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“La batalla de Iwo Jima” Derrick Wright

La Batalla de Iwo Jima. Derrick Wright

Inédita Ediciones. Traducción a cargo de Iñigo Artamendi Órtiz

La batalla en la pequeña isla de Iwo Jima en el pacífico en Febrero de 1945 donde murieron casi 7000 norteamericanos y al menos 20.000 japoneses, ha quedado para la historia como una de las más cruentas de la segunda guerra mundial. Fue, desde luego, una de las peores de este frente ( poco después la de Okinawa la superaría ), pero lo cierto es que cualquier batalla del frente de Este la supera ampliamente en muertos, y en la mayoría de los casos, en occidente, de éstas se encuentra mucha menos información que sobre cualquier combate con anglosajones por medio.

¿Los motivos? Mucho tiene que ver la guerra fría con ello, y por tanto aqui nos hemos tragado la propaganda oficial “made in USA“, del mismo modo que en Rumania o Hungria se tragaron la propaganda de la URSS.

En este sentido la historia oficial USA de Iwo Jima ha ensalzado la batalla, la famosa foto se convirtió en un símbolo y aún no había transcurrido mucho tiempo cuando Hollywood hizo el típico panfleto con John Wayne, “Las arenas sangrientas de Iwo Jima“, donde tenían un fugaz cameo, al parecer obligados, los tres supervivientes de la foto en cuestión. Son preferibles con mucho las muy humanas películas de Clint Eastwood sobre la batalla que el film de Wayne o que el libro que nos ocupa.

Lo preocupante del libro del británico Wright es que la guerra fría ya había acabado casi una década antes que lo terminara y la segunda guerra mundial hacía 55 años!!!, y uno tiene la sensación que estar leyendo un panfleto, no un libro de historia, y partidista. Es belicista y patriotero. Wright sigue los dictados de la historia oficial al pie de la letra, sin el menor sentido crítico y hace apología del lanzamiento de las bombas atómicas. Iwo Jima y okinawa para no invadir Japón y lanzar los artefactos que inauguraron una nueva era para la humanidad. Lo cierto es que Japón estaba al borde la rendición y Wright sobrevalora su capacidad operativa: apenas tenía aviadores veteranos y tras la conclusión de la guerra en Europa se había quedado sólo ante la abrumadora superioridad USA.

Muchos historiadores, David Solar por ejemplo, hablan más de una táctica intimidatoria al futuro enemigo, el Comunismo, disfrazada de un intento deseperado por acabar la guerra unida al ansia de probar una nueva arma antes que Japón arrojase la toalla. Es comprensible que muchos veteranos USA crean estar vivos gracias a las bombas. Lo que no tiene justificación es que un historiador no indague lo más mínimo y justifique dos de las peores atrocidades de la historia que costaron la vida a puede que más de 300.000 civiles, muchos de los cuales murieron muchos años después de la manera más dolorosa posible. Tras leer este libro, es ideal ver la película nipona de 1988 “Lluvia negra” de Imamura. el rechazo que produce Wright se eleva al cubo.

El libro incluye documentos del general Kuribayashi, cartas y dibujos suyos. Fue uno de los mejores generales nipones de la guerra. Condenado de antemano, fue más “humanitario” y mucho más inteligente que la mayoría de sus fanáticos colegas ( evacuó la escasa población civil y prohibió los estúpidos ataques “banzai” suicidas…..claro que no le hicieron mucho caso ) y su cadaver nunca fue encontrado, como el de tantos soldados nipones. Este es el principal acierto de Wright, pero libros sobre Iwo Jima hay mejores, y no te sueltan un sermón. El mejor símbolo de la batalla es la famosa foto del monte Suribachi, que ilustra la portada, pero lo es por la historia que hay detrás. Una foto manipulada como pocas en la historia.

Hay otros libros como el de M. Russell sobre la batalla, a parte de muchas biografías sobre el general Kuribayashi. Para todo aquel que ya sepa mucho sobre la batalla, este libro le aportará poco. ¿Para qué me ha servido a mí? Para hacer una crítica en MELIBRO. Por cierto, un símbolo actual muy bueno es un retoque de la famosa foto en la que los marines levantan no la bandera sino una torre petrolífera.

Y por último, una muestra del “rigor” de Wright. Dice que las bombas atómicas se tiraron porque había que considerar a toda la población japonesa, de los niños a los ancianos, como potenciales “kamikazes“. Si este disparate hubiese sido cierto, ¿no habrían seguido luchando hasta su completo exterminio? Cierto que la propaganda nipona fomentaba esta idea pero de ahí a la realidad distaba un abismo y buena parte de la población estaba harta de sus gobernantes y de la guerra. Probablemente y ante las noticias de que Japón iba a capitular, las tiraron antes que la influencia soviética por la zona se extendiese demasiado.

A un libro de historia hay que pedirle que no sea tan parcial.

EL HOMBRE QUE ABOFETEÓ E HIZO LLORAR A CHUCK NORRIS

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“¡Indignaos!” Stéphane Hessel

¡Indignaos!

Stéphane Hessel

Destino Editorial

Colección Imago Mundi

¡Indignaos! es un pequeño librito, de 30 hojitas, que ha sido un super éxito en Francia,  y aqui también lo está siendo de momento.

Hessel, nacido alemán ( 1917 ) pero nacionalizado francés en 1937, a parte de su posterior carrera dipolomática tras la guerra, destaca su participación en la resistencia francesa contra la invasión alemana y por haber participado en la redacción, en 1948, de la declaración universal de los derechos humanos.

El libro se dirige a los jóvenes, a los que insta a indignarse, dirigiendo sus iras hacia la dictadura financiera que amenaza la democracia y nuestra libertad. El texto parte de sus recuerdos y experiencias en la resistencia francesa contra la ocupación nazi. Ellos se rebelaron ante eso y ahora pide a las nuevas generaciones que hagan los mismo, contra una ocupación mucho más sutil. Hessel hace un recorrido por su paso por la famosa Resistencia Francesa, y expone sus logros, que tras su victoria contra el ocupante, son la base de nuestra democracia ahora amenazada. Estos logros son: La declaración universal de los Derechos Humanos ( Hessel indica que triunfó la palabra “Universal” por la de “Internacional” que preferían los Británicos ), una prensa libre, o una banca minimamente controlada por el estado.

Hessel está indignado por como todo aquello por lo que luchó se ha ido desvaneciendo sutilmente e insta a las nuevas generaciones a indignarse, a decir no al poder de sombrías supraorganizaciones financieras internacionales que operan en la sombra convirtiendo al poder político en meros títeres. Se dirige a los más jóvenes – demasiada presión para ellos – y quiere que lo hagamos no con violencia sino mediante resistencia pasiva, al estilo Gandhi o Mandela.

El libro como apunto antes ha sido un super éxito en Francia. Tras haberlo leído, se lee en 15 minutos, sinceramente no entiendo por qué tanto interés. No dice nada especial. Pero el caso es que es un boom de ventas. Sinceramente, resistir pasivamente, ¿ es todo lo que podemos hacer? ¿No somos ya bastante pasivos?.

Sin entrar en detalles (detalles como que la democracia fuera un invento de estos resistentes, como si antes no hubiera habido nada, que el Estado del bienestar haya traído tanta prosperidad – aunque sin duda sea lo menos malo – y que esta prosperidad haya sido a costa de aniquilar a las culturas periféricas a las que hemos dado en llamar tercer mundo, de las que nos hemos alimentado hasta que ya no hay que chuparles ), cada uno tiene sus puntos de vista, ( realmente indigna el poco amor que tenemos a la verdad y como justificamos cualquier cosa que nos convenga, aunque ayer dijéramos lo contrario ) el caso es que siendo loable el discurso de Hessel, posiblemente el mismo que tiene mucha gente – mismas palabras que habrán sido dichas cualquier mañana en cualquier cafeteria por cualquiera de nosotros rodeado de otros como nosotros-, en su intento por despertarnos de nuestro letargo – al  que seguiremos aferrados, por la creencia de ser este el menor de los males – Hessel, como cualquier otro,  se topa con el problema de siempre: el lenguaje. Por mucho que en su cabeza, en teoría,  crea honestamente poder transmitirnos un mensaje que desembote nuestras adormecidas mentes, el lenguaje se lo impide. Simplemente los vectores, nuestros problemas,  se han vuelto demasiado complejos como para plasmarlos mediante el lenguaje.

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“Reacciona” Autores Varios. Editorial Aguilar

REACCIONA (Aguilar). A la venta desde el 13 de Abril. Varios autores nos dan 10 razones por las que deberíamos actuar frente a la crisis económica, política y social. El libro está prologado por el autor del libro del que ahora más se habla en estos días, “Indignaos”,  Stéphane Hessel. De “Indignaos” en un blog decían que  es un libro necesario pero banal por lo poco que decía. Estoy de acuerdo con la segunda parte. Sinceramente el libro de Hessel no aporta más que buenas intenciones, pero poco más. Hacen falta algo más que buenas intenciones. Veremos  este “Reacciona”.

Comentar que ha salido, otro libro más sobre este tema, que pretende hacernos espabilar. Se llama “Delito de silencio”, del que fuera presidente de la Unesco, Federico Mayor Zaragoza. Este nos insta a Implicarnos para acabar con la crisis de todo tipo que vivimos, no sólo económica. Este cuesta sólo tres euritos, dos menos que el de “Indignaos”, cosa que si que cuesta la edición francesa, “Indignez-vous”.

“Reacciona” incluye textos de peronajes como José Luis Sampedro, Baltasar Garzón o el propio Federico Mayor Zaragoza.

¿Qué hacer, para cambiar esto?

¿Se puede hacer algo? ¿Cómo cambiar la mentalidad de una sociedad de arriba a abajo?

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“MUERTE Y VIDA DE LAS GRANDES CIUDADES” JANE JACOBS

Por ARIODANTE

MUERTE Y VIDA DE LAS GRANDES CIUDADES

JANE JACOBS

Presentado por: Zaida Mauxí, Blanca G. Valdivia, Manuel Delgado

Traducido por Ángel Abad y Ana Useros

Ed. Capitán Swing

Colección Entrelíneas

Madrid, 2011

En la economía de las sociedades, el desarrollo industrial y el desarrollo del sector servicios llevan acompañado casi necesariamente, y entre otros fenómenos, el proceso migratorio del campo a la ciudad. Con el paso del tiempo, tal movimiento impacta en la misma ciudad: de las pequeñas ciudades, las masas se desplazan a las grandes urbes. Pero, el fenómeno del que hablamos afecta, asimismo, a los países del Tercer Mundo, o en vías de desarrollo, o de economías emergentes, o cómo se haya dado en denominar a tales comunidades en estos últimos meses. De un modo u otro, las colosales concentraciones urbanas, de edificios y personas, marcan el devenir de los nuevos tiempos. Con sus ventajas y sus desventuras, sus glorias y sus miserias. Hablamos de Nueva York o Los Ángeles, pero, asimismo, de El Cairo o Ciudad de México.

Los problemas derivados de esta circunstancia afectan a todos los órdenes: económicos y sociales, políticos y culturales, urbanísticos y de seguridad y, claro es, de convivencia entre los pobladores de la civitas. Esto sucede en nuestros días, y esto mismo ocurría, aunque adecuado a su época, en los años sesenta del siglo pasado. Es en los primeros compases de esa década especialmente convulsa cuando aparece el libro que acaba de reeditarse en España: Muerte y vida de las grandes ciudades. Su autora, Jane Jacobs, aborda la cuestión mencionada desde la perspectiva cultural emergente y desde los postulados ideológicos dominantes en aquellas fechas.

Jane Jacobs (Scranton, Pensilvania, 1916-Toronto, 2006). Divulgadora científica, teórica del urbanismo y activista político-social, su obra más influyente fue Muerte y vida de las grandes ciudades (1961), en la que critica duramente las prácticas de renovación urbana de los años cincuenta en EE.UU., cuyos planificadores asumieron modelos esquemáticos ideales que condujeron a la destrucción del espacio público. Con métodos científicos innovadores e interdisciplinares, Jacobs identificaba las causas de la violencia en lo cotidiano de la vida urbana, según estuviera sujeta al abandono o, por el contrario, a la seguridad y calidad de vida.

Paralelamente, la autora destacó por su activismo en la organización de movimientos sociales autodefinidos como espontáneos (grassroots), encaminados a paralizar los proyectos urbanísticos que entendía que destruían las comunidades locales. Primero en EE.UU., donde consiguió la cancelación del Lower Manhattan Expressway; y posteriormente en Canadá, a donde emigró en 1968 y donde consiguió la cancelación del Spadina Expressway y la red de autopistas que pretendían construirse.

Combinando la experiencia personal y los análisis comparados en arquitectura y urbanismo, la geografía humana y la sociología, Jacobs ofrece en estas páginas un genuino «Manifiesto urbanista», una declaración programática de religión laica, cívica y ciudadana, muy socorrida y en boga dentro de los ambientes «revolucionarios», «contraculturales» o, sencillamente, «alternativos», del «sesentayochismo». Levantando la voz, haciendo sentadas en la vía pública y paralizando proyectos urbanísticos «salvajes», ansiaban cambiar el mundo. Recuérdese que eran los tiempos donde marcaban la pauta a seguir los testimonios de Erich Fromm y A. S. Neill alrededor de «Summerhill» o de Wilhelm Reich acerca de la función individual y social del orgasmo. En el presente, los herederos intelectuales de estas creencias utilizan términos más «post-moderno»; por ejemplo, «sostenibilidad».

Jane Jacobs no preconiza, sin embargo, un modelo urbano próximo al ecologismo «Ciudad Jardín» (Howard) o al post-ecologismo y el experimentalismo de la «Ciudad Radiante» (Le Corbusier). Su paradigma doctrinal, referido a la vida cívica, es «humanista», activista y autogestionario. Reivindica, por ejemplo, el uso prioritario de las aceras y los parques públicos, los encuentros vecinales y la participación ciudadana en competencia con el poder político y económico, la diversidad urbana y la cohesión social. Un mensaje, en suma, tan sencillo como lo que da de sí el sentido común: es preferible que exista en la esquina de nuestro barrio una tienda de alimentos que una sucursal bancaria, o un parque, en el centro, en lugar de un bloque de apartamentos, o que circulen bicicletas por las calles, en vez de automóviles.

Tal vez el contenido de estas páginas, leídas hoy, se nos pueda antojar un tanto rancio y melancólico, ingenuo y utopista. Pero, de seguro, que removerá los espíritus de algunos lectores con larga experiencia en la vida.

Ariodante

Mayo 2011

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“No logo” Naomi klein

“No canto para Pepsi,

no canto para coca-cola,

no canto para nadie

porque me haría parecer un payaso”

1988. Fragmentos de la canción “This note’s for you” de Neil Young, en el que atacaba tanto a las grandes empresas que querían esponsorizar todo lo que se movía como a artistas, como Michael Jackson por hacer publicidad de las marcas.

“La tierra no se muere, la están matando. Y los que la matan tienen nombre y dirección”

Utah Phillips

GRACIAS A ESTA PERIODISTA Y ESCRITORA CANADIENSE ENTIENDO MEJOR EL HORRIPILANTE MUNDO EN EL QUE VIVIMOS. Veo lo que se esconde tras los lujosos escaparates. Los “alegres” grandes almacenes. Las campañas de Navidad y de rebajas. Lo que quiere decir el “made in Indonesia”, el “made in Thailandia”, y sobre todo el “made in China”, que están impresos en las etiquetas de tantos ( ¡ casi todos ! ) productos, especialmente de ropa y juguetes. Sé que Walt Disney es un enemigo de los niños y que el nombre de Milton Friedman debería pasar a la historia junto al de Hitler, stalin o cualquier genocida. Y todo habiendo leído dos libros suyos. Este “No logo”, que data de 1999 y especialmente el tremendo “La doctrina del Shock” donde el estilo ya maduro de su joven autora se redondeó plenamente.

Tras la era de las religiones y de las patrias en occidente, el nuevo “gran hermano”, son las empresas, las marcas que patrocinan y los bancos. Es decir, los que aliados con los políticos han creado una crisis mundial que ha llevado a la muerte a millones de personas y se han forrado despidiendo a otros muchos millones. Lo que cuentan son los beneficios, no las personas. Lo han privatizado todo, y han destrozado los servicios públicos. Para colmo han creado guerras por meros intereses económicos. ¿Qué ha pasado cuando ha sido necesario salvar el sistema? Los mismos que han creado el problema han sido “salvados” con millones de euros o dólares del dinero público. Jugada perfecta.

¿ Y qué tienen que ver las multinacionales que a todos se nos vienen a la cabeza con todo esto? Pues mucho, y de eso va este libro: de las marcas que aspiran a ser el centro de nuestras vidas, de que bombardean todo tipo de espacios públicos con publicidad a malsalva. Leyendo el libro uno ve que lo que ocurre en USA o Canadá, es mucho más exagerado que aqui en España. Allí se interrumpen las clases universitarias para hacer propaganda de unas marcas que quieren ser nuevas religiones y censuran todo tipo de críticas en su contra.

Klein ha dividido el libro en dos partes. La primera habla de lo que esas marcas hacen en Occidente, donde se presentan como nuestras “amigas” y “guías espirituales”. Un sistema que fagocita todo lo que se mueve, para llevarlo a su terreno y hacerlo vendible.  (Es una pena que Klein no profundice en los grupos de seattle que se hicieron famosos en los primeros 90′. ) El libro maneja abundante bibliografía, enseña tablas con los perfiles de talleres de trabajo esclavo en el tercer mundo, que son escalofriantes. Y de esto va la segunda parte del libro. De lo que hay en las trastiendas.

Estas empresas, profundamente antidemocráticas, quieren crear una sociedad “light” de centros comerciales, parques temáticos y cuidades de vacaciones. A esto J. G. Ballard lo denominaba “neobarbarie”. Quieren acabar con toda cultura independiente, globalizar el mundo de una manera sospechosamente homogenea y restricitiva donde la más es comprar, comprar y comprar, donde la TV es un incensante comercial, e ir a ciertos sitios “cool” a tomarse un café vistiendo las marcas del momento es lo más de lo más.

Qué pena que ya no esté Bill Hicks. En sus espectáculos preguntaba quiénes eran publicistas, para luego insultarlos y recomendarles que se suicidasen. Él no era un radical, “sólo” un cómico cuyo humor negro denunciaba a los auténticos radicales, entre los que se incluyen todos esos empresarios que cierran fábrican en Occidente, despiden o reducen el salario a millones de trabajadores y se van al tercer mundo para, mediante contratistas, hacer negocio en las zonas de libre comercio, donde no hay ningún código laboral. En esas zonas se van a fabricar los artículos que vamos a consumir ( incluidos los que han despedido ), zonas con horas extraordinarias de trabajo, salarios muy por debajo del mínimo, con feroz persecución del movimiento sindical, contratos a corto plazo, acosos y abusos. Los empleados viven hacinados y no pocas veces ( en Nigeria, Filipinas o China ) las empresas han ejercido la violencia hacia activistas o trabajadores que disientes. por supuesto que tienen como aliadas a las dictaduras del buena parte del mundo, apenas pagan impuestos, “ahorran” una animalada al no pagar los salarios occidentales, emplean niños sin rubor y luego nos venden esos productos por un precio muy muy superior de lo que realmente valen.

¿Por qué hay tantos comentaristas de derechas que no se meten con las dictaduras comunistas de China o Birmania ( ahora Myanmar ) ? Aquí está la respuesta. ¿Si éstas hicieran lo que las de Cuba o Corea del Norte y no dejaran paso a estas empresas, para hacer su labor explotadora, cambiarían de opinión sobre ellas ? ¿ Y al revés ?

Klein también habla de todos los activistas y campañas que se montaron, en los años 90′ para parar esta infamis con desde los simples graffits a tartazos en las caras de Gates o Friedman, hasta campañas organizadas que lograron avances importantes y hacer justicia. Tampoco ahorra críticas a todos esos activistas que atacan Nike y luego compran productos de su competidora, que viene a ser lo mismo. También deja claro que no está en contra de la publicidad o las marcas en sí mismas, hasta habla bien de algunas de sus iniciativas ( otras son pura fachada ), pero que sí está en contra de su afán dictatorial y de sus innumerables monstruosidades.

Klein narra cómo pasó algo similar en los años 30′, la gente acabó rebotándose y tenían todas las de ganar cuando las II Guerra Mundial salvó a ese capitalismo extremo que había llevado al mundo  a una gran depresión. Algo asíparece haber ocurrido tras la redacción de este millonario bestseller.

Porque el 11-S y la Guerra de Irak lo cambió todo. El 11-s fue una gran oportunidad para Bush ( amiguete de las petroleras ) y compañía para hacer lo que les dio la real gana. La globalización y el capitalismo salvaje cobraron un nuevo impulso. Es admirable que Klein nunca caiga en el cinismo, pero uno, tras ver tantos productos “made in China” ( incluida casi toda mi ropa ) está cada vez más convencido que para que haya un primer mundo tiene que haber un tercer mundo, y todo lo demás son utopías que no guardan relación ni con el mundo ni con la condición humana, aunque siempre se le puede hacer la puñeta ( para eso este comentario de este estupendo libro ). Hay otro libro de esta autora, “Vallas y ventanas” dedicados a los necesarios movimientos antiglobalización y de resistencia. La distopía neoliberal, afortunadamente también resulta imposible de aplicar. Siempre va a haber gente que piense por sí misma y les diga un rotundo “NO”.

Para ir acabando cuenta Klein que Fashion Licensing of America Inc. comercializó en los 90′ la línea de muebles Ernest Hemingway, para captar “la personalidad de marca” del escritor. ¿Esos muebles iban manchados de sangre para captar la personalidad depresiva que hizo que se volara la cabeza? Ahí van otras sugerencias, y gratis. Así captarán ” el espíritu de la marca cabrona J. J. Holden”: edredones William S. Burroughs con las jeringuillas de la heroína sobresaliendo de su exterior;  sofás “Charles Bukowski”, apestando a alcohol; cubertería Irvine Welsh, con vasos cargados de éxtasis, cristal y todo tipo de anfetaminas, o sillones “Malaparte” con los respaldos destrozados por las orugas de los tanques y regados con litros de sangre.

¡ Hala, como se pasa este tío ! dirá alguno ( sí, ya he llegado al final ) Lo mismo que quienes han llevado al mundo a donde lo han llevado.

¿Han acabado la esclavitud y el cononialismo? Ni en pintura. Están en punto álgido y “No logo” deja constancia, magistral constancia de ello.

Y que pena que el F. C. Barcelona vaya a cambiar el logo de UNICEF de sus camisetas ( claro que hay quien piensa que las ONG’s son otras empresas más. ). ¿Y no es una contradicción llevar UNICEF en camisetas de la marca que sponsoriza al barça?

 

 

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“La puta de Babilonia” Fernando Vallejo

Este libro es ideal para todos aquellos que están siempre dispuestos ( y hasta deseando ) a ser ofendidos.

La puta de Babilonia es el término que daban los cristianos albigenses a la iglesia católica romana en la Edad Media, por su afán desmedido de poder y riquezas. La misma que en una de sus muchas cruzadas salvadoras los exterminó con una crueldad inusitada.

Fernando Vallejo, el autor de “La virgen de los sicarios”, que dió pie a la dura película de Barbet Schroeder, es un hombre libre e inteligente que detesta la religión cristiana, la islámica, la religión judía, a Fidel Castro,  los Papas,  todo tipo de ideología violenta , desde los comunistas al imperialismo USA, que rechaza el concepto de superpoblación, ( contándole a él, ¡ son 20 hermanos ! ), tanto como a su corrupta Colombia natal, el México violento que lo adoptó o esa España, servidora fiel, como él dice, de la “puta”, que ha llevado la barbarie hasta los confines del mundo. Su gran pasión es la defensa de los animales, tan maltratados por todas las religiones, como él se encarga de recordar en este demoledor ensayo. Vamos, lo más parecido a un superhéroe con un transfondo oscuro, y esto último lo dejo para el final.

La inevitable inquisición, las cruzadas tanto las conocidas contra el Islam como las menos famosas en el interior de Europa Central contra Cristianos disidentes de Roma o creyentes de otras religiones. La aberrante historia de los Papas y un largo etc… Vallejo cuenta la historia de una institución con una vasta historia de matanzas a sus espaldas. Una institución aliada de quien se mantenga en el poder y que traiciona las palabras de Jesús, y su ideal de pobreza.

Vallejo alterna información rigurosa con ataques y descalificaciones muchas veces razonados y no exentos de sentido del humor, aunque haya otros que son gratuitos y facilones, pero que, salvo algunos fragmentos, no empañan uno de los libros más viscerales, incendiarios y lúcidos que puedan leerse.

Vallejo detesta el borreguismo y amplía sus críticas  a los protestantes, los ortodoxos, los judíos ( tan perseguidos por los cristianos ) y sobre todo al islam misógino. El autor, que casi da con sus huesos en la cárcel colombiana por sus ideas, es homosexual, y hace un repaso por la política al respecto de las distintas religiones y muestra todas las incoherencias lingüísticas de las Biblia y todas sus aberraciones temáticas.

A veces el libro se hace embrollado, un pelín confuso y hasta tedioso en explicar dichas incoherencias. El ataque de Vallejo es tan atropellado como salvaje por momentos, pero siempre remonta las caídas de tono que tiene. Este es un ajuste de cuentas pasional pero, el autor de “El don de la vida” no se limita a echar bilis por la boca. Hay muchas inteligencia y sentido común. Y hasta se queda corto en algunas ocasiones. Véase cuando habla de su odiado Papa Pío XII, el que miró hacia otro lado con Hitler y Mussollini. Hace muy bien de criticar,  de paso las atrocidades comunistas. Así ningún derechista le podrá atacar en este sentido. Es más, recuerda que sus odiados Juan Pablo II y Fidel Castro tenían buena relación e insinúa  que compartían oscuros negocios juntos. Pero lo más impresionante del libro es su relato del genocidio cometido por los católicos croatas enla II guerra mundial contra los Serbios ortodoxos, los comunistas, disidentes, judíos, etc… Se manejan cifras de hasta un millón de muertos. Cuando la Alemania Nazi conquistó Yugoslavia, Croacia creó un Estado independiente aliado de Hitler. Todo esto fue uno de los embriones de la guerra de los Balcanes de los 90′, sólo que ahora la mayoría de las matanzas vinieron del lado Serbio.

Los croatas de Ante Pavelic crearon unos campos de concentración que nada tenían que envidiar a los de las SS.  Y lo hicieron en nombre de la religión católica con un sadismo y crueldad mayores aún que los de sus aliados. Gran parte de la fuerzas dedicadas al exterminio estaban mandadas por frailes franciscanos que se pusieron en uniforme militar. Uno de ellos llegó a ser el comandante de Jasenovac, considerado el campo de concentración más cruel de la historia y el tercero con mayor número de víctimas. Es decir, más que casi todos los campos nazis ( Sachsenhausen, Bergen-Belsen, hasta Dachau y Mathausen… ) y Siberianos.

¿Por qué estos sucesos no son tan conocidos? PioXII aprobó la política de exterminio croata. Posteriormente el Vaticano ayudó a escapar a éstos de la España de Franco y hasta alguno fue canonizado. ¡ Canonizado ! ¿Por qué se ve con buenos ojos Pio XII? ¿Por qué no se habla tanto, no sólo de Jasenovac, sino de Pag, Ogulin, Krapje, y varios más? ¿Cuántos saben que el seminarista franciscano Brzica asesinó personalmente el 28-8-1942 a 1360 prisioneros decapitándolos con un cuchillo especial -  “srbosjek” – ? ¿O que el párroco de Rogolje, Branimir Zupancic masacró a 400? Basta buscar en Internet “Jasenovac” para ver como el propio Vallejo, que sólo le dedica unas pocas páginas al fin y al cabo, se queda corto. Y claro, los americanos tras la guerra también miraron hacia otro lado. No quisieron ir a por luchadores contra el comunismo. El que sí lo hizo fue Tito, que mandó a sus agente a esa España tan “acogedora” y llegaron a ajusticiar a uno de esos salvajes en la comunidad valenciana.

Vallejo dedica otras páginas a poner las atrocidades que salen en la Biblia: véase páginas 132 a 134. Lindezas como ” si una joven se casa sin ser virgen, morirá apedreada” ( deuteronomio 21:18-21 ), “Si un hombre yace con otro, los dos morirán” ( Levítico 20:13 ) “Si alguien tiene un hijo rebelde que no obedece ni escucha cuando lo corrigen, lo sacarán de la ciudad y todo el pueblo lo apedreará hasta que muera” ( Deuteronomio 21:18-21 ). “Si la hija de un sacerdote se prostituye, será quemada viva” (Levítico 21:9 ). Y este es el libro que ha sido el referente de occidente durante tantos siglos, y en menor medida, lo sigue siendo.

Para Vallejo la Biblia es más o menos un libro de ciencia ficción, al igual que el corán. Para él no existe ni Dios ni Alá. Y el ser humano es un borrego cruel, intolerante e ignorante.

Hay un tema muy muy espinoso en este excelente libro. Excelente en casi todo lo demás. Leyéndolo creía que era ironía de Vallejo, y creo que no lo es. Como puede que me equivoque no hablaré más. Pero ya le vale si es así. Y lo digo por los escándalos que han sacudido a la iglesia en Boston, Los Ángeles, Bélgica, Irlanda, Austria y varias docenas de sitios más. Para informarse mejor de este tema es mucho más recomendable ver el escalofriante documental “Líbranos del mal” de Amy Berg, que lo que dice Vallejo.

Por lo demás, me encantaría ver uno de esos debates televisivos, que suelen ser inútiles y autocomplacientes, entre Vallejo, hombre valiente y sin pelos en la lengua y uno de esos campeones de la fé y de las buenas costumbres cristianas, poco acostumbrados, da la sensación, a que haya gente que les lleve la contraria o libres de pensar por sí mismos.

Vallejo también cree que el islamismo radical va a dominar el mundo, al que rechaza tanto o más a la que llama “la puta”, coincidiendo con muchos cristianos ultraconservadores y alarmistas.  Aqui creo que se equivoca, pues son precisamente los segundos quienes dominan económicamente el mundo. Con todos los defectos que tiene este libro, no invalidan las grandes verdades que contiene.

Y por cierto, el actual Papa no sale en este libro muy bien parado.

 

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“Días y noches de amor y de guerra” Eduardo Galeano

Eduardo Galeano, por ejercer la libertad de expresión y prensa, protestar por las injusticias y por pensar por sí mismo, entre otras muchas cosas, tuvo que emigrar forzadamente de su país, Uruguay, cuando estaba prohibido todo esto y se asesinaba o torturaba impunemente a todo aquel señalado por el abyecto poder o denunciado ante éste. Y lo mismo en Argentina o Chile donde jóvenes estudiantes, periodistas o artistas, entre otros, eran los principales objetivos.

Las ultracorruptas dictaduras que asolaron centro y sur de América durante el siglo XX asesinaron a decenas de miles de personas, torturaron a otros miles, obligaron al exilio a millones, entre los que se encontraban las mentes más privilegiadas del continente ( entre Uruguay, Chile y Paraguay, pasaban de dos millones de exiliados según Galeano, que nos recuerda muy bien los millones que vivieron un exilio “interior” obligados a callar y cerrar los ojos ) y condenaron a la pobreza a muchos millones más, mientras los opresores apoyados e incentivados por el gobierno EEUU de turno, multinacionales y hasta los altos estamentos de la iglesia, se enriquecían, corrompían, quemaban libros, prohibían y perseguían cualquier mínimo indicio de posible disidencia, convirtiendo todos esos paises en una gigantesca cárcel de pobreza y miedo, en un propiedad privada, donde cometían las aberraciones que se les antojaban.

Una de las excepciones fue Cuba que acabó con una dictadura de esas características para poner otra comunista, al frente Fidel Castro, al que Galeano parece apoyar, y se entiende perfectamente, pero que es siempre en mi opinión, lo único discutible de este maravilloso libro, que data de 1978, es decir, escrito en pleno centro de la tormenta.

El libro de un exiliado que repasa su vida, sus recuerdos de infancia, sus compañeros torturados, desaparecidos, asesinados vilmente, exiliados y separados, sus encuentros con el propio Fidel, el Che o ese demócrata valiente y honrado que fue Salvador Allende, saboteado y traicionado por los que tenían la obligación ( y bajo juramento ) de defenderlo, y que llevaron a Chile a una época negra y a la ruina ( de un 3% de paro con Allende, paso a un 30% con el repugnante general durante varios años. Cuando lo “arregló”, la pobreza seguía siendo mucho mayor que en la época de su predecesor y no es extraño. Él, como otros muchos robó de lo lindo ).

Evocaciones de una ciudad, Montevideo, a la que no podía volver,etc…y lo hace con una serenidad admirable, lejos del tremendismo y hasta de un lógico resentimiento, en la que se entremezclan el dolor y una melancólica desesperación, con las ganas de vivir, la belleza de la vida.

Por qué este repaso por las atroces dictaduras que también contiene duras historias de la guerra entre Bolivia y Paraguay, de los años 30′ o de la guerra de la independencia de Argelia, es una celebración de la vida, hasta en sus más pequeños detalles.

Para Galeano, el mero hecho de estar vivo, de respirar, comer, saboreando cada bocado o pasear, es ya una victoria ante los que censuran y persiguen, ante los auténticos enemigos de la vida, y en esta joya, realizada con su depurada elegancia personal, hay muchos motivos de celebración ( tantos como de dolor ). El propio libro es uno de ellos. Una obra robusta y madura que cuenta docenas de historias verídicas, de asesinatos y vejaciones, donde se puede encontrar lo mejor y lo peor del alma humana, esa que parece no existir en tantas ocasiones. Un libro hecho para la memoria, para que no se olviden esos años oscuros y todas esas personas que vieron interrumpidas brutalmente sus vidas. A sus ejecutores les gustaría, les encantaría que eso fuera así. Afortunadamente, con libros tan grandes como este, y personas como Galeano, sus viles deseos no se han hecho realidad.

RACHEL CORRIE III

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“La infantería al ataque” Erwin Rommel

Una decepción. La autobiografía de Rommel, de la primera guerra mundial, tardíamente editada en España, es más un alargado informe militar que lo que se espera de un libro.

Publicadas en época de paz, en la Alemania Nazi, de la que Rommel fue ¿no conscientemente? complice, este trabajo, paradojicamente es muy impersonal y las apreciaciones personales que hay, lo hacen más cercano a un panfleto militar que al mensaje pacifista de ” Sin novedad en el frente” o de tantas novelas de la Gran Guerra, que denunciaron los horrores de ésta y la insondable estupidez y crueldad de la raza humana.

En sus ( aqui tituladas ) “Memorias” de la siguiente guerra  ( II GM ), su hijo Manfred, que en estas de la primera, se encarga del prólogo, afirma que su padre le dijo: ” la guerra rara vez ha ocasionado beneficios a los pueblos, pero estos nunca son consultados”. Nada de esto hay en el relato de las hazañas del joven oficial Rommel y sí algún comentario más que discutible. Pero lo peor es el escaso talento narrativo con el que está escrito y que contrasta con las muy superiores “Memorias” de la segunda guerra mundial.

Aqui, se cuenta Historia con mayúsculas, y son un buen reflejo de la singular personalidad de Rommel, de su inteligencia, rapidez de pensamiento y reacción, valor, arrojo y prudencia a la vez. Alguien que en plena carnicería de la guerra de trincheras, tuvo continuos y sorprendentes éxitos, la mayor parte de ellos, con muy pocas bajas, pero sus experiencias en Francia, Rumania e italia merecían algo más humano, más cercano y no un libro reiterativo hasta el hastío, muy muy aburrido, ultra rígido, cargante y donde abusa de las mismas palabras continuamente. En este libro, sus virtudes como narrador son pocas y casi todas las páginas son como un manual de tácticas repetidas hasta la saciedad y coronadas por unas observaciones innecesarias. Aqui casi no hay personajes y para saber sobre estos hechos, vale más la pena leer una buena biografía del futuro Mariscal, que este pesado libro.

Al final Rommel escribe refiriéndose a las tumbas de los soldados alemanes, “son un recordatorio constante para todos los que seguimos aqui y para las generaciones futuras de que no debemos fallarles cuando de hacer sacrificios por Alemania se trate”. Es decir, como murieron muchos por nada, vamos a seguir muriendo en su memoria. Por desgracia esas generaciones se sacrificaron y, sobre todo, sacrificaron a los demás en una matanza que empequeñeció considerablemente a su precedente y todo por unas ideas contra las que Rommel se volvió demasiado tarde y sólo, claro, y al contrario que otros, cuando la guerra ya estaba perdida.

 

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“ESPEJOS” AUTOR: EDUARDO GALEANO.

Generalmente la historia que es tan dada a la manipulación y a la omisión, se ha contado desde el punto de vista occidental ( y por otro lado cristiano) y ha ignorado, cuando no atacado el punto de vista de otras culturas, de otras civilizaciones.

Occidente, tan autocomplaciente y tan arrogante cree que la historia de verdad es la que mejor se ajusta a sus intereses políticos, religiosos y sobretodo económicos. Calla sobre muchos genocidios y matanzas que cometió o ayudó a cometer y no admite críticas en contra, como si fuera un vulgar tertuliano de televisión o un “hooligan” seguidor a muerte de un partido de fútbol.

Las demás culturas o paises sólo merecen su aprobación si hacen los que les dictan, y lo que hace Eduardo Galeano, alguien que fue perseguido por esas atroces dictaduras latinomericanas puestas en el poder por la CIA, Kissinger, antiguos Nazis o empresarios sin escrúpulos (y estos son el quid de la cuestión. EL NOMBRE DE Milton Friedman debería figurar junto con el de Hitler, Pinochet o Stalin o al menos, junto al filósofo Nazi Rosenberg) se sale de esta restrictiva e interesada mirada.

Espejos” es un libro que cuenta una historia de los que no figuran en los libros de historia, de los que no salen en los cuadros o en las fotografías o en las películas del Hollywood clásico de ayer o el más comercial de hoy, salvo excepciones. Es una maravillosa lección, desgranada en breves apartados que tiene mucho más interés que volver a leer, por ejemplo el 2136 libro escrito por un historiador militar medio que nos narra la heroica liberación de Francia. Ese país que pidió ayuda en 1940 al gobierno USA ante la invasión Nazi y vió como era rechazada su petición. Esto último tampoco lo cuentan muchos libros, y si estos son franceses resulta que todo el país era resistente, como si no fueran ellos mismos quienes denunciaron y deportaron a judíos y el régimen de Vichy hubiese sido cuatro gatos.

 

Leyendo esta obra maestra es fácil darse cuenta de que a los judíos fueron perseguidos durante siglos por los cristianos. El holocausto de Hitler fue la punta del iceberg y también la culminación de tantas matanzas y prohibiciones. Se habla más de los seis millones de judíos que del número mucho mayor de comunistas, eslavos, homosexuales, disidentes y un largo etc… que fueron exterminados y que no tiene una lista de Schindler que narre su historia. ¿Tal vez por su propia condición? ¿Porque eran pobres?.

Galeano nos recuerda que, a principios del siglo xx, los alemanes ya cometieron uno en Namibia (en un libro de Chomshy, éste calculaba unos 200.000 los asesinados). Igual que en toda la África colonial China o India, los europeos se hartaron de matar, arrasar y expoliar evangelizando a los que hasta entonces vivían mejor sin Dios ni hombres blancos.

En “Espejos” se habla de la ocupación británica de Kenia o de la política USA que con la ayuda de los poderosos y corruptos autóctonos creó sus propios genocidios en Latinoamérica y no sólo en el número de muertos, torturados, desaparecidos o exiliados sino, ante todo, en el invisible que causó la liberación económica tan afín a la privatización y enemiga de lo público . Como preguntaba el propio Galeano en su también escalofriante “Días y noches de amor y guerra” ¿ Se cuentan todos esos millones de parados , hambrientos y enfermos que causaron todas esas políticas al servicio de la Fruit company, la Standard oil, la Coca-cola y tantas otras? ¿Se cuentan todos esos millones que vieron recortadas sus esperanzas de vida, que pasaron de la clase alta o media a la pobreza y desesperación más absoluta? . Se dice que “Los ricos siempre han querido hasta la mierda de los pobres” y a estos paises les quitaron los recursos ¿Cuántos murieron de hambre o por enfermedades fácilmente curables?. Antes de esas dictaduras esos problemas no existían o existían en un grado mucho menor y lo mismo hoy en África. Luego montamos espectáculos de ayuda en navidad para los pobres ( pero que no dejen de serlo) y viva nuestras políticas económicas y criticamos a Cuba y a Corea del norte, pero no a China o a Arabia Saudí que hacen lo que queremos, ir a por los beneficios. Por eso China era criticable ayer, pero no hoy para ciertos voraces capitalistas tan conservadores y cristianos, aunque sigan matando y prohibiendo igual. Tan bien como Galeano Naomi Klein cuenta todo esto en su excepcional “ La doctrina del shock”.

 

Galeano en su libro no tiene maniqueismos y reparte cera a todos. El racismo, la homofobia, la crueldad, el asesinato y el machismo son patrimonio de todas las razas, son en definitiva patrimonio del ser humano, y así nos narra en su irónica y elegante prosa el cruel nacimiento de Uruguay o Argentina, que empezaron masacrando indios o esos esclavos liberados de USA que fundaron Liberia tras esclavizar a su vez a los negros del lugar.

“Prohibido ser ineficiente” en mi opinión vale más que “ El niño del pijama a rayas”, ese bestseller tramposo que firmó John Boyne, que parce diseñado para complacer a occidente ( ¡eso ya pasó!¡ los monstruos son los otros! Nos viene a decir).

 

“No eran héroes de Hollywood” nos recuerda que en la segunda guerra mundial el paso del río Dnieper por los rusos les costó cien veces más muertos que a los aliados el desembarco de Normandía y es cien veces menos famoso.¿Dónde están los libros que narran este hecho tan crucial, que sirvió además para que Europa oriental cayese bajo el yugo comunista, para que el monstruo nazi cayese y por lo tanto la ocupación de Europa occidental se acabase?.

 

Galeano nos da una lección de sabiduría, cultura, e inteligencia en un libro en el que se disfruta tanto como se aprende y hace reflexionar. Escribe tan rematadamente bien, es tan fiel a la verdad, que uno lee con placer la historia de la raza humana, una historia llena de monstruosidades y aberraciones.

Empieza en las cuevas y en los mitos antiguos y acaba en la sociedad globalizada y tecnológica del siglo XXI. Por medio el fanatismo de todo tipo, las guerras, avances, los grandes artistas y pensadores que se adelantaron a su época y pagaron por ello( Mozart, Hipatia, Miguel Servet, Giordano Bruno, etc…). Otras personalidades, supuestamente grandes ( Aristóteles, Zola, David Wark Griffith, etc…) y todos cristianos, romanos, musulmanes, griegos, indígenas de casi todo el mundo.

Episodios en los que se se actúa no sólo contra el que pensara distinto o tenía un color de piel diferente, sino que reprimían y en algunos sitios lo siguen haciendo ferozmente a la mujer, ya condenada en la biblia , en el Corán y en muchas constituciones.

Apenas sobra alguno de esos episodios y se echan en falta más datos en algún otro. El nivel es homogéneamente alto y conforme uno va leyendo esta historia de la infamia, se da cuenta de que lo que decía Einstein, de que la estupidez humana no tiene límites es cierto. Así ha sido siempre, así es hoy y seguramente lo será. Basta con poner la televisión o leer un diario para comprobarlo, y no sólo por lo que se ve o se cuenta, sino por como te endosan el programa de moda o la noticia del día.

 

Si existe una raza extraterrestre superior y quiere conocernos bien, este libro les viene de perlas. Cuando acaben de leerlo se largarán pitando a su lejana galaxia antes de que les demos nombre, digamos que los hemos descubierto, los bauticemos, según la creencia mayoritaria del lugar donde han aterrizado y les persigamos por su color verdoso, o por que han roto algún oscuro dogma de nuestro pensamiento ( o porque gozan mucho con sus tentáculos en su nave espacial, y claro , eso es inmoral). Lo malo es que si son tan inteligentes se llevarían con ellos a Galeano y nos dejarían más estúpidos y más ignorantes de lo que ya somos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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“El espejismo de Dios” Richard Dawkins

A Mr. Dawkins, por su ateismo militante, lo han llamado de todo. Algunos de los insultos que recibe son de lo más cómico: ¡ le han llegado a acusar de provocar la III guerra mundial ! Y sin embargo, él reconoce que puede estar equivocado en algunas de sus creencias que no se han demostrado aún del todo científicamente. Y la teoría del a evolución está más que demostrada por mucho que muchos lo nieguen. Es decir, sus pensamientos no son dogmas, todo lo contrario que sus detractores religiosos que jamás reconocen un error.

Y este estupendo libro es también todo lo contrario al adoctrinamiento religioso que tantos aspiran a inculcar en los demás. Como dice Mr. Darwin, los religiosos, básicamente, se meten donde no tienen derecho a meterse, o como dicen en el excelente “El retrato de Dorian Gray” de Oscar Wilde, ese agudísimo e inteligentísimo autor perseguido por los borregos, “En cuanto a las vidas ajenas, si se quiere ser un pedante o un puritano, puede uno entender sus miradas moralizadoras sobre ellas, pero no nos conciernen“. Algo que sí hace la religión, cualquiera que sea. Te dicen lo que debes hacer y lo que no, y ¡ ay ! si te sales de sus estrechos mandatos. Cada religión se cree la elegida y los fieles se creen los elegidos. Como dice Bertrand Russell: “Mucha gente preferiría morir antes que pensar. De hecho, lo hacen“.

Hace poco uno de esos ultraconservadores enemigos de la libertad ajena afirmó alegremente que “España tenía que volver a ser educada en la fé católica”. Ve la educación atea u otras creencias como algo intolerable. Se sirve de la democracia para expresar una opinión cuyos fines son totalmente antidemocráticos. Y esto también pasa con otros credos. Gente que abusa de la democracia y cuyo sueño es que ésta desaparezca para imponer sus teocracias particulares.

Hay muchos ejemplos del tremendo fanatismo religioso que asola el mundo en este libro. Fascinante el episodio dedicado al muy posible cristianismo de Hitler. Dawkins cree que hasta las religiones moderadas pueden llegar a ser tan peligrosas como las radicales ya que se creen virtuosas por el mero hecho de tener esas creencias y suelen atacar a los que no son como ellos.

Alguien que no está acostumbrado a leer libros científicos, como el que suscribe, puede que tenga que esforzarse en algunos fragmentos, pero este es un libro rico en explicaciones,  y completamente positivo, lejos del nihilismo que algunos, interesadamente achacan al irreductible Dawkins, hombre corrosivo, mordaz, libre y sin miedo. Y no lanza sermones. Dawkins maneja una rica bibliografía de lo más variada y menciona un libro que promete mucho “Por qué no soy musulman” de Ibn Warrraz.

Me despido con fragmentos escogidos de Dawkins:

” A menudo se dice cínicamente que no hay ateos en las trincheras. Me inclino a sospechar ( con alguna evidencia, aunque puede ser simplista extraer conclusiones de ello ) que hay muy pocos ateos en las prisiones”

“Todo el mundo se siente con el derecho de pensar que su fé es superior a la de los demás, tanto hindúes, judíos, musulmanes o cristianos. De otra forma, ¿cuál es la ventaja de tener fé?”

“La fé puede ser muy peligrosa, e implantarla deliberadamente en la vulnerable mente de un niño inocente es un error de extrema gravedad”

“El fundamentalismo religioso está firmemente determinado a arruinar la educación científica de incontables miles de mentes jóvenes inocentes, bienintencionadas y ansiosas de aprender. La religión sensata, no fundamentalista, puede no estar haciendo eso, pero está haciendo que el mundo sea un lugar seguro para el fundamentalismo al enseñar a los niños, desde su más tierna infancia, que esa fé incondicional es una virtud”

“Creemos en la evolución porque hay evidencias que la apoyan y dejaríamos de creer en ella si de la noche a la mañana aparecieran nuevas evidencias que la negaran. Ningún fundamentalismo real afirmaría nunca algo así”

Al final Dawkins da “una lista parcial de direcciones amigas para individuos que necesitan escapar de la religión”, e incluye direcciones de Australia, Nueva Zelanda, Canadá, USA – la más larga – India e Inglaterra. La próxima vez, Mr. Dawkins, please, ponga algunas de España.

 

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