con unos diálogos, en su mayoría – con su laconismo lapidario y aspereza – para enmarcar, y sirve tanto como una buena crónica novelada de los hechos históricos como de fiel retrato de esa tremenda mala leche y oscuridad que estalla en forma de violencia salvaje, que los aquellos españoles llevaban dentro y que de manera inevitable parece ha ido siendo transmitida de generación en generación, y hemos ido llevando.
Es la historia de unos hombres ávidos de poder, títulos y apariencias. Y como siempre, tratándose de tragedias de este país, la iglesia católica no podía faltar y anda en medio de todo el conflicto.
Share“El húsar” de Arturo Pérez-Reverte
Desde esta inicial “El húsar” hasta la reciente “El asedio”, pasando por “La sombra del águila”, “Cabo trafalgar” o “Un día de cólera”, las guerras napoleónicas y en especial La guerra de la Independencia española ( 1808-1814 ), han sido una continua fuente de inspiración en la obra de Pérez-Reverte.
El escritor nacido en Cartagena, suele mostrar más preferencia y respeto por los ilustrados franceses que por los ignorantes, beatos españoles. En sus novelas, como en esta, todo el mundo tiene sus razones, y el maniqueismo brilla por su ausencia, pero hay un razonado rechazo a la iglesia espñaola, que con la ayuda de una monarquia cobarde y obsoleta, destrozaron los sueños de progreso y libertad que hubieran podido sacar adelante a España.
Si Napoleón – que, aunque con sus atrocidades y represalias, quería ilustrar a sangre y fuego a una España bárbara, oscuramente católica, sumisa y obediente, ciega de odio donde se linchaba a todo aquel que pensara diferente – o la moderna constitución de 1812 hubiese seguido vigente, la historia de este triste país podría haber sido muy distinta. Al menos habría tenido esperanzas de un futuro mejor, esperanzas que cortaron de raiz los de siempre: la iglesia, los nobles retrógrados y uno de los peores reyes de todos los tiempos, con la ayuda y el sucio servilismo de las masas ya mencionadas.
Escrita en 1983, cuando Pérez Reverte era corresponsal del guerra, esta estupenda primera novela, seca y demoledora, tiene ecos de la apreciable “La roja insignia del valor”- de Stephen Crane, llevada al cine por John Huston – y sobre todo de Joseph Conrad ( incluso de Ridley Scott, no en vano su adaptación de “Los duelistas” conradianos que dió lugar a su primera película, es uno de los films favoritos del veterano escritor ), pero es ante todo, una obra muy personal, por encima de todo tipo de influencias, madura, impropia de un principiante en esto de la literatura, y que traza perfectamente tanto el estilo como las temáticas que van a caracterizar su extensa obra posterior. Sus puntos de contactos con la ambiciosa “El asedio”, son más que evidentes.
Un bisoño húsar del ejército francés en la invasión de España, vive de la noche a la mañana una radical transformación en sus ideas de gloria, heroismo y honor, al entrar por primera vez en combate. Lo que hay detrás de toda fanfarria patriotera y belicista, es locura, horror, estupidez, miedo…nada positivo, un cúmulo de tormentos que desembocan en una sabia, cruel y escéptica indiferencia, fruto del desengaño y la traumática experiencia, una indiferencia tras la que se esconde la nada, el vacío más absoluto.
Libro con un sutil “in crescendo” narrativo, en el que no hay balbuceos propios de un escritor inexperto, y que deja, con su nihilismo, una sensación de desazón en el lector.
Una obra contundente, medida, si no es redonda es por algún ligero desliz o por su engañosa humildad. Se lee en un santiamén. Es un libro implacable e impecable al mostrar toda la suciedad, toda la porquería que resulta ser una guerra. En este país, pocos tienen más experiencia en esto último que el escritor, el padre de Alatriste
Share“La fragata Andorinha” Luis Delgado Bañón ( ed. Noray )
Por ARIODANTE
La fragata Andorinha
Luis Delgado Bañón
Ed. Noray
Luis Delgado Bañón (Murcia, 1946) es capitán de navío y escritor. En anteriores reseñas se ha hablado de su trayectoria. Dedicado desde hace años al ambicioso proyecto narrativo sobre la historia de la Armada española desde la segunda mitad del siglo XVIII hasta la Guerra Civil, en la serie de novelas que componen la Saga Marinera Española, el autor intenta mantener, dentro del marco de la novela de aventuras, el máximo rigor histórico posible. Para ello se ha documentado exhaustivamente y cotejado en archivos y bibliotecas toda la información que utiliza para sus narraciones. Incluso ha rescatado del olvido numerosos lances vividos por la Marina que permanecían desconocidos al público.
Decimoquinta entrega de la serie, y protagonizada por el recién ascendido a brigadier Santiago Leñanza, La fragata Andorinha es una magnífica novela de aventuras, en la que el aspecto histórico de la guerra franco española queda en segundo plano y desarrolla ampliamente la parte aventurera y la ficción con una narración bajo los cánones clásicos de la novela decimonónica, Stevenson, Salgari, Verne, Sabatini…navegamos por los mares del Sur, entre Mozambique y la isla Reunión, y nos las tenemos que ver con piratas, negreros, raptos, venganzas, asaltos, naufragios, etc., un barco que gobernar y un tesoro que recuperar. Todos los ingredientes que, bien combinados, hacen que una novela eche chispas en nuestras manos y la leamos en un continuo arrebato.
Mientras su cuñado Beto, compañero de otras aventuras y misiones en la mar realiza una misión en la Plata, por tierras indianas (que podemos leer en El queche Hiena) Santiago Leñanza retorna a Cádiz, donde tiene lugar una desgracia familiar que le deja moralmente hundido. El general Valdés, su superior y sin embargo amigo, consigue una misión para él, a bordo de su fragata, la Proserpina. Una misión que se sale de las rutas habituales para los barcos españoles de la época: el Índico. Zona de portugueses, holandeses y británicos, con la inevitable presencia francesa en disputa de territorios por la guerra, no es conocida por Leñanza, que ha de investigar con cartas marinas y mapas, las posibilidades de movimiento.
Una fragata portuguesa, la Andorinha, ha cargado una inmensa cantidad de caudales procedentes del virrey de Nueva España, que, atemorizado por los movimientos independentistas prefirió embarcarlos a pesar de que la tal fragata, comandada por un dudoso capitán Silveira, tenía una derrota larguísima antes de su prevista arribada a tierra española. Aun así, el tiempo calculado para esa llegada pasa y pasa y de la fragata no se sabe nada. La misión de Leñanza es averiguar su paradero y por supuesto, el de los caudales destinados a la corona española. Averiguarlo y recuperarlos, a ser posible. Corre el año 1813.
El trayecto hacia el sur, bordeando la costa africana, se ve “amenizado” por diversos incidentes, uno de ellos el naufragio de un barco cargado de viajeros, al que se ven imposibilitados de socorrer y que se hunde ante sus ojos. Otra de las diversiones es el encuentro con un buque negrero.
Cuando finalmente llegan a Mozambique, a bahía de Delagoa, ven el asunto casi solucionado. Pero las cosas se tuercen y el atildado capitán Silveira es un mal bicho que se les escapa entre sus manos, por lo que han de emprender una persecución implacable a través de aguas orientales para conseguir tras grandes esfuerzos, hacerse dueños de la situación. Primero hacia Sofala, luego hacia la isla La Reunión, con vientos contrarios y mar gruesa, avanzan valientemente. La intervención del joven Marco, hijo de Silveira, es de una ayuda fundamental, así como la de su fiel Aldo Neves, al mando de la goleta Capital. Aunque el joven requiere una condición que han de cumplir y que cumplen gustosos; y las cosas van volviendo a su cauce luego de muchas inquietudes y acciones valerosas, no exentas de sorpresas al final.
Más personajes, como el segundo oficial de la Proserpina, Romarate, el fiel criado Okumé, conocido como la sombra de Santiago, y famoso por sus guisos y adobos, el caballero Mascari, el teniente de fragata Orcajo, y otros, cumplen su papel airosamente, siendo interlocutores necesarios de Leñanza, y representando un gran apoyo en momentos críticos. Los personajes femeninos, que en esta obra hay varios, con sus luces y sus sombras, incluso alguno de terrorífica visión, ponen el contrapunto adecuado.
En suma, una novela muy equilibrada en su ritmo de acción, ambientes exóticos y personajes atractivos, narrada con el lenguaje habitual del autor, muy directo y llano, sin exagerar la jerga marinera, y que se puede leer sin necesidad de haber leído antes ninguna otra novela de la serie. A la edición se le echa en falta algún mapa, carencia que viene siendo, desgraciadamente, muy usual, aunque en posteriores entregas de la serie empieza a verse solventada.
Agosto 2010
Share“EL NAVÍO ASIA” LUIS DELGADO BAÑON Ed. Noray, 2010
Por ARIODANTE
Luis Delgado Bañón, (Murcia, 1946), es capitán de navío. A los dieciséis años ingresó en el Cuerpo General de la Armada y desde entonces ha estado vinculado al mar, siendo capitán de navío durante más de cuarenta años. Delgado se ha propuesto el ambicioso proyecto de narrar la historia de la Armada española desde la segunda mitad del siglo XVIII hasta la Guerra Civil, intentando mantener, dentro del marco de la novela de aventuras, el máximo rigor histórico posible. Es delegado del Instituto de Historia y Cultura Naval en el Mediterráneo, y actual director del Museo Naval de Cartagena.
Autor de Una saga marinera española, compite con completa seguridad en el espacio ocupado por los grandes narradores navales británicos como Kent, Forester, O’Brien… Está considerado como uno de los mejores -y de los pocos- narradores históricos de tema naval español.
El navío Asia, decimoséptima entrega de la Saga, Santiago Leñanza nos narra de nuevo sus aventuras, tras el paréntesis de las peripecias de su cuñado Beto en La Plata, a cargo del queche Hiena, que ocupó la anterior entrega. En esta novela tenemos bastante equilibrados los distintos temas: uno, la historia española y de Indias del momento, coincidente con la proclamación de la Constitución y las Cortes de Cádiz y también con el retorno del deseado Fernando y vuelta a las “caenas”: el absolutismo y el comienzo de la separación en dos bandos de la sociedad y la política española, paralelo al desmembramiento del sistema colonial español. Dos, la historia personal, la parte más novelesca del libro, que en esta entrega adquiere tonos dramáticos y muy emotivos. Y tres: la propia aventura marinera del brigadier Leñanza al mando del navío Asia: su recorrido hasta La Habana y Veracruz, su lucha contra los elementos y su lucha contra enemigos con nocturnidad y alevosía en la mar.
Santiago Leñanza, ya brigadier, retorna a Cádiz y deja, cumplida su misión, la fragata Proserpina y la presa Andorinha, con lo que vuelve, por el momento, a la vida de tierra. Su familia: su madre y sus dos hijos le esperan ansiosos, como su hermana y sobrinos y su prima Cristina. En unos primeros capítulos el autor nos trae a la memoria algunos sucesos de la anterior vida de Santiago y sus turbulencias, así como nos pinta un fresco de la España del momento, a la vez que Santiago es informado de las novedades: son los años de las Cortes de Cádiz, la nueva Constitución, la regencia y los últimos coletazos de la guerra contra los franceses. Los asuntos de casa, pasados los primeros días gozosos presentan sus complicaciones y Santiago, como todo hombre de mar lo que desea es partir, hacerse a la mar, que es lo suyo, y poner distancia entre él y los problemas que le van surgiendo, algunos harto conflictivos. Moviendo los hilos consigue una misión: comandar el navío Asia, rumbo a La Habana, y de allí a Veracruz, con posibilidades de continuar hasta el Perú, derrota que le atrae muchísimo.
En el viaje de ida a la capital cubana echamos de menos algo más de detalle sobre la maravillosa ciudad, de la que apenas nos cuenta sino sus actividades oficiales y marineras, y las órdenes para sus siguientes misiones. En el trayecto hacia Veracruz sufrimos, con el protagonista, una terrible tempestad que deja maltrecho al navío y algo derrengados a los tripulantes, lo que llevará más tiempo en el dique mexicano para la reparación del barco y la reposición de víveres, tropas y otras necesidades previas. En la ciudad mexicana Leñanza tiene algunos desagradables enfrentamientos con el Cabildo, con lo que conocemos los conflictos internos de las poblaciones de ultramar, sus intrigas y tensiones entre los distintos cargos políticos, así como los problemas de las dotaciones del ejército y de la marina, cada vez más abandonada en cuanto a suministros y personal.
A la vez Santiago es presentado al mariscal de campo Venegas…y a su sobrina Beatriz, que causa honda impresión al brigadier, cuya reciente viudedad, en su apenas treintena, le trae algo desasosegado. Finalmente, tras algunas breves acciones de armas en la Laguna de Términos y una misión en Campeche, Yucatán, Santiago consigue pertrechar y acondicionar su buque e iniciar el retorno a Cuba, con la esperanza de que de allí le envíen a su ansiado viaje al Perú. Poco antes de arribar a la costa cubana se ven envueltos en una imprevista lucha en la mar. Llegados a La Habana han de reparar nuevamente el barco, y mientras dura el arreglo, Santiago recibe un doble golpe brutal: pierde la misión deseada, a la vez que recibe noticias gravísimas de Cádiz, respecto a tema familiar, que le causan honda preocupación y finalmente ha de dirigirse a tierra gaditana para hacerse cargo de sus asuntos. La situación política en España ha empeorado con el retorno del Deseado Fernando VII y sus medidas reaccionarias, que salpican a Santiago. Todo le lleva a dirigir su mirada a las Indias, tratando de encauzar nuevamente su vida.
La mezcla de historia, aventuras, dramas personales y lances amorosos, salpicado de agua de mar y vientos huracanados, todo ello contado con un lenguaje marinero muy clásico y personal, da un clima muy atractivo a esta nueva entrega de la saga que Luis Delgado viene ofreciéndonos poco a poco, para nuestro deleite.
Julio 2010
Share“No te supe perder” de Salvador Navarro
“Andrea no está loca” fue la primera novela que leí de Salvador Navarro. No recuerdo exactamente que esperaba encontrarme. El caso es que me gustó mucho, muy por encima de mis expectativas, la historia de Fran y su prima Andrea en Nueva York con Sevilla de fondo. “No te supe perder“, su siguiente novela, cambia completamente de temática, pero mantiene ese gusto por el detalle en cuanto a los personajes se refiere. Son analizados a conciencia, escaneados hasta ser comprendidas sus motivaciones, nos gusten o no. Comprensión, que no tiene por qué implicar aprobación. ¿No es eso lo que buscamos en una novela? Yo al menos sí.
Lucía tiene una hija, Marga, lesbiana, que es amiga de Yann. Éste y Lucía son amantes, pese a la diferencia de edad. Marga no sabe nada de esto, y no es lo único que desconoce. Así vamos conociendo a este trío y a todos lo que les rodean. Como a Roberto, ex marido de Lucía y padre de Marga. El matrimonio se rompió y Roberto cree que hizo todo lo posible para mantenerlo a flote. Considera que no se puede decir lo mismo de Lucía.
De otro lado otro triangulo: Jordi el pirata, catalán afincando en Sevilla. Gloria, gordita, sensible, hiperinteligente.
Lola, mujer hermosa, con la cabeza sobre los hombros, peluquera en Canal Sur, quiere ser actriz. Lola tiene, tenía, una relación problemática con Yann. No olvidemos a Roco. Pobre Roco.
¿Qué pasa con Yann? Gaditano aunque nacido en Francia. Su padre siempre maltrató a su madre. Él lo fue viendo todo, le fue marcando, hasta convertirlo en un monstruo. Se marchó de casa para huir del infierno doméstico del día a día, pero era tarde…para todos. El brutal asesinato de la madre y hermana de Yann por parte de su padre es la chispa que despertó a la bestia. No avanzo más.
La acción entrecruza seres deseosos de amar y ser amados, con otros incapaces de mostrar afecto sano ni la más mínima empatía por nadie, sólo por ellos mismos. Son una minoría, pero hacen más ruido que nadie.
La novela disecciona bien a unos personajes que llegan hondo. Logicamente no puedes como lector identificarte con todos, pero siempre habrá para cualquier tipo de lector uno o dos que te haga decir: este se me parece y bastante. Eso es lo que hace que una novela sea buena, que los personajes estén trabajados. En este caso el final nunca te decepcionará.
Como colofón un buen par de detalles. A parte de mostrarnos la ciudad de Sevilla, cada capítulo viene encabezado con el nombre de un personaje con lo que es fácil situarte en la historia; otras cosa interesante es que podemos encontrarnos diálogos hasta en cinco idiomas diferentes ( castellano, catalán, portugués, inglés y francés ); y lo que más me gustó, que hay una historia dentro de la historia en forma de obra de teatro, “Craneoterapias“, donde el protagonista, Simao, hacía cualquier cosa por el amor de Rosinha – interpretada por Lola -, tanto como engordar y doblar su peso, y todo por que ella, para probar hasta donde llegaba su amor, le dijo que le gustaban los hombres con sobrepeso.
¡Qué cosas hacemos por amor!.
Lo dicho, una novela más que recomendable.











