“American psycho” de Bret Easton Ellis
Estamos ante otra de mis novelas favoritas. El argumento es sencillo. Un broker de bolsa en Nueva York, obsesionado con el musical “les miserables“, con usar un buen after shave tras el afeitado, beber sólo agua Evian, cenar en el Dorsia y ganar dinero, es un psicópata que mata gente por deporte, sin otro objetivo.
Su nombre Patrick Bateman, un mito ya entre nosotros
Esto es lo que parece querer transmitir la novela, lo mismo que la película con el mismo nombre. Pero esto sólo es asi en la superficie. Por supuesto no creo que ese sea el argumento ni la idea del libro. Como de costumbre nos cuesta ver un doble sentido en las cosas y todo nos lo tomamos al pie de la letra- léase y véase “El club de la lucha“-.
En un mundo donde las apariencias lo son todo, es corriente que tras un fanfarrón se esconda un “pringao“-perdón por la expresión- que oculta su triste y verdadera vida. Es normal escuchar a la gente lo bien que lo hace todo, y como se ha comprado algo más bueno que lo tuyo, y de última generación….
La grandeza de la novela es que parte de esa idea pero al revés. Bateman es lo más parecido a un animal: competitivo en los negocios, no conoce la palabra amistad, se acuesta con las novias de sus compañeros, y sí, es cierto, mata gente. Sin embargo todos creen que es un perdedor y nadie le cree capaz de hacer nada divertido ni interesante. Si la policía investiga los homicidios nadie le tomará por sospechoso siquiera. Ni aunque confesara le creerían-¿lo hizo?-
Moraleja, que te crean tonto. En este mundo tan sofisticado en apariencia, sólo asi saldras impune de todo. Eso es lo que aprendió Bateman cuando creyó que su vida llena de desmanes se venía abajo. Es de vital importancia entender esto.
¿Si sus actos no tuvieron consecuencias, con todo lo que hizo, no es de esperar que los de nadie las tenga? Sólo hay que jugar bien las cartas.
Gran novela, gran película, Christian Bale lo borda, qué gran banda sonora, qué gran todo.







Un gran libro y una gran película. Lastima que algunos fragmentos de la novela no se hayan podido plasmar en la película debido a lo explícito que resultaba. Por ejemplo algo que pasa con un ratón.
estoy de acuerdo contigo peter
Al margen de los desvaríos y crímenes del psicópata Bateman, pues él ya ha cruzado la linea que separa la realidad de sus fantasías, pienso que el problema subyacente no deja de ser el vacío y la soledad y una inmensa y terrible ausencia de valores, que trata de llenar con todo lo que el dinero puede comprar. Como bien dice el propio Bateman mientras se aplica una de sus carísimas y exclusivas máscaras faciales, él ya no es nada, tan solo una cascara bajo la cual no hay nadie. Al desaparecer ese “yo” lo que resulta es un montón de marcas caras, reseñas de películas, grupos musicales y revistas de moda y estilo; todas ellas acordes al nivel económico de Bateman. Bateman no es nadie, por eso asesinar no le supone un problema. A Bateman, le repugnan especialmente las reacciones “humanas”, pues son lo opuesto a su ornamentado y prefabricado modo de vida aséptico y neutro. Por eso siente una hemorragia de violencia con los pequeños detalles que le recuerdan lo que ha dejado de ser, que no es otra cosa que una persona normal.
En fin, saludos.
A.
me dejas sin palabras. no somos más que máscaras sin nada debajo de ellas. Pobre de nosotros