Archivo por autor

“LOS PEQUEÑOS PLACERES” MIGUEL SANFELIU

LOS PEQUEÑOS PLACERES
MIGUEL SANFELIU
Ed Paréntesis, 2011
Hay títulos que ya de por sí nos dicen todo, y este es uno de ellos. Bajo él se agrupa una serie de veintiún relatos, de distinta longitud, algunos muy breves, en los que Miguel Sanfeliu, nacido en Tenerife, pero de familia valenciana y residente en Valencia, nos habla de esos distintos momentos en los que vivimos un placer o un dolor (porque todo placer tiene su reverso). El Placer, así, con mayúscula, como la Felicidad, son conceptos universales: existen, como diría Platón, en un mundo ideal. Pero en la Caverna, este oscuro mundo del día a día, donde vivimos o sobrevivimos los mortales, pálidas sombras del Mundo Ideal,  lo que existe son breves momentos de placer o de felicidad, que generalmente suelen ser fugaces, y que precisamente por la brevedad que les caracteriza, los valoramos tan alto. Porque una vida placentera constante sería tediosa, finalmente; es más, llegaría un momento en el que añoraríamos algo de contraste, porque habríamos perdido la noción de su valor.  No hay nada más aburrido que esas vidas donde todo sale bien, nadando en riqueza, salud y amor. De hecho, esas vidas no existen. El placer, como el perfume, viene dosificado en frasco pequeño, para que sea verdaderamente intenso. Luego, queda el recuerdo.
Miguel Sanfeliu narra distintos momentos en los que capta, como cámara instantánea oculta, retazos de vidas, retazos de situaciones en los que el hombre, el ser humano se ve inmerso de modo cotidiano. En unos nos muestra el amor, en otros el dolor, la vida y la muerte, todo ello extraído con naturalidad de nuestro alrededor, nuestra cotidianeidad. Mirándolo todo, eso sí, con indulgencia. Así, esos padres cuyo hijo resulta ser un asesino, y que aman y odian a la vez que no comprenden qué les ha pasado, en Dolor; esa chica que se llama Libertad y su disfrute está en pasear por cementerios, contagiando al enamorado de su afición, en Reflexiones sobre la muerte; ese tal Edi que se hace pasar por potentado, cuando es alguien muy distinto, en Vacaciones con Edi. El médico acostumbrado a situaciones imprevisibles, inmunizado al dolor y a la muerte en Urgencia; en Remordimiento,  dedicada al recuerdo de su padre, el autor nos transmite las sensaciones del anciano que siente lo que no hizo o no pudo hacer y el hijo asiste, impotente, a la decadencia senil; la vieja pareja, dominada por el aburrimiento y el hastío, en tanto tiempo; sufrimos la tensión del atascado con el coche en plena vorágine del tráfico ciudadano, en El semáforo; y la ansiedad de ese muerto viviente, el padre cuya familia no le reconoce como vivo, y desesperado clama inútilmente en El hombre invisible.

Leer el resto de esta entrada »

Share

“PRECIOSO DÍA PARA LA BODA” JULIA STRACHEY. Ed Periférica

PRECIOSO DÍA PARA LA BODA

JULIA STRACHEY

Trad. Laura Salas

Ed Periférica, 2011

En este relato la autora muestra el sello del grupo de Bloomsbury, grupo que frecuentó, aunque como segunda generación. Relato o novela corta, la narración oscila entre lo objetivo y lo subjetivo, si bien tiene más peso la parte descriptiva; lo que se nos describe es un día, y sólo retazos del pasado son evocados en algún momento tanto por la novia, Dolly, como por Joseph, un amigo de Dolly que duda aún sobre su amor por ella. Pero esta es la excusa de que se vale la autora para pintar un fresco de la alta sociedad británica de los años 30, y de una familia enloquecida ―algo que probablemente ella misma conociera en el clan familiar de los Strachey―no sólo por el momento de la boda, sino, probablemente porque estaban habituados al caos. La abuela de Julia, Jane Grant, tuvo trece hijos entre manifestación y manifestación sufragista, y dirigió su casa de un modo algo excéntrico, al parecer; su abuelo, Richard Strachey, era teniente general del ejército colonial, por lo que fue la abuela la que hubo de llevar el mando de la casa. No sé hasta qué punto conocería Julia Strachey este ambiente, pero desde luego algo de él puede verse reflejado en la lectura de este texto. Y el sello de la extravagancia es claramente Bloomsburiano.

Hay un lejano eco de La Señora Dalloway, de Virginia Woolf, aunque muy vago: también transcurre en un día, con incisos del pasado que acuden a la memoria de los protagonistas. También hay un antiguo amor que trae recuerdos. Pero nada más. En realidad, el estilo casi se parece más a Stella Gibbons y su serie de Flora Poste. Una especie de esperpento donde la clase alta se pasea por el escenario haciendo extravagancias (la mansión preparada para la boda), pero ni siquiera presenciamos la boda: sólo respiramos el ambiente, los nervios de la novia, los del amigo/amante y los de la madre, la señora Thatcham, que, intentando que todo salga bien, se confunde y coloca en la misma habitación al canónigo Dakin y a la señorita Spoon, cuyo encuentro en el baño crea un hilarante y embarazoso momento. Las dudas e histerias de Joseph, los nervios de Dolly, que se tira un tintero encima de traje nupcial mientras se atiza unos lingotazos de ron para calmarse; Owen, el novio, entra y sale de escena ajeno a todo, preocupado más por la inclusión de una pequeña tortuga, propiedad de su flamante esposa que se empeña en llevarla en el viaje de novios a Sudamérica.

Leer el resto de esta entrada »

Share

“EL DIABLO EN LA BOTELLA” R.L. STEVENSON

EL DIABLO EN LA BOTELLA

R.L. STEVENSON

Ed. Traspiés, 2011

 

Este es un relato que, sin saberlo el propio Stevenson, que sólo creía haberse inspirado en una obra teatral de su época, The Bottle Imp, hunde sus raíces en la tradición germánica, en los cuentos de Grimm y en narraciones aún incluso más antiguas. En el prólogo Federico Villalobos hace un seguimiento retrospectivo ―interesantísimo―de los orígenes de ese tema narrativo. Lo que Stevenson hace al adaptarlo en 1891 es darle una forma polinesia, puesto que lo escribe cuando ya está viviendo en una isla del Pacífico. Tusitala (“el cuentacuentos”, en polinesio) nos cuenta una historia que podría haber sido el tema de Fausto. Una botella, con un diablo dentro, pasa de mano en mano y concede sus favores ―además, de modo inmediato― a cada nuevo poseedor, pero tiene unas limitaciones inquebrantables: cada vez que cambia de propietario, ha de venderse más barata. Y el que ya no la pueda vender o muera con ella, queda en poder del diablo para la eternidad. Esto genera un intercambio continuo, ya que nadie quiere quedarse para siempre pero todos quieren disfrutar de unos momentos poderosos. Cómo la ambición es, a su vez, temeraria y temerosa, y salta de uno a otro tras un breve disfrute. El hecho de que la posesión de algo implique aprovecharse de la vida de los demás es un factor que decide los actos de los protagonistas, Keawe y Kokua.

Simbólica, dramática y a la vez profundamente filosófica, El diablo en la botella es toda una disertación sobre el deseo y el poder;  cómo anidan en el alma humana y cambian la voluntad del hombre que arrasa lo que se le ponga delante con tal de conseguir lo que ambiciona o lo que ama. Porque también es una bella reflexión sobre el amor. Y cómo el verdadero amor está dispuesto a vender su alma al diablo para salvar al amado/a.

Leer el resto de esta entrada »

Share

“VIDAS ELEVADAS” MIGUEL BAQUERO. Ed Talentura

VIDAS ELEVADAS

MIGUEL BAQUERO

Ed Talentura, 2011

 

Algo ha ocurrido en un ascensor y no sabemos qué es; pero al parecer ha sido grave, determinando el cambio de rumbo de las vidas de algunos personajes en el libro del que vamos a comentar. Alrededor de este desconocido hecho, que figura como macguffin (motivo o excusa para inventar toda una historia, ideado por Hitchcock en  sus películas) y da pie a la portada y contraportada del libro y al título, giran las cuatro historias de este libro, encadenadas en torno a la poesía, la elevación lírica que transporta a los poetas a no sabemos qué limbos, sacándolos del cotidiano y muy prosaico devenir.

El autor, Miguel Baquero (Madrid, 1966), utiliza un humor cargado de ironía y un lenguaje entre cotidiano y elevado, oscilando entre las magnas cúpulas artísticas y la caña y tapa diaria, tan española.

Tres poetas se pasean por estos cuatro textos, que pueden leerse independientemente pero que si son leídos de una tirada, resultan imbricados mutuamente en el sentido general y por medio de los personajes centrales, que pasean versos y prosa por las páginas de estos relatos, originando situaciones divertidísimas y plasmando un carácter muy español, ese que vive de la subvención y del cuento. A veces quijotesco, contraponiendo visionarios y sanchos, otras berlanguiano –los ecos del alcalde de Míster Marshall son inevitables―otras umbraliano…en fin, hay para todos los gustos, pero lo  cierto es que Miguel Baquero ha compuesto cuatro relatos que nos hacen sonreír y que nos divierten, mientras entrevemos las cargas de profundidad, torpedos lanzados contra la vanitas y la ostentación de un arte―y unos artistas―  despegado de sus raíces y sólo  preocupado por su ombligo.

Sin prolijidades, sin más párrafos que los justos, Baquero sabe llevarnos saltando de un relato a otro, a las más altas cotas de la miseria intelectual. Y además nos lo dice con tal dosis de humor que no creo que nadie se sienta ofendido.  El primer relato es desternillante; en los siguientes el humor se contiene, se dosifica, y pasamos a una sonrisa benévola, a una carcajada de vez en cuando, y  vamos siguiendo la trama de los tres poetas, todos de nombre y vidas impostados, ya que lo propio les parece poca cosa, para acercarse a esas elevadas cumbres de la lírica a las que aspiran. Uno de ellos ya ha llegado, aunque al final nos descubre su impostura, otro está en progresivo acercamiento del Parnaso, y un tercero, en un rapto de prosaico realismo decide abandonarlo todo en pos de una fémina renuente, propensa a tirar objetos desde un balcón al amante despechado que le recita versos prestados como Cyrano prestaba los suyos a su amigo para el amor de su vida. Y periódicamente, todos citan a ese famoso ascensor que vemos en la portada, del que animamos al lector a imaginar posibles conclusiones.

Leer el resto de esta entrada »

Share

“DISCORDANCIAS” ELENA CASERO. Ed. Talentura

DISCORDANCIAS

ELENA CASERO

Ed. Talentura, 2011

 

Hay en este conjunto de relatos ―diecinueve, en total―muchos nexos de unión entre ellos. No sólo el hecho de que los personajes se sientan discordantes en su ámbito, sino que la obsesión que resulta recurrente en muchos de los textos sea un hecho también discordante: el suicidio. Porque si bien la muerte es algo que inevitablemente, nos toca a todos, decidir en qué momento la abrazamos es discrepar del destino, individualizarlo, decidiendo por nosotros mismos el único acto que quizá sea el más dramáticamente libre. No decidimos nacer, nos nacen. No decidimos muchas cosas en esta vida, que nos vienen impuestas, aunque sí podemos decidir otras: llevarle la contraria a lo que nos parece venir decidido de antemano.

Otro nexo de unión que observamos es una abrumadora sensación de soledad, aplastante, la soledad de la rutina, de las vidas planas, soledad muchas veces compartida bajo el mismo techo y que es más dramática precisamente porque podría no serlo. Mayoritariamente los relatos son protagonizados por mujeres, mujeres de una cierta edad, que se encuentran hartas de su diario y cotidiano vivir. Y cuya única salida creen encontrar en la huida de la vida. A veces de la propia y a veces de la ajena.

También los hombres interpretan un papel en estas narraciones, unas veces bajo el manto de la soledad o del desamparo, otras en el papel del otro, del que está en casa pero como si no estuviera, de ese otro desarraigado, o de ese indiferente, una especie de vegetal con el que la mujer que transita por el mismo pasillo no consigue puntos de encuentro y por tanto abandona.

En general, todos estos escritos nos muestran un mundo dramáticamente desolador: una cárcel interior de la que quieren huir, y de la que creen que sólo la muerte les va a liberar. Sin embargo, los textos están contados de modo absolutamente cotidiano, como si fuera algo que vemos a diario. Porque lo vemos a diario: son esas parejas que no se hablan, esas convivencias insulsas, o esas relaciones desesperantes o tristemente opresivas que estamos habituados a escuchar de vecinos, parientes, a contemplar al lado, o en las noticias; a vivir, incluso.

Leer el resto de esta entrada »

Share

“EL NIÑO PERDIDO” THOMAS WOLFE Ed. Periférica

EL NIÑO PERDIDO

THOMAS WOLFE

Ed. Periférica, 2011

 

No sabría si calificar de novela o de relato este texto que la Editorial Periférica ha tenido la magnífica idea de traducir y publicar. En realidad son cuatro relatos engarzados con un eje común: el hermano que el autor perdió por su temprana muerte, a los doce años, de un tifus fulminante. De hecho, Wolfe escribe sobre la muerte de su hermano en El ángel que nos mira, su primera y autobiográfica novela. Él tenía cuatro años y por tanto, sus recuerdos son difusos, pero al parecer la relación con Grover, su hermano, era muy tierna, y ciertamente, a pesar de su corta edad, sintió mucho esa pérdida.

El texto que se nos presenta, El niño perdido, fue publicado en 1937, un año antes de morir el autor, también prematuramente, por tuberculosis. Está estructurado en cuatro partes, presentándonos distintas versiones del recuerdo del hermano querido. La primera es quizá la más emotiva, ya que nos presenta a Grover, o a su espíritu, deambulando por la calle como solía, mirando escaparates, respirando el aire y los aromas del país, y finalmente entrando en una tienda y tratando de comprar unos dulces sin dinero, con unos sellos. Al sentirse insultado, recurre a su padre, que está en su taller de marmolista. Y su padre le apoya, reclamando y recuperando lo que es suyo. Todo vuelve a la normalidad. Ese texto es de una belleza inmensa, lleno de imágenes preciosas y evocadoras, con la alusión al caballo y a la tormenta, a la luz que va y viene, como fluctuaciones del tiempo y del recuerdo. «Grover se giró y pasó junto a la cara norte de la plaza. En ese momento fue testigo de la unión entre el ahora y el para siempre. (…) Y la luz se fue y vino de nuevo a la plaza, y Grover se quedó allí pensando tranquilamente: “Aquí está l aplaza y aquí está Grover, aquí está la tienda de mi padre y aquí estoy yo”».

La segunda parte es la versión de la madre: el recuerdo del viaje en tren que hicieron a St. Louis, con todos sus hijos, para ver la Exposición Universal. La observación del paisaje, que Grover seguía atentamente desde la ventanilla mientras sus hermanos organizaban una barahúnda por los pasillos del tren, y el doloroso recuerdo de su madre. El hijo más amado, es el que desaparece. El texto es nostálgico y entrañable.

En la tercera parte es la hermana Helen, que, dirigiéndose a Thomas a raíz de una vieja fotografía, le va desgranando recuerdos de Grover y de aquel viaje a la exposición, ligado para siempre en su memoria con la enfermedad de Grover y su triste final. El texto en este caso es muy emotivo, muy dramático, transmitiendo los sentimientos de Helen hacia su hermano y tratando de hacerle ver a su hermano más joven los momentos vividos con Grover.

Leer el resto de esta entrada »

Share

ROMA. UNA HISTORIA CULTURAL ROBERT HUGHES

ROMA. UNA HISTORIA CULTURAL

ROBERT HUGHES

traducción de Enrique Herrando,

composición de Víctor Igual,

Ed. Crítica, 2011, 608 páginas

 

 

Hay libros que son dignos de reseñar, así como de ponderar como se merecen por su esmerado diseño de edición. Se trata de volúmenes cuya publicación es motivo de recensión, pero también de celebración. Libros que llegan a nuestras manos, pero de ninguna forma se nos caen de las manos. Que leemos, pero no nos dejamos los ojos en ellos. Que disfrutamos, en suma, de su lectura y su textura.

 

Hay razón para felicitarse a la vista de determinados productos. Por ejemplo, el recientemente salido al mercado Roma. Una historia cultural, firmado por Robert Hughes. Y asimismo para felicitar a la editorial Crítica por haber realizado un trabajo tan bien hecho. La calidad de impresión de un libro, es condición necesaria para su justa valoración. Y conste que no nos referimos en este momento a ediciones de lujo o especiales, esto es, conmemorativas, institucionales, decorativas o para regalo, etcétera. Hablamos de títulos, que por su formato y contenido, pertenecen al libro de consumo común, aun sin llegar a la segunda categoría del libro de bolsillo. Los presupuestos de carácter perceptivo y de presentación a los que hacemos mención son hoy necesarios más que nunca, en la era digital y de Internet, cuando resulta cómodo, rápido y poco oneroso acceder en pantalla a miles de libros, y aun a novedades, de todas las partes del mundo. Entra, por tanto, dentro de lo razonable exigir celo y aplicación a las editoriales en su labor, y ofrecer, en consecuencia, al lector un producto en condiciones, listo para revista.

Leer el resto de esta entrada »

Share

EL SALARIO DEL MIEDO GEORGES ARNAUD. Ed Contraseña

EL SALARIO DEL MIEDO

GEORGES ARNAUD

Prólogo de José Jiménez Corbatón

Trad. Encarna Castejón

Ed. Contraseña, 2011

 

 

Este relato, publicado en 1950, traducido a veintiún idiomas y unas ventas de dos millones de ejemplares, fue adaptado al cine por Henri-Georges Clouzot, interpretada por Yves Montand y galardonada en 1953 con el Gran Premio del Festival de Cannes. El material para escribir esta obra se lo proporcionaron los años que Arnaud vivió en Hispanoamérica, entre 1947 y 1949. La obra de Arnaud no puede evitar la impronta de las angustiosas experiencias de su juventud. Su propia vida fue dramáticamente novelesca.

Georges Arnaud (Montpellier, 1917-Barcelona, 1987) seudónimo de Henri Girard, escritor y periodista francés cuya azarosa vida le proporcionó experiencias más que suficientes para la ficción. En 1942, su padre, su tía y una criada fueron hallados asesinados en la residencia familiar, y Arnaud fue acusado de parricidio y encarcelado durante 19 meses hasta ser absuelto en 1943. Gastó la herencia familiar en tres años, viajando a Venezuela y otros países hispanoamericanos entre 1943 y 1949, donde llegó a llevar una vida precaria, realizando toda clase de empleos, -al modo de los dos americanos de El tesoro de Sierra Madre-, experiencia que le serviría para sus escritos posteriores. De regreso a Francia, de polizón en un mercante, escribió El salario del miedo, relato sobre unos perdedores miserables que aceptan transportar un cargamento de nitroglicerina por las tortuosas carreteras de una república latinoamericana a cambio del dinero que los va a sacar de allí. Publicada en 1950, traducida a 21 idiomas y con dos millones de ejemplares vendidos, adaptada al cine por Henri-Georges Clouzot, con Yves Montand como protagonista y premiada en 1953 en Cannes. Arnaud pasó por cuatro matrimonios, realizó actividades periodísticas diversas, vivió en Argelia entre 1967 y 1975, apoyando al FLN y denunciando la política francesa en aquel país, y en 1985 se trasladó a Barcelona, donde falleció dos años más tarde.

Como los protagonistas de El tesoro de Sierra Madre, de B. Traven, los personajes de El salario del miedo son seres miserables, desesperados, con pasados tortuosos que no quieren recordar y futuros tan negros que no se atreven a imaginar. Viviendo en condiciones humillantes e indignas, perdidas las ilusiones y las esperanzas, únicamente aspiran a salir del miserable rincón donde están atrapados por su indigencia, y la salida significa dinero o muerte. Y este es el dilema sobre el que gira el relato. La lucha desesperada por el dinero que implicará la vida, bordeando en todo momento la muerte, que es el reverso de la moneda. El miedo, la anticipación de la muerte casi segura, tensa sus músculos y sus mentes, desarrollándose una lucha terrible, contra las condiciones adversas –un camión cargado de dinamita, un sabotaje, una carretera infame,  la negra noche ….y con la naturaleza humana: la traición, la soledad, el pánico. La tensión del relato llega a límites insospechados, la brutalidad, el instinto de supervivencia convierte a los hombres en poco más que animales, en bestias que compiten por llegar a la meta, salir, escapar a toda costa, caiga quien caiga.

Leer el resto de esta entrada »

Share

“UN PUESTO AVANZADO DEL PROGRESO” JOSEPH CONRAD Ed. Traspiés, 2011

UN PUESTO AVANZADO DEL PROGRESO

JOSEPH CONRAD

Trad.: Federico Villalobos

Ed. Traspiés, 2011

Breve relato incluido originariamente por el autor en el volumen titulado Cuentos de inquietud (1898), y que agrupaba, muy literalmente, cinco narraciones desasosegantes, An outpost of progress, según el propio Conrad, es “la parte más liviana del botín que del África Central me traje conmigo”, botín cuya porción principal es, desde luego, El corazón de las tinieblas.

Conrad escribió este relato seis años después de abandonar el Congo, publicándolo en la revista Cosmópolis un año antes de agruparlo en el volumen antes citado.  Lo que vio y lo que le contaron en África debió de ser terrorífico. El periodista y explorador H. Morton Stanley había pasado por allí previamente, unos diez años antes, encargado de diversas exploraciones y de los asuntos del codicioso rey belga Leopoldo, que le financiaba el proyecto. Las atrocidades que observó e incluso llegó a participar en ellas, fueron inusitadamente crueles. En el relato, más que detallarnos nada de esto, el autor  prefiere –como habitualmente suele hacer- sugerir; mostrarnos el clima moral en que dos pusilánimes empleados de una compañía europea se ven envueltos una vez son desembarcados y puestos al cargo de la factoría. Un tema que a Conrad le es especialmente preocupante, y que trata en muchas de sus narraciones, es la confrontación de la civilización y la barbarie, entendiendo por civilización la occidental, frente a culturas o pueblos en distintos grados de primitivismo salvaje, primitivismo que entiende en su mayor integración en el medio natural, del que están ausentes las categorías morales propias de Occidente. En la época de Conrad, en pleno auge del imperio colonial occidental, esas diferencias estaban muy marcadas, obviamente. Pero es un tema universal, que sigue estando plenamente vigente, y que Freud trató en El malestar en la cultura.

Pero lo que a Conrad verdaderamente le preocupa, y que desarrollará más adelante en El corazón de las tinieblas, es la posibilidad de una vuelta atrás: que el medio hostil de una naturaleza -incluyendo a sus pobladores- salvaje, violenta y cruel, contamine hasta tal punto a un civilizado europeo, que lo retrotraiga a un estado de salvajismo, dinamitando sus conceptos morales y sus principios racionales. Es decir, la pareja de empleados, Carlier y Kayters, a modo de unos Bouvard y Pécuchet africanos,  que llegan dispuestos a hacer su agosto con el marfil en un puesto perdido en la jungla, poco a poco van pasando a depender de un intermediario, , el capataz Makola,  que es el puente entre la civilización y la barbarie. Puente de dos direcciones, como queda claro. Y el final es desastroso.

Leer el resto de esta entrada »

Share

“LAS VÍRGENES DEL DESIERTO” JOSE VICENTE PASCUAL. Ed Traspiés

LAS VÍRGENES DEL DESIERTO

JOSE VICENTE PASCUAL

Ed Traspiés, col. Cardinales, 2009

 

Esta es una obra que podría entrar dentro de los esquemas de la novela negra contemporánea. Pero es algo más; el autor, dotado de un encomiable sentido del humor, no solo inventa una trama altamente verosímil -aunque algo disparatada -en los días que vivimos, sino probablemente incluso haya algunos datos que quizás hayamos leído en algún periódico o revista tipo tabloide británico, y comentado: ¡de película! Pues sí, podría ser el tema de una película, una cinta trepidante, donde hay un poco de todo: amor, sexo, acción, corrupción, política, tramas internacionales…mirado todo con un cierto tono satírico.

El texto está dividido en tres partes y con un final abierto. La primera, titulada La frontera, el desierto, la muerte, desarrolla el tema: el protagonista, Aníbal Morand, -un detective privado en apuros económicos y amorosos- es reclutado por un estrambótico magnate, Reinaldo Fuentes Ginzburg, para que haga un trabajo sucio en México. Trabajo muy bien pagado, eso sí; que le catapulta vertiginosamente al mundo de las altas finanzas y de un supuesto poder, que en realidad es falso, como descubre porteriormente.  La segunda parte, Los dioses de este mundo, el escenario se cambia: retorna a Madrid pero esta vez mejora la fortuna del protagonista, nadando en dinero y convertido en un nuevo rico que no sabe muy bien qué hacer con lo que tiene. El problema es que sigue siendo una marioneta del gran magnate. Hay un reencuentro con su novia, Julia, que le abandonó en la primera parte y ahora, una vez asentada su situación económica, Aníbal trata de recuperarla.

Leer el resto de esta entrada »

Share