Archivo de la categoría ‘Literatura en lengua española’
“El bolígrafo del gel verde” de Eloy Moreno
Me llamó mucho la atención el curioso título, la portada y el texto de la contraportada que aseguraba que ese libro no había recibido ningún conocido -ni siquiera desconocido- premio literario. Ah! y el hecho de que el autor se autopromocionase en las puertas de la librería.
Con este libro me ha ocurrido algo excepcional y es que, cada página que leía me parecía una pena porque me quedaba menos por leer. Hacía muchísimo tiempo que un libro no me hacía vibrar de esa manera, que no me identificaba tanto con los sentimientos de vacío, insatisfacción, rutina y desesperanza con los que convive el protagonista durante toda la novela. Creo que la valentía del argumento consiste en ser capaz de dejar en paños menores a una generación (los que ahora tenemos treinta y tantos) incapaz de tomar las riendas de su propia vida, porque han olvidado lo que de verdad importa.
Ese bolígrafo de gel verde significa tantas cosas…: las cosas que no tienen importancia y nos ahogan, pero también es el contrapunto de las que sí la tienen y no vemos porque estamos demasiado ocupados agobiándonos por el poco tiempo que tenemos.
Es una novela muy completa: intriga, sentimientos, humor, giros inesperados… Pero por encima de todo eso, la forma en qué está escrita es distinta, original y muy agradable para el lector. Y es que en cada una de las páginas de esta novela hay frases que pueden ser convertidas en citas.
El Tesoro, la primera parte, ya te engancha. Luego se hace rítmica: tediosa como la rutina y monotonía que describe y te hace vivir. Luego un ascenso, en busca de aire, agobiante. El dolor de la culpa te cala los huesos como el frío. Se visualiza el camino y los paisajes. A veces intuyes el final, … y de pronto te despista Hacía tiempo que no lloraba con una novela, que no disfrutaba de cada página como he disfrutado ahora. En fin. Una maravilla.
Aprovecho para animar al autor, pues decidió tomar el camino difícil:
publicar la novela y distribuirla él mismo. En su web (www.elboligrafodegelverde.com) están los puntos de venta.
Lo dicho, un escritor a seguir. Yo sin duda ya espero su próxima novela.
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Santi.
“El hombre que vio caer a Deleuze” de José Vidal Valicourt
La primera vez que entré en contacto con la poesía en prosa, en forma de breve relato, no sé si llamarle – o si le llaman- metapoesía, postpoesía, fue con Agustín Fernández Mallo, no con su famosa e intrigante trilogía “Nocilla”, sino con su primera obra – ya está bien de decirlo en otro idioma, me refiero a eso de “opera prima”-: “Creta lateral Travelling“. Prosa con un lenguaje cuidado, generador de imágenes evocadoras, llenas de reflexiones lúcidas, ingeniosas y pertinentes – la vida es una sucesión finita de parpadeos- que transportan al lector a cualquier otro sitio. Algo así como lo que cantaban los Smiths: “Take me out tonight, anywhere I don’t care I don’t care…”. Lo cual es un alivio intelectual con los tiempos que corren. “Creta” está editada por Sloper, lo mismo que esta obra que nos ocupa, “El hombre que vio caer a Deleuze”, ganador del VI premio café Món.
Este libro, al igual que toda la poesía en prosa, metafilosofía en prosa, viene bastante bien definida, evidentemente en sus intenciones, por una cita que José Vidal Valicourt incluye de Valle-Inclan – quítense los sombreros-: “El poeta solamente tiene algo suyo que revelar a los otros cuando la palabra es impotente para la expresión de sus sensaciones. Tal aridez es el comienzo del estado de gracia”. Me gusta la cita.
El presente volumen lo componen veinte escenas protagonizadas por seres que han superado el límite. Seres de espíritu pacifista que la sociedad ha puesto en su mano un arma. Rodeados de enfermizos e irritantes clichés. Sí clichés. Si quieres tener razón opina lo que todos los demás, no te saltes ni una coma. A lo sumo añade algún signo de admiración. O mil. Estos seres, auténticos héroes, piensan en voz alta – sólo lo podremos oir nosotros- en la podredumbre humana, en sus problemas y en las drásticas soluciones que se les ocurren, mientras David Lynch se les aparece por doquier. Ya nadie distingue ficción de realidad. Adiós a nuestro yo, que se diluya
Asesinos intelectuales, franco-tiradores apostados en azoteas de centros comerciales, anuncios, hombres anuncio, hombres de anuncio, amantes fantasmagóricos, Borges, Tom Waits, París-Texas, (cielo sobre)Berlín, Win Wenders, soledad, poesía hecha pedazos, mitos contemporaneos y cultura under-pop. Qué mas se le puede pedir a un trozo de papel con letras impresas.
Tres reflexiones de extrema belleza se me han quedado grabadas:
“Hablar se ha convertido en una obscena segregación de sonidos sin sentido, en una especie de enfermedad vírica que es necesario atajar cuanto antes. Nunca estamos suficientemente solos, y ésta es nuestra mayor desgracia. Algún día el ser humano llegará a ser inteligente y llevará a cabo la mayor revolución: la del silencio”.
“Pertenezco a la raza de los hombres destruidos, de los que mantienen el tipo bajo la luz demente del mediodía. Soy hijo de esta luz sin civilizar, esa que me otorga la lucidez más temible”.
“Vivo en el espacio del error, en la última provincia en la que van a parar los hombres sin memoria, allí donde el juicio queda suspendido hasta nueva orden”.
Impresionante
Como lector me he sentido más cómodo en las distancias cortas, en el lenguaje economizado, sin concesiones, pim-pam-pum, directo a la sien, al grano. Pero eso a fin de cuentas no es problema del texto, no siempre lo es, sino en este caso mío, como lector.
Por cierto, vaya caída mas tonta, la de Deleuze
Share“Alma inmortal” de Dianna M. Marquès

En la primavera de 1988, Kate, una joven de veintiséis años residente en Nueva York, viaja con dos amigas a Venecia, con motivo de la despedida de soltera de una de ellas.
Allí conoce a Enzo, un joven gondolero de su misma edad que la seduce y la deja embarazada.
Cuando Kate regresa a casa, descubre su estado y decide avisar a Enzo para informarle de su situación, pero él reacciona de una manera extraña y al día siguiente va a verla a Nueva York para convencerla de que aborte ya que, según él, en su familia hay antecedentes de una grave enfermedad. Kate, presa de un nuevo instinto maternal, se niega a no tener al bebé y Enzo, resignado ante sus negativas, decide llevarla ante un bufete de abogados para, aparentemente, redactar un documento donde ella renuncia a pedirle responsabilidades sobre el bebé.…
Pero el bufete de abogados resulta ser de lo más inquietante y, allí, Kate descubre la verdadera naturaleza de todo, que un gran secreto escondido desde hace millones de años sobrevive en nuestra sociedad, atrapando la vida de Kate y transformando todo su mundo
“El designio de los dioses” de Alfonso Solís
El designio de los dioses, es una novela histórica de aventuras, que nos permitirá adentrarnos en la Asiria del siglo VII a.C., y también en otros pueblos y culturas de la antigüedad, tales como los egipcios, los sármatas, los escitas, los yuezhi de Kushan, los masagetas y muchos más. Conoceremos su cultura, su alimentación, su vestimenta, su religión…
Seremos testigos de la batalla más importante de la antigüedad y que enfrentó, por la supremacía del mundo conocido, a las dos naciones más poderosas de la época: los asirios y los egipcios.
¿Quién será el vencedor?
Las batallas, descritas al detalle, están basadas en hechos históricos y te permitirán meterte en la piel de un cornaca numidio, un jinete cimerio, o un arquero egipcio. Espada en mano, te enfrentarás a un elefante de guerra o dirigirás tus huestes contra la temible infantería asiria. ¿Te lo puedes imaginar? Con esta novela, sí.
El designio de los dioses, es una obra para los amantes de la novela histórica o del mundo antiguo. Elaborada con un rigorhistórico y erudito, al mismo tiempo que entretenido y bien narrado, que sitúan este libro en el escalón más alto del género.
Video de "El designio de los dioses"
Share“La reina del sur” de Arturo Pérez-Reverte
Esta es la primera novela de Pérez-Reverte en la que el personaje central es una mujer, Teresa Mendoza, que casi se ha convertido en un minimito, en una leyenda urbana en México y en el mundo de los narcos, hasta tal punto que, como el autor, ya tiene su propio narcocorrido. Este sub-género musical es, junto a las novelas de Elmer Mendoza, autor de la convincente “Balas de plata”, una de las mayores influencias de “La reina del sur”, de la que hace tiempo existe el proyecto de llevarla al cine, proyecto lleno de problemas y retrasos que aún no ha acabado de concretarse y que si se llega a realizar, sería que mejor que lo hiciera alguien “adecuado” para llevar a la gran pantalla este duro material.
La transformación de una chica mejicana en la reina del narcotráfico español, es lo que narra esta potente pero irregular novela que destaca especialmente en el arranque. Transcurre en México, un país con el que el autor mantiene una relación especial y del que conoce perfectamente el sórdido mundo que describe, pues como en sus novelas históricas, se mezclan personajes de su invención con otros reales.
Reconociendo su indiscutible brillantez, y que Reverte sabe sobradamente de lo que habla, uno siente, pese a haberlo disfrutado, cierta antipatía por este libro, que no es de lo mejor del escritor, por algunos diálogos o personajes estereotipados – en el cine ya hemos visto muchas veces una historia similar, como el memorable “scarface” de Brian de Palma, con un escepcional Al Pacino en el mítico rol de Tony Montana – cuando no excesivamente tópicos, convencionales y hasta sobrantes – el reportero, ¿un alter ego del propio Reverte?- por toques folklóricos, irritantes, por la admiración que parece sentir el autor por los códigos del mundo de los narcotraficantes, códigos de comportamiento por lo menos discutibles y que ponen a México en las páginas de sucesos continuamente; por el folletinesco de la trama, o especialmente porque no llega a sus últimas y coherentes consecuencias, pues las sorpresas finales a parte de poco creibles son bastante tramposas – la doble cara del Guero Dávila, el final que no voy a destripar -.
Con todo, es una novela recomendable con la fuerza, intensidad, sequedad y mala leche propias de Pérez-Reverte, un claro ejemplo de que se puede escribir buenos personajes, personales llibros, y vender mucho. Tiene no pocos momentos y personajes memorables, y sus virtudes, en resumen, compensan sus defectos pese a que persista la molesta sensación de que, sorprendentemente, el veterano y curtido escritor no ha sabido redondear la trama. A lo mejor soy yo!! Al fin y al cabo los corridos me provocan la mayor de las indiferencias, y este libro, fascinante y pesado a la vez, no deja de ser un largo narcocorrido. Dicho esto con todo el respeto hacia el autor
¡EL PEDANTE DE LORD HUNTINGTON, OTRA VEZ!

“El pintor de batallas” de Arturo Pérez-Reverte
Una de las novelas más personales, difíciles y oscuras de Pérez-Reverte, si no la que más. El enfrentamiento dialéctico entre un retirado corresponsal de guerra reconvertido a pintor y un veterano de guerra croata dispuesto a matarlo es la base para un viaje por la crueldad y oscuridad del ser humano, un intento de descifrar las causas de la violencia inherentes a éste, y que le ha acompañado y le acompañará en mayor o menor medida siempre, por mucho que algunos bienpensantes o gente metida en movimientos new age, y que de tan ciegos e ignorantes llegan a resultar patéticos y peligrosos, digan lo contrario.
La violencia, la guerra, es como el aire – contaminado – que respiramos o el amor del que somos capaces. Amor que cuando se siente por una bandera, una religión, una raza, por los beneficios económicos o de manera posesiva por otro ser humano, acaba volviéndose odio y miedo. Odio y miedo hacia el otro. Hacia el diferente, hacia el que no piensa igual. Odio y miedo que impulsan a la violencia o a otras expresiones de vileza como la marginación, la censura o el rechazo.
Sustentada en los memorables diálogos de los dos personajes y con el fantasma de una mujer revoloteando por toda la narración, “EL pintor de batallas”, aún con una estructura un tanto descompensada, es unanovela estupenda, y una de las más frías y demoledoras de Reverte. Nihilista al máximo, sin concesiones, pero también lúcida y catártica. Leída con serenidad uno puede aprender michísimo de ella que ya es más de lo que se puede decir de buena parte de los libros que como este han triunfado en las listas de ventas.
No es recomendable y probablemente no la entenderán – reacciones de rechazo así ya las ha tenido- todos los apóstoles del buen rollito y los que niegan la complejísima condición humana. Esa oscuridad e instintos primigenios violentos que la mayoría llevamos dentro y aunque no vayamos a vivir una guerra en nuestra vida – afortunadamente, si bien eso nunca se sabe; en eso somos casi una excepción en la historia – muchos expresan esas y otras emociones negativas en la vida cotidiana, en las millones de peuqeñas guerras cotidianas que forman nuestra sociedad capitalista y que hacen, como buenos depredadores, que nos pisemos unos a los otros o nos estrangulemos moralmente para campar a nuestro antojo. Y de eso va también el libro. No solamente de la guerra entendida literalmente sino de la ruindad de la envidia, la falta de empatía o compasión, la crueldad que nosotros, inconscientes agentes de destrucción y caos, llevamos dentro, y que sacamos en moderadas dosis – salvo excepciones- y las desatamos en las circunstancias más propicias para ello.
Hemos pasado de matarnos a pedradas y a golpes a tener el planeta repleto de arsenales nucleares y todo tipo de sofisticadas armas, mientras en el colmo de nuestra inteligente “evolución” ya podemos ver las guerras por televisión, a la hora de la comida, aunque lo más probable es que, en ese momento, unos estén pensando en que putadas gastarles a sus subordinados – eso cuando no se les tira a la calle, como es norma común en estos tiempos – y otros al revés, o a los “compañeros” de trabajo.
La larga trayectoria de Pérez-Reverte como corresponsal de guerra le sirve para hacer un recorrido por muchas de las guerras de las últimas décadas – el ser humano entró en el siglo XXI como siempre: expoliando y matando – y llena la novela de muchas historias cruentas, algunas de las cuales parece que ha vivido directamente y que le hacen tener un nexo común con la más autobiográfica y documental, pero igual de seca y contundente, “Territorio comanche”.
La extrema crueldad y oscuridad de “El pintor de batallas” ha hecho que al menos de momento permanezca ajena a la fiebre por llevar al cine todo lo que lleve el sello impreso el nombre del autor, y no es casualidad que el sexto Alatriste, publicado después del estreno de la película, “Corsarios de Levante” fuese el más salvaje de todos. Sin embargo ver “El pintor de batallas” como una obra deseperada sería un error. Su intención principal es analizar, diseccionar, observar, esa perpetua violencia. Ver las líneas maestras del juego en el que está metida la humanidad. El orden dentro del caos original para, al menos, aceptar, asumir toda esa crueldad, aprender de ella para que junto a los rasgos positivos que tenemos – el arte, el amor, aunque sea efímero o se corrompa- nos sirva de analgésico, de lúcido modo de sobrevivir, tanto a nuestra miserable condición como al mundo hostil en el que vivimos. Y eso ya es mucho.
En ese sentido este libro es mucho más educativo que muchos de los que tienen ese calificativo y pese a que apenas deje resquicio para la esperanza, está claro que cerrar los ojos y taparnos los oídos, adoptar la táctica del avestruz ante la violencia que nosotros, posibles monstruos, humanos llevamos en los genes más recónditos desde los tiempos más ancestrales, es algo muy negativo y que paradojicamente, lo único que hace es perpetuarla e incluso acentuarla.
EL PEDANTE LORD HUNTINGTON
Share“Cuyabeno, la sangre de la tierra” Manuel Pérez Recio
Escapando de un mundo gobernado por la estética, el materialismo, la macroeconomía y las nuevas tecnologías, dos jóvenes amigos deciden realizar un viaje de comunión con la naturaleza por uno de los lugares más fascinantes del Planeta: la selva amazónica. Acompañados por un guía local de sangre quechua, con el que contactan de forma casual en una de tantas tabernas que invaden la ciudad de Lago Agrio (Oriente de Ecuador), se adentran en la región amazónica de Sucumbios, donde pretenden establecerse durante unos días para explorar la jungla y visitar algunas comunidades indígenas. Pero de forma inesperada, un terrible e inquietante suceso les hará vivir una de las experiencias más extraordinarias de sus vidas, que pondrá en jaque sus instintos y abrirá nuevos y farragosos caminos ante ellos que nunca antes hubieran soñado atreverse a recorrer, obligándoles a reflexionar sobre el sentido de su propia existencia y el inminente final de ésta.
“CUYABENO, La Sangre de la Tierra” 2ª Edición (revisada y corregida). Una novela de viajes y aventuras, hilada con una trama de misterio y una pequeña dosis de locura, basada en un viaje real por la amazonía realizado por su autor hace pocos años.
Datos: Editorial Bohodón. 1ª ed.-Mayo de 2008 / 2ª ed.-Octubre de 2009. 300 páginas. Colección: Índigo. ISBN: 978-84-92775-30-9
A la venta en librerías de toda España y por internet en páginas especializadas.
Precio de la segunda edición en formato clásico: 18 euros. En E-Book: 9 euros
“El casamiento engañoso”/ “Coloquio de los perros” de Miguel de Cervantes Saavedra
Escritas por Cervantes al final de su vida( 1613), encuadradas en las novelas ejemplares, estas dos piezas cortas sirven para alumbrarnos sobre la época que le tocó vivir al escritor entre escritores, al autor de “El quijote”, el manco de Lepanto.
La primera pieza, “El casamiento engañoso”, cuenta la historia de un hombre, Álferez Campuzano, que se arrima a una mujer, con Estefanía de Caicedo, para sacar partido de su supuesta honestidad y buena posición. El problema es que ella se arrima a él no por amor, sino por exactamente lo mismo. En lo narrado podemos ver toda la miseria material y de mentalidad, que hacía complicado que los pobladores de la España del XVII, ya en su ocaso como imperio, pudieran hacer otra cosa que recurrir a la picaresca y al engaño. El casamiento acaba logicamente como el rosario de la aurora, cuando la “bella” moza contagia de sífilis a Campuzano, dejando a las claras que no era la primera vez que se ponía a la faena.
Campuzano da con sus huesos en un hospital donde será tratado de su “dolencia”. Entre fiebres- aqui se engarza con el segundo relato, “El coloquio de los perros-, verá a dos perros a su lado, los cuales se pondrán – sorprendentemente- a hablar. Uno de ellos cuenta al otro sus desventuras, de amo en amo, bella metáfora de la vida humana, donde no conoció más que crueldad, sumisión, malos tratos, el binomio amo-criado; y como esto lleva a una vida de pillerías, de picaresca, entre miseria y mala vida, que caló hondo en nuestra idiosincrasia. Ante las adversidades, lo mejor parece ser aceptarlas y en cuanto no te vea nadie agarrar lo que puedas. Qué se lo digan al lazarillo
Share“Los libros arden mal” de Manuel Rivas

La idea de ver y oler libros quemados me remueve las tripas por lo que significa.
Eso es lo que debió parecerles a esos hombres encargados de aquel montón de hojas echas puré de cenizas. Aquellos hombres y mujeres que sufrieron injusticias y que, pasados los años, en sus cuerpos curtidos y en sus cabezas, todavía perduran las peores imágenes que llegaron a ver. El olor a cuero, las impresionantes bibliotecas de la ciudad, los amigos, los conocidos, el porvenir…todo a la mierda…y eso a quién sobrevivió, claro, que pudo ver el después.
La gente del pueblo sabe que no ha de saber nada, y aún siendo así, no te salva del sufrimiento; tras cualquier esquina puedes encontrarte a la persona que, conociéndote, te hará daño. ¿Cuánto dolor se puede infligir a una persona y por qué? Creo que no hay nada en el mundo por lo que maltratar o matar. Nada.
Entre tanto caos y tanto desorden las vidas continúan. Cada uno o una llevamos nuestra historia a cuestas, con sus dulzuras y sus malos capítulos. El ser humano se acostumbra a todo ello con la facilidad con la que nos bebemos un vaso de agua. Al mirar el pasado que no he vivido con ojos tristes, no puedo imaginarme, ni por un instante, lo que la guerra hizo a este país, lo que hace con muchos pueblos hoy, porque lo deplorable es que aún no se ha acabado, por más que todos recordemos (por aquello de no repetir).
He de decir que hasta la página 150 más o menos no me involucré en el libro, y no sé la razón, porque a partir de ahí todo fluye.
Me ha encantado el capítulo de Ó y Armonía; qué belleza pinta Manuel Rivas al describir este pasaje: el agua, las charlas de las mujeres, esos hatillos de hierbas aromáticas sobre la colada…por un momento se hizo la paz en mi cabeza, un respiro. Polca, un sabio en su silencio y cuando no calla. La valentía de muchos y muchas, gentes bajo nombres prestados, haciendo bien en la oscuridad. Y el tiempo y la enfermedad que no entienden ni de poder ni de clases.
Todo está en las palabras, sean por boca o leídas, aunque este placer último de leer, lo quieran arrebatar siempre el odio y la sinrazón de los verdaderos asesinos. Me da miedo pensar que cualquiera podría matar. Y todo comienza así, quemando, robando y borrando para hacer desaparecer la oposición, al diferente, al libre, a la persona.
Share“El guerrero alado” Antonio Mon Morales
“En una tierra dividida, nace el último hombre libre de la raza más poderosa jamás creada. Llamado Sonthorn, está destinado a ser la llave que vuelva a reunir las razas que permanecen separadas debido a la amenaza del enemigo más poderoso nunca conocido. Nadie jamás fue capaz de detenerle, y para evitar que extendiera su poder, los más sabios magos dividieron Ergasth en cuatro zonas. Los humanos permanecerían en la mayor superficie, pues el enemigo no los necesitaba para sus planes. Las únicas razas que realmente necesita para dominar el mundo, son los elfos y los enanos. Para evitarlo, fueron exiliados y encerrados tras una barrera mágica que impediría el paso. Nunca podrían salir, pero el enemigo no podría entrar.
La única forma de romper esa barrera es acabando con la raza que la forjó. Llamados dioses por todos los habitantes de Ergasth, los druganos unieron sus fuerzas para crearla, pero si todos ellos muriesen, la barrera caería y el enemigo tendría fuerzas para reencarnarse y acabar con cuanto se interpusiera en su camino.
Poco falta para este momento, pues el último de los llamados dioses ha nacido. No obstante, es criado entre humanos, lo que le impide saber su destino ni el de su raza. Educado para una vida sencilla, desde la niñez los portentos que logra llaman la atención de los seguidores del enemigo. Cuando llega a la mayoría de edad, el enemigo le acecha, destruyendo todo su pueblo sin que él pueda evitarlo, pues no conoce ni su fuerza ni su poder. Logra escapar dejando salir aquella parte desconocida de él que siempre le daba fuerzas de forma inconsciente.
Huye junto a un amigo logrado salvar de la masacre y emprenden camino hacia le única persona que puede decirle quién es realmente y qué se espera de él. No obstante y a pesar de saber el papel que debe jugar en el mundo, no está dispuesto a emprender una guerra desconocida para él. Su único interés es salvar a su verdadera madre del enemigo y unirse junto a su amada, perdida mucho tiempo atrás.
A pesar de los consejos de personas más sabias que él, decide enfrentarse a su enemigo en su propia casa, a pesar de que su muerte precipitaría la de todo Ergasth. Por el camino mueren los amigos y los maestros orgullosos de dar su vida por él y Sonthorn no hace más que torturarse al saberse la causa de sus sacrificios. Lo único que le queda entonces es su amada, pero comienza a dudar de poder tenerla.
Por un lado, si logra reunirse con ella, el enemigo acabará con ella como con todos sus seres queridos; pero por otro, ella es el único motivo por el que lucha. Debe asumir su destino en el mundo, aceptar su papel y alejarse de ella para salvarla. Nunca se hizo tal sacrificio como el que realizó él la noche en la que se transformó y defendió la ciudad de Darmid del ataque del enemigo.
Sonthorn había decidido dejarla marchar, había perdido su corazón en aquella batalla, pero había ganado sus alas. Sonthorn es miembro de la raza de los druganos, que alcanzan su plenitud de poder al transformarse durante la noche. Cuando al fin brotaron las alas de su espalda, el heredero del cielo había nacido, al fin aceptaba su papel y decidía luchar.”
http://elguerreroalado.blogspot.com/
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