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“El secreto de los dioses olvidados” Rafael González. Editorial GRUPO AJEC

Reseña aparecida originalmente en:

http://laespadaenlatinta.blogspot.com/2010/06/el-secreto-de-los-dioses-olvidados-de.html

De vez en cuando surgen novelas que, por el simple vistazo a su portada o la llamativa sinopsis, dan ganas de leerla y de adentrarse en el revoltijo de sus páginas. Uno de esos casos (que no se da muchas veces, todo hay que decirlo) ocurre con esta primera novela de Rafael González y que edita el Grupo AJEC. El Secreto de los Dioses Olvidados es una historia de aventuras, de ficción, con tintes históricos salpicados de ucronía, amén de algo de ciencia-ficción y fantasía. Una amalgama de géneros que conjugan una sólida trama en la que el regreso de los dioses largo tiempo olvidados por la humanidad está a la vuelta de la esquina. No nos asustemos por la cantidad de géneros empleados en la elaboración de la novela, pues conjugan bien y resulta una lectura de lo más interesante, que flojea en ciertos puntos pero que sobresale en muchos otros. Vamos a ver a continuación todo lo que nos deparará la novela de ser una de nuestras próximas elecciones lectoras entre la amplia oferta disponible, tanto para este verano como para un futuro algo más alejado. 

Lo más interesante de todo este conjunto es sin duda esta fusión de géneros que da pie a una ambientación sublime como pocas. Tenemos como escenario a una Europa que acaba de salir de la Gran Guerra (para más índice, consultar el ilustrativo mapa del comienzo del libro) y en el que el Imperio Germano-Ruso está en un alza indiscutible, con todo lo que ello conlleva: tecnología, puntos de resistencia rebeldes en contra de su disciplinado gobierno, coaliciones, política, carrera armamentística, descubrimientos… Ahí es donde se sitúan las aventuras de nuestros protagonistas, un soldado retirado, un profesor, un médico y una niña con extraños poderes que vaticinan profecías. Porque esta novela es una historia de aventuras por lugares urbanos (tumbas, bibliotecas, edificios gubernamentales, cafés), aventuras “académicas” que tienen su base en escritos y polvorientos legajos que los personajes investigan para viajar a determinados lugares donde poder cumplir sus propósitos y avanzar la trama. Y he ahí el motivo de que la novela me haya atrapado especialmente. Ese ambiente “culto”, ese sabor que me recuerda a lo mejor del género, a la de los investigadores de principios de siglo. A ello hemos de sumarle algunos toques de corte fantástico (los dioses principalmente, la desaparecida sociedad de los atlantes, la magia), algo de steampunk (la innovadora tecnología para la época que los alemanes descubren para implementarla en un nuevo vehículo aéreo) y ciencia-ficción (por la supuesta imposibilidad de toda esa avanzada tecnología).

Una novela que atrapa y que se salta muchas de las convenciones del género por su frescura, originalidad o innovación en el tratamiento de los recursos que hace Rafael González tanto de sus personajes como del avance del guión de la novela. Una investigación en la que se adivinan profecías, misticismo, un extraño rito ancestral que va a tener más que ver que ninguna otra cosa, conspiraciones y sociedades eruditas que buscan hallar el significado de uno de los temas sobre los que también pivota la novela: la Atlántida. Lugar mítico donde los haya, sobre el que se han hecho mil y una conjeturas como para elaborar compendios y tomos interminables sobre su ubicación, origen y caída. El autor nos plantea aquí un nuevo reto a descubrir, con una significación diferente, enfocado en el propio objetivo del libro, propósito que no veremos hasta bien entrada la novela, y que el lector deberá descubrir por sí mismo. Junto al trámite de esta simbología, al que acompañan referencias tales como su alusión en los Diálogos de Platón o el legado del escritor francés Julio Verne (popular escritor de ciencia-ficción en sus tiempos), tenemos otras como bien pueden ser las de las aventuras de cierto conocido arqueólogo fruto del cine, Indiana Jones, quien también tuvo una aventura de corte similar (en desarrollo y objetos de la trama, no en su conclusión) en el que también aparecía ese raro metal milenario llamado oricalco. Todos estos ingredientes que comento son indispensables para el buen cumplimento de la novela: la Atlántida, el oricalco, el legado Verne, los Diálogos de Platón, dioses, alemanes, rusos, investigadores, la Sociedad Atlántica, profecías… Insertados como un mecanismo de relojería y en los que se interrelaciona el pasado con el presente de una forma sorprendente, a medio camino entre el toque arqueológico con reliquia incluida y el vaticinio de algo realmente poderoso y antiguo.
A modo de inciso, la estructura de la novela es clara, organizada en torno a una serie de capítulos que se ven separados entre sí por otra serie de interludios, bastante interesantes, donde se nos va dando detalles del este telón oculto a ojos de los protagonistas, donde se cuece el germen de la novela. El autor muestra un muy buen conocimiento de la historia, tanto en dichos interludios como en los capítulos generales de la novela, siendo en ocasiones una lectura densa y con muchos detalles. Se completa en un apéndice con algunos datos reales (no ucrónicos) sobre historia que atañen a la ambientación del libro. Como apunte personal, impresionante la presentación del primer dios al que alude la novela, la fría, bella, maquinadora y paciente Belisthar (genial, por cierto). Una descripción del entorno (el mausoleo de un cementerio) que verdaderamente pone los pelos de punta.

Mi conclusión es que se trata de una novela recomendable, bien planteada, con excelentes ingredientes y géneros para todos los gustos. Nos puede gustar más o menos esta mezcolanza, pero de lo que no hay duda es de que El Secreto de los Dioses Olvidados es una lectura para quien busque algo diferente dentro del género fantástico (aunque tiene su épica, yendo para el final). Por contra, algunos puntos negativos le quitan enteros a una novela que aunque enormemente prometedora en su planteamiento, podría haber resultado en un conglomerado más completo. Su lectura, aunque satisfactoria, hubiera sido una experiencia mayor de haber tenido más longitud (esto es sólo una valoración subjetiva), lo justo para desarrollar mejor algunos de los temas. Extensión aparte, no se hace todo el hincapié que desearía en su parte de investigación o hilo más o menos literario (tema Verne, fuentes diversas), y su final me parece algo precipitado. Aunque la trama pone un punto y final a esta aventura, ciertos acontecimientos, llámense descubrimientos o iluminaciones, suceden de manera un tanto brusca (sobre todo en lo que concierne a la transformación de un personaje en concreto), dejando poco tiempo para el paladeo. Pero estos puntos no hacen que no se pueda disfrutar del libro, aunque a mitad del mismo hay un claro sentido de desorientación por no saber hacia donde avanzará la trama (además de una ligera pérdida de ritmo). ¿Pudiera haber salido una mejor novela de otro modo distinto a esto? Por supuesto, pero estos errores de seguro serán subsanados en sucesivas novelas del autor.

El Secreto de los Dioses Olvidados es una buena lectura, de título sugerente, llena de sorpresas (algunas para nada previsibles), aventuras, fantasía… que engancha y no te suelta hasta que destapas todo el tinglado. Acercaos a ella para volver una vez más a la mítica Atlántida, la ciudad soñada y nunca descubierta, para descubrir qué se esconde tras esos dioses que conspiran para regresar al mundo tras el olvido, fruto de la soberbia e independencia del hombre.

Una novela bien planteada, con excelentes ingredientes y géneros para todos los gustos. No hay duda de que El Secreto de los Dioses Olvidados es una lectura para quien busque algo diferente dentro del género fantástico.

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“Guerra mundial Z” de Max Brooks

Con el subtítulo “Una historia oral de la guerra zombi”, este es el libro que ha lanzado a Max Brooks. Un libro muy cinematográfico. No sólo porque su autor es hijo de la actriz Anne Bancroft y del cineasta cómico Mel Brooks (“El jovencito Frankenstein“), alguien que detestaba la violencia como representación artística ( ¿qué opinará de este libro? ) sino porque la visión del muerto viviente bebe directamente de la imagen instaurada por el cine de George A. Romero, el del zombi torpe al que se le elimina destrozándole el cerebro.

También el enfoque periodístico/documental es similar a films posteriores como “Distrito 9″ de Neill Blomkamp o los dos “Rec” de Balagueró/ Plaza, un recurso que va dejando de ser innovador para convertirse en otro tópico más.

Este es un libro que algunos consideran un clásico del terror actual, bajo la premisa de “el mundo invadido por los zombis“. El primerizo escritor, y se nota, realiza una metáfora crítica con los tiempos actuales.

Se dice que el Splatterpunk es Gore con contenido social crítico, inconformista, abierto, un ataque al puritanismo y al conservadurismo, y el mejor ejemplo de ello son, precisamente, los films de Romero: “La noche de los muertos vivientes”, “Zombie”, “El día de los muertos”, “La tierra de los muertos vivientes“, “Diario de los muertos” y la aún inédita “Survival of the dead“, que, alcontrario que otras, ha sido mal recibida por los aficionados en los festivales y que probablemente, como la anterior, irá directamente al DVD. A esta ilustre lista añadiría los de remakes como el de 1990 “La noche de los muertos vivientes” a cargo del gran Tom Savini y “Amanecer de los muertos vivientes” de Zack “Watchmen” Snyder. Y los que vendrán.

Brooks ir por esa senda en su prometedor arranque, pero es una primera impresión errónea. Aquí no hay Splutterpunk ni simple diversión. Brooks narra como cada país cae ante la avalancha “Z” por sus defectos inherentes y vuelve al primitivismo más atroz. Pero la imagen que da de cada sociedad es muy superficial, insultantemente estereotipada y hasta retrógada. Los paises vuelven a renacer de sus cenizas ante unos zombis más tontos de lo normal, gracias, entre otras cosas, a los yankees, ¡cómo no!, como es el caso de Cuba, ¡ toma ya ! o a la religión. La imagen de Japón es vergonzosa, la de la Rusia religiosa causa bochorno, y esto se asemeja más a películas como “Armaggedon” ( Michael Bay ) o “Independence Day”, “El patriota” de Roland Emmerich, más que a los films amargos y socarrones de Romero o John Carpenter. Todos los personajes hablan igual. El toque monárquico que hay en la historia de Inglaterra es sonrojante. Demasiado tono épico y referencias patrioteras.

El escritor demuestra tener ingenio e inventiva a raudales, pero a las ideas les falta desarrollo y otras poco acertadas -zombis atrapados en los coches- y de nuevo hay una glorificación de los militares simplona y reaccionaria.

Hay buenos momentos, reflexiones de cierto peso, pero esto no es un libro de terror o acción. Brooks ha montado más su propia novela bélica, pro bélica: cantidad de batallitas, detalles técnicos y jerga militar sobre armas de todo tipo, con referencias a la segunda guerra mundial: Tanques T 34 contra los “Z”. Otro salvador del mundo viene a rescatarnos. ¡Ted Nugent y Chuck Norris contra los “Z”!

Hay que reconocer que es uno de esos best sellers que enganchan y se leen rápidamente pese a que hacia el final ya resulte algo cansino. Sin embargo Brooks me parece más un oportunista que un escritor serio, que ya ha empezado a explotar la gallina de los huevos de oro con secuelas.

Cada uno tiene su opinión, pero poco antes de leer este libro vi “Rec II” y me pareció mil veces mejor.

Tal vez vaya a ser mejor la adpatación al cine que parece va a realizar Marc Forster, el de apreciables films como “Monsterball”, Descubriendo nunca jamás o el no muy afortunado último Bond “Quantum of solace“. No es el director más indicado, pero detrás de la historia del libro hay cierta base para hacer algo digno.

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“Luz virtual” William Gibson

Como dice  “Goremanía” de Jesús Palacios - uno de los libros de cine más divertidos que se hicieron es España en los años 90, y por cierto, ¿para cuándo la tercera parte, mister Palacios?-: ” Cyberpunk: denominación creada a mediados de los 80′ por el escritor, antologista y actor Gardner Dozois para agrupar a un puñado de jóvenes escritores de San Francisco, con el denominador común de unas raices procedentes de los 60′ y de Philip K. Dick y la preocupación por temas como la realidad virtual y los ordenadores, pero también por la biomecánica, la experimentación genética, las mutaciones y la nueva carne“.

Añadiría, si se me permite la desfachatez o el morro, que las novelas cyberpunk, de las que el hoy sexagenario William Gibson es hoy uno de sus máximos exponentes, suelen describir un futuro hipertecnológico, hiperpoblado, hipercontaminado e hiperglobalizado, donde las empresas, con sus sangrientas tramas de espionaje industrial, son las dueñas del planeta y el capitalismo más salvaje campa a sus anchas. Es decir, que la realidad se va pareciendo progresivamente a uno de estos libros.

Unas visiones nada optimistas y sí críticas con la sociedad y el ser humano ( de ahí el termino “Punk”) que retratan un mundo donde el sincretismo religioso hace furor. No le hacían ascos a la acción violenta y hacían gala de influencias del “manga” y del “anime” nipón antes que se pusiesen de moda.

Estos escritores solían carecer de las veleidades religiosas de K. Dick y lo más cyberpunk del embrionario novelista fallecido en 1982 es, irónicamente, el famoso film “Bladerunner“, una película adelantada a su época y a la propia denominación. Otros films cyberpunk serían las dos “Ghost in the shell” de Mamoru Oshii o la fundacional “Akira” de Katsuhiro Otomo, uno de los padres, otra ironía, del “steampunk”.

Inventor del término cyberespacio y casi un revolucionario en su campo, el nombre de William Gibson se suele poner al lado de otros visionarios como H. R. Giger o el gurú del LSD Timothy Leary. De hecho en “Luz virtual” se incluye un simpático homenaje en forma de tatuaje al primero y el segundo era un admirador del escritor norteamericano que cultivó un género donde destacan otros escritores como Bruce Sterling.

Con la trilogía compuesta por la rupturista “Neuromante”, la poderosa “Conde cero” y “mona lisa acelerada“, Gibson redefinió la ciencia ficción modernizándola a pasos agigantados sin dejar de tener un lado sucio y sórdido que no tiene nada que ver con las visiones épicas o infantiles que proliferan en el género. Género que innovó no sólo por los contenidos sino también por un lenguaje ultramoderno, muy visual y rompedor.

Estas novelas y el robusto volumen de relatos “Quemando cromo”, son un pilar básico de su obra. A este último pertenece “Johnny mnemonic”, un memorable cuento considerado la esencia del movimiento, y que con un guión del propio Gibson dio lugar a una película decepcionante e irrelevante, a cargo de Robert Longo y con un Keanu Reeves pre-NEO. De dicho libro salió también la flojísima y estirada, respecto a su muy superior base literaria “New Rose Hotel”, de un decadente Abel Ferrara.

Gibson no ha tenido suerte en el cine y muchos nos quedamos con las ganas de ver su gioón para “Alien III” que le rechazaron. Su espíritu persiste en films como el primer y antológico “Matrix” que debe mucho de su mundo ( y también de los mencionados K. Dick y Giger, el cine de artes marciales, los cómics de Frank Miller con “Sin city” a la cabez y un largo y estimulante etc..)

“Luz virtual” es una novela típica de Gibson. Escrita en 1993 y ambientada en un hipotético 2005 es un libro que vale, ante todo, por su rica iconografía y las descripciones de ese mundo multicultural y a la vez decadente, donde proliferan los nuevos cultos como setas, más que por los fríos personajes o una trama, más convencional de lo que aparenta.

No es de lo mejor de Gibson y hoy día ya no resulta tan trangresor, pero su inventivo lenguaje, el ritmo trepidante propio de su autor, la imaginación, observación y cuidado por los detalles, la visión distópica de la tierra y su habitual barroquismo, conforman una novela estimable que se remonta por encima de una narrativa coral y algo dispersa, y puede servir perfectamente como introducción en el fascinante mundo de su singular creador, alguien que utilizaba palabras como realidad virtual o internet cuando a la mayoría le sonaban a marciano

VEXILLE

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“Los viajes de Tuf” de George R.R. Martin

Tuf  es un hombre especial, de proporciones exageradas, vegetariano y que adora los gatos. Pero Tuf además es el propietario de una nave tan especial como el, de proporciones también descomunales y dotada de la mejor tecnología genética que el hombre pudo concebir. Con ella  viajara de un planeta a otro, en compañía de sus gatos y ofreciendo sus servicios para solucionar los problemas de estos.

Esta novela deja ver la gran imaginación del autor, y todos sus recursos a la hora de mantenernos enganchados al libro, mostrando una gran variedad de planetas donde los distintos problemas nos recuerdan un poco los que nos podrían surgir aquí, y dando como resultado uno de los mejores trabajos del autor.

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“Los cantos de Hyperión” de Dan Simmons

Este volumen recoge los títulos de Hyperión y caída  de Hyperión. Son la primera parte de una tetralogía que culmina con Endimión y  ascenso de Endimión.

En ella Simmons  nos muestra las aventuras de un grupo de peregrinos al planeta Hyperión a ver a Alcaudón, el señor del dolor, y cuales son las motivaciones  que les impulsa a realizar el viaje que puede suponer su muerte y su sufrimiento. Estamos ante una de las obras maestras de la  ciencia ficción, Simmons es capaz de meternos en la piel de cada uno de los integrantes de este grupo y de transportarnos a través del tiempo y el espacio hasta las tumbas del tiempo donde  presente  pasado y  futuro se fusionan

oliwag

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“Yo robot” de Isaac Asimov

Yo robot” de Isaac Asimov es un conjunto de historias cortas en las que Asimov relata la evolución de los robots, desde simples máquinas inanimadas, pasando por robots no parlantes, hasta los robots mas evolucionados y cuasi humanos.

Las historias van enlazadas y casi todas protagonizadas por la doctora Susan Calvin que las rememora en una entrevista. Esta obra es importante por su calidad y variedad, y porque en ella se desarrolla la idea de las famosas tres leyes de la robótica.

En definitiva una obra indispensable para todos aquellos amantes de la ciencia ficción

Eliha Baley

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“Cuentos completos I” de Philip K. Dick

Minotauro está realizando una labor impecable, no sólo reeditando la dilatada obra del visionario, irregular e hiperinfluyente Philip K. Dick, sino por estar reuniéndola cronologicamente en unos volúmenes no precisamente escuetos, que van ya por la quinta entrega, todos los cuentos que escribió, muchos de los cuales estaban inéditos en el país, y otros descatalogados desde hacía mucho tiempo.

El primer volumen, con introducción de Roger Zelazny, con el que coescribió “Deus irae”, una típica novela suya propia de los años 70′ con grandes ideas y un cargante mesianismo religioso, que Zelazny frenaba parcialmente, reúne 25 cuentos de un primerísimo Dick, el de inicios de los 50′ ( “Estabilidad” data incluso de antes), relatos escritos para las revistas de ciencia ficción que hacían furor en los USA y realizados cuando el infatigable escritor malvivía de otros empleos, muy alejado de la fama y el prestigio que tendría años después cuando ya pudo dedicarse a esto a tiempo completo, y mucho más alejado del status que recibió tras su prematura muerte en 1982- una historia triste que se repite mil veces-.

Por supuesto, esta recopilación no es lo mejor del prolífico autor. Su estilo y sus temáticas no estaban todavía suficientemente desarrolladas y algunas de sus premisas básicas siquiera hecho su aparición más allá de un mero apunte. Hay cuentos que, siendo correctos, no pasan de la mera anécdota, y otros, con la perspectiva que dan los años, resultan impropios de su mundo, como el insólito “El rey de los elfos”.

Aún así, y sin que el nivel sea muy alto, hay muchos cuentos que son puro Dick. Un par de ellos sirvieron de base a novelas posteriores, como el inquietante “El gran C” que dio lugar a la citada “Deus irae” y otros como “La paga” fue llevada al cine danfo lugar al film “Paycheck” de John Woo con la improbable pareja Ben Affleck-UmaThurman, una puesta al día del relato que no pasará a la historia del séptimo arte pero que resultaba eficaz y divertida con el habitual virtuosismo técnico de su autor( en el segundo volumen un par de cuentos dieron lugar a la infravalorada “Asesinos cibernéticos” y a la endeleble “El infiltrado” ).

La paranoia, la manipulación, los abusos del poder, la existencia de mundos paralelos y ocultos, el avance de la tecnología, las guerras futuras y apocalípticas que han acabado con la sociedad tal y como la conocemos, los viajes en el tiempo, la alienación del individuo…Muchas de las características de Philip K. Dick ya hacen su aparición aqui, y llama la atención el fuerte contraste que tiene con la ciencia del momento, más “Pulp”, centrada en invasiones extraterrestres, héroes, aventuras y demás.

El mundo de Dick es más sucio, más sordido, un mundo opresivo no exento de un ligero sentido del humor o de una ironía sarcástica que resulta completamente vigente y actual. Cuesta creer que estos cuentos tengan ya casi 60 años, pues resultan de una modernidad indiscutible ( al menos muchos de ellos), una modernidad que ha llevado las ideas del escritor a ser una influencia báscia del género después de su desaparición, y es que Dick, con todos sus defectos, creó un universo propio – un universo pesimista y oscuro-, algo que resulta lejano para muchos que se dedican a este género.

Como apunte final, añadir que se incluyen algunos comentarios ilustrativos de Dick sobre alguno de los relatos.

LEE WOO-JIN

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“Relatos del piloto Pirx” de Stanislav Lem

relatos del piloto pirxUn conjunto de cinco relatos que tienen como hilo conductor al personaje del título y que abarcan desde que Pirx es un joven novato hasta que es un veterano resabiado, hasta convertirse en una muestra característica de la personal visión que tenía el escritor polaco del género de ciencia ficción. Es un trabajo ciertamente recomendable, pero lejos de sus mejores momentos.

Cuando Lem centra sus historias en los humanos y no en los robots u otras muestras de inteligencia artificial, como en buena parte de su obra, suele retratar su psicología, alejada de los clichés y de los heroismos “pulp” propios del género, tal vez de una forma demasiado gélida pues escasos son sus personajes humanos los que calan y permanecen en el recuerdo.

Sin que ello conlleve ningún mensaje reaccionario propio de otros autores, especialmente los que sueltan el típico sermón pseudoreligioso de “el hombre no debe jugar a ser dios” y “la tecnología es un peligro”, sino de una manera más abierta, Lem es consciente de las limitaciones del ser humano, de su fragilidad emocional, que la tecnología puede ser tanto una ayuda como a una inducción de errores mortales, y de que si se diese el caso de una futura y lejana conquista del espacio, se haría como todas las conquistas del ser humano: a costa de un alto precio agravado por un entorno tremendamente hostil y desconocido para una especie contradictoria, arrogante y vulnerable, a la vez que es conciente de que las inquietudes de la raza human y su inagotable sed de conocimientos – algo nada condenable- la impulsarán a iniciar esa conquista soñada desde que el hombre contempla en la noche las estrellas.

Lem es un escritor racional, minucioso, riguroso en los detalles técnicos, alejado de fantasías baratas cuando se pone serio,pesadamente serio en ocasiones – “Solaris” de Tarkowski es una buena adaptación pero tiene los toques pretenciosos y plomizos en los que Lem cae de vez en cuando-, en libros como este aleja tópicos como el contacto con alienígenas, que en otros libros suyos aparecen de manera nada convencional, como algo lejano y hasta improbable, donde el componente cibernético esta vez con el Piloto Pirx casi brilla por su ausencia, salvo en el relato “Terminus”.

Los cuentos se centran en situaciones cotidianas de una rutina exacerbada que conduce al hastío – el espacio es vacío y por consiguiente aburrido- donde los hombres caen victimas de la presión, de malas jugadas psicológicas, de las emociones, de accidentes en apariencia extraños y que se descubren carentes de misterio y espectacularidad, como si Lem dotase a sus historias de cierta verosimilitud hiperealista endetrimento de la emoción y en ese sentido los clímax de “Terminus” o del extenso “Reflejo condicionado” resultan sosos. Correctos y coherentes pero apagados y sin pasión alguna.

El tono de los relatos varía y así en el primero y brillante “La prueba” asoma el desternillante, desmitificador sentido del humor del que el autor de “Diario de las estrellas” es capaz cuando se pone más frívolo y liviano y que contrasta con el terror claustrfóbico que aparece en otros escritos, aunque en conjunto se centra en densas, detalladas, a veces algo agobiantes descripciones tanto de la naturaleza -la ominosa luna de “Reflejo condicionado”- como de los elementos tecnológicos donde trancurre la acción – la nave de “La patrulla”, una acción que escasea en favor del rigor científico de Lem, menos inspirado de lo habitual, aunque leer “Relatos del piloto Pirx” sin ser uno de sus libros “imprescindibles”, no es ninguna pérdida de tiempo.

PACO JOHNS EL TRIPEZONICO

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“El hombre en el castillo” de Philip K. Dick

el hombre en el castilloPhilip K. Dick fue una persona fascinante, controvertido y contradictorio. Merced a su prolífica obra se convirtió en un icono de la contracultura y tras su muerte en objeto de culto primero y en un clásico después. Innovó la ciencia ficción gracias a su constante inventiva, a sus temáticas más adultas y a sus inquietudes más contemporáneas. Enemigo declarado de Richard Nixon, al que veía como el anticristo y personaje autoritario donde los haya, fue también un hijo propio de las movidas de los 60 y más si se tiene en cuenta que vivió en Berkeley, la ciudad – al menos entonces- más izquierdistas de su país, y experimentó con con todo tipo de drogas y filosofías alternativas.

Pero Dick fue también un cristiano que se inspitaba en la biblia y cuyas creencias impregnaban de tal modo sus novelas, que resultaban delirantemente mesiánicas, peligrosamente cercanas al sermón más irritante y su postura respecto a las drogas varió a raiz de la muerte de algunos amigos suyos a causa de ésto, algo de lo más comprensible pero que no excluye un mensaje reaccionario y que se nota hasta en las adaptaciones de sus novelas al cine. Véase la por otra parte valiosa “A scanner darkly” de Richard Linklater.

Dick fue más un novelista de ideas. De pensamientos filosóficos.  Uno de los principales alicientes y a la vez uno de sus principales handicaps es que sus novelas resultan a veces confusas, desordenadas, excesivamente discursivas, recorridas por múltiples buena ideas que no acaban de desarrollarse, por lo tanto, no resulta extraño que alguna de sus adaptaciones al cine resulten claramente superiores al original literario. El caso de “Blade runner” es el más conocido. No se le puede negar a Dick la tremenda huella que ha dejado en el género. Sus temáticas conspirativas y cuestionarse continuamente la realidad o la versión oficial – su famoso “la realidad no es lo que parece han marcado un antes y un después en el género influyendo a todo tipo de novelistas y cineastas.

“El hombre en el castillo” que data de 1962 es una de sus más importantes y más premiadas novelas, uno de sus primeros éxitos y posteriormente la que le marcó su independencia como escritor. Una novela valiosa aún con algunos de los tics propios de Dick. De hecho es conocido por sus precipitados, poco elaborados y anticlimáticos finales, como si no supiera acabarlas o se cansase de lo que estaba escribiendo. Esta novela es un vivo ejemplo de ello.

Con la atractiva premisa de unos EEUU vencidos en la segunda guerra mundial, y divididos en tres zonas, una ocupada por los nazis alemanes, otra por los japonese y otra neutral, Philip K. Dick desarrolla la ya mencionada premisa: “nada es lo que parece”, y lo hace manteniendo el interés durante toda la novela. Pese a cierto maniquismo ingenuo -  los alemanes siguen siendo crueles, los japoneses se han vueltos ” buenos ” después de todas las atrocidades que cometieron, algo no muy convincente- uno de los pilares de esta novela, inspiración y a la vez instrumento crucial de la historia, es el ” I Ching” o “Libro de los cambios”. Al parecer Dick escribió la novela según los dictados caprichosos del libro, y por ello el resultado es algo confuso y no muy riguroso. De hecho Dick se arrepintió de haberlo utilizado como instrumento de trabajo.

En el libro apenas asoman otras temáticas ya mencionadas del autor, como sus creencias cristianas o las drogas, pero es una novela representativa de su obra, algo sobrevalorada, pero ingenua y estimable, donde lo mejor es el retrato de los EEUU ocupados por la potencias del eje, asi como algunos de los cambios que el visionario escritor introduce en la historia de la II guerra mundial, una de sus obsesiones, de ahi que en general se también un libro bien documentado.

EL GENTIL Y FELIZ REPLICANTE AL QUE LOS RAYOS C DE ORIÓN LE QUEMARON LOS OJOS, SE ASUSTÓ, SALIÓ CORRIENDO A VELOCIDAD SUPERSÓNICA Y ACABÓ ESTAMPÁNDOSE CONTRA LAS PUERTAS DE TANHAUSER ANTE LA MIRADA SORPRENDIDA Y TRISTE DE DECKARD PUES RACHEL LE HA PUESTO LOS CUERNOS Y SE HA IDO CON OTRA REPLICANTE

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“Nhartep, destino final” de Sebastian de la Torre Bados

escanear0001“Nhartep, destino final” es una novela de ciencia ficción llena de aventura y acción, donde el protagonista se traslada accidentalmente al futuro, (unos tres mil años aprox.). En este futuro
encontrará: una nueva cultura, lenguaje, fauna, etc. Con una tecnología menos avanzada y que no contamina.
En esta nueva existencia no existen los defectos de nuestra sociedad actual: envidia, odio, guerras, materialismo, etc. ¡Una utopía con palabras mayúsculas! Además han evolucionado mentalmente, desarrollando poderes mentales extraordinarios. En esta sociedad se valora lo más importante: la familia, el amor hacia el prójimo y la unión de todos los pueblos para ayudarse mutuamente.
Nuestro protagonista será ayudado por una persona que se implicará durante el transcurso de toda la historia de una manera muy importante y le enseñará a adaptarse en esta nueva civilización, donde obtendrá respuestas a todas las preguntas que el lector inclusive tiene: ¿De dónde venimos? ¿Qué hay después de la muerte? ¿Existe Dios? ¿Existen mundos paralelos, y los extraterrestres? ¿Los viajes astrales y los fenómenos paranormales?
Este nuevo escritor ha conseguido una novela que engancha desde la primera página hasta la última, donde hay que destacar la construcción de los personajes, la acción y el mundo interior, que el autor describe de una manera magistral.
En definitiva lo que desea plasmar el autor, es una crítica total a nuestra sociedad y modo de vida actual. Quiere poner su granito de arena para ayudar a despertar en la conciencia de quien lea esta novela: de que no estamos de acuerdo con este modo de vida; ya que, existen cada vez más millones de personas que tienen esta opinión.
Este cambio de mentalidad y actitud ante la vida y el respeto por el mundo, se tiene que producir. Aunque seguramente nosotros no lo veremos, el autor quiere pensar que nuestros hijos o los hijos de nuestros hijos sí.

Biografía del autor:
Nació en 1965, en Ortigueira, (La Coruña). Siempre ha leído desde muy pequeño y se imaginaba cuentos e historias. En el colegio destacaba en las redacciones. Ganando concursos literarios mientras estudiaba. Este libro lo escribió hace diez años, teniéndola guardada en un cajón para algún día transformarlo en un libro y tenerlo en su estantería llena de libros. Nunca se imaginó que llegaría a publicarla. Todo comenzó hace dos años, cuando su suegro, Jesús Redondo, le convenció para presentarla a un concurso literario. Su sorpresa fue el quedar finalista a nivel nacional y convertirse en el ganador del: “PRIMER PREMIO CONCIENCIA PLANETARIA, IMAGINACIÓN NÓVEL 2008”. Ediciones Vía Directa. Esta editorial entró en crisis, y no tuvo más remedio que llamara a la puerta de otra editorial, (y se le abrió) Instituto de Medios Modernistas por medio del editor Ricardo Yopesa. El cual creyó y confió en su novela publicándola finalmente el 6 de Noviembre de 2009.
Es importante saber que este autor novel está muy implicado por ayudar a sus semejantes y lo demuestra: destinando el 10% de sus beneficios de la venta de los libros serán destinados al Seminario Redemptoris Mater de Medellín, (Colombia) Que es una cuna y fuente de las que surgen los misioneros que irán a cualquier parte del mundo para hacer el bien y ayudar a la pobreza más miserable.
La novela se puede adquirir a partir del 16 de Noviembre en las librerías Paris-Valencia.

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